Este lunes el Premio Nobel en Economía fue otorgado a tres macroeconomistas un tanto especiales (Peter Diamond, Chris Pissarides y Dale Mortensen). Estos economistas se diferencian del resto de sus pares por estar muy preocupados cómo funciona en realidad cada uno de los mercados que los macroeconomistas comunes miran de forma agregada. Se les ha otorgado el premio por estudiar porqué los mercados a veces funcionan más lento que lo que uno imagina. Lo cierto es que en la macro muchas veces hacemos supuestos muy simplificadores para ahondar el análisis en otros aspectos. El problema es que para contestar ciertas preguntas esos supuestos pueden ser absolutamente inadecuados. Uno de esos supuestos es que los mercados operan como si fuese competencia perfecta, con ajustes instantáneos en precios y cantidades. Además, algo muy especial en el trabajo de los tres galardonados es que en un mercado competitivo no hay problemas para que comprador y el vendedor se encuentren. Esto último es clave, porque los tres utilizan la teoría de la búsqueda que mi ex profesor en UCLA, John McCall, desarrolló (el ya falleció, por eso no recibe este Nobel) aplicándolo a los modelos macro.
Esta teoría es muy sencilla. La idea es que hay muchos mercados en los cuales en realidad no es muy fácil encontrar lo que uno realmente busca. Piensen en un empleador buscando llenar un puesto determinado, en una universidad tratando de complacer a sus estudiantes con una determinada oferta educativa, o inclusive en un matrimonio donde la esposa no termina de estar satisfecha con la elección de su marido. En todos estos casos (y en muchos más) hay un proceso de búsqueda de información relevante para la toma de decisiones. Esa búsqueda es compleja y como dirían los premiados constituye una fricción, una piedra en el zapato, para el funcionamiento de los mercados. Si usted ha visto jugar billar entenderá lo que es una fricción. Cuando uno golpea la bola con el taco, por más liso que esté el paño verde, eventualmente la bola de billar se detiene por el freno (la fricción) que el paño genera.
Hoy más que nunca para los países desarrollados es importante entender porqué el mercado de trabajo no reacciona a todos los impulsos fiscales y monetarios y la tasa de desempleo se ha quedado testarudamente tan arriba.
Publicado en El Comercio, Octubre 13, 2010
Mis opiniones sobre temas diversos sobre economía y política en el Perú y en el mundo.
Tuesday, October 12, 2010
Tuesday, September 14, 2010
Dólar a 2.70
El 17 de Diciembre del año pasado la Universidad del Pacífico me pidió dar una charla para periodistas económicos sobre las perspectivas macroeconómicas del Perú para el 2010. Luego de la presentación una de las preguntas que hizo una periodista fue qué podría pasar con el tipo de cambio. Recuerdo que mi respuesta fue que no deberíamos extrañarnos que el tipo de cambio estuviera cerca a 2.70 soles por dólar para fines del 2010. Esto fue titular al día siguiente en uno de los diarios de la capital.
Mi objetivo con decir una cifra que para entonces sonaba descabellada era que la gente que toma decisiones pensara seriamente qué pasaría si ese escenario se terminaba convirtiendo en realidad. ¿Qué tendrían que hacer para protegerse de un tipo de cambio tan apreciado? ¿Qué ventajas se podrían obtener en esas circunstancias?
Estamos a unos pocos meses para cerrar el 2010 y el Perú está en una situación de privilegio: nunca ha habido más interés por invertir en el Perú. Los temores políticos han disminuido notablemente, nuestros TLC con varios países nos colocan como una plataforma de negocios globales, la gente siente que el Perú no sólo avanza sino que lo hará a toda velocidad. El riesgo de euforia está sin duda más presente que nunca, sobre todo porque el escenario global sigue poco alentador.
Lo que ahora corresponde para los empresarios es pensar en que un escenario probable es que el tipo de cambio el 2011 ronde los 2.50 soles por dólar. Así como lo lee, no se paralice, reaccione. Hay dos fuerzas que se contraponen. Por el lado comercial, habrá una fuerte presión de importaciones detrás del impulso provisto por la inversión privada. Sumado a esto este tipo de cambio tan apreciado debería empezar a poner presión sobre un segmento de nuestras exportaciones. El efecto de un mundo creciendo más lento debería aminorar lo primero pero acentuar lo segundo. Por el lado financiero, está claro que la Reserva Federal mantendrá buena parte del 2011 sus tasas de interés tan bajas como las que hoy. Sin embargo, en este frente es imposible suponer que el BCRP no vaya seguir subiendo tasas hasta al menos 5%. Es decir, mayor presión apreciatoria también por ese frente.
Corresponde a las nuevas autoridades económicas mitigar este riesgo. Entendamos que esta apreciación es mucho menor respecto a lo que países vecinos han tenido que soportar.
Publicado en El Comercio 15/Set/2010
Mi objetivo con decir una cifra que para entonces sonaba descabellada era que la gente que toma decisiones pensara seriamente qué pasaría si ese escenario se terminaba convirtiendo en realidad. ¿Qué tendrían que hacer para protegerse de un tipo de cambio tan apreciado? ¿Qué ventajas se podrían obtener en esas circunstancias?
Estamos a unos pocos meses para cerrar el 2010 y el Perú está en una situación de privilegio: nunca ha habido más interés por invertir en el Perú. Los temores políticos han disminuido notablemente, nuestros TLC con varios países nos colocan como una plataforma de negocios globales, la gente siente que el Perú no sólo avanza sino que lo hará a toda velocidad. El riesgo de euforia está sin duda más presente que nunca, sobre todo porque el escenario global sigue poco alentador.
Lo que ahora corresponde para los empresarios es pensar en que un escenario probable es que el tipo de cambio el 2011 ronde los 2.50 soles por dólar. Así como lo lee, no se paralice, reaccione. Hay dos fuerzas que se contraponen. Por el lado comercial, habrá una fuerte presión de importaciones detrás del impulso provisto por la inversión privada. Sumado a esto este tipo de cambio tan apreciado debería empezar a poner presión sobre un segmento de nuestras exportaciones. El efecto de un mundo creciendo más lento debería aminorar lo primero pero acentuar lo segundo. Por el lado financiero, está claro que la Reserva Federal mantendrá buena parte del 2011 sus tasas de interés tan bajas como las que hoy. Sin embargo, en este frente es imposible suponer que el BCRP no vaya seguir subiendo tasas hasta al menos 5%. Es decir, mayor presión apreciatoria también por ese frente.
Corresponde a las nuevas autoridades económicas mitigar este riesgo. Entendamos que esta apreciación es mucho menor respecto a lo que países vecinos han tenido que soportar.
Publicado en El Comercio 15/Set/2010
Monday, August 23, 2010
Manejo prudencial
El objetivo del MEF no es que la economía crezca a toda velocidad sino evitando que tenga grandes vaivenes. Juzgando por el pasado reciente no hemos (y me incluyo) sido muy eficaces. En parte porque cuando los vientos fueron favorables se tuvo poca prudencia, y también porque cuando los vientos fueron desfavorables se combinó la incapacidad de gastar más rápido con una rápida reversión de expectativas empresariales. No todo fue en vano. Para empezar, la economía no se detuvo por cuatro años como en la crisis anterior sino por dos trimestres. Además, -y esa es la gran diferencia- el tipo de cambio no se disparó y destruyó a su paso los patrimonios de empresas y familias. Ninguna institución financiera la pasó realmente mal. Pensemos que todo esto pasó en medio de la mayor crisis mundial desde la gran depresión.
Ahora las autoridades están viendo que rápidamente la situación mundial se vuelve a deteriorar. La recuperación parece más un rebote que una auténtica recuperación. La economía europea está detenida y la tasa de desempleo en EEUU sigue cerca de 10 por ciento pero la duración media del desempleo se multiplicó por dos. Ahora en promedio la gente pasa medio año desempleada. En una palabra esto reduce las perspectivas de crecimiento de nuestra economía. Pero no las de este año. Este año será difícil que la economía crezca a menos de 6.5%. Lo difícil será que crezca a menos de 7%. La prioridad del MEF y del BCR debe ser preparar el terreno para tener espacio de políticas expansivas si es que se necesitaran más adelante. Hace rato que no hace falta dar un impulso tan dinámico desde el gobierno. Es ahora cuando se necesita ser prudente para impulsar cuando realmente se necesite. El riesgo de un deterioro significativo de la economía mundial está a la vuelta de la esquina. Los reguladores chinos le han pedido a sus bancos pruebas de estrés con un escenario de una caída de 60% en los precios de los activos inmobiliarios. Si algo así ocurriese los precios de nuestras exportaciones se vendrían en caída libre. Lo que más me preocupa es que las expectativas empresariales en el Perú están estrechamente relacionadas a esos precios. Cuando se desploma el cobre también lo hace el entusiasmo empresarial y con ello la inversión privada. Si algo hemos aprendido es que reavivar el entusiasmo privado desde el gobierno no es tarea fácil.
Publicado en El Comercio Agosto 18, 2010
Ahora las autoridades están viendo que rápidamente la situación mundial se vuelve a deteriorar. La recuperación parece más un rebote que una auténtica recuperación. La economía europea está detenida y la tasa de desempleo en EEUU sigue cerca de 10 por ciento pero la duración media del desempleo se multiplicó por dos. Ahora en promedio la gente pasa medio año desempleada. En una palabra esto reduce las perspectivas de crecimiento de nuestra economía. Pero no las de este año. Este año será difícil que la economía crezca a menos de 6.5%. Lo difícil será que crezca a menos de 7%. La prioridad del MEF y del BCR debe ser preparar el terreno para tener espacio de políticas expansivas si es que se necesitaran más adelante. Hace rato que no hace falta dar un impulso tan dinámico desde el gobierno. Es ahora cuando se necesita ser prudente para impulsar cuando realmente se necesite. El riesgo de un deterioro significativo de la economía mundial está a la vuelta de la esquina. Los reguladores chinos le han pedido a sus bancos pruebas de estrés con un escenario de una caída de 60% en los precios de los activos inmobiliarios. Si algo así ocurriese los precios de nuestras exportaciones se vendrían en caída libre. Lo que más me preocupa es que las expectativas empresariales en el Perú están estrechamente relacionadas a esos precios. Cuando se desploma el cobre también lo hace el entusiasmo empresarial y con ello la inversión privada. Si algo hemos aprendido es que reavivar el entusiasmo privado desde el gobierno no es tarea fácil.
Publicado en El Comercio Agosto 18, 2010
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Politica Fiscal,
Politica Monetaria
Friday, July 23, 2010
Inclusión Financiera
Escribo desde Washington DC pues vine a discutir los avances de un trabajo que estamos haciendo con Claudia Cooper para el Center for Global Development (CGD). Esta institución publicó en octubre 2009 un conjunto de 10 principios que deberían ser tomados en cuenta para el desarrollo de iniciativas que apunten a reducir la brecha de acceso a servicios financieros. Básicamente los servicios financieros que las personas podrían utilizar son: créditos, ahorros, seguros y el sistema de pagos. La brecha se da por la intensidad de uso de cada uno de los distintos tipos de servicios que el sistema financiero nos ofrece, pero también por el costo en acceder a dicho servicio. El G-20 acaba de publicar un conjunto de principios sobre inclusión financiera que básicamente recogen lo señalado por el CGD.
El CGD convocó a un grupo de expertos para comentar los avances de nuestros trabajos donde mostramos algunas iniciativas que han permitido profundizar el acceso a distintos servicios financieros. El proyecto busca evitar que un tema de moda (como el desarrollo de las instituciones de microfinanzas) se vuelva en una recomendación ciega de política. Es decir, que debe estar muy claro que el éxito de alguna iniciativa en particular es producto de otras consideraciones o condiciones iniciales que muchas veces no son tomadas en cuenta.
Por ejemplo, ahora está de moda que se proponga el desarrollo de servicios bancarios a través de los teléfonos celulares pero puede ser que la forma como se aplica dicho servicio se está privilegiando el acceso a un grupo muy pequeño de la sociedad a costa de un subsidio demasiado alto para considerar que la iniciativa será sostenible. Es más, la presencia de esta distorsión puede llevar a que se invierta en canales de atención que ya reciben un servicio y se desincentive la atención de otros segmentos.
En la reunión se presentaron los casos de Brasil, India, México, Sudáfrica y Perú. Fue notable observar que en la opinión de los expertos gran mérito tiene el Perú por haber desarrollado sus iniciativas financieras respetando los principios entre los que destaco: promover la construcción de una demanda informada y establecer infraestructura que provea información que reduzca el costo de acceso dentro de un esquema en que el rol del gobierno es limitado y se promueva la provisión privada de los servicios financieros. Punto para el Perú pero falta mucho por hacer.
Publicado en El Comercio Julio, 2010
El CGD convocó a un grupo de expertos para comentar los avances de nuestros trabajos donde mostramos algunas iniciativas que han permitido profundizar el acceso a distintos servicios financieros. El proyecto busca evitar que un tema de moda (como el desarrollo de las instituciones de microfinanzas) se vuelva en una recomendación ciega de política. Es decir, que debe estar muy claro que el éxito de alguna iniciativa en particular es producto de otras consideraciones o condiciones iniciales que muchas veces no son tomadas en cuenta.
Por ejemplo, ahora está de moda que se proponga el desarrollo de servicios bancarios a través de los teléfonos celulares pero puede ser que la forma como se aplica dicho servicio se está privilegiando el acceso a un grupo muy pequeño de la sociedad a costa de un subsidio demasiado alto para considerar que la iniciativa será sostenible. Es más, la presencia de esta distorsión puede llevar a que se invierta en canales de atención que ya reciben un servicio y se desincentive la atención de otros segmentos.
En la reunión se presentaron los casos de Brasil, India, México, Sudáfrica y Perú. Fue notable observar que en la opinión de los expertos gran mérito tiene el Perú por haber desarrollado sus iniciativas financieras respetando los principios entre los que destaco: promover la construcción de una demanda informada y establecer infraestructura que provea información que reduzca el costo de acceso dentro de un esquema en que el rol del gobierno es limitado y se promueva la provisión privada de los servicios financieros. Punto para el Perú pero falta mucho por hacer.
Publicado en El Comercio Julio, 2010
Wednesday, June 23, 2010
Mundial de cisnes negros
Lamento decepcionarlos pero esta breve nota no la escribo desde alguno de los fabulosos estadios sudafricanos sino desde mi oficina. Hasta la fecha el mundial es reflejo de lo que pasa en la economía mundial. Las grandes potencias todas parecen una caricatura de lo que son sus ligas. Las estrellas del mundial son los países emergentes. La atención está puesta en los inteligentes planteamientos de técnicos como Bielsa, Martinto y Tabarez y no en los estrategas de los equipos que en el papel valían más. En la economía las recetas parecen que empezarán a salir de este lado del mundo porque en el otro aun reina tanta confusión como en el camerino francés. El mundo desarrollado deshoja margaritas sobre si es prudente desacelerar el gasto o si se debe extender el estímulo fiscal. Las agencias calificadoras rebajan sus calificaciones a los países centrales más rápido que algunos árbitros ponen tarjetas amarillas por faltas inventadas.
¿Cómo terminará este mundial? Las casas de apuestas están haciendo millones pues la cantidad de sorpresas es inagotable. Cisnes negros le han puesto a estos eventos de baja probabilidad de ocurrencia pero que tienen un alto impacto. Los mismos cisnes negros que no fueron tomados en cuenta en las evaluaciones de riesgo de los complejos activos financieros en la reciente crisis financiera. Todo lo que nadie creía posible que sucediera pasó. Los equipos que se creían imbatibles cayeron o empataron como si estuviesen hipnotizados por la Jabulani o en trance por las ruidosas vuvuzelas. Así que anime a su esposa a ver los partidos pensando en que los pronósticos de ella serán más acertados que los que usted hizo.
Hablando de sorpresas mundiales, China sorprendió este fin de semana a los mercados anunciando que una vez más dejará que su moneda se aprecie. La última vez que lo hizo entre Julio de 2005 y Julio de 2008 el renmimbi se terminó apreciando 20%, la presión inflacionaria que tenían desapareció y la economía pudo seguir creciendo inclusive con la crisis financiera encima. Esto es desde todo punto de vista favorable para el Perú. Permitirá que China crezca menos a expensas de otras economías, pero difícilmente significará un cambio de rumbo. Aún Europa es un mar de dudas como casi todas sus selecciones. Perdón pero el análisis lo tengo que dejar aquí, viene el próximo partido.
Publicado en El Comercio 24 de junio de 2010
¿Cómo terminará este mundial? Las casas de apuestas están haciendo millones pues la cantidad de sorpresas es inagotable. Cisnes negros le han puesto a estos eventos de baja probabilidad de ocurrencia pero que tienen un alto impacto. Los mismos cisnes negros que no fueron tomados en cuenta en las evaluaciones de riesgo de los complejos activos financieros en la reciente crisis financiera. Todo lo que nadie creía posible que sucediera pasó. Los equipos que se creían imbatibles cayeron o empataron como si estuviesen hipnotizados por la Jabulani o en trance por las ruidosas vuvuzelas. Así que anime a su esposa a ver los partidos pensando en que los pronósticos de ella serán más acertados que los que usted hizo.
Hablando de sorpresas mundiales, China sorprendió este fin de semana a los mercados anunciando que una vez más dejará que su moneda se aprecie. La última vez que lo hizo entre Julio de 2005 y Julio de 2008 el renmimbi se terminó apreciando 20%, la presión inflacionaria que tenían desapareció y la economía pudo seguir creciendo inclusive con la crisis financiera encima. Esto es desde todo punto de vista favorable para el Perú. Permitirá que China crezca menos a expensas de otras economías, pero difícilmente significará un cambio de rumbo. Aún Europa es un mar de dudas como casi todas sus selecciones. Perdón pero el análisis lo tengo que dejar aquí, viene el próximo partido.
Publicado en El Comercio 24 de junio de 2010
Sunday, May 23, 2010
El futuro de Europa
Europa y su estado de bienestar están bajo la amenaza de una terrible combinación: deuda en exceso y crecimiento escaso. Esta combinación hace que las finanzas públicas de varios países europeos no sean viables tal como están. Estos países no pueden ser tan generosos con sus pensiones, sueldos públicos, o subsidios. Si siguen ese camino, el mercado de deuda soberana no sólo les subirá las tasas de interés sino que les cerrará las puertas. Tal como les ha pasado tantas veces a los países latinoamericanos incluyendo el Perú. Acto seguido venía la crisis cambiaria, la bancaria y la recesión. No digo que todo eso vendrá mañana, pero sí algo de eso vendrá mañana.
La mejor manera de reflejar la mala situación de Europa es recordar que el euro se ha depreciado en el último medio año en 20%. Las perspectivas de un pobre nivel de crecimiento sumadas a la certeza de un masivo ajuste fiscal por el que tendrán que pasar dichas economías llevan a los sistemas financieros a tambalear. Sin duda la morosidad irá en aumento junto con las tasas de desempleo y la parálisis de inversión. Además, los bancos –expuestos a la montaña de deuda soberana europea- tendrán que añadir a sus previsiones no sólo el impacto de la mayor morosidad sino la posibilidad de que la crisis fiscal se resuelva aceptando de manera más obligatoria que voluntaria un recorte al verdadero valor de dichas obligaciones. Lo cierto es que un grupo de bancos está bajo la amenaza de afrontar grandes pérdidas en un momento en que la falta de crecimiento profundiza el problema. Y para bancos en problema no quedan muchos caminos que no sea la fusión, dejarlos quebrar o nacionalizarlos.
Los ministros de finanzas europeos siguen sin aceptar la verdadera dimensión del ajuste requerido y creen que estableciendo un sistema de mayores penalidades para quienes no cumplan con tener déficit fiscales menores al 3% del PBI será suficiente. La historia del propio euro muestra que esas penalidades no son amenaza suficiente como para promover prudencia fiscal entre sus miembros. Francia y Alemania por tres años seguidos violaron este acuerdo sin mayor problema. Si Europa no encuentra como crecer, tendremos este escenario cada vez como más probable. El valor de tener una moneda común se pierde cuando lo único que hay en común es un futuro sombrío.
Publicado en El Comercio 26 de mayo de 2010
La mejor manera de reflejar la mala situación de Europa es recordar que el euro se ha depreciado en el último medio año en 20%. Las perspectivas de un pobre nivel de crecimiento sumadas a la certeza de un masivo ajuste fiscal por el que tendrán que pasar dichas economías llevan a los sistemas financieros a tambalear. Sin duda la morosidad irá en aumento junto con las tasas de desempleo y la parálisis de inversión. Además, los bancos –expuestos a la montaña de deuda soberana europea- tendrán que añadir a sus previsiones no sólo el impacto de la mayor morosidad sino la posibilidad de que la crisis fiscal se resuelva aceptando de manera más obligatoria que voluntaria un recorte al verdadero valor de dichas obligaciones. Lo cierto es que un grupo de bancos está bajo la amenaza de afrontar grandes pérdidas en un momento en que la falta de crecimiento profundiza el problema. Y para bancos en problema no quedan muchos caminos que no sea la fusión, dejarlos quebrar o nacionalizarlos.
Los ministros de finanzas europeos siguen sin aceptar la verdadera dimensión del ajuste requerido y creen que estableciendo un sistema de mayores penalidades para quienes no cumplan con tener déficit fiscales menores al 3% del PBI será suficiente. La historia del propio euro muestra que esas penalidades no son amenaza suficiente como para promover prudencia fiscal entre sus miembros. Francia y Alemania por tres años seguidos violaron este acuerdo sin mayor problema. Si Europa no encuentra como crecer, tendremos este escenario cada vez como más probable. El valor de tener una moneda común se pierde cuando lo único que hay en común es un futuro sombrío.
Publicado en El Comercio 26 de mayo de 2010
Friday, April 23, 2010
¿Proteger o causar daño?
Qué difícil les resulta entender a nuestros hijos que nuestras negativas a algunos de sus pedidos son pensando en su bienestar. Del mismo modo, a nosotros como padres nos cuesta entender que nuestra actitud protectora muchas veces causa más daño que bienestar. Le pasa lo mismo al Congreso que ignora que algunos de sus proyectos de ley aparentemente protectores terminan causando más daño a quienes ellos querían proteger.
El tema estos días es la intención de proteger a usuarios del sistema financiero que por ignorancia o por falta de entendimiento terminan sujetos a una supuesta práctica abusiva de las entidades del sistema financiero que consiste en compensar las deudas pendientes que estos clientes tienen utilizando el dinero depositado en alguna de sus cuentas. En simple esto se refiere a que se cobren cuando nosotros hace tiempo hemos dejado de pagar nuestras obligaciones. Más que abuso hay poca conciencia de lo que uno firma al asumir una deuda con una entidad bancaria.
¿Por qué nos presta un banco? En una palabra porque podemos demostrarle que seremos capaces de devolverles la plata. Demostrarle puede ser a veces algo tan costoso que el banco va a preferir no prestarnos. Un préstamo a una persona de bajos ingresos no es negocio para un banco si no tiene una garantía adecuada y un costo de verificación bajo. Por ello se necesita que nuestra garantía sea de muy fácil ejecución. En un préstamo vehicular la garantía que ponemos es el auto que nos estamos comprando. Si por alguna razón no pagamos el banco utilizará el auto para compensar dicha deuda impaga. Si en vez del auto pusiéramos otras propiedades el banco nos aumentaría el costo del préstamo pues le es más difícil cubrirse las espaldas si decidimos no pagar.
Mientras más líquido sea lo que ponemos como respaldo será más fácil para el banco acceder a prestarnos. Por eso, cuando empezó a prestarse con la garantía de poder compensar deudas con nuestro dinero depositado en alguna cuenta bancaria se pudo empezar a prestarle a personas que tenían ingresos mucho menores. Antes toda esa población no estaba bancarizada, se prestaba a tasas aún más altas, con condiciones inclusive más severas, y por cierto no reguladas. ¿A quién creemos estar protegiendo?
Publicado en El Comercio Abril 30, 2010
El tema estos días es la intención de proteger a usuarios del sistema financiero que por ignorancia o por falta de entendimiento terminan sujetos a una supuesta práctica abusiva de las entidades del sistema financiero que consiste en compensar las deudas pendientes que estos clientes tienen utilizando el dinero depositado en alguna de sus cuentas. En simple esto se refiere a que se cobren cuando nosotros hace tiempo hemos dejado de pagar nuestras obligaciones. Más que abuso hay poca conciencia de lo que uno firma al asumir una deuda con una entidad bancaria.
¿Por qué nos presta un banco? En una palabra porque podemos demostrarle que seremos capaces de devolverles la plata. Demostrarle puede ser a veces algo tan costoso que el banco va a preferir no prestarnos. Un préstamo a una persona de bajos ingresos no es negocio para un banco si no tiene una garantía adecuada y un costo de verificación bajo. Por ello se necesita que nuestra garantía sea de muy fácil ejecución. En un préstamo vehicular la garantía que ponemos es el auto que nos estamos comprando. Si por alguna razón no pagamos el banco utilizará el auto para compensar dicha deuda impaga. Si en vez del auto pusiéramos otras propiedades el banco nos aumentaría el costo del préstamo pues le es más difícil cubrirse las espaldas si decidimos no pagar.
Mientras más líquido sea lo que ponemos como respaldo será más fácil para el banco acceder a prestarnos. Por eso, cuando empezó a prestarse con la garantía de poder compensar deudas con nuestro dinero depositado en alguna cuenta bancaria se pudo empezar a prestarle a personas que tenían ingresos mucho menores. Antes toda esa población no estaba bancarizada, se prestaba a tasas aún más altas, con condiciones inclusive más severas, y por cierto no reguladas. ¿A quién creemos estar protegiendo?
Publicado en El Comercio Abril 30, 2010
Tuesday, March 23, 2010
Administrar el éxito
Hace unos días discutimos con la misión del FMI sobre algunos temas de la agenda peruana. No fue sorpresa que habláramos de desdolarización y de los riesgos fiscales de ahorrar poco en los buenos tiempos. La sorpresa fue discutir sobre cómo administrar el éxito en el Perú. No es que seamos arrogantes o exageradamente optimistas sino que un escenario altamente probable es uno en el cual el Perú reciba en los próximos años un influjo masivo de inversiones. Pero el éxito (en atraer inversión) trae problemas.
En dicho escenario el BCRP enfrentaría una enorme presión para que el tipo de cambio se aprecie. Y no hablo de 5% sino de 20%. Piensen en Brasil que en estos diez años vio como su moneda se apreció casi 50% ante un apetito extraordinario por invertir en Brasil. Nosotros no tenemos el tamaño de Brasil y por lo tanto no somos tan interesantes.
Esta apreciación a mi juicio va a obligar a que eventualmente el BCRP deje de hacer lo que hace ahora. Perú va a tener un tipo de cambio sustancialmente menor y eso desarmará lo que queda de la dolarización de los ahorros y apoyará la creciente desdolarización de los créditos. Esto le permitirá al BCRP no preocuparse tanto de la volatilidad del tipo de cambio. Seguirá acumulando reservas pero por la amenaza perpetua de una crisis financiera externa (digamos China en menos de 5 años).
La UP junto con el IFPRI organizó un seminario sobre las lecciones que América Latina puede tomar de Asia y viceversa. En dicha reunión resultó bastante obvio que una parte de la región había hecho mejor su tarea de estar listo para aguantar las crisis externas. Pero, una mirada de más largo plazo mostró la cruda realidad. Hace 60 años Asia era más pobre que América Latina, hoy es al revés. Dos cosas son muy diferentes entre Asia y América Latina. Allá, la educación y el estado son funcionales al proceso de crecimiento, aquí son obstáculos. Administrar el éxito también pasa por resolver estos dos temas centrales. Hacer las cosas “pese a quien le pese” no es un atajo al éxito.
Publicado en El Comercio Marzo 31 2010
En dicho escenario el BCRP enfrentaría una enorme presión para que el tipo de cambio se aprecie. Y no hablo de 5% sino de 20%. Piensen en Brasil que en estos diez años vio como su moneda se apreció casi 50% ante un apetito extraordinario por invertir en Brasil. Nosotros no tenemos el tamaño de Brasil y por lo tanto no somos tan interesantes.
Esta apreciación a mi juicio va a obligar a que eventualmente el BCRP deje de hacer lo que hace ahora. Perú va a tener un tipo de cambio sustancialmente menor y eso desarmará lo que queda de la dolarización de los ahorros y apoyará la creciente desdolarización de los créditos. Esto le permitirá al BCRP no preocuparse tanto de la volatilidad del tipo de cambio. Seguirá acumulando reservas pero por la amenaza perpetua de una crisis financiera externa (digamos China en menos de 5 años).
La UP junto con el IFPRI organizó un seminario sobre las lecciones que América Latina puede tomar de Asia y viceversa. En dicha reunión resultó bastante obvio que una parte de la región había hecho mejor su tarea de estar listo para aguantar las crisis externas. Pero, una mirada de más largo plazo mostró la cruda realidad. Hace 60 años Asia era más pobre que América Latina, hoy es al revés. Dos cosas son muy diferentes entre Asia y América Latina. Allá, la educación y el estado son funcionales al proceso de crecimiento, aquí son obstáculos. Administrar el éxito también pasa por resolver estos dos temas centrales. Hacer las cosas “pese a quien le pese” no es un atajo al éxito.
Publicado en El Comercio Marzo 31 2010
Wednesday, March 03, 2010
Militares, polícías y jubilados
¿En qué se diferencian un trabajador dependiente de un militar o un policía? El uniforme, las armas, y el sistema de pensiones. Hablemos de esto último. En el sector privado lo esencial para recibir una pensión parecida al sueldo que uno tenía es aportar con frecuencia. Si no dependeremos que la rentabilidad que obtengan las AFP. No debería haber un problema de frecuencia de aportes en el caso de los uniformados, dado que son para todo fin práctico empleados públicos.
Bueno, lo es pero por otras razones. Disculpen la crudeza pero una diferencia entre estos dos grupos es que unos mueren con mayor frecuencia. Si bien eso reduce el número de aportes, la consecuencia no debería ser una pensión menor sino un seguro de sobrevivencia más caro que el que pagamos los civiles. Es más caro porque la AFP pagará pensiones con menos aportes efectivamente realizados.
Se ha dicho que la cédula viva es una solución a esa mayor “siniestralidad”. Eso es totalmente falso. Al Estado le saldría más barato pagar el costo adicional (respecto a los trabajadores civiles) del seguro de sobrevivencia que seguir teniendo el esquema de cédula viva.
La cédula viva es una mala solución al problema de tener un esquema de salarios desordenado. En la actividad privada tu remuneración es tu sueldo. A veces se incluyen cosas –auto, chofer- que no son parte de la cifra que será utilizada para calcular tus aportes. En ninguno de esos casos aportas por el costo de dichos servicios que son parte de tu remuneración. En el caso de los militares casi nada de lo que reciben es pensionable por lo que sus aportes son insignificantes, no importa que la tasa de aporte sea muchísimo mayor que la de los civiles.
La solución pasa por garantizar un tamaño de pensión a los actuales jubilados, desarmar la cédula viva, sincerar las remuneraciones y reducir el tamaño de las fuerzas armadas y policiales en función a lo que se tiene disponible. ¿Se anima a encabezar la comisión?
Publicado en El Comercio Marzo 2, 2010
Bueno, lo es pero por otras razones. Disculpen la crudeza pero una diferencia entre estos dos grupos es que unos mueren con mayor frecuencia. Si bien eso reduce el número de aportes, la consecuencia no debería ser una pensión menor sino un seguro de sobrevivencia más caro que el que pagamos los civiles. Es más caro porque la AFP pagará pensiones con menos aportes efectivamente realizados.
Se ha dicho que la cédula viva es una solución a esa mayor “siniestralidad”. Eso es totalmente falso. Al Estado le saldría más barato pagar el costo adicional (respecto a los trabajadores civiles) del seguro de sobrevivencia que seguir teniendo el esquema de cédula viva.
La cédula viva es una mala solución al problema de tener un esquema de salarios desordenado. En la actividad privada tu remuneración es tu sueldo. A veces se incluyen cosas –auto, chofer- que no son parte de la cifra que será utilizada para calcular tus aportes. En ninguno de esos casos aportas por el costo de dichos servicios que son parte de tu remuneración. En el caso de los militares casi nada de lo que reciben es pensionable por lo que sus aportes son insignificantes, no importa que la tasa de aporte sea muchísimo mayor que la de los civiles.
La solución pasa por garantizar un tamaño de pensión a los actuales jubilados, desarmar la cédula viva, sincerar las remuneraciones y reducir el tamaño de las fuerzas armadas y policiales en función a lo que se tiene disponible. ¿Se anima a encabezar la comisión?
Publicado en El Comercio Marzo 2, 2010
Tuesday, February 02, 2010
Bonos ante una tragedia
Que llueva torrencialmente en la zona de Machu Picchu es inusual pero sucede. El SENAMHI le avisó al Presidente Regional del Cusco y no hubo respuesta. En este caso, no faltó recursos o alerta oportuna, lo que faltó fue la respuesta prudencial. Se optó por suponer que el riesgo no se convertiría en daños para las personas, en destrucción de infraestructura, y en la imagen de incompetencia que se llevan los turistas. Ojalá las silenciosas muestras de solidaridad individual hayan sido abundantes.
Pero mayor es la desgracia que vive Haití tras el devastador terremoto. Más allá de las cuantiosas pérdidas de vidas humanas, macroeconómicamente el terremoto implica una reducción sustancial en la actividad económica de una nación y en su capital acumulado. El país se paraliza varios días, y los daños en infraestructura son tan severos que hay gente que en serio piensa en refundar Puerto Príncipe en una zona más lejos de la falla geológica sobre la que se encontraba la capital.
Los terremotos son imposibles de predecir. Por lo tanto, la mejor respuesta es fomentar las construcciones con estándares apropiados, y tener los recursos para atender la emergencia que un sismo provoque e iniciar una rápida reconstrucción. Para ello, los mercados financieros han introducido los llamados bonos catástrofe. Estos bonos sirven para tener acceso inmediato a fondos frente a un sismo de magnitud considerable. Este es un instrumento interesante para el Perú. Más allá de la generosidad de la comunidad internacional o de la solidaridad local el país estará más protegido financieramente hablando frente a una calamidad como un terremoto.
Haití junto con otras 15 naciones del Caribe tenía una cobertura de este tipo gracias a una iniciativa del Banco Mundial. Haití ya recibió 8 millones de dólares y pagó menos de 400,000 dólares en primas. El MEF estuvo en discusión con el Banco Mundial para hacer algo similar para el Perú. ¿Quién quiere apostar a que en los próximos 20 años no habrá terremotos en el Perú?
Publicado en El Comercio Febrero 3, 2010
Pero mayor es la desgracia que vive Haití tras el devastador terremoto. Más allá de las cuantiosas pérdidas de vidas humanas, macroeconómicamente el terremoto implica una reducción sustancial en la actividad económica de una nación y en su capital acumulado. El país se paraliza varios días, y los daños en infraestructura son tan severos que hay gente que en serio piensa en refundar Puerto Príncipe en una zona más lejos de la falla geológica sobre la que se encontraba la capital.
Los terremotos son imposibles de predecir. Por lo tanto, la mejor respuesta es fomentar las construcciones con estándares apropiados, y tener los recursos para atender la emergencia que un sismo provoque e iniciar una rápida reconstrucción. Para ello, los mercados financieros han introducido los llamados bonos catástrofe. Estos bonos sirven para tener acceso inmediato a fondos frente a un sismo de magnitud considerable. Este es un instrumento interesante para el Perú. Más allá de la generosidad de la comunidad internacional o de la solidaridad local el país estará más protegido financieramente hablando frente a una calamidad como un terremoto.
Haití junto con otras 15 naciones del Caribe tenía una cobertura de este tipo gracias a una iniciativa del Banco Mundial. Haití ya recibió 8 millones de dólares y pagó menos de 400,000 dólares en primas. El MEF estuvo en discusión con el Banco Mundial para hacer algo similar para el Perú. ¿Quién quiere apostar a que en los próximos 20 años no habrá terremotos en el Perú?
Publicado en El Comercio Febrero 3, 2010
Wednesday, January 20, 2010
Sorpresas de verano
Empezamos el año muy lejos de casa con varias sorpresas acumuladas en el correo. La principal no es este falso verano sino la decisión presidencial de volver a cambiar a su Ministro de Economía. Si algo empezaba a ser un claro matiz distinto con respecto al pasado era la mayor duración de los ministros en los gabinetes. Esto es algo muy positivo porque las políticas sorpresivas son reducidas al mínimo si son las mismas personas las que están en los cargos durante todo el mandato presidencial. Y la verdad que ese tipo de sorpresas son justamente las que quisiéramos dejar en el cajón de los recuerdos.
Lo cierto es que este año vendrá justamente cargado por ese tipo de potenciales sorpresas. La discusión pre-electoral inevitablemente se teñirá de exageradas propuestas de aquellos candidatos que no encuentran otra manera de aparecer en las portadas. Discutía esta semana que pasó con una docena de colegas de todas partes del mundo que en mi opinión el Perú ya entró a la zona de países donde las políticas no cambian de manera tan brusca. Ojalá no me equivoque porque esto es un elemento esencial para aspirar a ser un país más próspero.
Pero sólo el tiempo nos dirá como será este 2010 que empieza bastante movido. China será el centro de la atención más que EEUU. China debería empezar a desandar sus estímulos fiscal y monetario para aliviar el cargamontón internacional que no deja de pedirle que modifique su política cambiaria. Estos cambios en el manejo económico de China tendrán consecuencias significativas en los mercados de commodities y en los mercados financieros globales. El Perú volverá a enfrentar este año una larga lista de incertidumbres que son tanto malas como positivas. Insisto en algo que vendo diciendo hace tiempo, la tarea del MEF y del BCRP es tratar de manejar la economía reduciendo la posibilidad de que si alguno de estos riesgos se materialice ello implique un severo obstáculo al desarrollo de nuestra economía.
La Ministra Aráoz tendrá que ir suavemente removiendo el impulso fiscal que ayudó hasta donde pudo y la inversión privada hará lo suyo para retomar el dinamismo del crecimiento. Las buenas noticias locales serán en los próximos meses los bálsamos sagrados de las expectativas. Así que la Ministra tendrá la dura labor de encontrar la velocidad adecuada del gasto sin que eso implique la ira presidencial o la revuelta de los presidentes regionales y alcaldes que andarán en campaña tratando de inaugurar hasta lo inimaginable.
La agenda de la Ministra, que ya debe tener más borrones y anotaciones al margen que correcciones de una novela, deberá tener un objetivo central suponiendo que cualquier candidatura quedó en la lista de aquellas cosas que le negamos a nuestro ego. Para mi gusto aún no es claro en que consistirá el legado de mi ex vecina de oficina en la Universidad. Supongo que lo mejor es que el tema no será una sorpresa, sino el hecho que finalmente algún ministro intente asumir ese reto. Ayudemos que a todos nos conviene.
Publicado en El Comercio Enero 20, 2010
Lo cierto es que este año vendrá justamente cargado por ese tipo de potenciales sorpresas. La discusión pre-electoral inevitablemente se teñirá de exageradas propuestas de aquellos candidatos que no encuentran otra manera de aparecer en las portadas. Discutía esta semana que pasó con una docena de colegas de todas partes del mundo que en mi opinión el Perú ya entró a la zona de países donde las políticas no cambian de manera tan brusca. Ojalá no me equivoque porque esto es un elemento esencial para aspirar a ser un país más próspero.
Pero sólo el tiempo nos dirá como será este 2010 que empieza bastante movido. China será el centro de la atención más que EEUU. China debería empezar a desandar sus estímulos fiscal y monetario para aliviar el cargamontón internacional que no deja de pedirle que modifique su política cambiaria. Estos cambios en el manejo económico de China tendrán consecuencias significativas en los mercados de commodities y en los mercados financieros globales. El Perú volverá a enfrentar este año una larga lista de incertidumbres que son tanto malas como positivas. Insisto en algo que vendo diciendo hace tiempo, la tarea del MEF y del BCRP es tratar de manejar la economía reduciendo la posibilidad de que si alguno de estos riesgos se materialice ello implique un severo obstáculo al desarrollo de nuestra economía.
La Ministra Aráoz tendrá que ir suavemente removiendo el impulso fiscal que ayudó hasta donde pudo y la inversión privada hará lo suyo para retomar el dinamismo del crecimiento. Las buenas noticias locales serán en los próximos meses los bálsamos sagrados de las expectativas. Así que la Ministra tendrá la dura labor de encontrar la velocidad adecuada del gasto sin que eso implique la ira presidencial o la revuelta de los presidentes regionales y alcaldes que andarán en campaña tratando de inaugurar hasta lo inimaginable.
La agenda de la Ministra, que ya debe tener más borrones y anotaciones al margen que correcciones de una novela, deberá tener un objetivo central suponiendo que cualquier candidatura quedó en la lista de aquellas cosas que le negamos a nuestro ego. Para mi gusto aún no es claro en que consistirá el legado de mi ex vecina de oficina en la Universidad. Supongo que lo mejor es que el tema no será una sorpresa, sino el hecho que finalmente algún ministro intente asumir ese reto. Ayudemos que a todos nos conviene.
Publicado en El Comercio Enero 20, 2010
Wednesday, December 23, 2009
Los riesgos del 2010
La mejor forma de empezar el balance del 2009 es notar el extraordinario optimismo con el que cerramos el año a pesar que las cifras de crecimiento fueron sólo marginalmente positivas. Hay buenas razones para serlo pero también hay riesgos en el horizonte que no debemos descuidar. Este año el mundo cayó 1% y el Perú crecerá 2 puntos por encima del mundo con un modesto 1%. El próximo año se prevé que el mundo crezca 3.5% y el Perú crecerá otra vez 2 puntos por encima. Mientras el Perú pueda mantener ese desempeño iremos aumentando nuestro ingreso per capita de manera sostenida y reduciendo el lastre de la tasa de pobreza.
Pero vayamos a los riesgos que enfrenta Perú. El primero y más importante es que la economía mundial aún no muestra señales de que la recuperación será sostenida y a un paso firme. Las razones detrás de esta duda son varias pero las dos más importantes están ligadas al comportamiento del consumidor norteamericano y a la situación de dicho sistema financiero.
Para empezar, el consumidor gringo sufrió una rebaja sustancial en todos los activos que conforman su riqueza financiera y real. Su casa vale menos, sus activos financieros valen menos, puede haber perdido su trabajo o estar en mayor riesgo de perderlo. Para complicar más las cosas la expectativa respecto al futuro parece no despejarse pues el país pasará ampliamente la cifra de 10 por ciento de desempleo: su peor resultado desde la Gran Depresión. Para efectos del crecimiento global un consumidor gringo pesa igual que seis consumidores chinos así que hay varios vagones desalentados que no empujarán tanto el PBI mundial. Estos días salió la cifra revisada para el PBI del tercer trimestre y en lugar de 2.8% la cifra se corrigió a un tímido 2.2%.
Además, los problemas financieros aún están presentes y esto no debería ser sorpresa pues las crisis financieras tienden a tener impactos más permanentes que transitorios. El crédito de bancos comerciales que crecía a tasas por encima del 10% al año antes de la crisis hoy están a –5% y aún no se observa un cambio en la tendencia.
Es por todo esto que el impacto de la crisis global aún se sentirá desde nuestro lado por un mercado más complicado para nuestros productos de exportación. Por ello, mi impresión es que si bien el 2010 será un año largamente superior al 2009, creo que volveremos a crecer más que el mundo, pero éste a su vez crecerá menos que lo que ahora anticipamos.
El último riesgo que podríamos enfrentar el 2010 es un influjo significativo de capitales que presione al tipo de cambio hacia una mayor apreciación. Creo que el MEF debe estar dispuesto a dejarle mayor margen de maniobra al BCRP, es decir, debería estar dispuesto a retirar antes el estímulo fiscal. ¿A propósito, alguien me puede explicar porqué se necesita estímulo fiscal cuando una economía crecerá por encima del 5%?
Publicado en El Comercio 24 de Diciembre de 2009
Pero vayamos a los riesgos que enfrenta Perú. El primero y más importante es que la economía mundial aún no muestra señales de que la recuperación será sostenida y a un paso firme. Las razones detrás de esta duda son varias pero las dos más importantes están ligadas al comportamiento del consumidor norteamericano y a la situación de dicho sistema financiero.
Para empezar, el consumidor gringo sufrió una rebaja sustancial en todos los activos que conforman su riqueza financiera y real. Su casa vale menos, sus activos financieros valen menos, puede haber perdido su trabajo o estar en mayor riesgo de perderlo. Para complicar más las cosas la expectativa respecto al futuro parece no despejarse pues el país pasará ampliamente la cifra de 10 por ciento de desempleo: su peor resultado desde la Gran Depresión. Para efectos del crecimiento global un consumidor gringo pesa igual que seis consumidores chinos así que hay varios vagones desalentados que no empujarán tanto el PBI mundial. Estos días salió la cifra revisada para el PBI del tercer trimestre y en lugar de 2.8% la cifra se corrigió a un tímido 2.2%.
Además, los problemas financieros aún están presentes y esto no debería ser sorpresa pues las crisis financieras tienden a tener impactos más permanentes que transitorios. El crédito de bancos comerciales que crecía a tasas por encima del 10% al año antes de la crisis hoy están a –5% y aún no se observa un cambio en la tendencia.
Es por todo esto que el impacto de la crisis global aún se sentirá desde nuestro lado por un mercado más complicado para nuestros productos de exportación. Por ello, mi impresión es que si bien el 2010 será un año largamente superior al 2009, creo que volveremos a crecer más que el mundo, pero éste a su vez crecerá menos que lo que ahora anticipamos.
El último riesgo que podríamos enfrentar el 2010 es un influjo significativo de capitales que presione al tipo de cambio hacia una mayor apreciación. Creo que el MEF debe estar dispuesto a dejarle mayor margen de maniobra al BCRP, es decir, debería estar dispuesto a retirar antes el estímulo fiscal. ¿A propósito, alguien me puede explicar porqué se necesita estímulo fiscal cuando una economía crecerá por encima del 5%?
Publicado en El Comercio 24 de Diciembre de 2009
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Politica Fiscal
Monday, November 23, 2009
Ecos del CADE
La pregunta que trató de responder este CADE fue como hacer para que se repitan los maravillosos años previos a la crisis que han permitido que el Perú crezca 60% en esta década. Mi lectura de la respuesta sugerida por varios de los expositores es que finalmente el gobierno dejó de ser una fuente de incertidumbre empresarial al mantener los equilibrios macroeconómicos. Eso permitió y –yo diría- exigió a los empresarios a tener un rol distinto por crear valor. Los empresarios empezaron a entender que el juego que el Estado proponía era una apuesta por la apertura a los nuevos mercados. Para muchos esos nuevos mercados quedaban en el cono norte de Lima para otros esos nuevos mercados implicaban aprender que es lo que puede interesarle a un chino o como hacer que una sudafricana se interese por productos de belleza peruanos.
Parte de este nuevo reto era dejar de intentar hacer negocios basados en que el Estado transfiriera una renta a través de un permiso especial o de una autorización extraordinariamente discrecional. No dudo que aún muchos empresarios tienen este reflejo condicionado en sus arterias. Ante las dificultades en lugar de pensar como reintentar salir a flote basados en una innovación que cree valor hacen su cola para resolver su problema con una mano y algunos soles del Estado. Aprendimos como las empresas peruanas pueden dar el salto, ser competitivas y desafiar mercados en América Latina y aún más lejos. En todos los casos, resulta fundamental tener una política enfocada a la constante búsqueda de nuevas oportunidades y de un manejo financiero que les permita ser socios globales.
Creo que todos aprendimos que también mucho de este excelente resultado está basado en que se aprovechó la oportunidad de largo plazo que el mundo le ofreció al Perú y a sus empresarios. Hemos vivido años de una renta adicional fruto de los extraordinarios precios de los productos que exportamos al mundo. Lo que aún nos falta por aprender es que el Perú no puede depender de que la balanza de oportunidades y riesgos esté siempre inclinada a nuestro favor. Por eso que la apuesta por la educación, por la innovación, por ser Schumpeterianos, exige mucho más de todos.
Lo que creo faltó contestarse en esta CADE fue en qué se materializa el compromiso de los empresarios por mejorar la educación en el país. Ese entusiasmo debe transformarse en acción. A mi juicio, los empresarios deben usar sus capacidades de influenciar en todos los niveles de gobierno para obtener tres cosas concretas: (i) que la educación sea una prioridad presupuestalmente hablando y esté enfocada en dar oportunidades a todos los peruanos; (ii) usar el poder de la información para que el mercado de la educación no sea un engaño para los jóvenes y para sus padres; y (iii) que los gobiernos regionales y locales entiendan que son ellos los responsables de atraer inversión, de tener un mejor riesgo que el riesgo país.
Publicado en El Comercio Noviembre 23, 2009
Parte de este nuevo reto era dejar de intentar hacer negocios basados en que el Estado transfiriera una renta a través de un permiso especial o de una autorización extraordinariamente discrecional. No dudo que aún muchos empresarios tienen este reflejo condicionado en sus arterias. Ante las dificultades en lugar de pensar como reintentar salir a flote basados en una innovación que cree valor hacen su cola para resolver su problema con una mano y algunos soles del Estado. Aprendimos como las empresas peruanas pueden dar el salto, ser competitivas y desafiar mercados en América Latina y aún más lejos. En todos los casos, resulta fundamental tener una política enfocada a la constante búsqueda de nuevas oportunidades y de un manejo financiero que les permita ser socios globales.
Creo que todos aprendimos que también mucho de este excelente resultado está basado en que se aprovechó la oportunidad de largo plazo que el mundo le ofreció al Perú y a sus empresarios. Hemos vivido años de una renta adicional fruto de los extraordinarios precios de los productos que exportamos al mundo. Lo que aún nos falta por aprender es que el Perú no puede depender de que la balanza de oportunidades y riesgos esté siempre inclinada a nuestro favor. Por eso que la apuesta por la educación, por la innovación, por ser Schumpeterianos, exige mucho más de todos.
Lo que creo faltó contestarse en esta CADE fue en qué se materializa el compromiso de los empresarios por mejorar la educación en el país. Ese entusiasmo debe transformarse en acción. A mi juicio, los empresarios deben usar sus capacidades de influenciar en todos los niveles de gobierno para obtener tres cosas concretas: (i) que la educación sea una prioridad presupuestalmente hablando y esté enfocada en dar oportunidades a todos los peruanos; (ii) usar el poder de la información para que el mercado de la educación no sea un engaño para los jóvenes y para sus padres; y (iii) que los gobiernos regionales y locales entiendan que son ellos los responsables de atraer inversión, de tener un mejor riesgo que el riesgo país.
Publicado en El Comercio Noviembre 23, 2009
Friday, October 23, 2009
La inversión privada, sana y sagrada
El MEF invitó a Arnold Harberger, padre de la evaluación de proyectos de inversión, a la reunión de todos los sistemas nacionales de inversión pública de América Latina. Harberger fue mi profesor y mi asesor académico así que el viernes luego del seminario del MEF almorzamos y charlamos sobre diversos temas compartiendo un tiradito. En medio de la charla me sorprendió un comentario suyo que reproduzco aquí. El profesor Harberger luego de dialogar con los medios de prensa se quedó sorprendido porque en la mayoría de ellos había este concepto que toda inversión privada era buena para el país. Me señaló con insistencia que nadie parecía preocupado por el otro lado de la ecuación en un proyecto de inversión.
En la práctica cualquier proyecto de inversión tiene costos y beneficios privados. Pero también costos y beneficios sociales que muchas veces no tienen porqué parecerse a los primeros.
Frente a la crisis muchos vieron la oportunidad para sugerir políticas de “emergencia” y de “necesidad nacional” con un objetivo más individual que colectivo. Estos pedidos han caído en el saco roto del MEF como correspondía. En efecto, las respuestas han sido en su mayoría más horizontales que puntuales. Muchas de las exoneraciones para dinamizar la inversión privada -que se desplomó con la crisis- terminan siendo no rentables desde el punto de vista social.
Si por ejemplo, exoneramos del SNIP la evaluación de un proyecto importante porque tendrá un impacto considerable en la inversión, ¿no estamos acaso asumiendo un costo para la sociedad? Cuando se discuten incentivos se suele separar los incentivos verticales (para un sector/grupo específico) de los incentivos horizontales (en teoría, para todos). Lo usual es decir que no se deben utilizar incentivos verticales pues generan distorsiones. Sin embargo, la línea que los separa es bastante borrosa. Piensen en el actual subsidio que se da vía el fondo de estabilización de combustibles. ¿Es acaso neutral entre personas o entre empresas? Claramente beneficia más a las empresas y personas que utilizan con mayor intensidad ese insumo. Parece para todos pero no todos se benefician igual.
Nadie duda del poder de la inversión privada como motor del crecimiento, arma para luchar contra la pobreza pero no toda es sana y sagrada, también hay de la otra que no hace falta promover. El Estado está forzado a priorizar porque sus recursos son siempre escasos y los fondos que hoy sirven para promover alguna actividad son los que no se le dan a otros. El Estado puede cofinanciar proyectos y compartir riesgos. El problema está en donde se pone la línea de balance. No puede permitirse que el privado le pida al Estado que asuma riesgos cuando el privado no está dispuesto a hacerlo.
Publicado en El Comercio Octubre 29, 2010
En la práctica cualquier proyecto de inversión tiene costos y beneficios privados. Pero también costos y beneficios sociales que muchas veces no tienen porqué parecerse a los primeros.
Frente a la crisis muchos vieron la oportunidad para sugerir políticas de “emergencia” y de “necesidad nacional” con un objetivo más individual que colectivo. Estos pedidos han caído en el saco roto del MEF como correspondía. En efecto, las respuestas han sido en su mayoría más horizontales que puntuales. Muchas de las exoneraciones para dinamizar la inversión privada -que se desplomó con la crisis- terminan siendo no rentables desde el punto de vista social.
Si por ejemplo, exoneramos del SNIP la evaluación de un proyecto importante porque tendrá un impacto considerable en la inversión, ¿no estamos acaso asumiendo un costo para la sociedad? Cuando se discuten incentivos se suele separar los incentivos verticales (para un sector/grupo específico) de los incentivos horizontales (en teoría, para todos). Lo usual es decir que no se deben utilizar incentivos verticales pues generan distorsiones. Sin embargo, la línea que los separa es bastante borrosa. Piensen en el actual subsidio que se da vía el fondo de estabilización de combustibles. ¿Es acaso neutral entre personas o entre empresas? Claramente beneficia más a las empresas y personas que utilizan con mayor intensidad ese insumo. Parece para todos pero no todos se benefician igual.
Nadie duda del poder de la inversión privada como motor del crecimiento, arma para luchar contra la pobreza pero no toda es sana y sagrada, también hay de la otra que no hace falta promover. El Estado está forzado a priorizar porque sus recursos son siempre escasos y los fondos que hoy sirven para promover alguna actividad son los que no se le dan a otros. El Estado puede cofinanciar proyectos y compartir riesgos. El problema está en donde se pone la línea de balance. No puede permitirse que el privado le pida al Estado que asuma riesgos cuando el privado no está dispuesto a hacerlo.
Publicado en El Comercio Octubre 29, 2010
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inversión privada,
Reforma del Estado
Wednesday, September 23, 2009
Estampitas con héroes locales
¿Se ha preguntado usted porqué acepta voluntariamente esas estampitas de colores impresas con los héroes nacionales a cambio de cosas tan importantes como su trabajo o sus bienes? ¿Por qué la gente acepta el dinero si solo son pedacitos de papel pintado? La respuesta simple es porque usted, el falsificador de billetes y yo seguimos creyendo que mañana alguien más también los va a querer aceptar por el valor que tienen impreso. Si alguien nos convence que la mitad son falsificados nosotros buscaremos otra forma de hacer nuestras transacciones. El valor como dinero de esas estampitas de colores simplemente se reducirá de manera abrupta.
Digo todo esto porque una vez más el mercado se ha llenado de gente pronosticando el colapso del dólar como consecuencia final de la crisis financiera global. Hace más de una década se viene diciendo lo mismo. La justificación para tan tremendo anuncio ha estado asociada en un principio a la idea que un país no puede tener de forma perpetua un desbalance en sus cuentas externas. Lo usual para cualquier país que por alguna razón exporta mucho menos que lo que importa estará forzado a tener muchas reservas en monedas fuertes (dólar, euro, yenes, etc) o a recibir largas sumas de capital que compensen los flujos negativos de dólares que el país envía al resto del mundo producto de unas importaciones muy superiores a las exportaciones. Por eso, lo usual en países pequeños es ver que años de saldos negativos se compensan con años de saldos positivos. De esa manera el país no vive “prestándose” recursos del resto del mundo de forma permanente sino sólo temporalmente.
Bueno, esa es exactamente la situación de EEUU. El país ha vivido por décadas con una situación deficitaria en sus cuentas externas pues en el resto de mundo había países dispuestos a “prestarle” recursos a cambio de activos denominados en dólares como los bonos del Tesoro americano o simplemente personas como usted que aún mantienen dólares en su billetera o en su cuenta bancaria. Lo cierto es que los bancos centrales de todos los países mantienen como medida de precaución una gran cantidad de ese tipo de activos. Por ejemplo, tres cuartas partes de las reservas del banco central chino están en dólares (algo más de 2 trillones de dólares).
Pero ahora la razón para pronosticar el colapso del dólar es el aumento sin precedentes de la deuda (82% del PBI) y el masivo financiamiento monetario que la Reserva Federal ha usado en su plan de salvataje bancario. Pero en finanzas también todo es relativo. El resto de las economías desarrolladas han hecho cosas similares y por lo tanto no hay razones para decir que el euro, la libra, o el yen estén mejor. En cambio, los emergentes si han hecho su tarea pero eso no significa que sus monedas lograrán “graduarse” de monedas duras. Les va a ser más fácil colocar bonos en sus monedas en los mercados globales pero aún están muy lejos de volverse monedas de transacción global. Creo que por lo menos la próxima década el dólar seguirá siendo la moneda internacional más utilizada por todos a pesar de que muchos quisieran ver a sus héroes locales en manos (y billeteras) de otros.
Publicado en El Comercio Setiembre 30, 2010
Digo todo esto porque una vez más el mercado se ha llenado de gente pronosticando el colapso del dólar como consecuencia final de la crisis financiera global. Hace más de una década se viene diciendo lo mismo. La justificación para tan tremendo anuncio ha estado asociada en un principio a la idea que un país no puede tener de forma perpetua un desbalance en sus cuentas externas. Lo usual para cualquier país que por alguna razón exporta mucho menos que lo que importa estará forzado a tener muchas reservas en monedas fuertes (dólar, euro, yenes, etc) o a recibir largas sumas de capital que compensen los flujos negativos de dólares que el país envía al resto del mundo producto de unas importaciones muy superiores a las exportaciones. Por eso, lo usual en países pequeños es ver que años de saldos negativos se compensan con años de saldos positivos. De esa manera el país no vive “prestándose” recursos del resto del mundo de forma permanente sino sólo temporalmente.
Bueno, esa es exactamente la situación de EEUU. El país ha vivido por décadas con una situación deficitaria en sus cuentas externas pues en el resto de mundo había países dispuestos a “prestarle” recursos a cambio de activos denominados en dólares como los bonos del Tesoro americano o simplemente personas como usted que aún mantienen dólares en su billetera o en su cuenta bancaria. Lo cierto es que los bancos centrales de todos los países mantienen como medida de precaución una gran cantidad de ese tipo de activos. Por ejemplo, tres cuartas partes de las reservas del banco central chino están en dólares (algo más de 2 trillones de dólares).
Pero ahora la razón para pronosticar el colapso del dólar es el aumento sin precedentes de la deuda (82% del PBI) y el masivo financiamiento monetario que la Reserva Federal ha usado en su plan de salvataje bancario. Pero en finanzas también todo es relativo. El resto de las economías desarrolladas han hecho cosas similares y por lo tanto no hay razones para decir que el euro, la libra, o el yen estén mejor. En cambio, los emergentes si han hecho su tarea pero eso no significa que sus monedas lograrán “graduarse” de monedas duras. Les va a ser más fácil colocar bonos en sus monedas en los mercados globales pero aún están muy lejos de volverse monedas de transacción global. Creo que por lo menos la próxima década el dólar seguirá siendo la moneda internacional más utilizada por todos a pesar de que muchos quisieran ver a sus héroes locales en manos (y billeteras) de otros.
Publicado en El Comercio Setiembre 30, 2010
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Politica Monetaria
Tuesday, September 08, 2009
El triple reto: instituciones, infraestructura e innovación
En medio de la crisis mundial llega una buena noticia, en la carrera global de ser la economía más competitiva del mundo el Perú se adelantó cinco posiciones este último año. El Perú esta vez está en el puesto 78 entre un total de 134 economías, el año pasado éramos puesto 83. Curiosamente nuestros lastres más grandes son también los puntos en los que más hemos avanzado en el último año. El Perú es menos competitivo que muchas economías porque tiene instituciones débiles, todavía le falta infraestructura e innova muy poco. Las tres cosas no se pueden resolver con un decreto, con un ministro motivado o con un Congreso despabilado. Son objetivos de largo plazo que nos exigen algo que muchas veces nos cuesta más de la cuenta como país: persistir en buenas políticas a pesar de las encuestas, y apostar por ellas aunque los logros de dichas políticas los veremos cuando pasen los años en lugar de apuntar a aquello que podemos inaugurar antes de terminar el mandato.
Estos años el Perú parece que ha entendido el mensaje y ha trabajado consistentemente en algunas de estas políticas que nos fuerzan a ser más competitivos. Ejemplo de ello es la decidida política de apertura comercial que se viene siguiendo hace varios años. Persistir en ello en lugar de esconder nuestras debilidades las hace más visibles. Se vuelve obvio que nuestros puertos no estaban listos, que nuestra carretera central no sería suficiente, inclusive que faltaban profesionales y técnicos dedicados a temas relacionados con la minería, etc.
Del mismo modo, se ha iniciado un proceso de reforma de la educación pública que también tardará años en dar frutos, pero que requiere insistir, resistir, no aflojar hasta que ese estándar que pedimos sea cada vez más alto. Es increíble pero hoy nos damos por satisfechos si los muchachos que terminan el colegio pueden hacer las operaciones matemáticas básicas y entender un texto.
El MEF acaba de poner como centro de su atención la búsqueda de mejorar nuestra ubicación en este ranking. Este esfuerzo en los dos años que le quedan al gobierno será insuficiente si luego no seguimos empujando en la misma dirección.
Estos años el Perú parece que ha entendido el mensaje y ha trabajado consistentemente en algunas de estas políticas que nos fuerzan a ser más competitivos. Ejemplo de ello es la decidida política de apertura comercial que se viene siguiendo hace varios años. Persistir en ello en lugar de esconder nuestras debilidades las hace más visibles. Se vuelve obvio que nuestros puertos no estaban listos, que nuestra carretera central no sería suficiente, inclusive que faltaban profesionales y técnicos dedicados a temas relacionados con la minería, etc.
Del mismo modo, se ha iniciado un proceso de reforma de la educación pública que también tardará años en dar frutos, pero que requiere insistir, resistir, no aflojar hasta que ese estándar que pedimos sea cada vez más alto. Es increíble pero hoy nos damos por satisfechos si los muchachos que terminan el colegio pueden hacer las operaciones matemáticas básicas y entender un texto.
El MEF acaba de poner como centro de su atención la búsqueda de mejorar nuestra ubicación en este ranking. Este esfuerzo en los dos años que le quedan al gobierno será insuficiente si luego no seguimos empujando en la misma dirección.
Impuesto a los gordos (capitales)
Debo reconocer que estoy perdiendo la batalla contra la balanza y cada intento nuevo se estrella contra la imparable aguja que tercamente insiste en señalar que esta semana peso más que la anterior. Pero esa no es la razón para pensar en un impuesto a los gordos. En una de las últimas ediciones del semanario The Economist se discute la idea de los impuestos inspirados en A.C. Pigou. Este célebre economista inglés del siglo pasado se hizo famoso por proponer que los problemas que la presencia de externalidades ocasionan en la sociedad se pueden corregir a través de impuestos. A esos impuestos los economistas los llamamos impuestos Pigovianos.
Pongamos un ejemplo sencillo para entender esto. Fumar mata, no sólo al que lo hace sino que el humo del cigarrillo mata a los que están cerca de quien fuma. Los mata en el sentido que les eleva la probabilidad de morir por cáncer al pulmón. El tipo que prende un cigarrillo no está pensando en los demás y por eso en todo el mundo hay impuestos selectivos a los cigarrillos para intentar disminuir su consumo. El costo de la externalidad (el humo de segunda mano) debería ser asumida (internalizarse, diríamos los economistas) por la persona que fuma a través de hacerle más caro fumar.
Como eso no ha funcionado, se ha optado en muchos lugares por simplemente prohibir el consumo en lugares públicos lo cual sin duda es una restricción mucho mayor que apunta a evitar el consumo de algo que se considera malo. Digamos que la tasa de impuesto se ha hecho prohibitivamente alta en los lugares públicos y casi todos (aunque siempre hay frescos) cumplen con dicha disposición.
En muchos países se está empezando a discutir formas alternativas de ponerle un impuesto a los gordos, mejor dicho a la obesidad mórbida. La razón es que los problemas de salud que acarrean este tipo de personas representan un costo muy alto para la sociedad. Esto era pasable cuando unos pocos pesaban más de 100 kilos pero ahora un tercio de los norteamericanos son obesos.
Pero dejemos en paz a los gordos y sus problemas, porque en realidad que quería hablar del impuesto a los (gordos) retornos de los capitales que ha regresado al debate nacional. Al inicio del gobierno se legisló sin reglamento con la justificación de que todo tipo de ingresos deben ser gravados sin importar la fuente. Es decir, rentas del trabajo y del capital deberían ambas pagar impuestos. Pero no se tomó en cuenta que un impuesto desalienta la actividad financiera que es una externalidad en este caso positiva para aquellos que no necesariamente pueden ahorrar pero que si necesitan recursos para sus decisiones de inversión y consumo. Es decir, estaríamos desincentivando una actividad que a diferencia del humo del cigarro o la obesidad mórbida si es buena para la sociedad. ¿Usted que opina, promovemos o desincentivamos el crecimiento de nuestro sistema financiero?
Publicado en El Comercio, 29 Setiembre 2009
Pongamos un ejemplo sencillo para entender esto. Fumar mata, no sólo al que lo hace sino que el humo del cigarrillo mata a los que están cerca de quien fuma. Los mata en el sentido que les eleva la probabilidad de morir por cáncer al pulmón. El tipo que prende un cigarrillo no está pensando en los demás y por eso en todo el mundo hay impuestos selectivos a los cigarrillos para intentar disminuir su consumo. El costo de la externalidad (el humo de segunda mano) debería ser asumida (internalizarse, diríamos los economistas) por la persona que fuma a través de hacerle más caro fumar.
Como eso no ha funcionado, se ha optado en muchos lugares por simplemente prohibir el consumo en lugares públicos lo cual sin duda es una restricción mucho mayor que apunta a evitar el consumo de algo que se considera malo. Digamos que la tasa de impuesto se ha hecho prohibitivamente alta en los lugares públicos y casi todos (aunque siempre hay frescos) cumplen con dicha disposición.
En muchos países se está empezando a discutir formas alternativas de ponerle un impuesto a los gordos, mejor dicho a la obesidad mórbida. La razón es que los problemas de salud que acarrean este tipo de personas representan un costo muy alto para la sociedad. Esto era pasable cuando unos pocos pesaban más de 100 kilos pero ahora un tercio de los norteamericanos son obesos.
Pero dejemos en paz a los gordos y sus problemas, porque en realidad que quería hablar del impuesto a los (gordos) retornos de los capitales que ha regresado al debate nacional. Al inicio del gobierno se legisló sin reglamento con la justificación de que todo tipo de ingresos deben ser gravados sin importar la fuente. Es decir, rentas del trabajo y del capital deberían ambas pagar impuestos. Pero no se tomó en cuenta que un impuesto desalienta la actividad financiera que es una externalidad en este caso positiva para aquellos que no necesariamente pueden ahorrar pero que si necesitan recursos para sus decisiones de inversión y consumo. Es decir, estaríamos desincentivando una actividad que a diferencia del humo del cigarro o la obesidad mórbida si es buena para la sociedad. ¿Usted que opina, promovemos o desincentivamos el crecimiento de nuestro sistema financiero?
Publicado en El Comercio, 29 Setiembre 2009
Wednesday, August 05, 2009
¡Hazlo tú!, si puedes
Estoy aburrido de escuchar que el sector público es lento y que la inversión pública no crece como debía hacerlo. La verdad es que se escuchan cosas que son ciertas y también varios disparates. Pero el más notable de todos lo escuché el otro día antes de entrar a una entrevista en la TV. Un ilustre analista me dijo (y hay testigo) que la inversión privada se había desacelerado este año fundamentalmente por que el sector público había sido incapaz de acelerar más su gasto y así impedir la desaceleración de la economía peruana. Para este analista no interesaba que el mundo entero está en recesión. El insistió que la señal de desaceleración de la actividad pública había sido el detonante del desánimo en las decisiones de inversión privadas.
Hoy el Perú tiene ahorros acumulados y acceso al crédito y eso permite poder gastar cuando nuestros ingresos se desploman. Es cierto que al sector público le cuesta ser flexible. Podríamos por ejemplo, relajar ciertos parámetros para que las distintas entidades del sector público pudieran pagar mejor a aquellos puestos necesarios para gerenciar los mayores presupuestos que hoy manejan.
Pero también es cierto que el gobierno viene gastando mucho más que el año pasado a pesar que los ingresos fiscales se vienen cayendo. A junio, los ingresos son menores en casi 5 mil millones de soles. Eso representa una caída de casi el 18 por ciento respecto al año pasado. Muchos hablan de los montos que tenemos ahorrados pero no de cuanto se va a dejar de recibir. Déjenme poner algunas cifras que pensé que el Presidente utilizaría en su discurso pero no lo hizo. Se dice que se está gastando poco. Si comparamos los gastos (hasta fin de julio) del 2009 con los del 2008 veremos que eso no es cierto. Los gobiernos locales y los regionales han gastado 17% más, y el gobierno nacional 42% más que el año pasado.
Además, a pesar de tener mayores presupuestos los niveles de ejecución (hasta fin de julio) son en todos los casos mayores que los del año pasado. El gobierno nacional pasó de ejecutar el 24.7% a ejecutar el 26.8% . Los gobiernos regionales de 19.7% a 22.1%. Los gobiernos locales aumentaron su nivel de ejecución de 24.2% a 29.3%.
Por supuesto que todo eso es poco para sacar la economía de la desaceleración en la que seguimos (los datos de junio serán aún peores que los que hasta ahora hemos visto). Pero eso no es por ineptitud o incapacidad sino porque sencillamente no hay forma que la inversión pública que pesa menos que 5% del PBI pueda revertir la desaceleración de la inversión privada que es cinco veces más grande. Los inversionistas privados se quejen del supuesto lento avance de la inversión pública pero ellos han decidido por voluntad y beneficio propios no hacer más que lo que hicieron el año pasado. Es fácil pedir que sea otro el que saque la billetera cuando las cosas se complican. ¡Hazlo tú!, si puedes.
Publicado en El Comercio, Agosto 5, 2009
Hoy el Perú tiene ahorros acumulados y acceso al crédito y eso permite poder gastar cuando nuestros ingresos se desploman. Es cierto que al sector público le cuesta ser flexible. Podríamos por ejemplo, relajar ciertos parámetros para que las distintas entidades del sector público pudieran pagar mejor a aquellos puestos necesarios para gerenciar los mayores presupuestos que hoy manejan.
Pero también es cierto que el gobierno viene gastando mucho más que el año pasado a pesar que los ingresos fiscales se vienen cayendo. A junio, los ingresos son menores en casi 5 mil millones de soles. Eso representa una caída de casi el 18 por ciento respecto al año pasado. Muchos hablan de los montos que tenemos ahorrados pero no de cuanto se va a dejar de recibir. Déjenme poner algunas cifras que pensé que el Presidente utilizaría en su discurso pero no lo hizo. Se dice que se está gastando poco. Si comparamos los gastos (hasta fin de julio) del 2009 con los del 2008 veremos que eso no es cierto. Los gobiernos locales y los regionales han gastado 17% más, y el gobierno nacional 42% más que el año pasado.
Además, a pesar de tener mayores presupuestos los niveles de ejecución (hasta fin de julio) son en todos los casos mayores que los del año pasado. El gobierno nacional pasó de ejecutar el 24.7% a ejecutar el 26.8% . Los gobiernos regionales de 19.7% a 22.1%. Los gobiernos locales aumentaron su nivel de ejecución de 24.2% a 29.3%.
Por supuesto que todo eso es poco para sacar la economía de la desaceleración en la que seguimos (los datos de junio serán aún peores que los que hasta ahora hemos visto). Pero eso no es por ineptitud o incapacidad sino porque sencillamente no hay forma que la inversión pública que pesa menos que 5% del PBI pueda revertir la desaceleración de la inversión privada que es cinco veces más grande. Los inversionistas privados se quejen del supuesto lento avance de la inversión pública pero ellos han decidido por voluntad y beneficio propios no hacer más que lo que hicieron el año pasado. Es fácil pedir que sea otro el que saque la billetera cuando las cosas se complican. ¡Hazlo tú!, si puedes.
Publicado en El Comercio, Agosto 5, 2009
Sunday, July 05, 2009
Piñata party
No termino de entender el valor de un primer ministro que ha presentado hace más de una semana una renuncia calificada por el mismo como “prácticamente irrevocable”. Los jefes de gabinete están para eso, para ser jefes de un grupo de ministros. Están para liderar un grupo de trabajo con un horizonte pero con un conjunto mínimo de tareas y algunos objetivos concretos que deberán ser consultados con el propio presidente. Es obvio para todos que esa agenda y ese horizonte que pueden ser muy claros y precisos al inicio de un mandato con el tiempo se hacen más borrosos. Las tareas muy urgentes son las que llenan la agenda y el horizonte muy rápidamente pierde importancia porque deja de ser una variable que uno elija voluntariamente.
Creo que Simon era una persona con buena voluntad pero sin ninguna dirección. Sus cambios de idea podían ser tan abruptos como los de un chofer de combi en hora punta. Su ingreso fue precedido por un escándalo de corrupción. Sin embargo, han pasado casi nueve meses de dicho episodio y lo poco que queda en limpio es que Rómulo León hoy se irá a su casa. ¿Cuál es su mayor logro anticorrupción en estos nueve meses? Nada en concreto. El gabinete Simon no cuajó nunca. Fue un primer ministro fusible, y cual fusible, quemado se va.
Lo más complicado de su legado es que el final de su gestión ha pasado de conducir el país a ser el centro de una suerte de piñata party. Todos hacen fila para azotar al gobierno para ver cuantos premios pueden recolectar para ellos. Luego de varios hijos y varias fiestas infantiles todos sabemos que este tipo de fiestas no terminan bien. La piñata se termina por romper y queda en el suelo con destino al basurero y la fiesta nunca complace a todos. Algunos quedan con la sangre en el ojo viendo lo que el resto consiguió por golpear más certeramente y otros simplemente no saben decir basta.
El gobierno tiene dos largos años por delante donde el escenario internacional no proveerá buenas noticias como lo hizo en los dos primeros. Al contrario será una fuente de preocupación y tensión porque el empleo no abundará. Del mismo modo, serán años de menores ingresos fiscales y mayores angustias empresariales.
Esta semana toca cambio de gabinete. El próximo deberá marcar su agenda con prisa si no quiere ser visto como la nueva piñata a quien azotar. Temas abundan, pero si me preguntaran por uno en que la oposición puede quedar atrapada entre la demagogia y la presión popular es la reforma de los programas sociales. Empiecen instaurando un patrón único de beneficiarios para todos los programas. El tema no puede bloquearse sin quedar mal parado ante la opinión pública y los resultados pueden verse antes de que el primero de la fila agite amenazante su mazo hacia la piñata.
Publicado en El Comercio Julio 6, 2009
Creo que Simon era una persona con buena voluntad pero sin ninguna dirección. Sus cambios de idea podían ser tan abruptos como los de un chofer de combi en hora punta. Su ingreso fue precedido por un escándalo de corrupción. Sin embargo, han pasado casi nueve meses de dicho episodio y lo poco que queda en limpio es que Rómulo León hoy se irá a su casa. ¿Cuál es su mayor logro anticorrupción en estos nueve meses? Nada en concreto. El gabinete Simon no cuajó nunca. Fue un primer ministro fusible, y cual fusible, quemado se va.
Lo más complicado de su legado es que el final de su gestión ha pasado de conducir el país a ser el centro de una suerte de piñata party. Todos hacen fila para azotar al gobierno para ver cuantos premios pueden recolectar para ellos. Luego de varios hijos y varias fiestas infantiles todos sabemos que este tipo de fiestas no terminan bien. La piñata se termina por romper y queda en el suelo con destino al basurero y la fiesta nunca complace a todos. Algunos quedan con la sangre en el ojo viendo lo que el resto consiguió por golpear más certeramente y otros simplemente no saben decir basta.
El gobierno tiene dos largos años por delante donde el escenario internacional no proveerá buenas noticias como lo hizo en los dos primeros. Al contrario será una fuente de preocupación y tensión porque el empleo no abundará. Del mismo modo, serán años de menores ingresos fiscales y mayores angustias empresariales.
Esta semana toca cambio de gabinete. El próximo deberá marcar su agenda con prisa si no quiere ser visto como la nueva piñata a quien azotar. Temas abundan, pero si me preguntaran por uno en que la oposición puede quedar atrapada entre la demagogia y la presión popular es la reforma de los programas sociales. Empiecen instaurando un patrón único de beneficiarios para todos los programas. El tema no puede bloquearse sin quedar mal parado ante la opinión pública y los resultados pueden verse antes de que el primero de la fila agite amenazante su mazo hacia la piñata.
Publicado en El Comercio Julio 6, 2009
Sunday, June 07, 2009
Políticas contracíclicas en el Perú
Hasta hace unos años nadie hablaba de economías emergentes. Se utilizaba la expresión países menos desarrollados que era una forma menos directa de decir que el ciudadano promedio de dichos países era pobre. Pero en dicha categoría caían los países en desarrollo que les iba bien y también los que le iba mal. Para marcar la diferencia se empezó a utilizar el término “economía emergente”, entendiendo que eran economías que empezaban su proceso de despegue económico. El Perú hoy es un país emergente. La crisis global ha puesto a todos los emergentes contra las cuerdas y le pregunta ahora es si los emergentes podrán resistir la crisis o serán un país en desarrollo más.
El Perú como el resto de países de la región soportó todas las crisis financieras internacionales pasadas en clara posición de desventaja. En cada una de estas crisis la demanda externa se desplomó pero sobre todo aumentó mucho el costo del servicio de la deuda y los mercados internacionales de financiamiento se cerraban. Las crisis externas se volvían crisis cambiarias, bancarias y fiscales. Todo esto llevaba a que la duración de la crisis fuera mucho más larga y que la recuperación fuera una lenta convalecencia.
Durante los últimos veinte años el Perú ha luchado por avanzar en tener capacidad de adoptar políticas contracíclicas tanto fiscales como monetarias. Por un lado, se necesitaba hacer más independiente la política monetaria a pesar de estar más integrado a los mercados mundiales de capitales. El BCRP debe ser capaz de mover su tasa de interés de referencia cuando hiciera falta sin preocuparse porque se abra un diferencial entre esta tasa y la tasa de referencia de la Reserva Federal que promueva un desajuste en el mercado cambiario. Para que esa preocupación exista se necesita un menor nivel de dolarización financiera, mejores prácticas regulatorias en materia de riesgo cambiario y crediticio y fomentar el dinamismo de un mercado de coberturas cambiarias.
De otro lado, para que el MEF pueda hacer política contracíclica se necesita generar ahorros en los tiempos buenos para gastarlos en los tiempos malos. Esto no ha sido así. Lo que ha sucedido es que los tiempos han sido extraordinariamente buenos y eso ha permitido a la vez ser fiscalmente imprudente (gastar más de la cuenta cuando no hacía falta) y reducir el nivel de deuda de casi 50% a casi 20% del PBI. Esto, unido a la incapacidad de gasto de los gobiernos subnacionales, permitió tener mejores resultados fiscales que lo que realmente se tenía previsto. Pero a diferencia de lo que sucede en materia monetaria, en el lado fiscal no existen mecanismos automáticos para poner en funcionamiento la política contracíclica. Se han requerido una lluvia de decretos de urgencia para flexibilizar reglas y parámetros con el fin de aumentar el ritmo de ejecución del gasto fiscal.
No hay duda que hoy tenemos espacio para hacer políticas contracíclicas. A diferencia de lo que muchos creen, este espacio no es muy amplio; y por lo tanto, el crecimiento de la economía peruana seguirá dependiendo más de la reactivación económica mundial que la capacidad de maniobra local.
Publicado en revista de la Universidad del Centro, Agosto 2009
El Perú como el resto de países de la región soportó todas las crisis financieras internacionales pasadas en clara posición de desventaja. En cada una de estas crisis la demanda externa se desplomó pero sobre todo aumentó mucho el costo del servicio de la deuda y los mercados internacionales de financiamiento se cerraban. Las crisis externas se volvían crisis cambiarias, bancarias y fiscales. Todo esto llevaba a que la duración de la crisis fuera mucho más larga y que la recuperación fuera una lenta convalecencia.
Durante los últimos veinte años el Perú ha luchado por avanzar en tener capacidad de adoptar políticas contracíclicas tanto fiscales como monetarias. Por un lado, se necesitaba hacer más independiente la política monetaria a pesar de estar más integrado a los mercados mundiales de capitales. El BCRP debe ser capaz de mover su tasa de interés de referencia cuando hiciera falta sin preocuparse porque se abra un diferencial entre esta tasa y la tasa de referencia de la Reserva Federal que promueva un desajuste en el mercado cambiario. Para que esa preocupación exista se necesita un menor nivel de dolarización financiera, mejores prácticas regulatorias en materia de riesgo cambiario y crediticio y fomentar el dinamismo de un mercado de coberturas cambiarias.
De otro lado, para que el MEF pueda hacer política contracíclica se necesita generar ahorros en los tiempos buenos para gastarlos en los tiempos malos. Esto no ha sido así. Lo que ha sucedido es que los tiempos han sido extraordinariamente buenos y eso ha permitido a la vez ser fiscalmente imprudente (gastar más de la cuenta cuando no hacía falta) y reducir el nivel de deuda de casi 50% a casi 20% del PBI. Esto, unido a la incapacidad de gasto de los gobiernos subnacionales, permitió tener mejores resultados fiscales que lo que realmente se tenía previsto. Pero a diferencia de lo que sucede en materia monetaria, en el lado fiscal no existen mecanismos automáticos para poner en funcionamiento la política contracíclica. Se han requerido una lluvia de decretos de urgencia para flexibilizar reglas y parámetros con el fin de aumentar el ritmo de ejecución del gasto fiscal.
No hay duda que hoy tenemos espacio para hacer políticas contracíclicas. A diferencia de lo que muchos creen, este espacio no es muy amplio; y por lo tanto, el crecimiento de la economía peruana seguirá dependiendo más de la reactivación económica mundial que la capacidad de maniobra local.
Publicado en revista de la Universidad del Centro, Agosto 2009
Saturday, June 06, 2009
En el dolor, (también) cobramos: Las AFP en debate
Dicen que lo único peor que perder dinero es pagar para que eso nos suceda. Esta frase resume el sentimiento de mucha gente hacia las AFP por su pobre actuación durante el 2008. Nosotros los afiliados les pagamos a alguna de estas cuatro empresas para que administren nuestros fondos para que luego tengamos una jubilación más tranquila. Si miramos las cifras del 2008 las cosas son de terror. Si fuimos de los que les gusta el riesgo y soñar con altas rentabilidades (fondo 3) a Diciembre del 2008 habíamos perdido 41.7% del valor de nuestro fondo en ese año. Si somos de los que ya peinamos canas pero todavía podemos correr sin pedir auxilio a paramédicos (fondo 2) la pérdida fue de 26.7%, y si somos de los que ya estamos próximos a la jubilación (fondo 1) la pérdida fue de 10.2%. Estas son las rentabilidades reales anuales, es decir, netas de la inflación. No quiero ni empezar a hacer cuentas de cuánto se cobró para merecer esto.
Pero el punto de este artículo es que basados en el razonamiento del párrafo anterior algunos han empezado a sugerir algunas soluciones que son desafortunadas. Una primera idea –aunque en realidad es reciclada- desde Plaza Bolívar es ponerle un tope máximo a las comisiones que cobran las AFP. ¡Gran solución! De esta manera los dueños de las AFP no podrán ganar tanto dinero. Para empezar, ¿acaso tiene sentido limitar cuanto dinero pueden hacer las empresas privadas? No creo. En segundo lugar, sabemos perfectamente que cada vez que ponemos un precio máximo generamos un montón de problemas al costado de esa solución tan creativa. Para empezar, la empresa puede empezar a cobrar por ofrecernos cualquier servicio que antes no pagábamos, es decir, cobrarnos por todo aquello que antes incluía dentro del paquete por el que pagábamos una sola vez. Talvez los congresistas no han leído la Constitución, la cual impide aprobar normas de control de precios.
La segunda idea es cobrarle a los dueños de las AFP cuando obtengan pérdidas manejando los fondos de pensiones de los afiliados. La intención es buena pues se ponen en línea los intereses de los afiliados con los de los dueños de las AFP. Si hay pérdidas a ambos les duele y ambos pagan. Lo que me parece poco apropiado es que este esquema sea para los 3 tipos de fondos que hoy las AFP ofrecen a sus afiliados. La SBS viene promoviendo –hasta ahora sin éxito- la idea del fondo cero, la cual creo que no tiene mayor utilidad.
Lo que tendría que suceder es que el fondo uno, que se llama de mantenimiento del capital no debería jamás tener una pérdida de capital. Las AFP deberían ofrecer cubrir patrimonialmente esas pérdidas porque no se puede vender algo con la promesa que no vas a perder el capital para luego decir que lamentablemente las condiciones de mercado no permitieron evitar esa situación. Me parece que el compromiso de las AFP debe ser patrimonial pero debe estar limitado a este conjunto de afiliados, aquellos que no tendrán más años para ver recuperar el valor de sus ahorros. En ese sentido, la propuesta actual de la SBS de compartir riesgos y ganancias entre las AFP y todos sus afiliados me parece inadecuada. Esos afiliados en los fondos 2 y 3 que ayer se estaban quejando, hoy están calladitos viendo que la BVL ha ganado más de 100 por ciento en lo que va del año.
Publicado en Negocios Internacionales, COMEXPERU, Junio 2009
Pero el punto de este artículo es que basados en el razonamiento del párrafo anterior algunos han empezado a sugerir algunas soluciones que son desafortunadas. Una primera idea –aunque en realidad es reciclada- desde Plaza Bolívar es ponerle un tope máximo a las comisiones que cobran las AFP. ¡Gran solución! De esta manera los dueños de las AFP no podrán ganar tanto dinero. Para empezar, ¿acaso tiene sentido limitar cuanto dinero pueden hacer las empresas privadas? No creo. En segundo lugar, sabemos perfectamente que cada vez que ponemos un precio máximo generamos un montón de problemas al costado de esa solución tan creativa. Para empezar, la empresa puede empezar a cobrar por ofrecernos cualquier servicio que antes no pagábamos, es decir, cobrarnos por todo aquello que antes incluía dentro del paquete por el que pagábamos una sola vez. Talvez los congresistas no han leído la Constitución, la cual impide aprobar normas de control de precios.
La segunda idea es cobrarle a los dueños de las AFP cuando obtengan pérdidas manejando los fondos de pensiones de los afiliados. La intención es buena pues se ponen en línea los intereses de los afiliados con los de los dueños de las AFP. Si hay pérdidas a ambos les duele y ambos pagan. Lo que me parece poco apropiado es que este esquema sea para los 3 tipos de fondos que hoy las AFP ofrecen a sus afiliados. La SBS viene promoviendo –hasta ahora sin éxito- la idea del fondo cero, la cual creo que no tiene mayor utilidad.
Lo que tendría que suceder es que el fondo uno, que se llama de mantenimiento del capital no debería jamás tener una pérdida de capital. Las AFP deberían ofrecer cubrir patrimonialmente esas pérdidas porque no se puede vender algo con la promesa que no vas a perder el capital para luego decir que lamentablemente las condiciones de mercado no permitieron evitar esa situación. Me parece que el compromiso de las AFP debe ser patrimonial pero debe estar limitado a este conjunto de afiliados, aquellos que no tendrán más años para ver recuperar el valor de sus ahorros. En ese sentido, la propuesta actual de la SBS de compartir riesgos y ganancias entre las AFP y todos sus afiliados me parece inadecuada. Esos afiliados en los fondos 2 y 3 que ayer se estaban quejando, hoy están calladitos viendo que la BVL ha ganado más de 100 por ciento en lo que va del año.
Publicado en Negocios Internacionales, COMEXPERU, Junio 2009
Thursday, April 30, 2009
Punto de Equilibrio número 100
Como uno de los creadores de este boletín de coyuntura me es muy grato anunciar que ya salió el número 100 de la revista que edita la UP.
Puede visitar la página web y hacer comentarios en la siguiente dirección web:
http://www.puntodeequilibrio.com.pe
O puede descargar la versión PDF en el enlace.
Puede visitar la página web y hacer comentarios en la siguiente dirección web:
http://www.puntodeequilibrio.com.pe
O puede descargar la versión PDF en el enlace.
Coyuntura Económica Mundial
Ayer 29 de abril, la UP organizó un interesante foro para discutir la crisis global.
Para ello se contó con la participación de Klaus Schmidt-Hebbel (ex Chief Economist de la OECD), Piero Ghezzi (chief economist para emerging markets en Barclays) y Ya Lan Liu (economista del BBVA para Asia-ex China).
El consenso es que saldremos pero muy lentamente. Es decir, nada de tasas de crecimiento de 4-5% en el mundo para el futuro cercano.
Para ello se contó con la participación de Klaus Schmidt-Hebbel (ex Chief Economist de la OECD), Piero Ghezzi (chief economist para emerging markets en Barclays) y Ya Lan Liu (economista del BBVA para Asia-ex China).
El consenso es que saldremos pero muy lentamente. Es decir, nada de tasas de crecimiento de 4-5% en el mundo para el futuro cercano.
Monday, April 20, 2009
El juego de echar la culpa

Políticos, analistas económicos, y periodistas y se encuentran enfrascados en echarse culpas por la difícil situación económica. Lo curioso es que a muchos les cuesta darse cuenta que la crisis es mundial a pesar de que las proyecciones de crecimiento son cada vez más negativas. Se habla de un frenazo y en efecto hay un frenazo global. La economía mundial entera se ha detenido abruptamente. Las economías desarrolladas que en el 2008 se anticipaba crecerían 2.2%, en realidad caerán en 3%. La producción industrial en los principales países del mundo muestran caídas que van entre –10% y –35%.
Pero esta semana el anuncio del bajo crecimiento de febrero ha llevado a diversos analistas a intentar explicar la crisis y a buscar los culpables del frenazo local. Lamentablemente no quieren ver el enorme elefante en medio de la cristalería responsable de los destrozos que hoy empezamos a sentir con más fuerza. El gráfico muestra que el comportamiento del PBI está estrechamente asociado a lo que sucede con los términos de intercambio. Mientras estos fueron favorables el PBI creció sostenidamente. Este viento a favor que gozamos en el 2006 desapareció y se hoy es más bien viento en contra.
Frente a estos números tiene poco sentido culpar a la mala gestión de los funcionarios públicos, o a decisiones locales que descarrillaron -según los más críticos- el camino de crecimiento acelerado que tenía el Perú. Nuestra economía es un pequeño bote con una vela hecha de reglas de juego y un par de remos: la política monetaria y la política fiscal. Lamentablemente, esos remos no tienen la potencia para enfrentar la tormenta mundial en la que estamos metidos.
¿Porqué sino un país como Chile con un manejo fiscal más prudente que el nuestro, con mayores recursos fiscales acumulados que el nuestro, enfrenta desde inicios del 2008 un marcado proceso de desaceleración que ya se convirtió en recesión? Los culpables no están adentro, y esa no es la discusión que deberíamos tener. El escenario que realmente enfrentamos es una larga recesión mundial y deberíamos diseñar nuestras acciones con una mirada que no sólo enfatice las preocupaciones de corto plazo.
Publicado en Peru 21, Abril 18, 2009
Tuesday, September 02, 2008
Política anti-inflacionaria
Los datos de la inflación para Lima muestran que la tasa superó la barrera de 6 por ciento en agosto. Es decir, estamos a un nivel dos veces más alto que la inflación máxima que quisiéramos tener. Hoy el Banco Central no está solo en el combate anti-inflacionario. El MEF acaba de dar una señal muy importante, en una economía que crece a ritmo de casi 10 por ciento el presupuesto público del próximo año crecerá a un ritmo menor al 2 por ciento. ¿Podía ser más claro el MEF? Creo que no. Lo cierto es que se han cumplido 10 trimestres consecutivos en que la demanda interna crece por encima que lo que crece la producción. Cuando eso pasa típicamente tenemos más inflación que la que queremos. El rol de ambas autoridades es modular el crecimiento del gasto. Para ello el Banco Central ya subió trece veces la tasa desde inicios del 2006. La tasa de interés pasó de 3 a 6.25 por ciento. ¿Qué esperar? Por unos meses más, tendremos más inflación. Luego, la recesión mundial se encargará de frenar más decididamente el aumento de los precios de los commodities agrícolas, lo cual facilitará el trabajo del MEF y del BCRP. Siempre es más fácil bailar cuando los dos pies siguen la misma música.
Publicado en El Comercio, Setiembre 2, 2008
Publicado en El Comercio, Setiembre 2, 2008
Friday, August 29, 2008
Pensiones para microempresas
El titular de ayer de este diario señalaba que las micro y pequeñas empresas se incorporarían al sistema de pensiones. La razón de tremendo titular era que una comisión conformada por el MEF, la SBS y la ONP estaban ultimando los detalles del reglamento de la Ley MYPE, ley que fue parte del paquete de decretos legislativos de junio. Se establece en el informe de la comisión que los trabajadores de estas microempresas podrían pagar 15 soles al mes y el Estado aportaría una suma similar para de esta forma apoyar la inclusión de un millón ochocientos mil nuevos afiliados al sistema previsional. Obviamente que faltan detalles para poder evaluar con seriedad la propuesta pero quisiera presentar algunos puntos que me parece importante mencionar antes de embarcarnos en un subsidio de semejantes proporciones.
Un primer punto es si es que el Estado realmente quiere ahorrar recursos debería forzar a que los trabajadores de las microempresas se inscriban en el sistema privado de pensiones que puede a través de una mayor rentabilidad permitirle al Estado un menor subsidio. Al menos podría generar una mayor pensión con la misma contribución estatal.
Un segundo punto es que la ley de MYPEs establece un mínimo de años de aporte para poder obtener el subsidio. Es decir, sólo aquellos trabajadores que se inscriban siendo jóvenes y se mantengan aportando podrían hacerse acreedores del subsidio del Estado. Hicimos números para ver cuanto podía representar el costo del aporte estatal sólo a aquellos trabajadores de las MYPEs que estén entre los 20 y los 39 años y por lo tanto podrían alcanzar el mínimo de número de aportaciones que establece la ley. El costo anual para el Estado estaría en el orden del 0.75 por ciento del PBI (unos 1,300 millones de soles al año) aunque se iría reduciendo terminando en 20 años a representar algo más que el 0.5 por ciento del PBI. Esto no es poca plata pero habría un gran avance en materia de cobertura previsional.
Un tercer punto es quienes quedan al margen. Para empezar los trabajadores que ya tienen cierta edad (40 años o más) y que no podrían acumular suficientes derechos para jubilarse bajo este esquema. En este grupo hay personas que aún no están en edad de jubilarse (menores a 65 años) pero también otro grupo de personas mayores a 65 años que siguen trabajando porque no les queda otra opción. Finalmente, un grupo que está de alguna manera siendo ignorado por la ley son aquellos adultos mayores que no trabajan pero que tampoco tienen pensión. Si se estableciera un apoyo de parte del Estado a estos grupos el aporte estatal sin duda pasa a estar en niveles absolutamente inmanejables (más de 5 por ciento del PBI al año).
Un cuarto punto para esta discusión es cuantas MYPEs realmente están en capacidad de aportar al sistema. La ley habla que los trabajadores deberían recibir salarios mayores o iguales al mínimo. Cuando uno mira al universo de las MYPEs hay un gran número de ellas que más bien pagan salarios por debajo del mínimo y por lo tanto cumplir con esta norma es demasiado oneroso. Según cálculos propios a lo más un 40 por ciento de las MYPEs podría estar en esta categoría.
Como vemos el reto es enorme. Una pregunta final para los diseñadores de esta política: ¿es mejor subsidiar al trabajador MYPE antes o después de que se jubile? Es decir, ¿no es más eficaz un programa de pensiones sociales dirigida a las personas mayores a 65 años en condición de pobreza?
Publicado en El Comercio, Agosto 28, 2008
Un primer punto es si es que el Estado realmente quiere ahorrar recursos debería forzar a que los trabajadores de las microempresas se inscriban en el sistema privado de pensiones que puede a través de una mayor rentabilidad permitirle al Estado un menor subsidio. Al menos podría generar una mayor pensión con la misma contribución estatal.
Un segundo punto es que la ley de MYPEs establece un mínimo de años de aporte para poder obtener el subsidio. Es decir, sólo aquellos trabajadores que se inscriban siendo jóvenes y se mantengan aportando podrían hacerse acreedores del subsidio del Estado. Hicimos números para ver cuanto podía representar el costo del aporte estatal sólo a aquellos trabajadores de las MYPEs que estén entre los 20 y los 39 años y por lo tanto podrían alcanzar el mínimo de número de aportaciones que establece la ley. El costo anual para el Estado estaría en el orden del 0.75 por ciento del PBI (unos 1,300 millones de soles al año) aunque se iría reduciendo terminando en 20 años a representar algo más que el 0.5 por ciento del PBI. Esto no es poca plata pero habría un gran avance en materia de cobertura previsional.
Un tercer punto es quienes quedan al margen. Para empezar los trabajadores que ya tienen cierta edad (40 años o más) y que no podrían acumular suficientes derechos para jubilarse bajo este esquema. En este grupo hay personas que aún no están en edad de jubilarse (menores a 65 años) pero también otro grupo de personas mayores a 65 años que siguen trabajando porque no les queda otra opción. Finalmente, un grupo que está de alguna manera siendo ignorado por la ley son aquellos adultos mayores que no trabajan pero que tampoco tienen pensión. Si se estableciera un apoyo de parte del Estado a estos grupos el aporte estatal sin duda pasa a estar en niveles absolutamente inmanejables (más de 5 por ciento del PBI al año).
Un cuarto punto para esta discusión es cuantas MYPEs realmente están en capacidad de aportar al sistema. La ley habla que los trabajadores deberían recibir salarios mayores o iguales al mínimo. Cuando uno mira al universo de las MYPEs hay un gran número de ellas que más bien pagan salarios por debajo del mínimo y por lo tanto cumplir con esta norma es demasiado oneroso. Según cálculos propios a lo más un 40 por ciento de las MYPEs podría estar en esta categoría.
Como vemos el reto es enorme. Una pregunta final para los diseñadores de esta política: ¿es mejor subsidiar al trabajador MYPE antes o después de que se jubile? Es decir, ¿no es más eficaz un programa de pensiones sociales dirigida a las personas mayores a 65 años en condición de pobreza?
Publicado en El Comercio, Agosto 28, 2008
Thursday, August 21, 2008
Memorias que matan
No hay banquero central en el mundo que hoy no comparta la misma preocupación de quien hace las compras en su casa. La inflación es un fenómeno en todo el mundo desde Vietnam hasta Perú pasando por casos extremos como el de Zimbabwe que tiene más de once millones por ciento de inflación al año, y se prevé que pronto supere los ¡50 millones por ciento al año! Obviamente que en el mundo ya no hay muchos países en la crítica situación de esta última nación pero las tasas de inflación superiores al 5 por ciento están por todos lados. Incluso varios de los países que creyeron haberle dicho adiós definitivo a tasas de inflación de dos dígitos están pasando exactamente por ese difícil trance.
Los bancos centrales en el mundo tienen varias formas de impedir que esta situación inflacionaria se torne aún más compleja. Para ello un grupo cada vez mayor de países optó por utilizar lo que en inglés se conoce como “inflation targeting”, que en español sería utilizar metas de inflación. Lo central de este esquema es que el Banco Central busca que quienes tengan que fijar nuevos precios de sus respectivos bienes o servicios en la economía utilicen como referencia la meta a la cual se compromete el Banco Central. Es decir, si la autoridad monetaria señala que la inflación de los próximos años será 2 por ciento y no tengo razones para creer que eso no va a ser cierto entonces elevaré los precios de los productos en 2 por ciento. Es decir, el anuncio de una meta de inflación sirve como una guía para la fijación de nuevos precios. Es un típico mecanismo que permite “anclar” expectativas, es decir, que todas las personas o las empresas coinciden en esperar algo similar en lugar de que cada uno piense algo distinto.
El problema que hoy enfrentan los banqueros centrales es que eventos externos han disparado los precios de un grupo de bienes de la canasta de precios. Este hecho ha sido suficiente para que un grupo de personas y empresas piensen que los elementos más importantes para la fijación de precios futuros están más bien asociados a la memoria inflacionaria en lugar del compromiso del BCRP. Hasta hace un tiempo en el Perú el BCRP gozaba de esa credibilidad y primaba el componente de credibilidad de la meta inflacionaria. En un estudio econométrico que hicimos se observa que desde hace un tiempo ya pesa más la memoria inflacionaria que la confianza en que el BCRP alcanzará su meta inflacionaria.
Este hecho podría explicar los motivos de que ahora se adopte una acción tan decidida de parte del Banco Central y también de parte del MEF. Si hay algo que las autoridades no quieren tener es un escenario en el que su credibilidad es cuestionada. Buena parte de la efectividad de la política monetaria esta estrechamente relacionada a si las palabras y compromisos de las autoridades son tomadas como relevantes en la toma de decisiones empresariales o si estas son sustituidas por la expectativa de una mayor inflación.
Un riesgo típico en el manejo de la política monetaria es actuar a destiempo. En el 2007 se actuó con menos intensidad porque el escenario que se tenía para el 2008 era que buena parte de la inflación era reducida por la contracción de la economía mundial. Hoy nos corremos el riesgo a sobre actuar pues buena parte de la contracción mundial se está dando a partir del segundo semestre del año. Por eso dicen los que saben que ser banquero central es medio ciencia y medio arte.
Publicado en El Comercio Agosto 21, 2008
Los bancos centrales en el mundo tienen varias formas de impedir que esta situación inflacionaria se torne aún más compleja. Para ello un grupo cada vez mayor de países optó por utilizar lo que en inglés se conoce como “inflation targeting”, que en español sería utilizar metas de inflación. Lo central de este esquema es que el Banco Central busca que quienes tengan que fijar nuevos precios de sus respectivos bienes o servicios en la economía utilicen como referencia la meta a la cual se compromete el Banco Central. Es decir, si la autoridad monetaria señala que la inflación de los próximos años será 2 por ciento y no tengo razones para creer que eso no va a ser cierto entonces elevaré los precios de los productos en 2 por ciento. Es decir, el anuncio de una meta de inflación sirve como una guía para la fijación de nuevos precios. Es un típico mecanismo que permite “anclar” expectativas, es decir, que todas las personas o las empresas coinciden en esperar algo similar en lugar de que cada uno piense algo distinto.
El problema que hoy enfrentan los banqueros centrales es que eventos externos han disparado los precios de un grupo de bienes de la canasta de precios. Este hecho ha sido suficiente para que un grupo de personas y empresas piensen que los elementos más importantes para la fijación de precios futuros están más bien asociados a la memoria inflacionaria en lugar del compromiso del BCRP. Hasta hace un tiempo en el Perú el BCRP gozaba de esa credibilidad y primaba el componente de credibilidad de la meta inflacionaria. En un estudio econométrico que hicimos se observa que desde hace un tiempo ya pesa más la memoria inflacionaria que la confianza en que el BCRP alcanzará su meta inflacionaria.
Este hecho podría explicar los motivos de que ahora se adopte una acción tan decidida de parte del Banco Central y también de parte del MEF. Si hay algo que las autoridades no quieren tener es un escenario en el que su credibilidad es cuestionada. Buena parte de la efectividad de la política monetaria esta estrechamente relacionada a si las palabras y compromisos de las autoridades son tomadas como relevantes en la toma de decisiones empresariales o si estas son sustituidas por la expectativa de una mayor inflación.
Un riesgo típico en el manejo de la política monetaria es actuar a destiempo. En el 2007 se actuó con menos intensidad porque el escenario que se tenía para el 2008 era que buena parte de la inflación era reducida por la contracción de la economía mundial. Hoy nos corremos el riesgo a sobre actuar pues buena parte de la contracción mundial se está dando a partir del segundo semestre del año. Por eso dicen los que saben que ser banquero central es medio ciencia y medio arte.
Publicado en El Comercio Agosto 21, 2008
Thursday, August 07, 2008
Ni rentabilidad, ni información, sino comisión
No hay peor cosa en una mañana fría de invierno que enterarse que no había agua caliente una vez que uno está en la ducha y el chorro implacablemente ya te sacó hasta el último rastro de sueño que tenías. Frente a dicho evento uno puede optar por alguna de estas tres alternativas: (i) aguantar hasta que el cuerpo se acostumbre y bañarse como corresponde, (ii) bañarse como si uno estuviese batiendo un record olímpico de baño acelerado, o (iii) esperar pacientemente a que el agua esté caliente.
Empiezo así porque recibo muchas consultas de personas que están desconcertadas por el decepcionante resultado de los fondos de pensiones administrados por las AFP. Luego de un año de gloriosas rentabilidades no hay fondo que no haya perdido plata este año. Inclusive aquel que se vende como fondo para proteger el capital para aquellos que están próximos a su edad de jubilación ha perdido valor. Esto por sí sólo resulta inaceptable. Sea como fuera, lo cierto es que muchas personas empiezan a pasar de sentirse enfadadas a estafadas.
Todos preguntan ¿qué hacer? ¿Vale la pena reconocer las pérdidas y pasarse a un fondo aparentemente más protegido? Como siempre no hay una única respuesta pues mucho depende de la evaluación que cada persona hace del riesgo de su inversión. Muchos preferirán una larga ducha fría para recordar que así como se gana, igual se pierde y que lo que interesa es el largo plazo. Otros no van a querer quedarse un segundo más en el agua helada de los bajos retornos y saldrán despavoridos. Muchos otros que estaban pensando en poner aportes voluntarios optarán por esperar que el mercado esté otra vez caliente.
Pero el tema de la rentabilidad no es el único que se está moviendo en el mercado previsional. Para empezar me resultó curioso la decisión de la AFP más reciente en el mercado de subir su comisión. Esta AFP que de alguna manera logró refrescar el tema de la competencia al entrar con la comisión más barata seguirá teniendo dicha posición aunque ahora de manera claramente marginal. El otro dato es que los traspasos que hace un par de años llegaron a la cifra record de 70 mil al mes, hoy son algo más que 20 mil al mes. ¿No que se iba a promover la competencia con los traspasos por internet? Lo único cierto es que se redujo el número de promotores de un poco menos de 6 mil hace dos años a 2 mil. Claro, el boom económico parece que ha ampliado el mercado para las AFP pero ¿se acabó el incentivo por hacerse de más afiliados? ¿Cómo van a responder el resto de AFP a esta movida, subirán también sus comisiones decretando que la guerra por afiliados hace rato que se acabó?
Para completar la ducha fría los recientes rumores de malas prácticas y de sanciones que no terminan de hacerse públicas añaden mayor sensación de malestar. No ha habido un pronunciamiento público claro de parte de CONASEV o de la SBS al respecto. Inclusive los pedidos de algunas AFP para que se haga un deslinde a caído en saco roto. No hay comentarios claros al respecto. Sólo un tibio todo está bajo investigación y se llegará hasta las últimas consecuencias. ¿Suena conocido, no?
Publicado en El Comercio, Agosto 6, 2008
Empiezo así porque recibo muchas consultas de personas que están desconcertadas por el decepcionante resultado de los fondos de pensiones administrados por las AFP. Luego de un año de gloriosas rentabilidades no hay fondo que no haya perdido plata este año. Inclusive aquel que se vende como fondo para proteger el capital para aquellos que están próximos a su edad de jubilación ha perdido valor. Esto por sí sólo resulta inaceptable. Sea como fuera, lo cierto es que muchas personas empiezan a pasar de sentirse enfadadas a estafadas.
Todos preguntan ¿qué hacer? ¿Vale la pena reconocer las pérdidas y pasarse a un fondo aparentemente más protegido? Como siempre no hay una única respuesta pues mucho depende de la evaluación que cada persona hace del riesgo de su inversión. Muchos preferirán una larga ducha fría para recordar que así como se gana, igual se pierde y que lo que interesa es el largo plazo. Otros no van a querer quedarse un segundo más en el agua helada de los bajos retornos y saldrán despavoridos. Muchos otros que estaban pensando en poner aportes voluntarios optarán por esperar que el mercado esté otra vez caliente.
Pero el tema de la rentabilidad no es el único que se está moviendo en el mercado previsional. Para empezar me resultó curioso la decisión de la AFP más reciente en el mercado de subir su comisión. Esta AFP que de alguna manera logró refrescar el tema de la competencia al entrar con la comisión más barata seguirá teniendo dicha posición aunque ahora de manera claramente marginal. El otro dato es que los traspasos que hace un par de años llegaron a la cifra record de 70 mil al mes, hoy son algo más que 20 mil al mes. ¿No que se iba a promover la competencia con los traspasos por internet? Lo único cierto es que se redujo el número de promotores de un poco menos de 6 mil hace dos años a 2 mil. Claro, el boom económico parece que ha ampliado el mercado para las AFP pero ¿se acabó el incentivo por hacerse de más afiliados? ¿Cómo van a responder el resto de AFP a esta movida, subirán también sus comisiones decretando que la guerra por afiliados hace rato que se acabó?
Para completar la ducha fría los recientes rumores de malas prácticas y de sanciones que no terminan de hacerse públicas añaden mayor sensación de malestar. No ha habido un pronunciamiento público claro de parte de CONASEV o de la SBS al respecto. Inclusive los pedidos de algunas AFP para que se haga un deslinde a caído en saco roto. No hay comentarios claros al respecto. Sólo un tibio todo está bajo investigación y se llegará hasta las últimas consecuencias. ¿Suena conocido, no?
Publicado en El Comercio, Agosto 6, 2008
Thursday, July 31, 2008
El reto presidencial
Lamentablemente quienes hicimos espacio en la agenda familiar para escuchar al presidente no podemos sino decir que el mensaje fue una frustración. Es cierto que la novedad del discurso fue su tono más conciliador, pero la verdad que para el momento que vive el país se esperaba --al menos yo-- un mensaje que mostrara una mayor dosis de liderazgo. El resumen del mensaje fue que estamos avanzando lentamente, de puente en puente, de camino en camino y que la inflación que viene de afuera nos puede sacar de este camino si es que no se reacciona con oportunidad y prontitud. ¿Cómo? No lo dijo. Además, quedó una vez más muy claro que el objetivo es hacer que los peruanos más pobres dejen de serlo. ¿Cómo? Tampoco fue muy claro al respecto.
Déjenme insistir en este último punto que me parece clave. Lo que hoy tenemos de manera muy simplificada es una receta en la cual se ha optado por poner énfasis en la redistribución de recursos para de esa manera aliviar no solo la pobreza, sino también las tensiones sociales que vivimos. Con esa estrategia el Perú más productivo, más moderno y más integrado trata de despegar lo más posible generando más recursos fiscales para que el Gobierno sea quien logre sacar de la pobreza a ese tercio del país que aún está estancado. Para un estudio que acabamos de finalizar, calculamos cuán pro pobre había sido el crecimiento en el Perú de los últimos veinte años. Por crecimiento pro pobre se entiende aquel aumento en el PBI que viene junto con una reducción de la desigualdad en todo el país. Los resultados muestran que podemos decir que este modelo es cada vez más pro pobre. Pero (y este es uno bien grande) los resultados indican que la brecha de desigualdad entre la población urbana y la rural se hace cada vez más amplia, poniendo en tela de juicio el carácter inclusivo de este crecimiento.
La estrategia de redistribuir claramente resulta insuficiente. El Estado no tiene la capacidad para hacerlo. ¿Poniendo a tres millones de peruanos bajo el amparo del programa Juntos será suficiente? Creo que la gran diferencia entre ese Perú moderno y el otro que vive en estos pequeños centros poblados a los cuales aludió Alan García es la enorme brecha en productividad. Y aquí no nos perdamos en tractores y laptops, sino en cosas más básicas. Piensen, por ejemplo, en el impacto de la salud en su capacidad de producir. Saque su cuenta de cuántos días al año usted deja de trabajar por enfermedad. Ahora piense en cuántos días debe dejar de trabajar una persona que no tiene acceso rápido a un centro de salud o a una nutrición más balanceada. Del mismo modo, piense en el tiempo que usted no tiene que invertir para acceder a los servicios básicos en medio de la ciudad frente al tiempo que una persona que vive alejada de la modernidad requiere para generar cosas tan simples como el agua caliente para el desayuno.
Por ello, los aumentos de productividad van de la mano en acceso a tecnologías relativamente sencillas que permitan no solo aumentar la rentabilidad de sus tierras, sino también la mejora significativa en sus condiciones de vida. La importancia de llegar a esos lugares del país con mejores prácticas de cocina e higiene parecen temas menores, pero pueden significar saltos en la capacidad productiva de dichas familias. Los vacíos del discurso en cuanto a qué estrategia se piensa seguir en materia de superación de la pobreza creo que deben llenarse no solo en palabras sino en acciones.
Publicado en El Comercio, Julio 31, 2008
Déjenme insistir en este último punto que me parece clave. Lo que hoy tenemos de manera muy simplificada es una receta en la cual se ha optado por poner énfasis en la redistribución de recursos para de esa manera aliviar no solo la pobreza, sino también las tensiones sociales que vivimos. Con esa estrategia el Perú más productivo, más moderno y más integrado trata de despegar lo más posible generando más recursos fiscales para que el Gobierno sea quien logre sacar de la pobreza a ese tercio del país que aún está estancado. Para un estudio que acabamos de finalizar, calculamos cuán pro pobre había sido el crecimiento en el Perú de los últimos veinte años. Por crecimiento pro pobre se entiende aquel aumento en el PBI que viene junto con una reducción de la desigualdad en todo el país. Los resultados muestran que podemos decir que este modelo es cada vez más pro pobre. Pero (y este es uno bien grande) los resultados indican que la brecha de desigualdad entre la población urbana y la rural se hace cada vez más amplia, poniendo en tela de juicio el carácter inclusivo de este crecimiento.
La estrategia de redistribuir claramente resulta insuficiente. El Estado no tiene la capacidad para hacerlo. ¿Poniendo a tres millones de peruanos bajo el amparo del programa Juntos será suficiente? Creo que la gran diferencia entre ese Perú moderno y el otro que vive en estos pequeños centros poblados a los cuales aludió Alan García es la enorme brecha en productividad. Y aquí no nos perdamos en tractores y laptops, sino en cosas más básicas. Piensen, por ejemplo, en el impacto de la salud en su capacidad de producir. Saque su cuenta de cuántos días al año usted deja de trabajar por enfermedad. Ahora piense en cuántos días debe dejar de trabajar una persona que no tiene acceso rápido a un centro de salud o a una nutrición más balanceada. Del mismo modo, piense en el tiempo que usted no tiene que invertir para acceder a los servicios básicos en medio de la ciudad frente al tiempo que una persona que vive alejada de la modernidad requiere para generar cosas tan simples como el agua caliente para el desayuno.
Por ello, los aumentos de productividad van de la mano en acceso a tecnologías relativamente sencillas que permitan no solo aumentar la rentabilidad de sus tierras, sino también la mejora significativa en sus condiciones de vida. La importancia de llegar a esos lugares del país con mejores prácticas de cocina e higiene parecen temas menores, pero pueden significar saltos en la capacidad productiva de dichas familias. Los vacíos del discurso en cuanto a qué estrategia se piensa seguir en materia de superación de la pobreza creo que deben llenarse no solo en palabras sino en acciones.
Publicado en El Comercio, Julio 31, 2008
Thursday, July 24, 2008
A ritmo de procesión
Si usted escucha a alguien decir: “vivo a quince minutos de mi trabajo”, usted sabe con certeza que dicha afirmación es falsa. Nadie puede afirmar una cosa semejante –al menos no en Lima- porque el tiempo que demora depende totalmente de la hora en la que inicia el viaje. Puede que sea verdad a las 6:30am pero ese número se multiplica por cinco o seis veces a la hora punta. Ni hablemos si es que hay partido en el Monumental o concierto en el Jockey Plaza. En ese caso ya estaríamos en situación de catástrofe.
El otro día un amigo argentino que trabaja en Malawi, un país de los más pobres de Africa, nos contaba el impacto que tendría un programa social que les permitiría ahorrar alrededor de tres horas cada día a las mujeres. Bajo este novedoso programa ya no habría necesidad de ir a buscar agua a unos pozos que quedaban muy lejos del pueblo. Lo que se esperaba era un enorme aumento de la productividad de esas familias pues se estaba liberando valioso tiempo dedicado a una actividad que ahora se sustituía por una innovación en la infraestructura básica. Escuchándolo me vino inmediatamente a la cabeza nuestro diario peregrinar de la casa al trabajo. En muchos casos los limeños perdemos más de las tres horas que pierden las señoras en Malawi para buscar agua. Prácticamente es imposible hacer algo más durante ese tiempo pues parados en un paradero o sentados en una combi más vale que estemos mirando nuestros bolsillos para evitar sorpresas. Y para quienes lo sufrimos al frente del timón hay un riesgo enorme de contestar correos electrónicos mientras evitamos que algún microbús nos deje su recuerdo por ganar medio metro de pista.
Frente a este enorme costo de transacción el alcalde Castañeda responde mostrando su sonrisa más política invocándonos a tener un poco de paciencia. Podemos tener paciencia si es que viéramos eficiencia en el trabajo. Pero si lo que vemos es calles rotas donde el ritmo de trabajo es a paso de tortuga, la verdad es que provoca acordarnos de la madre del alcalde. En estas últimas semanas el tema se ha puesto singularmente peor. Visitar Barranco requiere de altas dosis de tranquilizantes. Almorzar en el centro de Lima es algo ridículo pues uno termina demorando más en entrar y salir del almuerzo que propiamente almorzar.
No sé si el llamado de atención del presidente surta efecto en el alcalde. Lo más curioso es que aún 7 de cada 10 limeños tiene una opinión favorable sobre el alcalde. No se de donde sacan tanta paciencia para soportar una calidad de vida tan pobre.
Saque su calculadora y haga el siguiente ejercicio para su caso particular. Pensando en los limeños diríamos que la remuneración promedio en Lima es algo así como 1200 soles. Por lo tanto una hora de su tiempo vale 7.50 soles. Si en promedio se pierde 2 horas diarias en el tránsito entonces ahí van 15 soles, eso al mes son 300 soles. Dado que hay más de 4 millones de trabajadores en Lima estaríamos hablando de algo más de 400 millones de dólares al mes en términos de la valorización del tiempo perdido. ¿Se atrevería el alcalde Castañeda a decirnos cuanto es lo que vamos a ahorrar en el futuro mientras en el presente seguimos pagando el costo de avanzar a ritmo de procesión por las calles de Lima? ¿No sería más barato para todos que se trabaje tres turnos todos los días? ¿O es que acaso los votantes sólo importan cuando las elecciones están próximas? Aprovecho para desearles felices fiestas patrias, si el tráfico se lo permite.
Publicado en El Comercio, Julio 24, 2008
El otro día un amigo argentino que trabaja en Malawi, un país de los más pobres de Africa, nos contaba el impacto que tendría un programa social que les permitiría ahorrar alrededor de tres horas cada día a las mujeres. Bajo este novedoso programa ya no habría necesidad de ir a buscar agua a unos pozos que quedaban muy lejos del pueblo. Lo que se esperaba era un enorme aumento de la productividad de esas familias pues se estaba liberando valioso tiempo dedicado a una actividad que ahora se sustituía por una innovación en la infraestructura básica. Escuchándolo me vino inmediatamente a la cabeza nuestro diario peregrinar de la casa al trabajo. En muchos casos los limeños perdemos más de las tres horas que pierden las señoras en Malawi para buscar agua. Prácticamente es imposible hacer algo más durante ese tiempo pues parados en un paradero o sentados en una combi más vale que estemos mirando nuestros bolsillos para evitar sorpresas. Y para quienes lo sufrimos al frente del timón hay un riesgo enorme de contestar correos electrónicos mientras evitamos que algún microbús nos deje su recuerdo por ganar medio metro de pista.
Frente a este enorme costo de transacción el alcalde Castañeda responde mostrando su sonrisa más política invocándonos a tener un poco de paciencia. Podemos tener paciencia si es que viéramos eficiencia en el trabajo. Pero si lo que vemos es calles rotas donde el ritmo de trabajo es a paso de tortuga, la verdad es que provoca acordarnos de la madre del alcalde. En estas últimas semanas el tema se ha puesto singularmente peor. Visitar Barranco requiere de altas dosis de tranquilizantes. Almorzar en el centro de Lima es algo ridículo pues uno termina demorando más en entrar y salir del almuerzo que propiamente almorzar.
No sé si el llamado de atención del presidente surta efecto en el alcalde. Lo más curioso es que aún 7 de cada 10 limeños tiene una opinión favorable sobre el alcalde. No se de donde sacan tanta paciencia para soportar una calidad de vida tan pobre.
Saque su calculadora y haga el siguiente ejercicio para su caso particular. Pensando en los limeños diríamos que la remuneración promedio en Lima es algo así como 1200 soles. Por lo tanto una hora de su tiempo vale 7.50 soles. Si en promedio se pierde 2 horas diarias en el tránsito entonces ahí van 15 soles, eso al mes son 300 soles. Dado que hay más de 4 millones de trabajadores en Lima estaríamos hablando de algo más de 400 millones de dólares al mes en términos de la valorización del tiempo perdido. ¿Se atrevería el alcalde Castañeda a decirnos cuanto es lo que vamos a ahorrar en el futuro mientras en el presente seguimos pagando el costo de avanzar a ritmo de procesión por las calles de Lima? ¿No sería más barato para todos que se trabaje tres turnos todos los días? ¿O es que acaso los votantes sólo importan cuando las elecciones están próximas? Aprovecho para desearles felices fiestas patrias, si el tráfico se lo permite.
Publicado en El Comercio, Julio 24, 2008
Wednesday, July 23, 2008
Nuevos datos, nuevos retos
El INEI presentó ayer los resultados del Censo 2007 y algunas cifras sorprenden y deberían marcar tanto la agenda de investigación como la redefinición de algunas políticas públicas. Déjenme poner algunos ejemplos que motivan esta breve nota. Para empezar la distinción entre lo urbano y lo rural. El Perú se está volviendo aceleradamente más urbano. Eso facilita el acceso a programas sociales pero también aumenta la demanda visible por los mismos. Tranquilamente podemos tener una sensación de que falta más por hacer cuando en realidad todo se trata de que más ciudadanos viven hoy más cerca de los medios de comunicación. Segundo tema hoy ya las peruanas tienen en promedio menos de dos hijos cada una. Sólo hace 15 años estábamos en 2.5 hijos, hoy es 1.7 hijos por mujer. Como siempre los promedios no cuentan toda la historia, al menos no la más importante. Si miramos el detalle el grupo de mujeres de 15 a 19 años es el único grupo que lejos de haber disminuido ha aumentado su número promedio de hijos. Aquí está el tema preocupante del ascenso de embarazos no deseados en mujeres adolescentes. ¿Dónde está la política clara del MIMDES sobre el tema? ¿Cómo le cambia la vida a una mujer que a esa edad debe asumir la maternidad? Tercer tema los invisibles. Más del 3 por ciento de los peruanos adultos no tienen DNI aunque esto es el promedio de 6 por ciento en zonas rurales y 2.3 por ciento en zonas urbanas. Además, más de un cuarto de millón de personas no tienen partida de nacimiento.
Publicado en El Comercio, Julio 23, 2008
Publicado en El Comercio, Julio 23, 2008
Thursday, July 17, 2008
El segundo semestre se complica
La euforia de la calificación de grado de inversión por parte de Standard & Poors duró casi nada. Las noticias afuera muestran un panorama internacional cada vez más complejo. La crisis financiera lejos de disiparse como otros ya anunciaban más bien se profundiza y extiende. Para complicar las cosas la inflación en EEUU ya superó la marca del 5% anual y la Reserva Federal empieza a ver cada vez más cerca la sombra de una estanflación y por lo tanto el dilema sobre cual parte del problema arreglar primero se torna más difícil de resolver. Los mercados asiáticos que habían estado relativamente inmunes a todas las malas noticias empiezan a ser fuente de malas noticias sobre sí mismos. Las bolsas en China e India han perdido un tercio de su valor en lo que va del año. Finalmente, la rápida desaceleración en Europa también muestra que los problemas se agravan en lugar de aliviarse.
Desde el escenario local la inflación nacional (no sólo la de Lima) ya superó la marca del 7 por ciento y es cada vez más claro que el tema de la inflación es el tema de preocupación del gobierno. La inflación reduce poder de compra en especial a los sectores pobres urbanos y eso tiene graves consecuencias políticas a través de una reducción en la aprobación del gobierno y en un aumento significativo de la conflictividad social. Según los cálculos del BID se estima que la tasa de pobreza en el Perú habría crecido más de 3 puntos porcentuales por el tema de los precios de los alimentos. Lo más preocupante es que tenemos esta inflación sin haber hecho aún el ajuste de los precios de los combustibles. Cualquiera que circula por Lima a las 6pm se dará perfecta cuenta que no pareciera que se hubiera reducido el consumo de combustible.
¿Qué esperar para los siguientes meses? Si continua el proceso de desaceleración de crecimiento en el mundo deberíamos ver una reversión parcial en los precios de los commodities incluyendo el petróleo en los próximos meses. Mientras tanto la principal tarea de la dupla MEF-BCRP es evitar que exista una sensación que la inflación está fuera del control de ambos. Por ello es destacable que la primera reunión del flamante ministro haya sido con el Presidente del BCRP. Es momento que el MEF retire un poco el pie del acelerador del gasto público y que de esa manera permita que una política monetaria que debería tener un sesgo más contractivo evite que las expectativas de inflación se desboquen. Hoy las expectativas de inflación para el 2010 de las empresas y de las financieras ya se ubican fuera del rango objetivo del Banco Central. Los únicos que aún siguen creyendo que el BCRP podrá domar para entonces a la inflación son mis colegas analistas económicos.
El tipo de cambio poco a poco irá reflejando el creciente deterioro de los términos de intercambio y el impacto de la evolución de la economía mundial en nuestro comercio internacional. El segundo grado de inversión inevitablemente traerá capitales extras al país, vamos a ver si este impacto prima sobre el comportamiento del canal comercial.
Ahora que se vienen las olimpiadas claramente el record que debemos seguir buscando como país es el de salto largo y no el de salto alto. No importa ser el país que más creció un mes en el mundo sino el país que creció por mucho más tiempo en el mundo.
Publicado en El Comercio, Julio 17, 2008
Desde el escenario local la inflación nacional (no sólo la de Lima) ya superó la marca del 7 por ciento y es cada vez más claro que el tema de la inflación es el tema de preocupación del gobierno. La inflación reduce poder de compra en especial a los sectores pobres urbanos y eso tiene graves consecuencias políticas a través de una reducción en la aprobación del gobierno y en un aumento significativo de la conflictividad social. Según los cálculos del BID se estima que la tasa de pobreza en el Perú habría crecido más de 3 puntos porcentuales por el tema de los precios de los alimentos. Lo más preocupante es que tenemos esta inflación sin haber hecho aún el ajuste de los precios de los combustibles. Cualquiera que circula por Lima a las 6pm se dará perfecta cuenta que no pareciera que se hubiera reducido el consumo de combustible.
¿Qué esperar para los siguientes meses? Si continua el proceso de desaceleración de crecimiento en el mundo deberíamos ver una reversión parcial en los precios de los commodities incluyendo el petróleo en los próximos meses. Mientras tanto la principal tarea de la dupla MEF-BCRP es evitar que exista una sensación que la inflación está fuera del control de ambos. Por ello es destacable que la primera reunión del flamante ministro haya sido con el Presidente del BCRP. Es momento que el MEF retire un poco el pie del acelerador del gasto público y que de esa manera permita que una política monetaria que debería tener un sesgo más contractivo evite que las expectativas de inflación se desboquen. Hoy las expectativas de inflación para el 2010 de las empresas y de las financieras ya se ubican fuera del rango objetivo del Banco Central. Los únicos que aún siguen creyendo que el BCRP podrá domar para entonces a la inflación son mis colegas analistas económicos.
El tipo de cambio poco a poco irá reflejando el creciente deterioro de los términos de intercambio y el impacto de la evolución de la economía mundial en nuestro comercio internacional. El segundo grado de inversión inevitablemente traerá capitales extras al país, vamos a ver si este impacto prima sobre el comportamiento del canal comercial.
Ahora que se vienen las olimpiadas claramente el record que debemos seguir buscando como país es el de salto largo y no el de salto alto. No importa ser el país que más creció un mes en el mundo sino el país que creció por mucho más tiempo en el mundo.
Publicado en El Comercio, Julio 17, 2008
Thursday, July 10, 2008
Deuda odiosa
Las autoridades ecuatorianas han movido el mercado financiero internacional y el político regional con una serie de anuncios que van desde la toma de dos canales de televisión hasta la potencial declaratoria de una parte de la deuda externa como deuda odiosa. En ambos casos las justificaciones son más bien débiles pero no por ello las consecuencias dejan de ser importantes. Las razones en el primer caso son bastante cuestionables pues ante la quiebra de un banco las empresas del grupo que controlaba el banco han sido intervenidas. Lo curioso es que el gobierno justifica dicha intervención porque quiere investigar si es que esas empresas como las restantes 190 intervenidas son en realidad de propiedad del grupo que manejó el banco. Desde el punto de vista de supervisión bancaria siempre es fundamental vigilar los llamados préstamos relacionados entre empresas vinculadas. Sea como fuere este caso lo prudencial es vigilar anticipadamente el tema y no esperar un problema en el banco para que surjan estas investigaciones.
Pero el tema que más preocupó a los mercados financieros fue el anuncio del presidente Correa de la posibilidad de declarar una parte de la deuda externa ecuatoriana en la categoría de deuda odiosa. Este término que suena medio extraño se refiere a que en varios países del mundo dictadores de todo tipo han conseguido engrosar sus cuentas bancarias a través de endeudar a sus países. Y no hay que irse muy lejos para recordar a personajes como Somoza en Nicaragua o Duvalier en Haití que encabezan la lista en este tema. En casos de ese tipo existe la tentación luego de un proceso de transición democrática que el siguiente gobierno señale que parte de la deuda es odiosa y por lo tanto dicho contrato no debe cumplirse.
Para empezar es obvio que es muy complicado probar enriquecimiento ilícito de los presidentes. En segundo lugar, incluso si se probara dicho enriquecimiento ilícito es difícil decir que los recursos extraídos provienen en particular de los fondos obtenidos vía un contrato de endeudamiento. El dinero es fungible, y una vez que entra a las arcas del Tesoro Público es difícil distinguir si el dinero robado es parte de los impuestos, una donación o los recursos provenientes de la venta de bonos de deuda. Además, es importante establecer la independencia de la institución o la instancia que declara la deuda como odiosa. ¿Es el poder judicial que puede estar bajo control del nuevo gobierno? ¿Es una comisión investigadora del Congreso, con mayoría oficialista? ¿Es una comisión ad-hoc de notables, pero con lazos en el gobierno? Los problemas potenciales de falta de independencia abundan y resultan críticos en este tema. Recuerden que del otro lado habrá un banco, un fondo mutuo, o un inversionista en general que habrá entregado dinero a cambio de un titulo que supuestamente tenía valor pero que ahora una comisión dice que no. Los juicios estarán a la orden del día.
Por lo pronto, estas medidas han provocado la renuncia del ministro de Finanzas ecuatoriano y su reemplazante se ha apresurado a anunciar que nada de esto pasará. Los mercados harían bien en seguir dudando de la palabra ecuatoriana porque el presidente Correa parece no estar muy preocupado por la alta rotación de sus ministros de Finanzas. Finalmente, ¿qué tan valiosa es el compromiso de pago de una persona cuando sabemos que lo más probable es que mañana no estará en el cargo?
Publicado en El Comercio, Julio 10, 2008
Pero el tema que más preocupó a los mercados financieros fue el anuncio del presidente Correa de la posibilidad de declarar una parte de la deuda externa ecuatoriana en la categoría de deuda odiosa. Este término que suena medio extraño se refiere a que en varios países del mundo dictadores de todo tipo han conseguido engrosar sus cuentas bancarias a través de endeudar a sus países. Y no hay que irse muy lejos para recordar a personajes como Somoza en Nicaragua o Duvalier en Haití que encabezan la lista en este tema. En casos de ese tipo existe la tentación luego de un proceso de transición democrática que el siguiente gobierno señale que parte de la deuda es odiosa y por lo tanto dicho contrato no debe cumplirse.
Para empezar es obvio que es muy complicado probar enriquecimiento ilícito de los presidentes. En segundo lugar, incluso si se probara dicho enriquecimiento ilícito es difícil decir que los recursos extraídos provienen en particular de los fondos obtenidos vía un contrato de endeudamiento. El dinero es fungible, y una vez que entra a las arcas del Tesoro Público es difícil distinguir si el dinero robado es parte de los impuestos, una donación o los recursos provenientes de la venta de bonos de deuda. Además, es importante establecer la independencia de la institución o la instancia que declara la deuda como odiosa. ¿Es el poder judicial que puede estar bajo control del nuevo gobierno? ¿Es una comisión investigadora del Congreso, con mayoría oficialista? ¿Es una comisión ad-hoc de notables, pero con lazos en el gobierno? Los problemas potenciales de falta de independencia abundan y resultan críticos en este tema. Recuerden que del otro lado habrá un banco, un fondo mutuo, o un inversionista en general que habrá entregado dinero a cambio de un titulo que supuestamente tenía valor pero que ahora una comisión dice que no. Los juicios estarán a la orden del día.
Por lo pronto, estas medidas han provocado la renuncia del ministro de Finanzas ecuatoriano y su reemplazante se ha apresurado a anunciar que nada de esto pasará. Los mercados harían bien en seguir dudando de la palabra ecuatoriana porque el presidente Correa parece no estar muy preocupado por la alta rotación de sus ministros de Finanzas. Finalmente, ¿qué tan valiosa es el compromiso de pago de una persona cuando sabemos que lo más probable es que mañana no estará en el cargo?
Publicado en El Comercio, Julio 10, 2008
Tuesday, July 08, 2008
Entrevista con el Toque de Midas
En este link encontraran una entrevista que me hicieron alumnos de Periodismo Económico en la UP.
Thursday, July 03, 2008
Cambiando el modelo
Por años se ha discutido que los elementos fundamentales del modelo económico que se estableció en los noventa debía ser reformado. La razón detrás de dichas quejas era básicamente redistributiva. La percepción y la evidencia muestran que el crecimiento económico alcanzado siempre benefició más a los que más tenían. Se podría decir que el propio diseño de las normas generó este resultado porque el tema redistributivo no estuvo presente en dichas reformas. La preocupación entonces era más básica: fundar una economía de mercado que funcionara sin generar inflación y desequilibrios macroeconómicos.
Algunos detalles que quedaron fuera entonces fue reformar el agro tradicional de la zona de sierra que tenía enormes problemas de capitalización, de escala de operaciones y por supuesto de mercado. Otra de esas patas cojas fue la reforma del Estado que se quedó a medias. Algunas entidades se crearon y otras se cerraron pero los mecanismos básicos de contratar gente que vale la pena, promover a los buenos funcionarios y dejar de lado a quienes no cumplían las metas nunca se logró aterrizar. Cualquier empresario sabe que es imposible atraer talento a una organización donde no hay mecanismos de premio y castigo basados en la productividad individual.
Finalmente, también se dejó de lado el que a mi juicio es el principal problema del país: la informalidad. La informalidad fruto de la baja productividad de la gran mayoría de la mano de obra del mercado peruano es una trampa de pobreza. Empresas diminutas que producen y ganan poco. Viven refugiadas en el limbo de la informalidad y obtienen parte de su rentabilidad al no tener que pagar impuestos. Pero la mayoría están condenadas a no poder capacitar a ningún trabajador, a no tener mayores posibilidades de acumulación de capital y por lo tanto a permanecer como empresas de subsistencia. Las microempresas un poco más modernas buscan asociarse con empresas de mayor tamaño que les permita tener un horizonte de prosperidad. Por más que 10 millones de personas trabajan en estas empresas la legislación las miró por encima. Hoy no tienen acceso a salud, pensiones o vacaciones pero eso no era lo urgente.
Esta semana que pasó se cerró la avalancha de decretos que completan el paquete de implementación del TLC. Dentro del paquete hay normas que apuntan a intentar resolver los tres problemas que mencioné. Hay que mirar los detalles porque si bien los objetivos son los correctos no necesariamente los instrumentos lo son. Por ahora miré la parte de pensiones de la Ley MYPE. La primera duda que me surgió es que se exige 25 años de aporte a los microempresarios para acceder a una pensión de jubilación pero cerca de la mitad de quienes trabajan en microempresas tienen más de 40 años y por lo tanto ni siquiera en el hipotético caso que aporten puntualmente el resto de meses hasta llegar a los 65 años podrían alcanzar ese requisito. ¿Cómo se va a actuar con aquellos trabajadores que no logren alcanzar dicho requisito? ¿Vamos a empezar a tener reclamos por bonos complementarios para jubilación anticipada? ¿O vale la pena pensar en fijar una pensión mínima universal no contributiva para los de muy bajos recursos?
En segundo lugar, los salarios reportados en la Encuesta de Hogares en personas que trabajan en microempresas son mucho menores al salario mínimo y por lo tanto el salto a la formalidad aún resulta muy oneroso. Aún no tenemos el detalle de los reglamentos de las normas para analizar el posible impacto, pero lo destacable es que se haya decidido avanzar en aquello que antes fue completamente ignorado.
Publicado en El Comercio Julio 3, 2008
Algunos detalles que quedaron fuera entonces fue reformar el agro tradicional de la zona de sierra que tenía enormes problemas de capitalización, de escala de operaciones y por supuesto de mercado. Otra de esas patas cojas fue la reforma del Estado que se quedó a medias. Algunas entidades se crearon y otras se cerraron pero los mecanismos básicos de contratar gente que vale la pena, promover a los buenos funcionarios y dejar de lado a quienes no cumplían las metas nunca se logró aterrizar. Cualquier empresario sabe que es imposible atraer talento a una organización donde no hay mecanismos de premio y castigo basados en la productividad individual.
Finalmente, también se dejó de lado el que a mi juicio es el principal problema del país: la informalidad. La informalidad fruto de la baja productividad de la gran mayoría de la mano de obra del mercado peruano es una trampa de pobreza. Empresas diminutas que producen y ganan poco. Viven refugiadas en el limbo de la informalidad y obtienen parte de su rentabilidad al no tener que pagar impuestos. Pero la mayoría están condenadas a no poder capacitar a ningún trabajador, a no tener mayores posibilidades de acumulación de capital y por lo tanto a permanecer como empresas de subsistencia. Las microempresas un poco más modernas buscan asociarse con empresas de mayor tamaño que les permita tener un horizonte de prosperidad. Por más que 10 millones de personas trabajan en estas empresas la legislación las miró por encima. Hoy no tienen acceso a salud, pensiones o vacaciones pero eso no era lo urgente.
Esta semana que pasó se cerró la avalancha de decretos que completan el paquete de implementación del TLC. Dentro del paquete hay normas que apuntan a intentar resolver los tres problemas que mencioné. Hay que mirar los detalles porque si bien los objetivos son los correctos no necesariamente los instrumentos lo son. Por ahora miré la parte de pensiones de la Ley MYPE. La primera duda que me surgió es que se exige 25 años de aporte a los microempresarios para acceder a una pensión de jubilación pero cerca de la mitad de quienes trabajan en microempresas tienen más de 40 años y por lo tanto ni siquiera en el hipotético caso que aporten puntualmente el resto de meses hasta llegar a los 65 años podrían alcanzar ese requisito. ¿Cómo se va a actuar con aquellos trabajadores que no logren alcanzar dicho requisito? ¿Vamos a empezar a tener reclamos por bonos complementarios para jubilación anticipada? ¿O vale la pena pensar en fijar una pensión mínima universal no contributiva para los de muy bajos recursos?
En segundo lugar, los salarios reportados en la Encuesta de Hogares en personas que trabajan en microempresas son mucho menores al salario mínimo y por lo tanto el salto a la formalidad aún resulta muy oneroso. Aún no tenemos el detalle de los reglamentos de las normas para analizar el posible impacto, pero lo destacable es que se haya decidido avanzar en aquello que antes fue completamente ignorado.
Publicado en El Comercio Julio 3, 2008
Thursday, June 26, 2008
Volatilidad y prudencia
Me resulta curioso la facilidad con la que se espanta la prensa por la subida del dólar de los últimos días. Inmediatamente preguntan si cuatro días de alza implican una tendencia irreversible y pronunciada. Lo curioso es que temores de similar intensidad se registran cuando apenas hace unas semanas estábamos en la situación exactamente opuesta con un tipo de cambio que sólo parecía apreciarse más y más. Más allá de las fobias de algunos creo que esta volatilidad es sana y ojalá el Banco Central se animara un poco más de lo que aparentemente está animado a dejar que el tipo de cambio siga su rumbo inclusive aunque vaya de tumbo en tumbo. Pero el Banco Central no pudo con su genio y apenas la percepción era que el tipo de cambio estaba al alza salió a detenerla con tres días de ventas sucesivas de dólares.
Creo que es importante entender que la volatilidad no es mala per se. La volatilidad hace que las personas y las empresas adopten un comportamiento distinto. Para empezar el que el tipo de cambio sea volátil hace que todos seamos más prudentes. Deberían ser menos frecuentes comportamientos donde todo el portafolio se coloca en una única moneda creyendo que pueden ganarle al mercado. No hay nadie que pueda ganarle todo el tiempo al mercado, por eso la gente diversifica. En estos días de volatilidad me gusta recordarles a aquellos que me pidieron consejo sólo para hacer oídos sordos y no mantuvieron un portafolio diversificado. La prudencia implica diversificación del riesgo. Y es bueno que la gente sienta que así como el dólar puede bajar también puede subir. Esa mayor volatilidad va a ser suficiente incentivo para que se siga desarrollando con mayor dinamismo el mercado de coberturas cambiarias para las empresas.
Nadie compra un paraguas donde no hay riesgo de grandes lluvias. Mire su closet y no va a encontrar un paraguas. Por eso que me parece bien que el Banco Central permita que haya mayor volatilidad, si no lo permite el mercado de paraguas cambiarios jamás se desarrollará con la fuerza necesaria. En ese sentido, la volatilidad que hoy vemos en nuestro reducido mercado cambiario es similar a la que vemos en el resto de mercados de la región y no como en años pasados en que nuestra volatilidad era la mitad o inclusive un tercio que el resto de mercados.
Es importante que el público sepa que aún quedan varios meses más de alta volatilidad. Buena parte de los dólares que entraron a comienzos del año para especular contra el sol aún están esperando el mejor momento para salir así que si algo es esperable es más volatilidad. El Banco Central no puede poner como objetivo de su acción en el mercado cambiario el que los especuladores pierdan. Lo que está en disputa aquí no es si esta vez ganan ellos o el Banco Central, la verdadera disputa es si volverán a venir o no a pretender ganar especulando contra las acciones a veces demasiado predecibles de nuestra autoridad monetaria.
Publicado En El Comercio, Junio 26, 2008
Creo que es importante entender que la volatilidad no es mala per se. La volatilidad hace que las personas y las empresas adopten un comportamiento distinto. Para empezar el que el tipo de cambio sea volátil hace que todos seamos más prudentes. Deberían ser menos frecuentes comportamientos donde todo el portafolio se coloca en una única moneda creyendo que pueden ganarle al mercado. No hay nadie que pueda ganarle todo el tiempo al mercado, por eso la gente diversifica. En estos días de volatilidad me gusta recordarles a aquellos que me pidieron consejo sólo para hacer oídos sordos y no mantuvieron un portafolio diversificado. La prudencia implica diversificación del riesgo. Y es bueno que la gente sienta que así como el dólar puede bajar también puede subir. Esa mayor volatilidad va a ser suficiente incentivo para que se siga desarrollando con mayor dinamismo el mercado de coberturas cambiarias para las empresas.
Nadie compra un paraguas donde no hay riesgo de grandes lluvias. Mire su closet y no va a encontrar un paraguas. Por eso que me parece bien que el Banco Central permita que haya mayor volatilidad, si no lo permite el mercado de paraguas cambiarios jamás se desarrollará con la fuerza necesaria. En ese sentido, la volatilidad que hoy vemos en nuestro reducido mercado cambiario es similar a la que vemos en el resto de mercados de la región y no como en años pasados en que nuestra volatilidad era la mitad o inclusive un tercio que el resto de mercados.
Es importante que el público sepa que aún quedan varios meses más de alta volatilidad. Buena parte de los dólares que entraron a comienzos del año para especular contra el sol aún están esperando el mejor momento para salir así que si algo es esperable es más volatilidad. El Banco Central no puede poner como objetivo de su acción en el mercado cambiario el que los especuladores pierdan. Lo que está en disputa aquí no es si esta vez ganan ellos o el Banco Central, la verdadera disputa es si volverán a venir o no a pretender ganar especulando contra las acciones a veces demasiado predecibles de nuestra autoridad monetaria.
Publicado En El Comercio, Junio 26, 2008
Thursday, June 12, 2008
La agenda alrededor del Censo
El más viejo remedio para dormir consiste en contar ovejas. Contar está asociado a hacer algo aburrido, hasta tedioso. Puede ser que sea así lo cierto es que también es útil y es más diría esencial para muchos aspectos de la vida, en especial de las decisiones de política pública. Lo primero que le sorprende a un extranjero que visita Lima es porqué no tenemos un sistema de metro. Recuerdo la pregunta de un amigo hace unos años: ¿Pero acaso no sabían hace muchos años que Lima iba a ser una ciudad de 8 millones de habitantes? En efecto, ese dato ya era previsible con la información del censo del año 1972 sino antes. Y en realidad optamos por hacer estudios, uno tras otro que no se materializaron sino en nuestro precario tren eléctrico. Van cinco años en que la Municipalidad de Lima está detrás del proyecto y más parece que el proyecto está detrás de la municipalidad pues no hay señales de avance.
Esta semana el INEI reveló los primeros datos del censo de población que se efectuó el año pasado. Más allá de la cifra de cuantos peruanos somos hay varios datos que requieren la atención de los encargados de la política pública. La semana previa en mi condición de Presidente del Consejo Directivo del Consorcio de Investigación Económica y Social tuvimos una reunión de trabajo a la cual asistieron 5 ministros del gabinete además de otros altos funcionarios públicos. Dicha reunión sirvió para que el sector académico del país escuchara de boca de los ministros qué temas sienten ellos que no están en la agenda de los investigadores a pesar de estar en la agenda de quienes toman las decisiones de política pública. Para mi sorpresa el tema que más se escuchó durante esas dos horas de amena conversación fue el tema de ordenamiento territorial.
Según los ministros era impostergable analizar cómo facilitar el proceso de que la población se aglomere más y se construyan ciudades intermedias. Cómo evitar los centros poblados de tamaño diminuto que resultan enormemente distantes para el Estado. El primer número que sale del último censo es la confirmación de la tendencia que muestra como la sierra se va despoblando relativamente al resto del país. Hace 70 años 65 de cada 100 peruanos vivía en la sierra, hoy la proporción es exactamente la mitad. Difícilmente nos atreveríamos a decir que eso fue el plan que tuvimos hace 70 años. Más bien este es el resultado de los errores que cometimos pensando en desarrollar la sierra. Un tema íntimamente asociado a esto es el tema no sólo de la migración externa sino de la migración interna. Y aquí hay una clara necesidad que el INEI busque mejorar la calidad de información sobre este tema que se va tornando cada vez más relevante en la agenda peruana.
Otro tema que el censo trae es el impacto del envejecimiento de la población peruana. Y aquí los impactos son múltiples. En primer lugar, la demanda por colegios se reduce, la presión sobre el mercado laboral se incrementará, la presión sobre pensiones también se hará más visible. La necesidad de una ciudad más pensada para el adulto mayor.
Investigador que no tiene datos sólo tiene hipótesis y no evidencia. Datos que no se utilizan se olvidan. Decisiones públicas que no son basadas en evidencias se volverán problemas y no soluciones. País que no construye su futuro basado en la ciencia es como dice el proverbio árabe: los ojos no le sirven de nada a un cerebro ciego. Ojalá el gobierno apueste por la construcción y fortalecimiento de las capacidades académicas del país.
Publicado en El Comercio Junio 12, 2008
Esta semana el INEI reveló los primeros datos del censo de población que se efectuó el año pasado. Más allá de la cifra de cuantos peruanos somos hay varios datos que requieren la atención de los encargados de la política pública. La semana previa en mi condición de Presidente del Consejo Directivo del Consorcio de Investigación Económica y Social tuvimos una reunión de trabajo a la cual asistieron 5 ministros del gabinete además de otros altos funcionarios públicos. Dicha reunión sirvió para que el sector académico del país escuchara de boca de los ministros qué temas sienten ellos que no están en la agenda de los investigadores a pesar de estar en la agenda de quienes toman las decisiones de política pública. Para mi sorpresa el tema que más se escuchó durante esas dos horas de amena conversación fue el tema de ordenamiento territorial.
Según los ministros era impostergable analizar cómo facilitar el proceso de que la población se aglomere más y se construyan ciudades intermedias. Cómo evitar los centros poblados de tamaño diminuto que resultan enormemente distantes para el Estado. El primer número que sale del último censo es la confirmación de la tendencia que muestra como la sierra se va despoblando relativamente al resto del país. Hace 70 años 65 de cada 100 peruanos vivía en la sierra, hoy la proporción es exactamente la mitad. Difícilmente nos atreveríamos a decir que eso fue el plan que tuvimos hace 70 años. Más bien este es el resultado de los errores que cometimos pensando en desarrollar la sierra. Un tema íntimamente asociado a esto es el tema no sólo de la migración externa sino de la migración interna. Y aquí hay una clara necesidad que el INEI busque mejorar la calidad de información sobre este tema que se va tornando cada vez más relevante en la agenda peruana.
Otro tema que el censo trae es el impacto del envejecimiento de la población peruana. Y aquí los impactos son múltiples. En primer lugar, la demanda por colegios se reduce, la presión sobre el mercado laboral se incrementará, la presión sobre pensiones también se hará más visible. La necesidad de una ciudad más pensada para el adulto mayor.
Investigador que no tiene datos sólo tiene hipótesis y no evidencia. Datos que no se utilizan se olvidan. Decisiones públicas que no son basadas en evidencias se volverán problemas y no soluciones. País que no construye su futuro basado en la ciencia es como dice el proverbio árabe: los ojos no le sirven de nada a un cerebro ciego. Ojalá el gobierno apueste por la construcción y fortalecimiento de las capacidades académicas del país.
Publicado en El Comercio Junio 12, 2008
Thursday, June 05, 2008
La receta del crecimiento
La pregunta que ha estado en la mente desde que surgió el primero de los economistas, Adam Smith, ha sido porqué crecen las economías. Han pasado más de 200 años desde entonces y los economistas seguimos dándole vueltas al asunto. Hace unos días la llamada Comisión para el Crecimiento y el Desarrollo publicó un extenso reporte tratando de responder esta añeja pregunta. La Comisión estuvo liderada por el premio Nóbel de Economía Michael Spence y compuesta por 19 distinguidos representantes de las economías en desarrollo (incluido el ex ministro Pedro Pablo Kuzcynski) a los que se les sumó Robert Solow, el padre de la teoría moderna del crecimiento económico y también galardonado con el Premio Nóbel. Así que mentes brillantes y experiencia no faltaron a esta tarea de más de dos años empujada por el Banco Mundial.
Para dar con la respuesta estos especialistas optaron por mirar a los países exitosos y buscar los elementos comunes en dichas experiencias. Para ello analizaron aquellas economías que no sólo habían logrado altas tasas de crecimiento sino que además habían podido acompañar dicho crecimiento con desarrollo inclusivo. Es decir, países que crecieron a tasas mayores a 7% al año por más de 25 años y pudieron ampliar el acceso a servicios a la mayor parte de su población.
Las características comunes de estos casos exitosos son varias pero quiero destacar cinco de ellas. Lo invito a sacar lápiz y papel para ver cual ya tenemos y cual nos falta alcanzar. Lo primero es una voluntad de ser parte de la economía global por dos razones fundamentales. Ahí está la verdadera demanda por lo que los países producen y porque ahí está también la fuente del conocimiento que las economías requieren para potenciar su crecimiento. Lo segundo estabilidad macroeconómica, es decir, nada de inflaciones descontroladas, o cuentas fiscales que acumulan deudas sin parar. Tercero, las economías deben tener una orientación a mirar el futuro y prever hoy para mañana. Se requieren políticas que fomenten el ahorro y su efectiva canalización en proyectos de inversión privada y pública.
En cuarto lugar, la economía que crece vigorosa necesita raíces vigorosas. Por ello, se requiere que la economía sea capaz de diversificar su oferta exportable, que los procesos de creación y destrucción de oportunidades de negocio no estén bloqueados. Finalmente, se necesita que el gobierno activamente lidere el largo proceso promoviendo un ambiente estable y predecible de negocios. El gobierno debe ser capaz de entender que su rol irá evolucionando en este proceso pero debe poner el acento es promover el crecimiento, pues es un elemento esencial para que pueda obtener un desarrollo inclusivo. Sin este último, el crecimiento no será sostenible. Tiene que buscarse la equidad y construirse la igualdad de oportunidades.
Como bien dice el propio reporte, este se pudo haber llamado un reporte sobre milagros económicos, pero eso hubiese sido un error porque a diferencia de los milagros estos eventos de crecimiento alto y sostenido suceden y lo más importante es que se pueden repetir.
Publicado en El Comercio, Junio 5, 2008
Para dar con la respuesta estos especialistas optaron por mirar a los países exitosos y buscar los elementos comunes en dichas experiencias. Para ello analizaron aquellas economías que no sólo habían logrado altas tasas de crecimiento sino que además habían podido acompañar dicho crecimiento con desarrollo inclusivo. Es decir, países que crecieron a tasas mayores a 7% al año por más de 25 años y pudieron ampliar el acceso a servicios a la mayor parte de su población.
Las características comunes de estos casos exitosos son varias pero quiero destacar cinco de ellas. Lo invito a sacar lápiz y papel para ver cual ya tenemos y cual nos falta alcanzar. Lo primero es una voluntad de ser parte de la economía global por dos razones fundamentales. Ahí está la verdadera demanda por lo que los países producen y porque ahí está también la fuente del conocimiento que las economías requieren para potenciar su crecimiento. Lo segundo estabilidad macroeconómica, es decir, nada de inflaciones descontroladas, o cuentas fiscales que acumulan deudas sin parar. Tercero, las economías deben tener una orientación a mirar el futuro y prever hoy para mañana. Se requieren políticas que fomenten el ahorro y su efectiva canalización en proyectos de inversión privada y pública.
En cuarto lugar, la economía que crece vigorosa necesita raíces vigorosas. Por ello, se requiere que la economía sea capaz de diversificar su oferta exportable, que los procesos de creación y destrucción de oportunidades de negocio no estén bloqueados. Finalmente, se necesita que el gobierno activamente lidere el largo proceso promoviendo un ambiente estable y predecible de negocios. El gobierno debe ser capaz de entender que su rol irá evolucionando en este proceso pero debe poner el acento es promover el crecimiento, pues es un elemento esencial para que pueda obtener un desarrollo inclusivo. Sin este último, el crecimiento no será sostenible. Tiene que buscarse la equidad y construirse la igualdad de oportunidades.
Como bien dice el propio reporte, este se pudo haber llamado un reporte sobre milagros económicos, pero eso hubiese sido un error porque a diferencia de los milagros estos eventos de crecimiento alto y sostenido suceden y lo más importante es que se pueden repetir.
Publicado en El Comercio, Junio 5, 2008
Monday, June 02, 2008
Comentarios en El Mercurio sobre leyes laborales
Comentarios a propósito de las acciones en nuestro Congreso. Click aqui
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