Leo el resumen de las metas planteadas por el gabinete Lerner en el Congreso y no hay forma en estar en desacuerdo. Mayor crecimiento, menor desnutrición, mayor acceso a servicios básicos, menos deuda, etc. Todo eso está bien. Las dudas no están en las metas sino en los métodos, en la forma como se quiere alcanzar dichas metas. Les alcanzo dos reflexiones sobre el tema.
Si ustedes estuviesen diseñando una casa nueva, sería imposible hacerlo bajo el comando de dos arquitectos que tienen visiones distintas. También sería imposible hacerlo con un arquitecto pero con dos personas que tienen en mente dos casas diferentes. Se necesitan compromisos, ceder y llegar a una única hoja de ruta, a un plano único. Es imposible construir una casa con dos planos diferentes.
Estoy leyendo un libro que el presidente Humala debería leer. Se llama Poor Economics, escrito por dos brillantes economistas: Duflo y Banerjee. La traducción del título debería ser Pobre Economía, es decir, mala economía. Este libro busca repensar la forma como los gobiernos y las agencias de cooperación enfrentan la lucha contra la pobreza. Los autores señalan que típicamente las políticas sociales fallan por una combinación de lo que llaman las tres ies: ideología, ignorancia e inercia. En lugar de pensar que un determinado problema tiene varias maneras alternativas de resolverse se opta por lo que manda la ideología. Por ejemplo mucho Estado (una línea de bandera) en lugar de un mecanismo de mercado que promueva la conectividad regional. Otras veces es simple ignorancia generada por la falta de costumbre de monitorear y evaluar lo que se hace. Si lanzo un nuevo programa debo saber si sirve o no, para eso se necesita medir apropiadamente y no ser autocomplaciente. Miremos el escándalo actual del Banco de Materiales y difícilmente estaremos convencidos que esa es la manera más eficiente de promover la construcción de viviendas populares. Finalmente, la inercia nos puede llevar a no modificar lo que sabemos que no sirve, lo que no es eficaz, simplemente porque es más fácil no corregir y crear otro programa, u otro ministerio al costado.
Publicado en El Comercio Agosto 27, 2011
Mis opiniones sobre temas diversos sobre economía y política en el Perú y en el mundo.
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Saturday, August 27, 2011
Sunday, July 24, 2011
Friday, July 22, 2011
Wednesday, July 06, 2011
Saturday, June 18, 2011
Australia, no Brasil
Todos preguntan si el Presidente electo seguirá el modelo venezolano o el brasileño. A mi juicio deberíamos mirar a Australia para definir qué país deberíamos construir. Australia es un país de 22 millones de personas con abundantes recursos minerales, y grandes reservas de gas. Es una economía abierta al mundo que exporta 210 mil millones de dólares (7 veces más que el Perú) y cuyo principal socio comercial también es China.
Australia exporta recursos naturales como lo hace el Perú. Si comparamos el PBI de los dos países, el Perú de hoy es como la Australia de 1985-86. Australia pudo en los siguientes 25 años multiplicar su producción por cuatro. Y ese debería ser nuestro objetivo nacional. Para muchos la prioridad es la ampliación de las políticas sociales pero es imposible creer que Australia se desarrolló en los últimos 25 años a partir de más políticas sociales.
Australia inició 10 años antes que nosotros un proceso de reformas estructurales que los puso en el camino de la prosperidad a través de una decidida integración a los mercados internacionales. Australia desmanteló las barreras comerciales que generaron una industria poco competitiva. En Australia se privilegió la redistribución de recursos en el marco de esta política que se llamaba “protección para todos”. Como no podía ser de otro modo la productividad se cayó al suelo. Australia volvió a estar entre los 10 países de mayor ingreso per capita cuando inició una profunda reforma microeconómica comandada por una Comisión para la Productividad que fue independiente y con un mandato claro para buscar mayor eficiencia en la economía australiana.
Un segundo elemento de éxito del proceso de reforma en Australia radica en el esfuerzo de coordinación nacional para aumentar la competitividad. Un ejemplo de la necesidad de imponer algunas cosas obvias desde el gobierno central era que en Australia era obligatorio cambiar de vagones a todos los pasajeros y la carga cada vez que el tren cruzaba la frontera interestatal. Más que pensar en el MERCOSUR creo que al Perú le haría muy bien que el presidente electo y sus asesores vayan al país de los canguros si queremos realmente dar un salto definitivo a la prosperidad.
Publicado en El Comercio, Junio 18, 2011
Australia exporta recursos naturales como lo hace el Perú. Si comparamos el PBI de los dos países, el Perú de hoy es como la Australia de 1985-86. Australia pudo en los siguientes 25 años multiplicar su producción por cuatro. Y ese debería ser nuestro objetivo nacional. Para muchos la prioridad es la ampliación de las políticas sociales pero es imposible creer que Australia se desarrolló en los últimos 25 años a partir de más políticas sociales.
Australia inició 10 años antes que nosotros un proceso de reformas estructurales que los puso en el camino de la prosperidad a través de una decidida integración a los mercados internacionales. Australia desmanteló las barreras comerciales que generaron una industria poco competitiva. En Australia se privilegió la redistribución de recursos en el marco de esta política que se llamaba “protección para todos”. Como no podía ser de otro modo la productividad se cayó al suelo. Australia volvió a estar entre los 10 países de mayor ingreso per capita cuando inició una profunda reforma microeconómica comandada por una Comisión para la Productividad que fue independiente y con un mandato claro para buscar mayor eficiencia en la economía australiana.
Un segundo elemento de éxito del proceso de reforma en Australia radica en el esfuerzo de coordinación nacional para aumentar la competitividad. Un ejemplo de la necesidad de imponer algunas cosas obvias desde el gobierno central era que en Australia era obligatorio cambiar de vagones a todos los pasajeros y la carga cada vez que el tren cruzaba la frontera interestatal. Más que pensar en el MERCOSUR creo que al Perú le haría muy bien que el presidente electo y sus asesores vayan al país de los canguros si queremos realmente dar un salto definitivo a la prosperidad.
Publicado en El Comercio, Junio 18, 2011
Saturday, April 16, 2011
Friday, December 24, 2010
Efectos de la política expansiva de la FED
A pesar de que aún hay muchas zonas inciertas en el escenario global hay algunas áreas que se van aclarando. Una que cae en el cajón de estas últimas es la posibilidad de una deflación en EEUU. La recuperación de la economía norteamericana no será espectacular pero el riesgo más grande de una depresión con deflación está fuera de las posibilidades. Esto se debe sin duda a que la política monetaria en EEUU no puede tener un sesgo más expansivo. Es claro para todos que la Reserva Federal (FED) está dispuesta a hacer lo que sea necesario para impedir que la probabilidad de este escenario destruya la confianza de las empresas y de las personas respecto al futuro de la economía. La última de estas acciones ha sido lo que se ha llamado el Quantitative Easing 2 (QE2) o puesto en peruano, el segundo maquinazo. La FED ha mostrado su disposición a seguir en su política de compras de activos, en especial bonos del Tesoro de plazos relativamente cortos (menos de 5 años) hasta por una cifra que bordea los 600 mil millones de dólares. Para que tengan una idea eso es cuatro veces nuestro PBI anual. Esta cifra se acerca al impulso inicial que la FED realizó en la vorágine de la crisis del 2008 (ver el Gráfico 1). El mercado de alguna manera descuenta que la FED tendrá que anunciar en los próximos meses el QE3, el QE4 y así hasta que quede claramente establecido que liquidez no será el problema sino que el sistema financiero encuentre buenos clientes.
Pero aunque parezca mucho dinero lo cierto es que los estimados de los bancos de inversión es que el QE2 sólo aumentaría la tasa de crecimiento del PBI del 2011 en 0.5%. Este es un número muy reducido comparado con el impacto estimado del paquete tributario que se aprobó hace unos días en el Congreso norteamericano que podría aumentar 1% a la tasa de crecimiento del PBI.
Regresando al QE2, la mayor parte de su impacto se dará a través del efecto que esto tiene sobre el tipo de cambio multilateral del dólar con el resto de sus socios comerciales. En una palabra, este maquinazo hará que el dólar sea más competitivo y por lo tanto las exportaciones desde EEUU hacia el resto del mundo aumentarán.
Bueno pero la pregunta que realmente nos importa contestar ahora es cómo esta decisión cambia el panorama para la economía peruana. En una palabra diría que esto ayuda. ¿Por qué? En primer lugar, es clave sacar de la lista de los escenarios posibles ese en que el mundo entra en un franco proceso de larga recesión, y creo que en ese sentido este anuncio indica que en efecto hay que prácticamente eliminar ese terrible escenario. En segundo lugar, la locomotora actual del crecimiento global está en las economías emergentes pero éstas no pueden seguir creciendo a menos que alguna de las grandes economías acompañe este proceso. Lo que vemos es que USA empieza a salir y Alemania se comporta completamente diferente al resto de Europa. Mientras los demás países de Europa muestran un desempleo creciente y decepcionantes tasas de crecimiento, Alemania sigue un ritmo imparable. Su tasa de desempleo sigue a la baja. Parece más un país asiático que europeo. En este sentido, el mundo recupera un factor de crecimiento que necesita a gritos y países como el Perú ven que sus socios comerciales recuperan dinamismo. Esto es fundamental para asegurar que nuestra economía observará tasas de crecimiento cercanas o mayores al 5% durante los próximos cinco años.
Todo este escenario configura una situación que es favorable al Perú en el corto plazo. Por lo menos durante todo el 2011 las tasas de interés se mantendrán en niveles absurdamente bajos y ese nivel de liquidez internacional permitirá un financiamiento barato que debería ser aprovechado no sólo por el sector público (que ya lo hizo) sino por el sector privado. Un efecto adicional que empieza a verse con mayor fuerza y que no puede ser atribuido a la muy modesta recuperación de la economía norteamericana es que los precios de los commodities no terminan su ciclo alcista. Estos altos precios están asociados a un renovado interés de utilizar activos asociados a commodities como activos especulativos. No es que se esté demandando más cobre porque necesito satisfacer una mayor demanda de autos sino porque hay un mayor número de especuladores que cree que la tendencia es que el precio del cobre siga al alza y entonces invierten en activos asociados al cobre. De esta manera, la especulación financiera hace que los precios reflejen en realidad no sólo apuestas sobre el futuro de la economía global sino también decisiones puramente de portafolio. En este sentido, lo más probable es que veremos precios al alza pero mucha mayor volatilidad.
En Perú se ha empezado a discutir la necesidad de tener un fondo soberano de riqueza para contrarrestar una potencial marea de dólares que provoque un tipo de cambio irremediablemente mucho más apreciado que el actual. Vayamos por partes. En primer lugar, los números de inflación en Perú son mucho menos alarmantes que en el resto de los países de la región así que serán los Bancos Centrales de los demás países (Brasil, Colombia, Chile, entre otros) los que tendrán la presión a subir sus tasas de interés de referencia. Todo esto reduce el apetito por Perú pues en términos relativos las diferencias de rentabilidad serán mayores en esos otros países. Esto favorece la hipótesis que la presión apreciatoria sobre el tipo de cambio será más moderada en el caso peruano.
Un segundo elemento a considerar es que el fuerte dinamismo de la inversión provocará en el 2011 un significativo déficit en la balanza en cuenta corriente. Esto no debería llamar a alarma porque confiamos en que los números no serán mayores al 5% en ningún escenario pero el punto es que provocarán una tendencia más bien depreciatoria del tipo de cambio que apunta a compensar cualquier tendencia en el sentido opuesto proveniente de consideraciones de tipo estrictamente financieras.
Por ello, en nuestra evaluación el Perú no necesita urgentemente un Fondo Soberano de Riqueza como mecanismo para aliviar la presión cambiaria sino que es más bien una buena idea que hay que ir desarrollándola lentamente porque los recursos saldrán del fisco y no de las RIN. Los recursos del fisco son significativos pero no es que ya tengamos una montaña de recursos y además no son de libre disponibilidad del Ejecutivo. Es importante recordar que el Fondo de Estabilización Fiscal (FEF) que administra el BCR no tiene más que 1.6% del PBI. Este tamaño no es para nada abultado cuando se pone en perspectiva la cantidad de recursos que tuvo que emplearse en el reciente plan de estímulo. La idea es interesante pero creo que por ahora resulta mucho más relevante fortalecer el tamaño del Fondo de Estabilización Fiscal, modificar la Ley de Prudencia y Transparencia Fiscal para introducir una regla fiscal que obligue al gobierno a ahorrar los recursos que son claramente temporales antes de que estos sigan siendo gastados como si tuviesen un carácter de permanente. Esta tarea es prioritaria. Sólo una vez que el FEF tenga al menos 4% del PBI ahorrado podríamos empezar a considerar la posibilidad de un Fondo Soberano de Riqueza.
Columna en Revista Capitales Diciembre 2010
Pero aunque parezca mucho dinero lo cierto es que los estimados de los bancos de inversión es que el QE2 sólo aumentaría la tasa de crecimiento del PBI del 2011 en 0.5%. Este es un número muy reducido comparado con el impacto estimado del paquete tributario que se aprobó hace unos días en el Congreso norteamericano que podría aumentar 1% a la tasa de crecimiento del PBI.
Regresando al QE2, la mayor parte de su impacto se dará a través del efecto que esto tiene sobre el tipo de cambio multilateral del dólar con el resto de sus socios comerciales. En una palabra, este maquinazo hará que el dólar sea más competitivo y por lo tanto las exportaciones desde EEUU hacia el resto del mundo aumentarán.
Bueno pero la pregunta que realmente nos importa contestar ahora es cómo esta decisión cambia el panorama para la economía peruana. En una palabra diría que esto ayuda. ¿Por qué? En primer lugar, es clave sacar de la lista de los escenarios posibles ese en que el mundo entra en un franco proceso de larga recesión, y creo que en ese sentido este anuncio indica que en efecto hay que prácticamente eliminar ese terrible escenario. En segundo lugar, la locomotora actual del crecimiento global está en las economías emergentes pero éstas no pueden seguir creciendo a menos que alguna de las grandes economías acompañe este proceso. Lo que vemos es que USA empieza a salir y Alemania se comporta completamente diferente al resto de Europa. Mientras los demás países de Europa muestran un desempleo creciente y decepcionantes tasas de crecimiento, Alemania sigue un ritmo imparable. Su tasa de desempleo sigue a la baja. Parece más un país asiático que europeo. En este sentido, el mundo recupera un factor de crecimiento que necesita a gritos y países como el Perú ven que sus socios comerciales recuperan dinamismo. Esto es fundamental para asegurar que nuestra economía observará tasas de crecimiento cercanas o mayores al 5% durante los próximos cinco años.
Todo este escenario configura una situación que es favorable al Perú en el corto plazo. Por lo menos durante todo el 2011 las tasas de interés se mantendrán en niveles absurdamente bajos y ese nivel de liquidez internacional permitirá un financiamiento barato que debería ser aprovechado no sólo por el sector público (que ya lo hizo) sino por el sector privado. Un efecto adicional que empieza a verse con mayor fuerza y que no puede ser atribuido a la muy modesta recuperación de la economía norteamericana es que los precios de los commodities no terminan su ciclo alcista. Estos altos precios están asociados a un renovado interés de utilizar activos asociados a commodities como activos especulativos. No es que se esté demandando más cobre porque necesito satisfacer una mayor demanda de autos sino porque hay un mayor número de especuladores que cree que la tendencia es que el precio del cobre siga al alza y entonces invierten en activos asociados al cobre. De esta manera, la especulación financiera hace que los precios reflejen en realidad no sólo apuestas sobre el futuro de la economía global sino también decisiones puramente de portafolio. En este sentido, lo más probable es que veremos precios al alza pero mucha mayor volatilidad.
En Perú se ha empezado a discutir la necesidad de tener un fondo soberano de riqueza para contrarrestar una potencial marea de dólares que provoque un tipo de cambio irremediablemente mucho más apreciado que el actual. Vayamos por partes. En primer lugar, los números de inflación en Perú son mucho menos alarmantes que en el resto de los países de la región así que serán los Bancos Centrales de los demás países (Brasil, Colombia, Chile, entre otros) los que tendrán la presión a subir sus tasas de interés de referencia. Todo esto reduce el apetito por Perú pues en términos relativos las diferencias de rentabilidad serán mayores en esos otros países. Esto favorece la hipótesis que la presión apreciatoria sobre el tipo de cambio será más moderada en el caso peruano.
Un segundo elemento a considerar es que el fuerte dinamismo de la inversión provocará en el 2011 un significativo déficit en la balanza en cuenta corriente. Esto no debería llamar a alarma porque confiamos en que los números no serán mayores al 5% en ningún escenario pero el punto es que provocarán una tendencia más bien depreciatoria del tipo de cambio que apunta a compensar cualquier tendencia en el sentido opuesto proveniente de consideraciones de tipo estrictamente financieras.
Por ello, en nuestra evaluación el Perú no necesita urgentemente un Fondo Soberano de Riqueza como mecanismo para aliviar la presión cambiaria sino que es más bien una buena idea que hay que ir desarrollándola lentamente porque los recursos saldrán del fisco y no de las RIN. Los recursos del fisco son significativos pero no es que ya tengamos una montaña de recursos y además no son de libre disponibilidad del Ejecutivo. Es importante recordar que el Fondo de Estabilización Fiscal (FEF) que administra el BCR no tiene más que 1.6% del PBI. Este tamaño no es para nada abultado cuando se pone en perspectiva la cantidad de recursos que tuvo que emplearse en el reciente plan de estímulo. La idea es interesante pero creo que por ahora resulta mucho más relevante fortalecer el tamaño del Fondo de Estabilización Fiscal, modificar la Ley de Prudencia y Transparencia Fiscal para introducir una regla fiscal que obligue al gobierno a ahorrar los recursos que son claramente temporales antes de que estos sigan siendo gastados como si tuviesen un carácter de permanente. Esta tarea es prioritaria. Sólo una vez que el FEF tenga al menos 4% del PBI ahorrado podríamos empezar a considerar la posibilidad de un Fondo Soberano de Riqueza.
Columna en Revista Capitales Diciembre 2010
Wednesday, December 08, 2010
Un plan Brady para Europa
La crisis global ya cumplió dos años y nadie apuesta a que próximo año se terminará. Por el contrario, el panorama en Europa es desalentador. Los países europeos se parecen cada vez más a la América Latina de los ochenta. Deudas imposibles de pagar con tasas de crecimiento anémicas, políticas cambiarias imposibles de mantener bajo un escenario donde los capitales ya no llegan como antes. Esto no es un problema de dos o tres países sino potencialmente de muchos más que pueden verse arrastrados por una larga parálisis de crecimiento por excesivo endeudamiento tal como nos sucedió a los latinoamericanos durante la década del ochenta.
En América Latina La situación sólo empezó a arreglarse cuando se entendió la necesidad de ser fiscalmente prudentes. Pero cuidado porque la flexibilidad cambiaria no se consideró importante sino hasta después de la crisis asiática. La única forma de salir de un problema de sobreendeudamiento es bajando la deuda aunque suene idiota decirlo. Claro, si es que la economía crece el peso de la deuda sobre el PBI se reduce y no hay problema. El problema es cuando no se crece y la salida es que alguien acepte que no se le va a pagar lo que correspondería. Mientras mayor sea el recorte impuesto a los tenedores de bonos más fácil será olvidarse de la necesidad de flexibilidad cambiaria. En la región, Argentina, Brasil, y México salieron del problema de deuda sólo para volver a caer por –una vez más- combinar políticas fiscales insostenibles con regímenes cambiarios inapropiados.
Europa tiene dos caminos a estas alturas. Una salida es un lentísimo y forzado proceso de ajuste con deflación, severos recortes presupuestales y crecimiento prácticamente nulo. La otra opción es reconocer lo inapropiado del esquema del euro para resolver la actual situación y buscar una recuperación a partir de un ajuste fiscal y flexibilidad cambiaria.
Mientras tanto lo que veremos es un intento de salir de la crisis caminando por la cornisa. Una vez más es interesante recordar que al Plan Brady no llegamos en un primer intento sino que fue el último de muchos intentos fallidos previos. Los países no reconocen sus problemas, los tenedores de deuda soberana no están dispuestos a recortes, los deudores privados buscan garantías soberanas que hacen aún más grande el problema. El 2011 será el año del conejo para los chinos, pero para los europeos será un año de vacas flacas.
Publicado en El Comercio Dic.8, 2010
En América Latina La situación sólo empezó a arreglarse cuando se entendió la necesidad de ser fiscalmente prudentes. Pero cuidado porque la flexibilidad cambiaria no se consideró importante sino hasta después de la crisis asiática. La única forma de salir de un problema de sobreendeudamiento es bajando la deuda aunque suene idiota decirlo. Claro, si es que la economía crece el peso de la deuda sobre el PBI se reduce y no hay problema. El problema es cuando no se crece y la salida es que alguien acepte que no se le va a pagar lo que correspondería. Mientras mayor sea el recorte impuesto a los tenedores de bonos más fácil será olvidarse de la necesidad de flexibilidad cambiaria. En la región, Argentina, Brasil, y México salieron del problema de deuda sólo para volver a caer por –una vez más- combinar políticas fiscales insostenibles con regímenes cambiarios inapropiados.
Europa tiene dos caminos a estas alturas. Una salida es un lentísimo y forzado proceso de ajuste con deflación, severos recortes presupuestales y crecimiento prácticamente nulo. La otra opción es reconocer lo inapropiado del esquema del euro para resolver la actual situación y buscar una recuperación a partir de un ajuste fiscal y flexibilidad cambiaria.
Mientras tanto lo que veremos es un intento de salir de la crisis caminando por la cornisa. Una vez más es interesante recordar que al Plan Brady no llegamos en un primer intento sino que fue el último de muchos intentos fallidos previos. Los países no reconocen sus problemas, los tenedores de deuda soberana no están dispuestos a recortes, los deudores privados buscan garantías soberanas que hacen aún más grande el problema. El 2011 será el año del conejo para los chinos, pero para los europeos será un año de vacas flacas.
Publicado en El Comercio Dic.8, 2010
Wednesday, January 20, 2010
Sorpresas de verano
Empezamos el año muy lejos de casa con varias sorpresas acumuladas en el correo. La principal no es este falso verano sino la decisión presidencial de volver a cambiar a su Ministro de Economía. Si algo empezaba a ser un claro matiz distinto con respecto al pasado era la mayor duración de los ministros en los gabinetes. Esto es algo muy positivo porque las políticas sorpresivas son reducidas al mínimo si son las mismas personas las que están en los cargos durante todo el mandato presidencial. Y la verdad que ese tipo de sorpresas son justamente las que quisiéramos dejar en el cajón de los recuerdos.
Lo cierto es que este año vendrá justamente cargado por ese tipo de potenciales sorpresas. La discusión pre-electoral inevitablemente se teñirá de exageradas propuestas de aquellos candidatos que no encuentran otra manera de aparecer en las portadas. Discutía esta semana que pasó con una docena de colegas de todas partes del mundo que en mi opinión el Perú ya entró a la zona de países donde las políticas no cambian de manera tan brusca. Ojalá no me equivoque porque esto es un elemento esencial para aspirar a ser un país más próspero.
Pero sólo el tiempo nos dirá como será este 2010 que empieza bastante movido. China será el centro de la atención más que EEUU. China debería empezar a desandar sus estímulos fiscal y monetario para aliviar el cargamontón internacional que no deja de pedirle que modifique su política cambiaria. Estos cambios en el manejo económico de China tendrán consecuencias significativas en los mercados de commodities y en los mercados financieros globales. El Perú volverá a enfrentar este año una larga lista de incertidumbres que son tanto malas como positivas. Insisto en algo que vendo diciendo hace tiempo, la tarea del MEF y del BCRP es tratar de manejar la economía reduciendo la posibilidad de que si alguno de estos riesgos se materialice ello implique un severo obstáculo al desarrollo de nuestra economía.
La Ministra Aráoz tendrá que ir suavemente removiendo el impulso fiscal que ayudó hasta donde pudo y la inversión privada hará lo suyo para retomar el dinamismo del crecimiento. Las buenas noticias locales serán en los próximos meses los bálsamos sagrados de las expectativas. Así que la Ministra tendrá la dura labor de encontrar la velocidad adecuada del gasto sin que eso implique la ira presidencial o la revuelta de los presidentes regionales y alcaldes que andarán en campaña tratando de inaugurar hasta lo inimaginable.
La agenda de la Ministra, que ya debe tener más borrones y anotaciones al margen que correcciones de una novela, deberá tener un objetivo central suponiendo que cualquier candidatura quedó en la lista de aquellas cosas que le negamos a nuestro ego. Para mi gusto aún no es claro en que consistirá el legado de mi ex vecina de oficina en la Universidad. Supongo que lo mejor es que el tema no será una sorpresa, sino el hecho que finalmente algún ministro intente asumir ese reto. Ayudemos que a todos nos conviene.
Publicado en El Comercio Enero 20, 2010
Lo cierto es que este año vendrá justamente cargado por ese tipo de potenciales sorpresas. La discusión pre-electoral inevitablemente se teñirá de exageradas propuestas de aquellos candidatos que no encuentran otra manera de aparecer en las portadas. Discutía esta semana que pasó con una docena de colegas de todas partes del mundo que en mi opinión el Perú ya entró a la zona de países donde las políticas no cambian de manera tan brusca. Ojalá no me equivoque porque esto es un elemento esencial para aspirar a ser un país más próspero.
Pero sólo el tiempo nos dirá como será este 2010 que empieza bastante movido. China será el centro de la atención más que EEUU. China debería empezar a desandar sus estímulos fiscal y monetario para aliviar el cargamontón internacional que no deja de pedirle que modifique su política cambiaria. Estos cambios en el manejo económico de China tendrán consecuencias significativas en los mercados de commodities y en los mercados financieros globales. El Perú volverá a enfrentar este año una larga lista de incertidumbres que son tanto malas como positivas. Insisto en algo que vendo diciendo hace tiempo, la tarea del MEF y del BCRP es tratar de manejar la economía reduciendo la posibilidad de que si alguno de estos riesgos se materialice ello implique un severo obstáculo al desarrollo de nuestra economía.
La Ministra Aráoz tendrá que ir suavemente removiendo el impulso fiscal que ayudó hasta donde pudo y la inversión privada hará lo suyo para retomar el dinamismo del crecimiento. Las buenas noticias locales serán en los próximos meses los bálsamos sagrados de las expectativas. Así que la Ministra tendrá la dura labor de encontrar la velocidad adecuada del gasto sin que eso implique la ira presidencial o la revuelta de los presidentes regionales y alcaldes que andarán en campaña tratando de inaugurar hasta lo inimaginable.
La agenda de la Ministra, que ya debe tener más borrones y anotaciones al margen que correcciones de una novela, deberá tener un objetivo central suponiendo que cualquier candidatura quedó en la lista de aquellas cosas que le negamos a nuestro ego. Para mi gusto aún no es claro en que consistirá el legado de mi ex vecina de oficina en la Universidad. Supongo que lo mejor es que el tema no será una sorpresa, sino el hecho que finalmente algún ministro intente asumir ese reto. Ayudemos que a todos nos conviene.
Publicado en El Comercio Enero 20, 2010
Monday, April 20, 2009
El juego de echar la culpa

Políticos, analistas económicos, y periodistas y se encuentran enfrascados en echarse culpas por la difícil situación económica. Lo curioso es que a muchos les cuesta darse cuenta que la crisis es mundial a pesar de que las proyecciones de crecimiento son cada vez más negativas. Se habla de un frenazo y en efecto hay un frenazo global. La economía mundial entera se ha detenido abruptamente. Las economías desarrolladas que en el 2008 se anticipaba crecerían 2.2%, en realidad caerán en 3%. La producción industrial en los principales países del mundo muestran caídas que van entre –10% y –35%.
Pero esta semana el anuncio del bajo crecimiento de febrero ha llevado a diversos analistas a intentar explicar la crisis y a buscar los culpables del frenazo local. Lamentablemente no quieren ver el enorme elefante en medio de la cristalería responsable de los destrozos que hoy empezamos a sentir con más fuerza. El gráfico muestra que el comportamiento del PBI está estrechamente asociado a lo que sucede con los términos de intercambio. Mientras estos fueron favorables el PBI creció sostenidamente. Este viento a favor que gozamos en el 2006 desapareció y se hoy es más bien viento en contra.
Frente a estos números tiene poco sentido culpar a la mala gestión de los funcionarios públicos, o a decisiones locales que descarrillaron -según los más críticos- el camino de crecimiento acelerado que tenía el Perú. Nuestra economía es un pequeño bote con una vela hecha de reglas de juego y un par de remos: la política monetaria y la política fiscal. Lamentablemente, esos remos no tienen la potencia para enfrentar la tormenta mundial en la que estamos metidos.
¿Porqué sino un país como Chile con un manejo fiscal más prudente que el nuestro, con mayores recursos fiscales acumulados que el nuestro, enfrenta desde inicios del 2008 un marcado proceso de desaceleración que ya se convirtió en recesión? Los culpables no están adentro, y esa no es la discusión que deberíamos tener. El escenario que realmente enfrentamos es una larga recesión mundial y deberíamos diseñar nuestras acciones con una mirada que no sólo enfatice las preocupaciones de corto plazo.
Publicado en Peru 21, Abril 18, 2009
Thursday, July 03, 2008
Cambiando el modelo
Por años se ha discutido que los elementos fundamentales del modelo económico que se estableció en los noventa debía ser reformado. La razón detrás de dichas quejas era básicamente redistributiva. La percepción y la evidencia muestran que el crecimiento económico alcanzado siempre benefició más a los que más tenían. Se podría decir que el propio diseño de las normas generó este resultado porque el tema redistributivo no estuvo presente en dichas reformas. La preocupación entonces era más básica: fundar una economía de mercado que funcionara sin generar inflación y desequilibrios macroeconómicos.
Algunos detalles que quedaron fuera entonces fue reformar el agro tradicional de la zona de sierra que tenía enormes problemas de capitalización, de escala de operaciones y por supuesto de mercado. Otra de esas patas cojas fue la reforma del Estado que se quedó a medias. Algunas entidades se crearon y otras se cerraron pero los mecanismos básicos de contratar gente que vale la pena, promover a los buenos funcionarios y dejar de lado a quienes no cumplían las metas nunca se logró aterrizar. Cualquier empresario sabe que es imposible atraer talento a una organización donde no hay mecanismos de premio y castigo basados en la productividad individual.
Finalmente, también se dejó de lado el que a mi juicio es el principal problema del país: la informalidad. La informalidad fruto de la baja productividad de la gran mayoría de la mano de obra del mercado peruano es una trampa de pobreza. Empresas diminutas que producen y ganan poco. Viven refugiadas en el limbo de la informalidad y obtienen parte de su rentabilidad al no tener que pagar impuestos. Pero la mayoría están condenadas a no poder capacitar a ningún trabajador, a no tener mayores posibilidades de acumulación de capital y por lo tanto a permanecer como empresas de subsistencia. Las microempresas un poco más modernas buscan asociarse con empresas de mayor tamaño que les permita tener un horizonte de prosperidad. Por más que 10 millones de personas trabajan en estas empresas la legislación las miró por encima. Hoy no tienen acceso a salud, pensiones o vacaciones pero eso no era lo urgente.
Esta semana que pasó se cerró la avalancha de decretos que completan el paquete de implementación del TLC. Dentro del paquete hay normas que apuntan a intentar resolver los tres problemas que mencioné. Hay que mirar los detalles porque si bien los objetivos son los correctos no necesariamente los instrumentos lo son. Por ahora miré la parte de pensiones de la Ley MYPE. La primera duda que me surgió es que se exige 25 años de aporte a los microempresarios para acceder a una pensión de jubilación pero cerca de la mitad de quienes trabajan en microempresas tienen más de 40 años y por lo tanto ni siquiera en el hipotético caso que aporten puntualmente el resto de meses hasta llegar a los 65 años podrían alcanzar ese requisito. ¿Cómo se va a actuar con aquellos trabajadores que no logren alcanzar dicho requisito? ¿Vamos a empezar a tener reclamos por bonos complementarios para jubilación anticipada? ¿O vale la pena pensar en fijar una pensión mínima universal no contributiva para los de muy bajos recursos?
En segundo lugar, los salarios reportados en la Encuesta de Hogares en personas que trabajan en microempresas son mucho menores al salario mínimo y por lo tanto el salto a la formalidad aún resulta muy oneroso. Aún no tenemos el detalle de los reglamentos de las normas para analizar el posible impacto, pero lo destacable es que se haya decidido avanzar en aquello que antes fue completamente ignorado.
Publicado en El Comercio Julio 3, 2008
Algunos detalles que quedaron fuera entonces fue reformar el agro tradicional de la zona de sierra que tenía enormes problemas de capitalización, de escala de operaciones y por supuesto de mercado. Otra de esas patas cojas fue la reforma del Estado que se quedó a medias. Algunas entidades se crearon y otras se cerraron pero los mecanismos básicos de contratar gente que vale la pena, promover a los buenos funcionarios y dejar de lado a quienes no cumplían las metas nunca se logró aterrizar. Cualquier empresario sabe que es imposible atraer talento a una organización donde no hay mecanismos de premio y castigo basados en la productividad individual.
Finalmente, también se dejó de lado el que a mi juicio es el principal problema del país: la informalidad. La informalidad fruto de la baja productividad de la gran mayoría de la mano de obra del mercado peruano es una trampa de pobreza. Empresas diminutas que producen y ganan poco. Viven refugiadas en el limbo de la informalidad y obtienen parte de su rentabilidad al no tener que pagar impuestos. Pero la mayoría están condenadas a no poder capacitar a ningún trabajador, a no tener mayores posibilidades de acumulación de capital y por lo tanto a permanecer como empresas de subsistencia. Las microempresas un poco más modernas buscan asociarse con empresas de mayor tamaño que les permita tener un horizonte de prosperidad. Por más que 10 millones de personas trabajan en estas empresas la legislación las miró por encima. Hoy no tienen acceso a salud, pensiones o vacaciones pero eso no era lo urgente.
Esta semana que pasó se cerró la avalancha de decretos que completan el paquete de implementación del TLC. Dentro del paquete hay normas que apuntan a intentar resolver los tres problemas que mencioné. Hay que mirar los detalles porque si bien los objetivos son los correctos no necesariamente los instrumentos lo son. Por ahora miré la parte de pensiones de la Ley MYPE. La primera duda que me surgió es que se exige 25 años de aporte a los microempresarios para acceder a una pensión de jubilación pero cerca de la mitad de quienes trabajan en microempresas tienen más de 40 años y por lo tanto ni siquiera en el hipotético caso que aporten puntualmente el resto de meses hasta llegar a los 65 años podrían alcanzar ese requisito. ¿Cómo se va a actuar con aquellos trabajadores que no logren alcanzar dicho requisito? ¿Vamos a empezar a tener reclamos por bonos complementarios para jubilación anticipada? ¿O vale la pena pensar en fijar una pensión mínima universal no contributiva para los de muy bajos recursos?
En segundo lugar, los salarios reportados en la Encuesta de Hogares en personas que trabajan en microempresas son mucho menores al salario mínimo y por lo tanto el salto a la formalidad aún resulta muy oneroso. Aún no tenemos el detalle de los reglamentos de las normas para analizar el posible impacto, pero lo destacable es que se haya decidido avanzar en aquello que antes fue completamente ignorado.
Publicado en El Comercio Julio 3, 2008
Friday, March 21, 2008
¿A cuanto comprar algo que no vale nada?
Quisiera hacer una breve reflexión sobre lo que está pasando en Wall Street. Cualquier institución financiera tiene en su corazón la transformación de liquidez. Todas sin distinción toman liquidez de distintas fuentes y las convierten en instrumentos financieros que son valiosos para quienes los aceptan. Esos instrumentos financieros pueden ser tan simples como el primer depósito de ahorro de un niño hasta un complejo instrumento derivado. Lo que importa para su correcta valuación no es sólo su complejidad sino también su liquidez. Cuando el riesgo no es evaluado correctamente el precio de un activo no corresponderá a su verdadero valor. Si el riesgo de no pago de una hipoteca es mucho mayor que el que inicialmente pensaba podría estar sobrevaluando su verdadero valor.
Cuando una institución financiera acumula activos cuyo verdadero valor no es el que se suponía corresponde hacer aumentos de capital que le permitan mantener el volumen de operaciones. Ese aumento de capital en realidad es para reconocer que las pérdidas generarán una reducción en el capital de la empresa y por lo tanto lo más esperable es un recorte profundo en el crédito. El propio jefe de la Reserva Federal (Fed) se hizo académicamente famoso al describir como una pérdida en el valor de los activos que son utilizados como colaterales en los créditos amplifica las crisis financieras. Frente a estos problemas, la Fed inicialmente optó por pedir que las instituciones financieras efectivamente reconocieran públicamente cuanto de sus activos no valían lo que supuestamente valían y buscaran activamente inversionistas dispuestos a realizar estos aumentos de capital. De esta manera, vimos como capitales de países árabes y asiáticos tomaban posiciones en las distintas instituciones financieras de Wall Street, tanto en bancos como en instituciones no bancarias. Esto último es importante, pues la Fed sólo tiene capacidad de supervisión sobre la parte bancaria del sistema financiero, no así sobre la parte no bancaria.
El segundo paso de la Fed fue reducir las tasas de interés de corto plazo tratando de calmar a los mercados y de asegurar que no falte liquidez. En lo esencial su visión era que el sistema financiero enfrentaba un problema de liquidez y no de solvencia. Por lo tanto, se debía asegurar la adecuada provisión de liquidez para que una repentina sequía de liquidez no se transformara en un problema de solvencia. Con lo mismo en mente pero luego de una seguidilla de malas noticias la Fed optó por ir mucho más allá y abrir una fuente adicional de liquidez a todo el sistema financiero. Ofreció cambiar activos de dudoso valor por activos líquidos como los bonos del Tesoro americano con el compromiso de recompra al cabo de un mes. Es decir, permitió mejorar temporalmente el balance de dichas instituciones evitando reconocer pérdidas de capital que podrían sumir en la desesperación al resto del mercado.
Sin duda el mayor reto para el regulador de un sistema financiero es saber reconocer cuando el problema no es sólo de liquidez sino de solvencia. En dicho momento, debe asegurarse que los dueños del capital deberán pagar por las consecuencias de su mal manejo financiero. Si es que se recurre al salvataje público de la institución lo único que se estará haciendo es simple y llanamente una socialización de las pérdidas con el argumento de que esto se hace para favorecer la estabilidad del mercado. Lo cierto es que una acción de esta naturaleza lo que logra es impulsar a otros directores de instituciones financieras (el llamado riesgo moral) a tomar riesgos más allá de lo que la prudencia manda. Mientras haya alguien como la Fed que está dispuesto a pagar por activos que no valen nada se seguirá poniendo en riesgo todo el sistema. Hoy en Wall Street hace falta que más de uno pierda el patrimonio en lugar de que sea el Tesoro (más bien todos los contribuyentes) quien finalmente se haga cargo de papeles sin valor.
Publicado en El Comercio, Marzo 20, 2008
Cuando una institución financiera acumula activos cuyo verdadero valor no es el que se suponía corresponde hacer aumentos de capital que le permitan mantener el volumen de operaciones. Ese aumento de capital en realidad es para reconocer que las pérdidas generarán una reducción en el capital de la empresa y por lo tanto lo más esperable es un recorte profundo en el crédito. El propio jefe de la Reserva Federal (Fed) se hizo académicamente famoso al describir como una pérdida en el valor de los activos que son utilizados como colaterales en los créditos amplifica las crisis financieras. Frente a estos problemas, la Fed inicialmente optó por pedir que las instituciones financieras efectivamente reconocieran públicamente cuanto de sus activos no valían lo que supuestamente valían y buscaran activamente inversionistas dispuestos a realizar estos aumentos de capital. De esta manera, vimos como capitales de países árabes y asiáticos tomaban posiciones en las distintas instituciones financieras de Wall Street, tanto en bancos como en instituciones no bancarias. Esto último es importante, pues la Fed sólo tiene capacidad de supervisión sobre la parte bancaria del sistema financiero, no así sobre la parte no bancaria.
El segundo paso de la Fed fue reducir las tasas de interés de corto plazo tratando de calmar a los mercados y de asegurar que no falte liquidez. En lo esencial su visión era que el sistema financiero enfrentaba un problema de liquidez y no de solvencia. Por lo tanto, se debía asegurar la adecuada provisión de liquidez para que una repentina sequía de liquidez no se transformara en un problema de solvencia. Con lo mismo en mente pero luego de una seguidilla de malas noticias la Fed optó por ir mucho más allá y abrir una fuente adicional de liquidez a todo el sistema financiero. Ofreció cambiar activos de dudoso valor por activos líquidos como los bonos del Tesoro americano con el compromiso de recompra al cabo de un mes. Es decir, permitió mejorar temporalmente el balance de dichas instituciones evitando reconocer pérdidas de capital que podrían sumir en la desesperación al resto del mercado.
Sin duda el mayor reto para el regulador de un sistema financiero es saber reconocer cuando el problema no es sólo de liquidez sino de solvencia. En dicho momento, debe asegurarse que los dueños del capital deberán pagar por las consecuencias de su mal manejo financiero. Si es que se recurre al salvataje público de la institución lo único que se estará haciendo es simple y llanamente una socialización de las pérdidas con el argumento de que esto se hace para favorecer la estabilidad del mercado. Lo cierto es que una acción de esta naturaleza lo que logra es impulsar a otros directores de instituciones financieras (el llamado riesgo moral) a tomar riesgos más allá de lo que la prudencia manda. Mientras haya alguien como la Fed que está dispuesto a pagar por activos que no valen nada se seguirá poniendo en riesgo todo el sistema. Hoy en Wall Street hace falta que más de uno pierda el patrimonio en lugar de que sea el Tesoro (más bien todos los contribuyentes) quien finalmente se haga cargo de papeles sin valor.
Publicado en El Comercio, Marzo 20, 2008
Thursday, January 24, 2008
Pastillas para la turbulencia
Viajo constantemente en avión y mientras más viajo más odio la turbulencia en medio de un vuelo. He tratado varios métodos para enfrentarla y el que mejor me resulta es pensar que yo estoy al volante del avión e imaginar que estoy corriendo un rally de autos. Al cabo de un rato, la turbulencia es parte del escenario normal de un rally y cada nuevo bache en el aire que atravesamos significa estar más cerca de la meta. Digo esto porque muchas personas no saben como afrontar la turbulencia en los mercados bursátiles mundiales.
Para empezar es importante señalar que cada individuo es un caso aparte. No se puede aplicar los mismos consejos para mi papá que está próximo a jubilarse que a mi hermano que le falta 30 años de trabajo. Esto primero es clave pues las decisiones de inversión deben hacerse y juzgarse como buenas o erradas en función a cual fue el horizonte de inversión. No es lo mismo invertir para el muy corto plazo (1 mes) o para el muy largo plazo (30 años). Si mi decisión de inversión fue hecha pensando en el largo plazo la volatilidad de corto plazo que vemos hoy día no es relevante y no debería cambiar mi decisión. Ningún piloto decide dar media vuelta y aterrizar el avión porque en un vuelo de diez horas tengo un minuto de fuerte turbulencia.
El que un diario supuestamente serio actúe de modo sensacionalista señalando que los fondos de los pensionistas están en riesgo no es más que la voz de un histérico pasajero diciendo en medio de la turbulencia que el avión se partirá en dos. Lo cierto es que las AFP deberían invertir los fondos de los pensionistas pensando en que el afiliado promedio tiene 35 años y por lo tanto está dispuesto a aceptar mucha volatilidad en el corto plazo a cambio de rentabilidades que en promedio serán mucho mayores si es que se optara por un camino conservador.
Si alguien de más de 55 años observando los altos retornos del fondo 3 (agresivo) de las AFP decidió mudar sus fondos a fines del año pasado cometió una imprudencia y este año tendrá que dejar de leer los diarios o aceptar que hizo una mala decisión. Esto último implica aceptar la pérdida y mirar hacia delante valorando más la preservación de su capital que la valorización del mismo. Hoy las AFP están calladas y ya no dicen cual es la rentabilidad acumulada en el último año. Tienen que entender ambos lados del mercado que el producto que compran y venden es de largo plazo y por lo tanto reportar rentabilidades positivas o negativas de corto plazo es erróneo. La SBS debería ser más enfática en este sentido.
Aunque a nadie le ayude que le digan que lo peor aún no ha pasado sinceramente creo que ese es el escenario que tenemos por delante. La Reserva Federal seguramente bajará nuevamente su tasa la próxima semana otro tanto y no me sorprendería ver la tasa de referencia de la FED cerca al 2% al final del año. Esto tiene dos efectos. El primero es probablemente evitar un desplome de grandes consecuencias en la economía norteamericana y segundo un flujo masivo de dólares hacia aquellos países que ofrezcan amplios diferenciales de tasas de interés, como el Perú. El resto del año será muy volátil. Así que si usted no tiene un portafolio diversificado de inversiones más le vale repensar sus decisiones. La bolsa en el Perú no tendría porqué desplomarse dramáticamente en un escenario de crecimiento de alrededor de 6% para este 2008 pero tampoco será la estrella de hace un par de años. Finalmente si usted aún cree que invertir en la bolsa es un camino para obtener -en un breve plazo- la riqueza que ahora no tiene mejor cómprese un boleto de una lotería. La incertidumbre dura menos y las probabilidades son parecidas, aunque cercanas a cero.
Publicado en El Comercio Enero 24, 2008
Para empezar es importante señalar que cada individuo es un caso aparte. No se puede aplicar los mismos consejos para mi papá que está próximo a jubilarse que a mi hermano que le falta 30 años de trabajo. Esto primero es clave pues las decisiones de inversión deben hacerse y juzgarse como buenas o erradas en función a cual fue el horizonte de inversión. No es lo mismo invertir para el muy corto plazo (1 mes) o para el muy largo plazo (30 años). Si mi decisión de inversión fue hecha pensando en el largo plazo la volatilidad de corto plazo que vemos hoy día no es relevante y no debería cambiar mi decisión. Ningún piloto decide dar media vuelta y aterrizar el avión porque en un vuelo de diez horas tengo un minuto de fuerte turbulencia.
El que un diario supuestamente serio actúe de modo sensacionalista señalando que los fondos de los pensionistas están en riesgo no es más que la voz de un histérico pasajero diciendo en medio de la turbulencia que el avión se partirá en dos. Lo cierto es que las AFP deberían invertir los fondos de los pensionistas pensando en que el afiliado promedio tiene 35 años y por lo tanto está dispuesto a aceptar mucha volatilidad en el corto plazo a cambio de rentabilidades que en promedio serán mucho mayores si es que se optara por un camino conservador.
Si alguien de más de 55 años observando los altos retornos del fondo 3 (agresivo) de las AFP decidió mudar sus fondos a fines del año pasado cometió una imprudencia y este año tendrá que dejar de leer los diarios o aceptar que hizo una mala decisión. Esto último implica aceptar la pérdida y mirar hacia delante valorando más la preservación de su capital que la valorización del mismo. Hoy las AFP están calladas y ya no dicen cual es la rentabilidad acumulada en el último año. Tienen que entender ambos lados del mercado que el producto que compran y venden es de largo plazo y por lo tanto reportar rentabilidades positivas o negativas de corto plazo es erróneo. La SBS debería ser más enfática en este sentido.
Aunque a nadie le ayude que le digan que lo peor aún no ha pasado sinceramente creo que ese es el escenario que tenemos por delante. La Reserva Federal seguramente bajará nuevamente su tasa la próxima semana otro tanto y no me sorprendería ver la tasa de referencia de la FED cerca al 2% al final del año. Esto tiene dos efectos. El primero es probablemente evitar un desplome de grandes consecuencias en la economía norteamericana y segundo un flujo masivo de dólares hacia aquellos países que ofrezcan amplios diferenciales de tasas de interés, como el Perú. El resto del año será muy volátil. Así que si usted no tiene un portafolio diversificado de inversiones más le vale repensar sus decisiones. La bolsa en el Perú no tendría porqué desplomarse dramáticamente en un escenario de crecimiento de alrededor de 6% para este 2008 pero tampoco será la estrella de hace un par de años. Finalmente si usted aún cree que invertir en la bolsa es un camino para obtener -en un breve plazo- la riqueza que ahora no tiene mejor cómprese un boleto de una lotería. La incertidumbre dura menos y las probabilidades son parecidas, aunque cercanas a cero.
Publicado en El Comercio Enero 24, 2008
Saturday, July 28, 2007
Comentarios del discurso del Presidente 28 de julio de 2007
El discurso presidencial debió terminar con la visión al 2011. El recuento innumerable de pequeñas cosas hechas diluyó el importante mensaje central del Presidente: el Perú tiene un enorme potencial de estar mucho mejor en unos años con el esfuerzo solidario de todos. Me parece importante remarcar que el Presidente está planteando que el Perú debe alcanzar estas metas de reducción de pobreza, mayor inversión y progreso sobre la base de un nuevo modelo. Uno en el que las regiones pasan a tener un marcado protagonismo. En que son los gobiernos regionales y municipales los principales responsables de alcanzar ese mayor desarrollo.
Este cambio puede ser muy interesante porque implica abandonar esa visión virreinal que mencionó el presidente pero también puede implicar una enorme reducción en la calidad del gobierno. No hay nada más falso que algo que sea haga descentralizadamente se haga necesariamente mejor. Deficiencias en la ejecución puede implicar mayor conflicto social y no necesariamente menos conflicto.
A pesar de estar muy de acuerdo con los lineamientos generales planteados por el presidente me quedaron sin embargo algunas dudas.
1. Como ya dije la descentralización puede hacer que la población participe más cercanamente de las decisiones que afectarán su futuro pero no siempre decidirán lo mejor.
2. La austeridad es bienvenida donde realmente se elimina el dispendio. No así donde hace falta. Un estado eficiente necesita gente capaz. Gente capaz solo hay a precio de mercado. El resto es poesía.
3. ¿Qué dirán las familias de más bajos ingresos que escucharon el mensaje? ¿Tendrán paciencia? ¿Esperarán que las inversiones los alcancen al mercado global que crecerá este año más de 5%?
4. ¿Cuánto ha mejorado la situación de pobreza de aquellas familias inscritas en Juntos? ¿Ha valido la pena el esfuerzo?
5. Más TLCs sean todos bienvenidos. Pero hace falta poner el acelerador en el TLC interno. De esto no se dijo ni una palabra.
El tema más destacable: Me pareció excelente que el Presidente señalara a la Ley de Carrera Magisterial como la acción legislativa más importante de este primer año.
El tema incierto: ¿el pacto social incluirá a los trabajadores y firmas informales? O seguiremos pactando entre las inmensas minorías.
El tema ausente: shock de inversión pública. Increíble toda la lista de obras que señaló el presidente a pesar de que se sabe que el shock de inversión pública fue un rotundo fracaso.
El tema polémico: ¿que cosa es realmente hacer justicia social? ¿otorgar miles de millones a unos miles de jubilados que querrán desafiliarse del sistema privado de pensiones luego de voluntariamente pasarse a dicho sistema es realmente hacer justicia social? ¿Recontratar a personas que se fueron de la administración pública con indemnizaciones voluntariamente aceptadas es hacer justicia social?
La pregunta difícil: ¿Y si el crecimiento de la economía mundial se detuviese que es lo que haría distinto este gobierno?
Este cambio puede ser muy interesante porque implica abandonar esa visión virreinal que mencionó el presidente pero también puede implicar una enorme reducción en la calidad del gobierno. No hay nada más falso que algo que sea haga descentralizadamente se haga necesariamente mejor. Deficiencias en la ejecución puede implicar mayor conflicto social y no necesariamente menos conflicto.
A pesar de estar muy de acuerdo con los lineamientos generales planteados por el presidente me quedaron sin embargo algunas dudas.
1. Como ya dije la descentralización puede hacer que la población participe más cercanamente de las decisiones que afectarán su futuro pero no siempre decidirán lo mejor.
2. La austeridad es bienvenida donde realmente se elimina el dispendio. No así donde hace falta. Un estado eficiente necesita gente capaz. Gente capaz solo hay a precio de mercado. El resto es poesía.
3. ¿Qué dirán las familias de más bajos ingresos que escucharon el mensaje? ¿Tendrán paciencia? ¿Esperarán que las inversiones los alcancen al mercado global que crecerá este año más de 5%?
4. ¿Cuánto ha mejorado la situación de pobreza de aquellas familias inscritas en Juntos? ¿Ha valido la pena el esfuerzo?
5. Más TLCs sean todos bienvenidos. Pero hace falta poner el acelerador en el TLC interno. De esto no se dijo ni una palabra.
El tema más destacable: Me pareció excelente que el Presidente señalara a la Ley de Carrera Magisterial como la acción legislativa más importante de este primer año.
El tema incierto: ¿el pacto social incluirá a los trabajadores y firmas informales? O seguiremos pactando entre las inmensas minorías.
El tema ausente: shock de inversión pública. Increíble toda la lista de obras que señaló el presidente a pesar de que se sabe que el shock de inversión pública fue un rotundo fracaso.
El tema polémico: ¿que cosa es realmente hacer justicia social? ¿otorgar miles de millones a unos miles de jubilados que querrán desafiliarse del sistema privado de pensiones luego de voluntariamente pasarse a dicho sistema es realmente hacer justicia social? ¿Recontratar a personas que se fueron de la administración pública con indemnizaciones voluntariamente aceptadas es hacer justicia social?
La pregunta difícil: ¿Y si el crecimiento de la economía mundial se detuviese que es lo que haría distinto este gobierno?
Thursday, July 05, 2007
Voracidad y crecimiento
Vengo de una familia de cinco hermanos (cuatro hombres con mucho apetito y una mujer) así que los almuerzos siempre fueron una potencial fuente de conflictos. Cómo usted ya sabe a mi me gusta proponerle ejercicios para su sana diversión. Llame a sus hijos más chicos o a sus sobrinos y a sus amigos y siéntelos a la mesa. Una vez que estén todos sentados y con un plato vacío al frente ponga una pizza humeante en el medio bien cortada en pedazos simétricamente iguales. Haga la prueba de no decir absolutamente nada y probablemente una lluvia de brazos se lanzarán al unísono sobre la pizza, cada uno intentará tomar un pedazo y mientras haya pizza para todos no habrá mayor problema que quien le pone primero orégano a su porción o quien repite primero.
A la semana siguiente haga exactamente el mismo ejercicio pero cambie sólo un pequeño detalle del experimento. Esta vez sirva la pizza sin cortarla previamente. ¿Qué cree que pasará esta vez? Los chicos hambrientos y desesperados por naturaleza tendrán que negociar quien hace uso del único cuchillo disponible capaz de servir para repartir la pizza. Por más que alguien tome la iniciativa y empiece a cortar pedazos tratando de aplicar sus conocimientos de geometría para lograr los pedazos más parecidos posibles, esta persona recibirá una lluvia de críticas porque el resto de comensales dudará de su capacidad de repartir de manera justa la pizza en cuestión. Seguramente no faltará alguno que quiera dar un “golpe de estado” y asumir la labor de cortador oficial de la pizza.
La ausencia de reglas claras con respecto a la división de la pizza lleva a situaciones de potencial conflicto. Inclusive, uno podría imaginar un caso en el cual los comensales no se ponen de acuerdo y mientras uno toma el cuchillo otro se apodera de la pizza para evitar que esta caiga en manos de un injusto repartidor de porciones. Poniéndome pesimista la pizza podría terminar volando por los aires en medio de la voracidad de los comensales y la ausencia de un árbitro que ponga freno al desorden y la ausencia de una regla para compartir los beneficios. Al final lo único que se repartirán serán las quejas por haber arruinado la posibilidad de disfrutar una humeante y sabrosa pizza.
Este tipo de problemas parecen haberse desatado como consecuencia de los abundantes recursos financieros que está generando temporalmente la minería en el Perú. Empiezan a haber algunos que cuestionan el tamaño de los sueldos de algunos gerentes de algunas empresas mineras. A otros les parece poco los impuestos a la renta provenientes de las utilidades de las empresas mineras y encima cuestionan que el Estado no recibe nada pues no hay impuestos a las ganancias de capital. Pero los que se llevan el premio son algunos de los presidentes regionales que en lugar de ponerse a trabajar en la forma más eficiente de utilizar los ingentes recursos que están recibiendo amenazan con tomar las minas. ¿A cuantas personas ha detenido el Ministro Alva Castro por bloquear carreteras?
El gobierno acaba de sacar una parte del aporte voluntario minero para dedicarlo al proyecto Crecer. Una vez más el Perú financia gastos permanentes con recursos temporales. La miopía es increíble. Claro, siempre alguien dirá que es mejor gastarlos que verlos sentados en las cuentas de algún banco. Lo cierto es que la pizza está servida, pero si no hay claridad en la forma en que ésta será repartida en el futuro, puede ser que el encargado del delivery ya no quiera venir más por nuestra casa. La voracidad sin instituciones que garanticen reglas básicas termina produciendo un crecimiento menor del que podría darse.
Publicado en El Comercio, Julio 5, 2007
A la semana siguiente haga exactamente el mismo ejercicio pero cambie sólo un pequeño detalle del experimento. Esta vez sirva la pizza sin cortarla previamente. ¿Qué cree que pasará esta vez? Los chicos hambrientos y desesperados por naturaleza tendrán que negociar quien hace uso del único cuchillo disponible capaz de servir para repartir la pizza. Por más que alguien tome la iniciativa y empiece a cortar pedazos tratando de aplicar sus conocimientos de geometría para lograr los pedazos más parecidos posibles, esta persona recibirá una lluvia de críticas porque el resto de comensales dudará de su capacidad de repartir de manera justa la pizza en cuestión. Seguramente no faltará alguno que quiera dar un “golpe de estado” y asumir la labor de cortador oficial de la pizza.
La ausencia de reglas claras con respecto a la división de la pizza lleva a situaciones de potencial conflicto. Inclusive, uno podría imaginar un caso en el cual los comensales no se ponen de acuerdo y mientras uno toma el cuchillo otro se apodera de la pizza para evitar que esta caiga en manos de un injusto repartidor de porciones. Poniéndome pesimista la pizza podría terminar volando por los aires en medio de la voracidad de los comensales y la ausencia de un árbitro que ponga freno al desorden y la ausencia de una regla para compartir los beneficios. Al final lo único que se repartirán serán las quejas por haber arruinado la posibilidad de disfrutar una humeante y sabrosa pizza.
Este tipo de problemas parecen haberse desatado como consecuencia de los abundantes recursos financieros que está generando temporalmente la minería en el Perú. Empiezan a haber algunos que cuestionan el tamaño de los sueldos de algunos gerentes de algunas empresas mineras. A otros les parece poco los impuestos a la renta provenientes de las utilidades de las empresas mineras y encima cuestionan que el Estado no recibe nada pues no hay impuestos a las ganancias de capital. Pero los que se llevan el premio son algunos de los presidentes regionales que en lugar de ponerse a trabajar en la forma más eficiente de utilizar los ingentes recursos que están recibiendo amenazan con tomar las minas. ¿A cuantas personas ha detenido el Ministro Alva Castro por bloquear carreteras?
El gobierno acaba de sacar una parte del aporte voluntario minero para dedicarlo al proyecto Crecer. Una vez más el Perú financia gastos permanentes con recursos temporales. La miopía es increíble. Claro, siempre alguien dirá que es mejor gastarlos que verlos sentados en las cuentas de algún banco. Lo cierto es que la pizza está servida, pero si no hay claridad en la forma en que ésta será repartida en el futuro, puede ser que el encargado del delivery ya no quiera venir más por nuestra casa. La voracidad sin instituciones que garanticen reglas básicas termina produciendo un crecimiento menor del que podría darse.
Publicado en El Comercio, Julio 5, 2007
Thursday, June 07, 2007
Me encanta cuando un plan se realiza
Le propongo que haga usted la siguiente prueba, tome un lápiz y papel y escriba en menos de 3 minutos las cinco grandes prioridades de este gobierno. No se desanime si solo logra escribir una o dos yo me quedé exactamente igual. El viernes pasado me invitaron a conversar con los asesores de un grupo político en el Congreso de la República y presentarles mi apreciación sobre el primer año del gobierno del Presidente García. Lo más difícil fue contestar la pregunta: ¿cuáles son las cinco prioridades del actual gobierno?
No sé si es porque el Presidente habla de esto y de aquello y así termina por confundir incluso al más ávido de estar enterado. Quizás el problema sea creer que la suma de cortos plazos es un largo plazo. El gabinete a veces parece más dedicado a responder las urgencias de la coyuntura que a trabajar en lo que quedará luego de que la espuma informativa se desvanezca.
De repente es un problema de comunicación producto de los escándalos de la semana, los cuales terminan por diluir el mensaje central del gobierno. Una semana es un señor que tenía juicios pendientes pero igual lo nombraron viceministro, la siguiente es una señora que ha encontrado la sabiduría en el consejo de las empleadas del hogar, la próxima otra señora que contrata gente pero que esa gente es tan buena gente que le regala su sueldo, y así sucesivamente al extremo que los programas de “ampays” de nuestra TV palidecen en comparación con el espectáculo que viene de la política. Mis colegas columnistas / publicistas sin duda podrían intentar explicar porqué el gobierno comunica tan mal lo que en realidad quiere hacer.
Cuando uno analiza porqué se hacen o se dejan de hacer un conjunto de reformas, o un plan de reformas, típicamente los culpables son: la falta de ideas, la ausencia de voluntad, la inexistencia de un liderazgo que impulse el plan, o la falta de recursos para poder llevar a cabo dichas ideas. Difícilmente diría que se trata de un problema de voluntad pues del Presidente para abajo hay múltiples señales favorables. Tampoco el tema de recursos pareciera ser el que esta vez detiene las cosas. Al menos no en lo que se refiere a recursos financieros. Por ello, las únicas explicaciones que quedan son la falta de recursos humanos, en parte expresada por la falta de liderazgo. El presidente puede ser quien lleve este tema en la agenda política pero no es quien está encargado de la ejecución. El presidente del Consejo de Ministros vive abrumado por los múltiples incendios que debe apagar y algunos de los ministros ajustan sus acciones para ver si siguen saliendo en la foto del próximo 28 de julio. El ministro de Economía y Finanzas quien en otras épocas fue el que lideró este tipo de esfuerzo no termina de olvidarse que ya no es solamente ministro de Finanzas. Al MEF le falta gente si es que ellos quieren asumir este reto. Mientras tanto, al viceministro de Economía lo acaban de desembarcar del Consejo Interministerial de Asuntos Sociales no sé si por falta de ideas o por falta de voluntad de liderar la reforma de los programas sociales.
A costa de sonar muy tío la frase con que he titulado esta columna era muy utilizada en uno de mis programas de TV favoritos. Anibal, el líder de “Los Magníficos”, interpretado por George Peppard, terminaba el show diciéndola luego de que su plan previamente diseñado había funcionado a la perfección. No pretendo ponerme a leer –otra vez- el plan de gobierno del APRA pero ojalá que el presidente García pueda decir eso mismo el 2011 si es que efectivamente el gobierno logra poner en marcha un ambicioso plan de reformas que hasta hoy sigue en los cajones de algún escritorio público.
Publicado en El Comercio Junio 7, 2007
No sé si es porque el Presidente habla de esto y de aquello y así termina por confundir incluso al más ávido de estar enterado. Quizás el problema sea creer que la suma de cortos plazos es un largo plazo. El gabinete a veces parece más dedicado a responder las urgencias de la coyuntura que a trabajar en lo que quedará luego de que la espuma informativa se desvanezca.
De repente es un problema de comunicación producto de los escándalos de la semana, los cuales terminan por diluir el mensaje central del gobierno. Una semana es un señor que tenía juicios pendientes pero igual lo nombraron viceministro, la siguiente es una señora que ha encontrado la sabiduría en el consejo de las empleadas del hogar, la próxima otra señora que contrata gente pero que esa gente es tan buena gente que le regala su sueldo, y así sucesivamente al extremo que los programas de “ampays” de nuestra TV palidecen en comparación con el espectáculo que viene de la política. Mis colegas columnistas / publicistas sin duda podrían intentar explicar porqué el gobierno comunica tan mal lo que en realidad quiere hacer.
Cuando uno analiza porqué se hacen o se dejan de hacer un conjunto de reformas, o un plan de reformas, típicamente los culpables son: la falta de ideas, la ausencia de voluntad, la inexistencia de un liderazgo que impulse el plan, o la falta de recursos para poder llevar a cabo dichas ideas. Difícilmente diría que se trata de un problema de voluntad pues del Presidente para abajo hay múltiples señales favorables. Tampoco el tema de recursos pareciera ser el que esta vez detiene las cosas. Al menos no en lo que se refiere a recursos financieros. Por ello, las únicas explicaciones que quedan son la falta de recursos humanos, en parte expresada por la falta de liderazgo. El presidente puede ser quien lleve este tema en la agenda política pero no es quien está encargado de la ejecución. El presidente del Consejo de Ministros vive abrumado por los múltiples incendios que debe apagar y algunos de los ministros ajustan sus acciones para ver si siguen saliendo en la foto del próximo 28 de julio. El ministro de Economía y Finanzas quien en otras épocas fue el que lideró este tipo de esfuerzo no termina de olvidarse que ya no es solamente ministro de Finanzas. Al MEF le falta gente si es que ellos quieren asumir este reto. Mientras tanto, al viceministro de Economía lo acaban de desembarcar del Consejo Interministerial de Asuntos Sociales no sé si por falta de ideas o por falta de voluntad de liderar la reforma de los programas sociales.
A costa de sonar muy tío la frase con que he titulado esta columna era muy utilizada en uno de mis programas de TV favoritos. Anibal, el líder de “Los Magníficos”, interpretado por George Peppard, terminaba el show diciéndola luego de que su plan previamente diseñado había funcionado a la perfección. No pretendo ponerme a leer –otra vez- el plan de gobierno del APRA pero ojalá que el presidente García pueda decir eso mismo el 2011 si es que efectivamente el gobierno logra poner en marcha un ambicioso plan de reformas que hasta hoy sigue en los cajones de algún escritorio público.
Publicado en El Comercio Junio 7, 2007
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