Wednesday, June 23, 2010

Mundial de cisnes negros

Lamento decepcionarlos pero esta breve nota no la escribo desde alguno de los fabulosos estadios sudafricanos sino desde mi oficina. Hasta la fecha el mundial es reflejo de lo que pasa en la economía mundial. Las grandes potencias todas parecen una caricatura de lo que son sus ligas. Las estrellas del mundial son los países emergentes. La atención está puesta en los inteligentes planteamientos de técnicos como Bielsa, Martinto y Tabarez y no en los estrategas de los equipos que en el papel valían más. En la economía las recetas parecen que empezarán a salir de este lado del mundo porque en el otro aun reina tanta confusión como en el camerino francés. El mundo desarrollado deshoja margaritas sobre si es prudente desacelerar el gasto o si se debe extender el estímulo fiscal. Las agencias calificadoras rebajan sus calificaciones a los países centrales más rápido que algunos árbitros ponen tarjetas amarillas por faltas inventadas.

¿Cómo terminará este mundial? Las casas de apuestas están haciendo millones pues la cantidad de sorpresas es inagotable. Cisnes negros le han puesto a estos eventos de baja probabilidad de ocurrencia pero que tienen un alto impacto. Los mismos cisnes negros que no fueron tomados en cuenta en las evaluaciones de riesgo de los complejos activos financieros en la reciente crisis financiera. Todo lo que nadie creía posible que sucediera pasó. Los equipos que se creían imbatibles cayeron o empataron como si estuviesen hipnotizados por la Jabulani o en trance por las ruidosas vuvuzelas. Así que anime a su esposa a ver los partidos pensando en que los pronósticos de ella serán más acertados que los que usted hizo.

Hablando de sorpresas mundiales, China sorprendió este fin de semana a los mercados anunciando que una vez más dejará que su moneda se aprecie. La última vez que lo hizo entre Julio de 2005 y Julio de 2008 el renmimbi se terminó apreciando 20%, la presión inflacionaria que tenían desapareció y la economía pudo seguir creciendo inclusive con la crisis financiera encima. Esto es desde todo punto de vista favorable para el Perú. Permitirá que China crezca menos a expensas de otras economías, pero difícilmente significará un cambio de rumbo. Aún Europa es un mar de dudas como casi todas sus selecciones. Perdón pero el análisis lo tengo que dejar aquí, viene el próximo partido.

Publicado en El Comercio 24 de junio de 2010

Sunday, May 23, 2010

El futuro de Europa

Europa y su estado de bienestar están bajo la amenaza de una terrible combinación: deuda en exceso y crecimiento escaso. Esta combinación hace que las finanzas públicas de varios países europeos no sean viables tal como están. Estos países no pueden ser tan generosos con sus pensiones, sueldos públicos, o subsidios. Si siguen ese camino, el mercado de deuda soberana no sólo les subirá las tasas de interés sino que les cerrará las puertas. Tal como les ha pasado tantas veces a los países latinoamericanos incluyendo el Perú. Acto seguido venía la crisis cambiaria, la bancaria y la recesión. No digo que todo eso vendrá mañana, pero sí algo de eso vendrá mañana.

La mejor manera de reflejar la mala situación de Europa es recordar que el euro se ha depreciado en el último medio año en 20%. Las perspectivas de un pobre nivel de crecimiento sumadas a la certeza de un masivo ajuste fiscal por el que tendrán que pasar dichas economías llevan a los sistemas financieros a tambalear. Sin duda la morosidad irá en aumento junto con las tasas de desempleo y la parálisis de inversión. Además, los bancos –expuestos a la montaña de deuda soberana europea- tendrán que añadir a sus previsiones no sólo el impacto de la mayor morosidad sino la posibilidad de que la crisis fiscal se resuelva aceptando de manera más obligatoria que voluntaria un recorte al verdadero valor de dichas obligaciones. Lo cierto es que un grupo de bancos está bajo la amenaza de afrontar grandes pérdidas en un momento en que la falta de crecimiento profundiza el problema. Y para bancos en problema no quedan muchos caminos que no sea la fusión, dejarlos quebrar o nacionalizarlos.

Los ministros de finanzas europeos siguen sin aceptar la verdadera dimensión del ajuste requerido y creen que estableciendo un sistema de mayores penalidades para quienes no cumplan con tener déficit fiscales menores al 3% del PBI será suficiente. La historia del propio euro muestra que esas penalidades no son amenaza suficiente como para promover prudencia fiscal entre sus miembros. Francia y Alemania por tres años seguidos violaron este acuerdo sin mayor problema. Si Europa no encuentra como crecer, tendremos este escenario cada vez como más probable. El valor de tener una moneda común se pierde cuando lo único que hay en común es un futuro sombrío.

Publicado en El Comercio 26 de mayo de 2010

Friday, April 23, 2010

¿Proteger o causar daño?

Qué difícil les resulta entender a nuestros hijos que nuestras negativas a algunos de sus pedidos son pensando en su bienestar. Del mismo modo, a nosotros como padres nos cuesta entender que nuestra actitud protectora muchas veces causa más daño que bienestar. Le pasa lo mismo al Congreso que ignora que algunos de sus proyectos de ley aparentemente protectores terminan causando más daño a quienes ellos querían proteger.

El tema estos días es la intención de proteger a usuarios del sistema financiero que por ignorancia o por falta de entendimiento terminan sujetos a una supuesta práctica abusiva de las entidades del sistema financiero que consiste en compensar las deudas pendientes que estos clientes tienen utilizando el dinero depositado en alguna de sus cuentas. En simple esto se refiere a que se cobren cuando nosotros hace tiempo hemos dejado de pagar nuestras obligaciones. Más que abuso hay poca conciencia de lo que uno firma al asumir una deuda con una entidad bancaria.

¿Por qué nos presta un banco? En una palabra porque podemos demostrarle que seremos capaces de devolverles la plata. Demostrarle puede ser a veces algo tan costoso que el banco va a preferir no prestarnos. Un préstamo a una persona de bajos ingresos no es negocio para un banco si no tiene una garantía adecuada y un costo de verificación bajo. Por ello se necesita que nuestra garantía sea de muy fácil ejecución. En un préstamo vehicular la garantía que ponemos es el auto que nos estamos comprando. Si por alguna razón no pagamos el banco utilizará el auto para compensar dicha deuda impaga. Si en vez del auto pusiéramos otras propiedades el banco nos aumentaría el costo del préstamo pues le es más difícil cubrirse las espaldas si decidimos no pagar.

Mientras más líquido sea lo que ponemos como respaldo será más fácil para el banco acceder a prestarnos. Por eso, cuando empezó a prestarse con la garantía de poder compensar deudas con nuestro dinero depositado en alguna cuenta bancaria se pudo empezar a prestarle a personas que tenían ingresos mucho menores. Antes toda esa población no estaba bancarizada, se prestaba a tasas aún más altas, con condiciones inclusive más severas, y por cierto no reguladas. ¿A quién creemos estar protegiendo?

Publicado en El Comercio Abril 30, 2010

Tuesday, March 23, 2010

Administrar el éxito

Hace unos días discutimos con la misión del FMI sobre algunos temas de la agenda peruana. No fue sorpresa que habláramos de desdolarización y de los riesgos fiscales de ahorrar poco en los buenos tiempos. La sorpresa fue discutir sobre cómo administrar el éxito en el Perú. No es que seamos arrogantes o exageradamente optimistas sino que un escenario altamente probable es uno en el cual el Perú reciba en los próximos años un influjo masivo de inversiones. Pero el éxito (en atraer inversión) trae problemas.

En dicho escenario el BCRP enfrentaría una enorme presión para que el tipo de cambio se aprecie. Y no hablo de 5% sino de 20%. Piensen en Brasil que en estos diez años vio como su moneda se apreció casi 50% ante un apetito extraordinario por invertir en Brasil. Nosotros no tenemos el tamaño de Brasil y por lo tanto no somos tan interesantes.

Esta apreciación a mi juicio va a obligar a que eventualmente el BCRP deje de hacer lo que hace ahora. Perú va a tener un tipo de cambio sustancialmente menor y eso desarmará lo que queda de la dolarización de los ahorros y apoyará la creciente desdolarización de los créditos. Esto le permitirá al BCRP no preocuparse tanto de la volatilidad del tipo de cambio. Seguirá acumulando reservas pero por la amenaza perpetua de una crisis financiera externa (digamos China en menos de 5 años).

La UP junto con el IFPRI organizó un seminario sobre las lecciones que América Latina puede tomar de Asia y viceversa. En dicha reunión resultó bastante obvio que una parte de la región había hecho mejor su tarea de estar listo para aguantar las crisis externas. Pero, una mirada de más largo plazo mostró la cruda realidad. Hace 60 años Asia era más pobre que América Latina, hoy es al revés. Dos cosas son muy diferentes entre Asia y América Latina. Allá, la educación y el estado son funcionales al proceso de crecimiento, aquí son obstáculos. Administrar el éxito también pasa por resolver estos dos temas centrales. Hacer las cosas “pese a quien le pese” no es un atajo al éxito.

Publicado en El Comercio Marzo 31 2010

Wednesday, March 03, 2010

Militares, polícías y jubilados

¿En qué se diferencian un trabajador dependiente de un militar o un policía? El uniforme, las armas, y el sistema de pensiones. Hablemos de esto último. En el sector privado lo esencial para recibir una pensión parecida al sueldo que uno tenía es aportar con frecuencia. Si no dependeremos que la rentabilidad que obtengan las AFP. No debería haber un problema de frecuencia de aportes en el caso de los uniformados, dado que son para todo fin práctico empleados públicos.
Bueno, lo es pero por otras razones. Disculpen la crudeza pero una diferencia entre estos dos grupos es que unos mueren con mayor frecuencia. Si bien eso reduce el número de aportes, la consecuencia no debería ser una pensión menor sino un seguro de sobrevivencia más caro que el que pagamos los civiles. Es más caro porque la AFP pagará pensiones con menos aportes efectivamente realizados.
Se ha dicho que la cédula viva es una solución a esa mayor “siniestralidad”. Eso es totalmente falso. Al Estado le saldría más barato pagar el costo adicional (respecto a los trabajadores civiles) del seguro de sobrevivencia que seguir teniendo el esquema de cédula viva.
La cédula viva es una mala solución al problema de tener un esquema de salarios desordenado. En la actividad privada tu remuneración es tu sueldo. A veces se incluyen cosas –auto, chofer- que no son parte de la cifra que será utilizada para calcular tus aportes. En ninguno de esos casos aportas por el costo de dichos servicios que son parte de tu remuneración. En el caso de los militares casi nada de lo que reciben es pensionable por lo que sus aportes son insignificantes, no importa que la tasa de aporte sea muchísimo mayor que la de los civiles.
La solución pasa por garantizar un tamaño de pensión a los actuales jubilados, desarmar la cédula viva, sincerar las remuneraciones y reducir el tamaño de las fuerzas armadas y policiales en función a lo que se tiene disponible. ¿Se anima a encabezar la comisión?

Publicado en El Comercio Marzo 2, 2010

Tuesday, February 02, 2010

Bonos ante una tragedia

Que llueva torrencialmente en la zona de Machu Picchu es inusual pero sucede. El SENAMHI le avisó al Presidente Regional del Cusco y no hubo respuesta. En este caso, no faltó recursos o alerta oportuna, lo que faltó fue la respuesta prudencial. Se optó por suponer que el riesgo no se convertiría en daños para las personas, en destrucción de infraestructura, y en la imagen de incompetencia que se llevan los turistas. Ojalá las silenciosas muestras de solidaridad individual hayan sido abundantes.
Pero mayor es la desgracia que vive Haití tras el devastador terremoto. Más allá de las cuantiosas pérdidas de vidas humanas, macroeconómicamente el terremoto implica una reducción sustancial en la actividad económica de una nación y en su capital acumulado. El país se paraliza varios días, y los daños en infraestructura son tan severos que hay gente que en serio piensa en refundar Puerto Príncipe en una zona más lejos de la falla geológica sobre la que se encontraba la capital.
Los terremotos son imposibles de predecir. Por lo tanto, la mejor respuesta es fomentar las construcciones con estándares apropiados, y tener los recursos para atender la emergencia que un sismo provoque e iniciar una rápida reconstrucción. Para ello, los mercados financieros han introducido los llamados bonos catástrofe. Estos bonos sirven para tener acceso inmediato a fondos frente a un sismo de magnitud considerable. Este es un instrumento interesante para el Perú. Más allá de la generosidad de la comunidad internacional o de la solidaridad local el país estará más protegido financieramente hablando frente a una calamidad como un terremoto.
Haití junto con otras 15 naciones del Caribe tenía una cobertura de este tipo gracias a una iniciativa del Banco Mundial. Haití ya recibió 8 millones de dólares y pagó menos de 400,000 dólares en primas. El MEF estuvo en discusión con el Banco Mundial para hacer algo similar para el Perú. ¿Quién quiere apostar a que en los próximos 20 años no habrá terremotos en el Perú?

Publicado en El Comercio Febrero 3, 2010

Wednesday, January 20, 2010

Sorpresas de verano

Empezamos el año muy lejos de casa con varias sorpresas acumuladas en el correo. La principal no es este falso verano sino la decisión presidencial de volver a cambiar a su Ministro de Economía. Si algo empezaba a ser un claro matiz distinto con respecto al pasado era la mayor duración de los ministros en los gabinetes. Esto es algo muy positivo porque las políticas sorpresivas son reducidas al mínimo si son las mismas personas las que están en los cargos durante todo el mandato presidencial. Y la verdad que ese tipo de sorpresas son justamente las que quisiéramos dejar en el cajón de los recuerdos.

Lo cierto es que este año vendrá justamente cargado por ese tipo de potenciales sorpresas. La discusión pre-electoral inevitablemente se teñirá de exageradas propuestas de aquellos candidatos que no encuentran otra manera de aparecer en las portadas. Discutía esta semana que pasó con una docena de colegas de todas partes del mundo que en mi opinión el Perú ya entró a la zona de países donde las políticas no cambian de manera tan brusca. Ojalá no me equivoque porque esto es un elemento esencial para aspirar a ser un país más próspero.

Pero sólo el tiempo nos dirá como será este 2010 que empieza bastante movido. China será el centro de la atención más que EEUU. China debería empezar a desandar sus estímulos fiscal y monetario para aliviar el cargamontón internacional que no deja de pedirle que modifique su política cambiaria. Estos cambios en el manejo económico de China tendrán consecuencias significativas en los mercados de commodities y en los mercados financieros globales. El Perú volverá a enfrentar este año una larga lista de incertidumbres que son tanto malas como positivas. Insisto en algo que vendo diciendo hace tiempo, la tarea del MEF y del BCRP es tratar de manejar la economía reduciendo la posibilidad de que si alguno de estos riesgos se materialice ello implique un severo obstáculo al desarrollo de nuestra economía.

La Ministra Aráoz tendrá que ir suavemente removiendo el impulso fiscal que ayudó hasta donde pudo y la inversión privada hará lo suyo para retomar el dinamismo del crecimiento. Las buenas noticias locales serán en los próximos meses los bálsamos sagrados de las expectativas. Así que la Ministra tendrá la dura labor de encontrar la velocidad adecuada del gasto sin que eso implique la ira presidencial o la revuelta de los presidentes regionales y alcaldes que andarán en campaña tratando de inaugurar hasta lo inimaginable.

La agenda de la Ministra, que ya debe tener más borrones y anotaciones al margen que correcciones de una novela, deberá tener un objetivo central suponiendo que cualquier candidatura quedó en la lista de aquellas cosas que le negamos a nuestro ego. Para mi gusto aún no es claro en que consistirá el legado de mi ex vecina de oficina en la Universidad. Supongo que lo mejor es que el tema no será una sorpresa, sino el hecho que finalmente algún ministro intente asumir ese reto. Ayudemos que a todos nos conviene.

Publicado en El Comercio Enero 20, 2010

Wednesday, December 23, 2009

Los riesgos del 2010

La mejor forma de empezar el balance del 2009 es notar el extraordinario optimismo con el que cerramos el año a pesar que las cifras de crecimiento fueron sólo marginalmente positivas. Hay buenas razones para serlo pero también hay riesgos en el horizonte que no debemos descuidar. Este año el mundo cayó 1% y el Perú crecerá 2 puntos por encima del mundo con un modesto 1%. El próximo año se prevé que el mundo crezca 3.5% y el Perú crecerá otra vez 2 puntos por encima. Mientras el Perú pueda mantener ese desempeño iremos aumentando nuestro ingreso per capita de manera sostenida y reduciendo el lastre de la tasa de pobreza.

Pero vayamos a los riesgos que enfrenta Perú. El primero y más importante es que la economía mundial aún no muestra señales de que la recuperación será sostenida y a un paso firme. Las razones detrás de esta duda son varias pero las dos más importantes están ligadas al comportamiento del consumidor norteamericano y a la situación de dicho sistema financiero.

Para empezar, el consumidor gringo sufrió una rebaja sustancial en todos los activos que conforman su riqueza financiera y real. Su casa vale menos, sus activos financieros valen menos, puede haber perdido su trabajo o estar en mayor riesgo de perderlo. Para complicar más las cosas la expectativa respecto al futuro parece no despejarse pues el país pasará ampliamente la cifra de 10 por ciento de desempleo: su peor resultado desde la Gran Depresión. Para efectos del crecimiento global un consumidor gringo pesa igual que seis consumidores chinos así que hay varios vagones desalentados que no empujarán tanto el PBI mundial. Estos días salió la cifra revisada para el PBI del tercer trimestre y en lugar de 2.8% la cifra se corrigió a un tímido 2.2%.

Además, los problemas financieros aún están presentes y esto no debería ser sorpresa pues las crisis financieras tienden a tener impactos más permanentes que transitorios. El crédito de bancos comerciales que crecía a tasas por encima del 10% al año antes de la crisis hoy están a –5% y aún no se observa un cambio en la tendencia.

Es por todo esto que el impacto de la crisis global aún se sentirá desde nuestro lado por un mercado más complicado para nuestros productos de exportación. Por ello, mi impresión es que si bien el 2010 será un año largamente superior al 2009, creo que volveremos a crecer más que el mundo, pero éste a su vez crecerá menos que lo que ahora anticipamos.

El último riesgo que podríamos enfrentar el 2010 es un influjo significativo de capitales que presione al tipo de cambio hacia una mayor apreciación. Creo que el MEF debe estar dispuesto a dejarle mayor margen de maniobra al BCRP, es decir, debería estar dispuesto a retirar antes el estímulo fiscal. ¿A propósito, alguien me puede explicar porqué se necesita estímulo fiscal cuando una economía crecerá por encima del 5%?

Publicado en El Comercio 24 de Diciembre de 2009

Monday, November 23, 2009

Ecos del CADE

La pregunta que trató de responder este CADE fue como hacer para que se repitan los maravillosos años previos a la crisis que han permitido que el Perú crezca 60% en esta década. Mi lectura de la respuesta sugerida por varios de los expositores es que finalmente el gobierno dejó de ser una fuente de incertidumbre empresarial al mantener los equilibrios macroeconómicos. Eso permitió y –yo diría- exigió a los empresarios a tener un rol distinto por crear valor. Los empresarios empezaron a entender que el juego que el Estado proponía era una apuesta por la apertura a los nuevos mercados. Para muchos esos nuevos mercados quedaban en el cono norte de Lima para otros esos nuevos mercados implicaban aprender que es lo que puede interesarle a un chino o como hacer que una sudafricana se interese por productos de belleza peruanos.

Parte de este nuevo reto era dejar de intentar hacer negocios basados en que el Estado transfiriera una renta a través de un permiso especial o de una autorización extraordinariamente discrecional. No dudo que aún muchos empresarios tienen este reflejo condicionado en sus arterias. Ante las dificultades en lugar de pensar como reintentar salir a flote basados en una innovación que cree valor hacen su cola para resolver su problema con una mano y algunos soles del Estado. Aprendimos como las empresas peruanas pueden dar el salto, ser competitivas y desafiar mercados en América Latina y aún más lejos. En todos los casos, resulta fundamental tener una política enfocada a la constante búsqueda de nuevas oportunidades y de un manejo financiero que les permita ser socios globales.

Creo que todos aprendimos que también mucho de este excelente resultado está basado en que se aprovechó la oportunidad de largo plazo que el mundo le ofreció al Perú y a sus empresarios. Hemos vivido años de una renta adicional fruto de los extraordinarios precios de los productos que exportamos al mundo. Lo que aún nos falta por aprender es que el Perú no puede depender de que la balanza de oportunidades y riesgos esté siempre inclinada a nuestro favor. Por eso que la apuesta por la educación, por la innovación, por ser Schumpeterianos, exige mucho más de todos.

Lo que creo faltó contestarse en esta CADE fue en qué se materializa el compromiso de los empresarios por mejorar la educación en el país. Ese entusiasmo debe transformarse en acción. A mi juicio, los empresarios deben usar sus capacidades de influenciar en todos los niveles de gobierno para obtener tres cosas concretas: (i) que la educación sea una prioridad presupuestalmente hablando y esté enfocada en dar oportunidades a todos los peruanos; (ii) usar el poder de la información para que el mercado de la educación no sea un engaño para los jóvenes y para sus padres; y (iii) que los gobiernos regionales y locales entiendan que son ellos los responsables de atraer inversión, de tener un mejor riesgo que el riesgo país.

Publicado en El Comercio Noviembre 23, 2009

Friday, October 23, 2009

La inversión privada, sana y sagrada

El MEF invitó a Arnold Harberger, padre de la evaluación de proyectos de inversión, a la reunión de todos los sistemas nacionales de inversión pública de América Latina. Harberger fue mi profesor y mi asesor académico así que el viernes luego del seminario del MEF almorzamos y charlamos sobre diversos temas compartiendo un tiradito. En medio de la charla me sorprendió un comentario suyo que reproduzco aquí. El profesor Harberger luego de dialogar con los medios de prensa se quedó sorprendido porque en la mayoría de ellos había este concepto que toda inversión privada era buena para el país. Me señaló con insistencia que nadie parecía preocupado por el otro lado de la ecuación en un proyecto de inversión.

En la práctica cualquier proyecto de inversión tiene costos y beneficios privados. Pero también costos y beneficios sociales que muchas veces no tienen porqué parecerse a los primeros.

Frente a la crisis muchos vieron la oportunidad para sugerir políticas de “emergencia” y de “necesidad nacional” con un objetivo más individual que colectivo. Estos pedidos han caído en el saco roto del MEF como correspondía. En efecto, las respuestas han sido en su mayoría más horizontales que puntuales. Muchas de las exoneraciones para dinamizar la inversión privada -que se desplomó con la crisis- terminan siendo no rentables desde el punto de vista social.

Si por ejemplo, exoneramos del SNIP la evaluación de un proyecto importante porque tendrá un impacto considerable en la inversión, ¿no estamos acaso asumiendo un costo para la sociedad? Cuando se discuten incentivos se suele separar los incentivos verticales (para un sector/grupo específico) de los incentivos horizontales (en teoría, para todos). Lo usual es decir que no se deben utilizar incentivos verticales pues generan distorsiones. Sin embargo, la línea que los separa es bastante borrosa. Piensen en el actual subsidio que se da vía el fondo de estabilización de combustibles. ¿Es acaso neutral entre personas o entre empresas? Claramente beneficia más a las empresas y personas que utilizan con mayor intensidad ese insumo. Parece para todos pero no todos se benefician igual.

Nadie duda del poder de la inversión privada como motor del crecimiento, arma para luchar contra la pobreza pero no toda es sana y sagrada, también hay de la otra que no hace falta promover. El Estado está forzado a priorizar porque sus recursos son siempre escasos y los fondos que hoy sirven para promover alguna actividad son los que no se le dan a otros. El Estado puede cofinanciar proyectos y compartir riesgos. El problema está en donde se pone la línea de balance. No puede permitirse que el privado le pida al Estado que asuma riesgos cuando el privado no está dispuesto a hacerlo.

Publicado en El Comercio Octubre 29, 2010

Wednesday, September 23, 2009

Estampitas con héroes locales

¿Se ha preguntado usted porqué acepta voluntariamente esas estampitas de colores impresas con los héroes nacionales a cambio de cosas tan importantes como su trabajo o sus bienes? ¿Por qué la gente acepta el dinero si solo son pedacitos de papel pintado? La respuesta simple es porque usted, el falsificador de billetes y yo seguimos creyendo que mañana alguien más también los va a querer aceptar por el valor que tienen impreso. Si alguien nos convence que la mitad son falsificados nosotros buscaremos otra forma de hacer nuestras transacciones. El valor como dinero de esas estampitas de colores simplemente se reducirá de manera abrupta.
Digo todo esto porque una vez más el mercado se ha llenado de gente pronosticando el colapso del dólar como consecuencia final de la crisis financiera global. Hace más de una década se viene diciendo lo mismo. La justificación para tan tremendo anuncio ha estado asociada en un principio a la idea que un país no puede tener de forma perpetua un desbalance en sus cuentas externas. Lo usual para cualquier país que por alguna razón exporta mucho menos que lo que importa estará forzado a tener muchas reservas en monedas fuertes (dólar, euro, yenes, etc) o a recibir largas sumas de capital que compensen los flujos negativos de dólares que el país envía al resto del mundo producto de unas importaciones muy superiores a las exportaciones. Por eso, lo usual en países pequeños es ver que años de saldos negativos se compensan con años de saldos positivos. De esa manera el país no vive “prestándose” recursos del resto del mundo de forma permanente sino sólo temporalmente.
Bueno, esa es exactamente la situación de EEUU. El país ha vivido por décadas con una situación deficitaria en sus cuentas externas pues en el resto de mundo había países dispuestos a “prestarle” recursos a cambio de activos denominados en dólares como los bonos del Tesoro americano o simplemente personas como usted que aún mantienen dólares en su billetera o en su cuenta bancaria. Lo cierto es que los bancos centrales de todos los países mantienen como medida de precaución una gran cantidad de ese tipo de activos. Por ejemplo, tres cuartas partes de las reservas del banco central chino están en dólares (algo más de 2 trillones de dólares).
Pero ahora la razón para pronosticar el colapso del dólar es el aumento sin precedentes de la deuda (82% del PBI) y el masivo financiamiento monetario que la Reserva Federal ha usado en su plan de salvataje bancario. Pero en finanzas también todo es relativo. El resto de las economías desarrolladas han hecho cosas similares y por lo tanto no hay razones para decir que el euro, la libra, o el yen estén mejor. En cambio, los emergentes si han hecho su tarea pero eso no significa que sus monedas lograrán “graduarse” de monedas duras. Les va a ser más fácil colocar bonos en sus monedas en los mercados globales pero aún están muy lejos de volverse monedas de transacción global. Creo que por lo menos la próxima década el dólar seguirá siendo la moneda internacional más utilizada por todos a pesar de que muchos quisieran ver a sus héroes locales en manos (y billeteras) de otros.

Publicado en El Comercio Setiembre 30, 2010

Tuesday, September 08, 2009

El triple reto: instituciones, infraestructura e innovación

En medio de la crisis mundial llega una buena noticia, en la carrera global de ser la economía más competitiva del mundo el Perú se adelantó cinco posiciones este último año. El Perú esta vez está en el puesto 78 entre un total de 134 economías, el año pasado éramos puesto 83. Curiosamente nuestros lastres más grandes son también los puntos en los que más hemos avanzado en el último año. El Perú es menos competitivo que muchas economías porque tiene instituciones débiles, todavía le falta infraestructura e innova muy poco. Las tres cosas no se pueden resolver con un decreto, con un ministro motivado o con un Congreso despabilado. Son objetivos de largo plazo que nos exigen algo que muchas veces nos cuesta más de la cuenta como país: persistir en buenas políticas a pesar de las encuestas, y apostar por ellas aunque los logros de dichas políticas los veremos cuando pasen los años en lugar de apuntar a aquello que podemos inaugurar antes de terminar el mandato.
Estos años el Perú parece que ha entendido el mensaje y ha trabajado consistentemente en algunas de estas políticas que nos fuerzan a ser más competitivos. Ejemplo de ello es la decidida política de apertura comercial que se viene siguiendo hace varios años. Persistir en ello en lugar de esconder nuestras debilidades las hace más visibles. Se vuelve obvio que nuestros puertos no estaban listos, que nuestra carretera central no sería suficiente, inclusive que faltaban profesionales y técnicos dedicados a temas relacionados con la minería, etc.
Del mismo modo, se ha iniciado un proceso de reforma de la educación pública que también tardará años en dar frutos, pero que requiere insistir, resistir, no aflojar hasta que ese estándar que pedimos sea cada vez más alto. Es increíble pero hoy nos damos por satisfechos si los muchachos que terminan el colegio pueden hacer las operaciones matemáticas básicas y entender un texto.
El MEF acaba de poner como centro de su atención la búsqueda de mejorar nuestra ubicación en este ranking. Este esfuerzo en los dos años que le quedan al gobierno será insuficiente si luego no seguimos empujando en la misma dirección.

Impuesto a los gordos (capitales)

Debo reconocer que estoy perdiendo la batalla contra la balanza y cada intento nuevo se estrella contra la imparable aguja que tercamente insiste en señalar que esta semana peso más que la anterior. Pero esa no es la razón para pensar en un impuesto a los gordos. En una de las últimas ediciones del semanario The Economist se discute la idea de los impuestos inspirados en A.C. Pigou. Este célebre economista inglés del siglo pasado se hizo famoso por proponer que los problemas que la presencia de externalidades ocasionan en la sociedad se pueden corregir a través de impuestos. A esos impuestos los economistas los llamamos impuestos Pigovianos.

Pongamos un ejemplo sencillo para entender esto. Fumar mata, no sólo al que lo hace sino que el humo del cigarrillo mata a los que están cerca de quien fuma. Los mata en el sentido que les eleva la probabilidad de morir por cáncer al pulmón. El tipo que prende un cigarrillo no está pensando en los demás y por eso en todo el mundo hay impuestos selectivos a los cigarrillos para intentar disminuir su consumo. El costo de la externalidad (el humo de segunda mano) debería ser asumida (internalizarse, diríamos los economistas) por la persona que fuma a través de hacerle más caro fumar.

Como eso no ha funcionado, se ha optado en muchos lugares por simplemente prohibir el consumo en lugares públicos lo cual sin duda es una restricción mucho mayor que apunta a evitar el consumo de algo que se considera malo. Digamos que la tasa de impuesto se ha hecho prohibitivamente alta en los lugares públicos y casi todos (aunque siempre hay frescos) cumplen con dicha disposición.

En muchos países se está empezando a discutir formas alternativas de ponerle un impuesto a los gordos, mejor dicho a la obesidad mórbida. La razón es que los problemas de salud que acarrean este tipo de personas representan un costo muy alto para la sociedad. Esto era pasable cuando unos pocos pesaban más de 100 kilos pero ahora un tercio de los norteamericanos son obesos.

Pero dejemos en paz a los gordos y sus problemas, porque en realidad que quería hablar del impuesto a los (gordos) retornos de los capitales que ha regresado al debate nacional. Al inicio del gobierno se legisló sin reglamento con la justificación de que todo tipo de ingresos deben ser gravados sin importar la fuente. Es decir, rentas del trabajo y del capital deberían ambas pagar impuestos. Pero no se tomó en cuenta que un impuesto desalienta la actividad financiera que es una externalidad en este caso positiva para aquellos que no necesariamente pueden ahorrar pero que si necesitan recursos para sus decisiones de inversión y consumo. Es decir, estaríamos desincentivando una actividad que a diferencia del humo del cigarro o la obesidad mórbida si es buena para la sociedad. ¿Usted que opina, promovemos o desincentivamos el crecimiento de nuestro sistema financiero?

Publicado en El Comercio, 29 Setiembre 2009

Wednesday, August 05, 2009

¡Hazlo tú!, si puedes

Estoy aburrido de escuchar que el sector público es lento y que la inversión pública no crece como debía hacerlo. La verdad es que se escuchan cosas que son ciertas y también varios disparates. Pero el más notable de todos lo escuché el otro día antes de entrar a una entrevista en la TV. Un ilustre analista me dijo (y hay testigo) que la inversión privada se había desacelerado este año fundamentalmente por que el sector público había sido incapaz de acelerar más su gasto y así impedir la desaceleración de la economía peruana. Para este analista no interesaba que el mundo entero está en recesión. El insistió que la señal de desaceleración de la actividad pública había sido el detonante del desánimo en las decisiones de inversión privadas.

Hoy el Perú tiene ahorros acumulados y acceso al crédito y eso permite poder gastar cuando nuestros ingresos se desploman. Es cierto que al sector público le cuesta ser flexible. Podríamos por ejemplo, relajar ciertos parámetros para que las distintas entidades del sector público pudieran pagar mejor a aquellos puestos necesarios para gerenciar los mayores presupuestos que hoy manejan.

Pero también es cierto que el gobierno viene gastando mucho más que el año pasado a pesar que los ingresos fiscales se vienen cayendo. A junio, los ingresos son menores en casi 5 mil millones de soles. Eso representa una caída de casi el 18 por ciento respecto al año pasado. Muchos hablan de los montos que tenemos ahorrados pero no de cuanto se va a dejar de recibir. Déjenme poner algunas cifras que pensé que el Presidente utilizaría en su discurso pero no lo hizo. Se dice que se está gastando poco. Si comparamos los gastos (hasta fin de julio) del 2009 con los del 2008 veremos que eso no es cierto. Los gobiernos locales y los regionales han gastado 17% más, y el gobierno nacional 42% más que el año pasado.

Además, a pesar de tener mayores presupuestos los niveles de ejecución (hasta fin de julio) son en todos los casos mayores que los del año pasado. El gobierno nacional pasó de ejecutar el 24.7% a ejecutar el 26.8% . Los gobiernos regionales de 19.7% a 22.1%. Los gobiernos locales aumentaron su nivel de ejecución de 24.2% a 29.3%.

Por supuesto que todo eso es poco para sacar la economía de la desaceleración en la que seguimos (los datos de junio serán aún peores que los que hasta ahora hemos visto). Pero eso no es por ineptitud o incapacidad sino porque sencillamente no hay forma que la inversión pública que pesa menos que 5% del PBI pueda revertir la desaceleración de la inversión privada que es cinco veces más grande. Los inversionistas privados se quejen del supuesto lento avance de la inversión pública pero ellos han decidido por voluntad y beneficio propios no hacer más que lo que hicieron el año pasado. Es fácil pedir que sea otro el que saque la billetera cuando las cosas se complican. ¡Hazlo tú!, si puedes.

Publicado en El Comercio, Agosto 5, 2009

Sunday, July 05, 2009

Piñata party

No termino de entender el valor de un primer ministro que ha presentado hace más de una semana una renuncia calificada por el mismo como “prácticamente irrevocable”. Los jefes de gabinete están para eso, para ser jefes de un grupo de ministros. Están para liderar un grupo de trabajo con un horizonte pero con un conjunto mínimo de tareas y algunos objetivos concretos que deberán ser consultados con el propio presidente. Es obvio para todos que esa agenda y ese horizonte que pueden ser muy claros y precisos al inicio de un mandato con el tiempo se hacen más borrosos. Las tareas muy urgentes son las que llenan la agenda y el horizonte muy rápidamente pierde importancia porque deja de ser una variable que uno elija voluntariamente.

Creo que Simon era una persona con buena voluntad pero sin ninguna dirección. Sus cambios de idea podían ser tan abruptos como los de un chofer de combi en hora punta. Su ingreso fue precedido por un escándalo de corrupción. Sin embargo, han pasado casi nueve meses de dicho episodio y lo poco que queda en limpio es que Rómulo León hoy se irá a su casa. ¿Cuál es su mayor logro anticorrupción en estos nueve meses? Nada en concreto. El gabinete Simon no cuajó nunca. Fue un primer ministro fusible, y cual fusible, quemado se va.

Lo más complicado de su legado es que el final de su gestión ha pasado de conducir el país a ser el centro de una suerte de piñata party. Todos hacen fila para azotar al gobierno para ver cuantos premios pueden recolectar para ellos. Luego de varios hijos y varias fiestas infantiles todos sabemos que este tipo de fiestas no terminan bien. La piñata se termina por romper y queda en el suelo con destino al basurero y la fiesta nunca complace a todos. Algunos quedan con la sangre en el ojo viendo lo que el resto consiguió por golpear más certeramente y otros simplemente no saben decir basta.

El gobierno tiene dos largos años por delante donde el escenario internacional no proveerá buenas noticias como lo hizo en los dos primeros. Al contrario será una fuente de preocupación y tensión porque el empleo no abundará. Del mismo modo, serán años de menores ingresos fiscales y mayores angustias empresariales.

Esta semana toca cambio de gabinete. El próximo deberá marcar su agenda con prisa si no quiere ser visto como la nueva piñata a quien azotar. Temas abundan, pero si me preguntaran por uno en que la oposición puede quedar atrapada entre la demagogia y la presión popular es la reforma de los programas sociales. Empiecen instaurando un patrón único de beneficiarios para todos los programas. El tema no puede bloquearse sin quedar mal parado ante la opinión pública y los resultados pueden verse antes de que el primero de la fila agite amenazante su mazo hacia la piñata.

Publicado en El Comercio Julio 6, 2009

Sunday, June 07, 2009

Políticas contracíclicas en el Perú

Hasta hace unos años nadie hablaba de economías emergentes. Se utilizaba la expresión países menos desarrollados que era una forma menos directa de decir que el ciudadano promedio de dichos países era pobre. Pero en dicha categoría caían los países en desarrollo que les iba bien y también los que le iba mal. Para marcar la diferencia se empezó a utilizar el término “economía emergente”, entendiendo que eran economías que empezaban su proceso de despegue económico. El Perú hoy es un país emergente. La crisis global ha puesto a todos los emergentes contra las cuerdas y le pregunta ahora es si los emergentes podrán resistir la crisis o serán un país en desarrollo más.

El Perú como el resto de países de la región soportó todas las crisis financieras internacionales pasadas en clara posición de desventaja. En cada una de estas crisis la demanda externa se desplomó pero sobre todo aumentó mucho el costo del servicio de la deuda y los mercados internacionales de financiamiento se cerraban. Las crisis externas se volvían crisis cambiarias, bancarias y fiscales. Todo esto llevaba a que la duración de la crisis fuera mucho más larga y que la recuperación fuera una lenta convalecencia.

Durante los últimos veinte años el Perú ha luchado por avanzar en tener capacidad de adoptar políticas contracíclicas tanto fiscales como monetarias. Por un lado, se necesitaba hacer más independiente la política monetaria a pesar de estar más integrado a los mercados mundiales de capitales. El BCRP debe ser capaz de mover su tasa de interés de referencia cuando hiciera falta sin preocuparse porque se abra un diferencial entre esta tasa y la tasa de referencia de la Reserva Federal que promueva un desajuste en el mercado cambiario. Para que esa preocupación exista se necesita un menor nivel de dolarización financiera, mejores prácticas regulatorias en materia de riesgo cambiario y crediticio y fomentar el dinamismo de un mercado de coberturas cambiarias.

De otro lado, para que el MEF pueda hacer política contracíclica se necesita generar ahorros en los tiempos buenos para gastarlos en los tiempos malos. Esto no ha sido así. Lo que ha sucedido es que los tiempos han sido extraordinariamente buenos y eso ha permitido a la vez ser fiscalmente imprudente (gastar más de la cuenta cuando no hacía falta) y reducir el nivel de deuda de casi 50% a casi 20% del PBI. Esto, unido a la incapacidad de gasto de los gobiernos subnacionales, permitió tener mejores resultados fiscales que lo que realmente se tenía previsto. Pero a diferencia de lo que sucede en materia monetaria, en el lado fiscal no existen mecanismos automáticos para poner en funcionamiento la política contracíclica. Se han requerido una lluvia de decretos de urgencia para flexibilizar reglas y parámetros con el fin de aumentar el ritmo de ejecución del gasto fiscal.

No hay duda que hoy tenemos espacio para hacer políticas contracíclicas. A diferencia de lo que muchos creen, este espacio no es muy amplio; y por lo tanto, el crecimiento de la economía peruana seguirá dependiendo más de la reactivación económica mundial que la capacidad de maniobra local.

Publicado en revista de la Universidad del Centro, Agosto 2009

Saturday, June 06, 2009

En el dolor, (también) cobramos: Las AFP en debate

Dicen que lo único peor que perder dinero es pagar para que eso nos suceda. Esta frase resume el sentimiento de mucha gente hacia las AFP por su pobre actuación durante el 2008. Nosotros los afiliados les pagamos a alguna de estas cuatro empresas para que administren nuestros fondos para que luego tengamos una jubilación más tranquila. Si miramos las cifras del 2008 las cosas son de terror. Si fuimos de los que les gusta el riesgo y soñar con altas rentabilidades (fondo 3) a Diciembre del 2008 habíamos perdido 41.7% del valor de nuestro fondo en ese año. Si somos de los que ya peinamos canas pero todavía podemos correr sin pedir auxilio a paramédicos (fondo 2) la pérdida fue de 26.7%, y si somos de los que ya estamos próximos a la jubilación (fondo 1) la pérdida fue de 10.2%. Estas son las rentabilidades reales anuales, es decir, netas de la inflación. No quiero ni empezar a hacer cuentas de cuánto se cobró para merecer esto.

Pero el punto de este artículo es que basados en el razonamiento del párrafo anterior algunos han empezado a sugerir algunas soluciones que son desafortunadas. Una primera idea –aunque en realidad es reciclada- desde Plaza Bolívar es ponerle un tope máximo a las comisiones que cobran las AFP. ¡Gran solución! De esta manera los dueños de las AFP no podrán ganar tanto dinero. Para empezar, ¿acaso tiene sentido limitar cuanto dinero pueden hacer las empresas privadas? No creo. En segundo lugar, sabemos perfectamente que cada vez que ponemos un precio máximo generamos un montón de problemas al costado de esa solución tan creativa. Para empezar, la empresa puede empezar a cobrar por ofrecernos cualquier servicio que antes no pagábamos, es decir, cobrarnos por todo aquello que antes incluía dentro del paquete por el que pagábamos una sola vez. Talvez los congresistas no han leído la Constitución, la cual impide aprobar normas de control de precios.

La segunda idea es cobrarle a los dueños de las AFP cuando obtengan pérdidas manejando los fondos de pensiones de los afiliados. La intención es buena pues se ponen en línea los intereses de los afiliados con los de los dueños de las AFP. Si hay pérdidas a ambos les duele y ambos pagan. Lo que me parece poco apropiado es que este esquema sea para los 3 tipos de fondos que hoy las AFP ofrecen a sus afiliados. La SBS viene promoviendo –hasta ahora sin éxito- la idea del fondo cero, la cual creo que no tiene mayor utilidad.

Lo que tendría que suceder es que el fondo uno, que se llama de mantenimiento del capital no debería jamás tener una pérdida de capital. Las AFP deberían ofrecer cubrir patrimonialmente esas pérdidas porque no se puede vender algo con la promesa que no vas a perder el capital para luego decir que lamentablemente las condiciones de mercado no permitieron evitar esa situación. Me parece que el compromiso de las AFP debe ser patrimonial pero debe estar limitado a este conjunto de afiliados, aquellos que no tendrán más años para ver recuperar el valor de sus ahorros. En ese sentido, la propuesta actual de la SBS de compartir riesgos y ganancias entre las AFP y todos sus afiliados me parece inadecuada. Esos afiliados en los fondos 2 y 3 que ayer se estaban quejando, hoy están calladitos viendo que la BVL ha ganado más de 100 por ciento en lo que va del año.

Publicado en Negocios Internacionales, COMEXPERU, Junio 2009

Thursday, April 30, 2009

Punto de Equilibrio número 100

Como uno de los creadores de este boletín de coyuntura me es muy grato anunciar que ya salió el número 100 de la revista que edita la UP.

Puede visitar la página web y hacer comentarios en la siguiente dirección web:

http://www.puntodeequilibrio.com.pe

O puede descargar la versión PDF en el enlace.

Coyuntura Económica Mundial

Ayer 29 de abril, la UP organizó un interesante foro para discutir la crisis global.
Para ello se contó con la participación de Klaus Schmidt-Hebbel (ex Chief Economist de la OECD), Piero Ghezzi (chief economist para emerging markets en Barclays) y Ya Lan Liu (economista del BBVA para Asia-ex China).

El consenso es que saldremos pero muy lentamente. Es decir, nada de tasas de crecimiento de 4-5% en el mundo para el futuro cercano.

Monday, April 20, 2009

El juego de echar la culpa


Políticos, analistas económicos, y periodistas y se encuentran enfrascados en echarse culpas por la difícil situación económica. Lo curioso es que a muchos les cuesta darse cuenta que la crisis es mundial a pesar de que las proyecciones de crecimiento son cada vez más negativas. Se habla de un frenazo y en efecto hay un frenazo global. La economía mundial entera se ha detenido abruptamente. Las economías desarrolladas que en el 2008 se anticipaba crecerían 2.2%, en realidad caerán en 3%. La producción industrial en los principales países del mundo muestran caídas que van entre –10% y –35%.

Pero esta semana el anuncio del bajo crecimiento de febrero ha llevado a diversos analistas a intentar explicar la crisis y a buscar los culpables del frenazo local. Lamentablemente no quieren ver el enorme elefante en medio de la cristalería responsable de los destrozos que hoy empezamos a sentir con más fuerza. El gráfico muestra que el comportamiento del PBI está estrechamente asociado a lo que sucede con los términos de intercambio. Mientras estos fueron favorables el PBI creció sostenidamente. Este viento a favor que gozamos en el 2006 desapareció y se hoy es más bien viento en contra.

Frente a estos números tiene poco sentido culpar a la mala gestión de los funcionarios públicos, o a decisiones locales que descarrillaron -según los más críticos- el camino de crecimiento acelerado que tenía el Perú. Nuestra economía es un pequeño bote con una vela hecha de reglas de juego y un par de remos: la política monetaria y la política fiscal. Lamentablemente, esos remos no tienen la potencia para enfrentar la tormenta mundial en la que estamos metidos.

¿Porqué sino un país como Chile con un manejo fiscal más prudente que el nuestro, con mayores recursos fiscales acumulados que el nuestro, enfrenta desde inicios del 2008 un marcado proceso de desaceleración que ya se convirtió en recesión? Los culpables no están adentro, y esa no es la discusión que deberíamos tener. El escenario que realmente enfrentamos es una larga recesión mundial y deberíamos diseñar nuestras acciones con una mirada que no sólo enfatice las preocupaciones de corto plazo.

Publicado en Peru 21, Abril 18, 2009