Thursday, April 19, 2007

Del otro lado de la ventana

Cuando manejamos nuestro auto tratamos de enfocar nuestros sentidos para evitar accidentes. Casi sin quererlo observamos una serie de situaciones que pasan a nuestro alrededor casi como llenando las imágenes. Vemos niños mendigando, personas intentando vender el último CD pirata con la música de moda, policías que tragan el humo sin la menor protección, etc. Es difícil ponerse del otro lado de la ventana y pensar en la vida que llevan estas personas. No sabemos si uno de esos niños en efecto es el mejor de su clase en la escuela a pesar que dedica largas horas de la noche a estar en su esquina. O si el señor que nos ofrece el último libro del próximo premio Nóbel ha trabajado antes como profesor de literatura. En fin, siempre es difícil ponerse en los pies del otro.

Empiezo esta columna de esta manera pues tenemos una sensación de historia ya vivida (¿recuerdan la discusión de chorreo?). Los números espectaculares de crecimiento económico siguen llenando titulares, los estimados de utilidades empresariales indican que se incrementarán en más del 30% con respecto a las ya generosas ganancias del 2006. Sin embargo, al costado de dichos titulares empiezan a regresar los de marchas de protesta, las señales de una absoluta incapacidad del gobierno de gastar y mucho menos de hacerlo bien. No es que nos moleste ver vacas circulando en frente a la universidad sino que estos problemas son sólo una continuación de una tendencia que ya vivimos al final del gobierno pasado. Es más, gran parte de la explicación de la votación tan regionalmente distinta estaba atada a la existencia de un boom en la costa mientras que en el resto del país la historia era distinta.

¿Por qué estamos repitiendo este patrón de inversiones privadas sesgado hacia lo urbano y costeño? Sencillamente porque es más rentable y más seguro. Piensen en un inversionista que tiene 10 millones de dólares y tiene que decidir entre un proyecto en Santiago de Chile a 3 horas de vuelo con más de tres frecuencias diarias y otro proyecto mucho más rentable pero que está ubicado en el medio de la sierras de Apurímac a donde cuesta llegar mucho más que el doble de tiempo, y eso cuando el clima lo permite. Mientras para el primer proyecto no hay riesgo alguno de que la población circundante no se sienta a gusto con dicho proyecto, en el otro los riesgos son múltiples. No sólo están limitados a la población sino a la inexistencia de infraestructura básica que haga más barato (y por lo tanto más rentable) el negocio. Si este empresario debe pagar impuestos y además seguridad privada porque la policía allí no llega, o construir caminos porque los que ofrece el Estado no son suficientes entonces lo más probable es que estas zonas seguirán siendo dejadas de lado. El verdadero shock de inversiones hoy es sin duda privado.

¿Puede ese Estado que no tiene capacidad de gestión de sus gastos además promover estas zonas? ¿A través de exoneraciones que queremos por otro lado eliminar? ¿A través de financiamiento que hoy parece sobrar? ¿A través de ¿Debemos seguir confiando en la capacidad redistributiva del Estado y por lo tanto seguir cobrando más impuestos con la esperanza que el gobierno ahora sí quiera mejorar la calidad de su gasto? Frente a estas preguntas a veces nos sentimos del otro lado de la ventana mirando perplejos como la oportunidad de mayor progreso para todos los peruanos se diluye otra vez.

Publicado en El Comercio, Abril 19, 2007

Thursday, April 12, 2007

Faltan las respuestas

En mi última columna presenté evidencia de que había un tema por explicar cuando se revisaba los indicadores de rentabilidad ajustada por riesgo de los multifondos que administran las AFP. El punto es realmente simple: imagínense que tengo 2 activos disponibles para invertir mi fondo previsional. Uno es muy rentable y riesgoso (fondo 3) y el otro es poco rentable y poco riesgoso (fondo 1). Lo lógico sería que el fondo 2 esté a medio camino. Es decir, no sea ni tan rentable o riesgoso como el fondo 3 pero más rentable y riesgoso que el fondo 1. El problema de las cifras que mostré para febrero de este año es que el fondo 2 es menos rentable que una combinación de los fondos 1 y 3 para igual riesgo en promedio.

Si yo fuera un afiliado que está actualmente en el fondo 2 estaría piteando como tren de sierra. Alguien tiene que explicar que es lo que está pasando. Y ojo que las cuatro AFP están en la misma situación así que nadie se salva de la crítica. Una posible explicación es la que apuntaba la semana pasada: medir el riesgo de mañana mirando eventos pasados es a todas luces incorrecto pero también es lo menos arbitrario. Nadie puede negar que la forma como la SBS ha escogido medir el riesgo es lo más simple posible.

Sin embargo, asumamos que ese no es el problema sino otro. Una primera posibilidad es que la regulación de la SBS y el BCRP hacen que las AFP no puedan tener un manejo eficiente del portafolio de los fondos previsionales. Esta hipótesis sugeriría que dado que el fondo 2 es el más grande, las AFP no tienen capacidad de diversificar los actuales recursos invertidos en dichos fondos porque las reglas de inversión son muy restrictivas.

La segunda posibilidad es que el problema no está en los límites de inversión sino que la oferta de activos financieros en los cuales pueden invertir las AFP son muy limitados y por lo tanto es imposible hacer un manejo eficiente de los fondos previsionales. Es decir, no es que las AFP pequen por no tener lo que se llama un manejo activo de los fondos previsionales sino que no hay en donde más poner los fondos. Digamos que para frenar un incendio sería mejor utilizar baldes pero si lo único que tengo a disposición son vasitos descartables de cumpleaños infantil el resultado va a ser menos eficiente. El problema es que el que se quema en esta historia es el afiliado quien termina con una menor pensión.

Una tercera posibilidad es que este resultado es un efecto no deseado de la estrategia comercial que están siguiendo las AFP. Basta revisar los diarios y uno encontrará que lo que estas instituciones venden es una rentabilidad mayor. El problema es que esta estrategia no sólo deja de comunicar el verdadero sentido de las AFP -otorgar pensiones más altas-, sino que promueve un manejo del portafolio que no necesariamente está en línea con otorgar un balance entre rentabilidad y riesgo a todos los afiliados.

En el Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico hicimos el cálculo para los cinco multifondos chilenos utilizando la metodología de la SBS y nos salió algo muy similar para el mes de febrero de 2007. Si en algo nos diferenciamos de Chile en el tema de AFP es que ellos tienen regulaciones menos estrictas y tienen menos problemas de oferta insuficiente de activos. Habría que preguntarse si esto es pura casualidad pues no encontramos este problema en los multifondos chilenos cuando hicimos el mismo cálculo para otro mes. Las preguntas están planteadas, ahora faltan las respuestas.

Publicado en El Comercio, Abril 12, 2007

Thursday, April 05, 2007

Evaluando riesgos futuros mirando el pasado


Más de alguno de ustedes se le abrirán los ojos de la curiosidad al ver que semana tras semana los titulares que registran una vez más un nuevo record en la Bolsa de Valores. A más de uno le picarán los dedos para sacar los ahorros, vender algún activo que no usan y como se dice animarse a “jugar” a invertir en la Bolsa. Lo cierto es que la Bolsa de Valores de Lima viene mostrando un dinamismo que muy pocos países pueden mostrar, tal vez la bolsa de Vietnam sea una de las pocas que pueda compararse con los rendimientos alcanzados por nuestra bolsa. Luego de que el indice general aumentara más de 150% en el 2006, la bolsa viene acumulando más de 30% de aumento en lo que va del año. Obviamente que frente a esas tasas de rentabilidad más de uno se pone nervioso y está dispuesto a vender el auto, la casa y hasta endeudarse para ser parte de esta fiesta.

Entre los que están más contentos con estos resultados son quienes ante el lanzamiento de los multifondos en las AFP decidieron migrar del fondo 2 al fondo 3. Más de uno a podido prácticamente duplicar su fondo en un poco menos de un año. Así como lo lee. Por ello, muchas personas han decidido migrar algo tarde y muchas otras han empezado a utilizar los aportes voluntarios como una mejor alternativa de inversión.

Frente a estos acontecimientos y con el ánimo de moderar a los que ya estaban empezando a pedir prestado para invertir, la Superintendencia de Banca y Seguros ha empezado el mes pasado a publicar las rentabilidades ajustadas por riesgo de los tres tipos de fondos que ofrecen las AFP. La idea de esta iniciativa es un intento de proveer información útil para los usuarios del sistema privado de pensiones con el fin de que tomen decisiones informadas. Para nadie es un secreto, o al menos no lo debería ser que la mayor rentabilidad típicamente viene acompañada de un mayor riesgo. El gran problema es cómo medir dicho riesgo. He puesto en el gráfico los 12 fondos actualmente disponibles con los datos reportados a febrero de este año por la SBS. Hay varias cosas interesantes que salen de este gráfico.

Primero, como se puede apreciar por ahora se distinguen tres grupos bien claramente definidos. Esto era muy importante para que los multifondos no fueran un fracaso. En segundo lugar aún los 4 fondos tipo 2 se siguen pareciendo demasiado. Señal que necesitan más activos para diferenciarse y realmente competir entre sí. En tercer lugar, los 4 fondos tipo 2 están ofreciendo rentabilidades ajustadas por riesgo que no estarían de acuerdo con la idea de un manejo eficiente del portafolio. Claramente una combinación de fondo 1 y fondo 3 ofrecería una mejor rentabilidad que el actual fondo 2.

Esto hace dudar de la medida de riesgo adoptada por la SBS. Es claro que el riesgo debería medirse en función a lo que pueda pasar en el futuro con el rendimiento de estos fondos. En ese sentido el pasado no tiene porque ser un buen indicador del futuro. Y como resulta muy complejo tener alguna otra medida mi consejo es que usted se haga la siguiente pregunta antes de tomar una decisión al respecto. ¿Cuánto del valor de su portafolio estaría dispuesto a perder al final de un año de inversión? Si su respuesta es menos de 5% entonces váyase al fondo 1, si es 10 quédese en el fondo 2 y si 15 no le da miedo apueste por el fondo 3. Eso sí, en cualquier caso, prenda la vela a su santo. Total, eso no cuesta.


Publicado en El Comercio, Abril 5, 2007

Thursday, March 29, 2007

¿Retroceder algo, rendirse tal vez?

Cuando leí hace un par de semanas en El Peruano que el MEF empezaba a desmontar las exoneraciones a las zonas de selva tuve que volver a leerlo para creerlo. Cuando el año pasado empezó todo el proceso de modificaciones tributarias el MEF me invitó a comentar sobre el reto que se tenía en frente. En la reunión ante los empresarios que habían sido convocados para dar sus opiniones señalé enfáticamente que el tema de las exoneraciones era un escándalo pues el gobierno estaba financiando una actividad ilegal. Desde mi punto de vista, el cual seguro no consideraba bien la viabilidad política de la propuesta, el MEF debía avanzar cuanto antes en este tema. Al Ministro no le gustaron mis palabras y se marchó molesto de dicha reunión.

La semana pasada estuve a punto de escribir esta columna echándole flores al ministro por su decisión de empezar este proceso. Caretas incluso le ha puesto el apodo de cocodrilo, en referencia al cazador australiano que no teme enfrentarse a dichos animales. Este proceso implica convencer a las autoridades de dichas regiones que estarán mejor servidas con el nuevo esquema de subsidios directos que en lugar de exoneraciones ciegas. Mientras los subsidios deberían beneficiar a toda la región, las exoneraciones sólo benefician a unos cuantos. Más claro ni el agua, pero como es esperable los directamente afectados iban a continuar su oposición férrea para no perder su supuesto derecho a la mamadera fiscal.

Hace un par de días y vía de fe de erratas en el mismo diario El Peruano el MEF optó por dar un paso atrás y postergar el proceso cuatro meses. La idea es tener un tiempo para convencer a las autoridades regionales de la bondad de lo inicialmente anunciado. La gran debilidad que tiene el gobierno, en particular sus ministros, es que son temporales y por lo tanto representan una posición muy débil frente a una negociación que implica un plazo más largo. Hemos sido testigos de los problemas por los que ha pasado el Perú en la negociación del TLC con EEUU producto de la modificación de los equipos. Cualquier cambio en el equipo sirve para debilitar la posición negociadora del gobierno. Y en el tema de las exoneraciones es urgente partir de una posición fuerte.

El gobierno empieza a perder popularidad en las regiones y seguramente si no hace un trabajo muy fino de manejo político de este tema podría tener una peor situación que haga fracasar esta necesaria reforma. Creemos que el esquema debió partir de un análisis entregado por el MEF donde se demuestre hoy de la enorme ineficacia de este mecanismo y no dentro de dos años cuando el gobierno tenga otras preocupaciones. El MEF ha escogido el camino fácil de decir lo analizaré en lugar de aprovechar el momento político para lograr la reversión de una política claramente errada. Lo peor es que el presidente García le ha movido la alfombra al ministro al reducir los sueldos a los alcaldes. Si estaban en busca de aliados para esta reforma, el presidente se ha encargado de ahuyentarlos. Esperemos que el ministro sepa lidiar con los caimanes que seguro enfrentará en los próximos meses.


Publicado en El Comercio Marzo 29, 2007

Monday, March 26, 2007

¿Y después de la libre desafiliación qué?

Aunque provoca decir que los congresistas se llevaron la materia de libre desafiliación para marzo, supongamos para todo fin práctico se pondrán de acuerdo y hoy se aprobará en segunda votación la versión definitiva de libre desafiliación. La pregunta que realmente importa es ¿y luego de eso qué viene en la agenda de la reforma previsional? Más aún ahora que ya tenemos nuevo Superintendente quien seguro tendrá su propia opinión sobre que prioridades enfatizar en este tema.

Lejos del tono confrontacional de otros documentos del Banco Mundial en temas previsionales, el último volumen publicado por este organismo (Perú: Una Oportunidad para todos) incluye un capitulo sobre que hacer en los primeros cien días del nuevo gobierno en esta materia. Para empezar hay que decir que estamos muy en línea con el diagnostico que se señala ahí pues recoge muchas de las ideas que incluimos en un documento que escribí para la campaña electoral llamado “Las Reformas Pendientes del Sistema Previsional Peruano”. Como ustedes saben una buena solución empieza con un buen diagnostico. En dos palabras el resumen es que el SPP funciona bien pero que no cubre sino a una delgada minoría de la población. Además, se sostiene –como lo venimos haciendo hace varios años ya- que esta situación se debe a la tasa de informalidad de la fuerza laboral peruana. Por lo tanto la solución no podrá venir de reformar las reglas del actual SPP sino que hay que mirar el problema con una perspectiva más amplia y repensar el esquema que el Estado ha escogido para proveer de pensiones a las personas cuando estas alcancen la edad de jubilación. La búsqueda de un Estado inclusivo implica evitar que las personas al llegar a la tercera edad no pasen a depender exclusivamente de la solidaridad de sus lazos familiares. Hoy, sólo uno de cada cuatro tienen cobertura previsional.

En el actual esquema el SNP y el SPP lejos de cooperar para que los trabajadores disfruten de mayores pensiones, conviven sin que eso beneficie a ningún trabajador. Imaginen un esquema en el que el Estado garantiza dos tipos de pensiones: (1) una pensión básica –la cual no requiere contribución- pero que sólo se otorga a las personas que hayan tenido ingresos por debajo del salario mínimo, esta pensión podría otorgarse únicamente por 10 años (desde los 65). Además, (2) una pensión mínima a todos los que cumplen un conjunto de requisitos como aportar un número mínimo de veces. Este tipo de pensión ya existe. El Estado sólo aporta sus fondos cuando se requieren. Si los aportes individuales y la rentabilidad generada permiten tener una pensión mayor a la mínima entonces el Estado no tiene porqué usar sus recursos. Sólo actúa otorgando una garantía de pensión mínima. En ambos casos el financiamiento proviene de los recursos del Tesoro Público. Para evitar incentivos perversos la pensión básica deberá ser una proporción fija de la pensión mínima, por ejemplo, la mitad.

¿Qué es lo que se ganaría con esta reforma? Primero duplicar la cobertura actual. Los trabajadores formales no serán los únicos en acceder a una pensión en la vejez. Segundo, se logrará un mejor uso de los recursos fiscales destinados a pensiones dado que más personas pagan con sus aportes una mayor parte de sus pensiones y el Estado cambia su rol de proveedor exclusivo para un grupo reducido –y no precisamente el más pobre- por uno de promotor de una mayor cobertura y mejores pensiones. Nosotros hicimos algunos cálculos y el Estado podía aumentar la cobertura para las personas mayores a 65 años de 28% a 55% gastando menos de 0.5% del PBI. La mente de los legisladores debería estar enfocada a como ampliar la cobertura a más peruanos y no como reduzco las ganancias para los dueños de las AFP. Lo segundo no implica lo primero y tampoco es lo realmente prioritario.

Publicado en El Comercio Marzo 22, 2007

Thursday, March 15, 2007

El impuesto que pagamos todos

Por definición nadie paga con una sonrisa un impuesto. Es una obligación, una exigencia de alguna autoridad. Es plata que sacan de nuestros bolsillos y con mucha suerte vemos transformada en algo que es útil para nosotros mismos. Este mes más que el mes de la mujer que quiere imponer la Ministra Borra es el mes de los gastos, más propiamente de los impuestos. Las malas noticias nos las vienen dando en cuenta gotas desde el MEF. Gravarán a quienes puedan ahorrar y el ITF pasará de temporal a permanente. A estas alturas creer en la palabra del MEF es pecar de ingenuo para no decirlo de otra manera.

Pero hoy quería hablar de dos impuestos que no figuran en nuestras agendas pero que igual pagamos puntualmente todos los días. El primero podría llamarse el impuesto Castañeda Lossio, pues la inacción del alcalde metropolitano en ciertos temas hace que cada visita al Centro de Lima nos reduzca un poco más nuestra esperanza de vida con la cuota gratuita de monóxido de carbono que los buses nos regalan en cada pisada del acelerador. Mientras tanto aquellos que tienen autos más nuevos y por lo tanto menos contaminantes curiosamente son los que pagan el impuesto vehicular. Como se nota que por estas latitudes el tema de polución importa poco o nada. Otra es la realidad de los países desarrollados. Hace unos días La Unión Europea decidió impulsar políticas para reducir significativamente la emisión de gases. Y ahora Inglaterra ha aprobado un drástico plan para reducir las emisiones de CO2 en más del 25% en 15 años y en más de 60% en 40 años. Una posible salida como la revisión técnica que debería servir de freno a estos problemas está sencillamente empantanada en el Poder Judicial.

Pero el impuesto Castañeda va más allá de sólo aspirar smog después del desayuno. La inacción del alcalde en darle una solución integral al problema del transporte urbano nos impone (de impuesto) el costo de estar sentados (los afortunados) y parados (los desafortunados) tiempos absolutamente absurdos para movilizarnos de un lado a otro de la ciudad. Me imagino que los enormes problemas que está enfrentando Chile en la puesta en marcha del plan Transantiago estarán desanimando al alcalde quien del tema ya no habla nada. La última pata de este impuesto es el aumento en el costo de mantenimiento de los vehículos producto de la pésima situación de las calles y avenidas.

El segundo impuesto es el que nos impone la ministra Verónica Zavala. Curiosamente este impuesto a diferencia del primero viene disminuyendo aunque aún falta bastante por hacer. Es un impuesto que puede llevarte hasta la muerte pues de su despacho depende por ejemplo que los transportistas pretendan usar camiones en vez de buses para transporte de personas. En esa línea, esta semana la ministra le ha reclamado al alcalde que pode la selva de avisos publicitarios que pueblan la Panamericana sur. Me inclino a pensar que es mucho más importante reducir los niveles de monóxido. La diferencia está en que mientras una distracción mirando a un panel te mata en un instante, el monóxido sólo te aumenta la probabilidad de cáncer al pulmón, del cual uno morirá mucho después. Este ejemplo muestra una de las contradicciones típicas de las políticas públicas. La autoridad debe elegir en enfocarse en uno de dos temas (la ministra también tiene derecho a dormir) pero uno le da réditos hoy mientras el otro le da beneficios en el largo plazo, precisamente cuando lo único que quede de ella sea un retrato suyo en alguna pared de su antiguo ministerio. ¿Cómo hacer para hacerle saber a nuestras autoridades que en la portada del 2020 de este diario se le agradecerá por haber iniciado hoy una decidida reducción de emisiones de CO2 que mejoró la salud de todos los peruanos?

Publicado en El Comercio, Marzo 15, 2007

Thursday, March 08, 2007

Aprendiendo a comprar

La vida siempre tiene contrastes. Este último mes el gobierno peruano por un lado estrenó el sistema de subastas inversas virtuales y junto a ello los papelones en las compras estatales han estado a la orden del día. Ante la vista de todos el Estado ha demostrado una abrumadora incompetencia para comprar patrulleros, ambulancias, útiles escolares y Dios sabe que más saldrá a la luz pública. En medio del cargamontón se han dicho cosas que no tienen sentido, una ministra se ha ido a su casa mientras otros ministros se han puesto una tuerca más en el asiento. Varios funcionarios públicos han sido “invitados” a renunciar y más de uno tendrá que afrontar algún proceso por haber sido parte de estas compras.

Lo cierto es que muchos no entienden que lo que está mal son los mecanismos y reglas que el Estado tiene para comprar. De nada sirve que se establezcan comisiones investigadoras para 10 o 20 años de licitaciones si lo que estuvo mal fueron los procesos bajo los cuales contrata el Estado. Es decir, si hay un sobreprecio, esa pérdida no es fruto de un delito sino de que se siguieron unas reglas y un procedimiento que está hecho sin pensar en que el Estado podría ahorrar recursos comprando de otra manera. No se puede acusar al funcionario público o a las empresas que participan en dichas licitaciones de corruptos. Si el funcionario público sabe que siguiendo las normas dicha compra no va a darle el mejor resultado al Estado pero no siguiéndolas él va preso es imposible que opte por el segundo camino. ¡Habría que ser idiota!

La solución no está únicamente en que el precio lo fije alguien ajeno al sector público tal como lo ha sugerido una propuesta presidencial. Muchas veces eso no basta. A veces el precio de referencia es fácil porque el bien o servicio que se va a adquirir es muy estandarizado. Ejemplo de ello la compra de SOAT para la flota de vehículos del Estado. Las empresas no pueden ofrecer distintos “seguros” sino todas ofrecen el mismo SOAT, lo que resolverá quien se adjudica la licitación será el que ponga el precio más bajo y punto. ¿Pero cuanto menos podría ser el precio final si hago una segunda ronda sólo informando a los postores de cuál fue el precio mínimo y abriendo otra vez la posibilidad de ofrecer un nuevo precio más bajo?

Algo muy distinto pasa si lo que quiero comprar ni siquiera se vende regularmente en el mercado. En ese caso, ¿cómo establezco un precio de referencia? ¿Se lo pregunto a los potenciales proveedores? Si lo hago, que es como se hace aquí lo obvio es que ellos me entreguen precios más altos que los que podrían estar dispuestos a vender. El quid del asunto en el diseño de mecanismos es hacer que los postores revelen el precio mínimo al que están dispuestos a vender. Una opción eficiente para extraer esa información es la subasta inversa que se ha empezado a utilizar en el Estado desde fines del 2005. El problema es que aún el número de bienes que pueden adquirirse por esta vía es muy limitado y recién este año se hace de manera virtual. En México la mitad de las más de licitaciones ya son electrónicas a través del sistema Compranet Plus, una plataforma electrónica que funciona desde 1996. Y no estamos hablando de comprar papel y lápices, el gobierno de México gasta US$ 30 mil millones al año a través de este mecanismo. Esto ya se utiliza no sólo en México sino también en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. Los invito a entrar a www.chilecompra.cl cuan distinto pueden hacerse las cosas. Una vez más mi recomendación en este tema es que el gobierno debe aprender a utilizar la fuerza del mercado para obtener un mejor precio y un mejor servicio. El CONSUCODE es el llamado a liderar este esfuerzo, el presidente no debería empujarlo a un costado.

Publicado en El Comercio, Marzo 8, 2007

Thursday, March 01, 2007

Pensión Mínima en serio

Lo dispuesto ayer no hace sino poner las cosas en su sitio. El SPP debió nacer con reglas similares que el SNP y no fue así. Una de esas patas cojas que recién se corrigió en el 2002 fue la pensión mínima. Esto hubiese evitado mucho de los líos pro-desafiliación pero se dejó de hacer porque supuestamente era muy caro. Fiscalmente responsables a costa de los primeros pensionistas. Ojalá se le pague los devengados no pagados desde su jubilación.

CTS: Problemas y Soluciones

El peor error que se ha cometido con la CTS es pretender que resuelva dos problemas distintos a la vez. Quieren que la CTS brinde al trabajador un respaldo en la eventualidad del desempleo y que además sirva de liquidez extra para tus gastos corrientes. Y por si fuera poco ahora se además rinda altos rendimientos.

En su diseño inicial se optó por hacer un fondo contra el desempleo en lugar de un seguro contra el desempleo. Esta decisión fue clave en la historia de la CTS. Cuando usted compra un seguro, lo que usted paga es un derecho a ser compensado en caso de que el evento no deseado suceda. Por ejemplo, el seguro para el auto le permite en la eventualidad del robo tener un cheque que le sirve para pagar un nuevo auto. Obviamente eso es más barato que juntar plata todos los meses para poder comprar un auto en caso de que nos roben el auto. Hasta ahí las cosas uno podría pensar en que es más eficiente un seguro a un fondo de desempleo. ¿Por qué entonces se escogió la alternativa más cara? El problema está en que –como dice Barney, el dinosaurio que mis hijos ahora detestan- todos somos especiales. Todos somos distintos. ¿Por qué el SOAT cuesta menos para un auto particular que para un mototaxi? Porque el segundo tiene una mayor probabilidad de tener un accidente. Es más riesgoso y por lo tanto le corresponde una prima más cara. ¿A quien debo cobrarle más? ¿a una señora que tiene una historia de 20 años sin ningún accidente reportado o a un joven que recién saca su licencia de conducir?

Las compañías de seguro balancean sus riesgos asegurando gente de distintas características. Aquí se optó por constituir fondos individuales intangibles en lugar de que la gente opte por suscribir o no un seguro de desempleo que saliera de su bolsillo. ¿Por qué? En primer lugar, porque si fuera opcional probablemente nadie lo tomaría dado que una gran proporción de la población privilegia tener su sueldo completo en la mano y no en una cuenta intangible. En segundo lugar, si fuese opcional probablemente quienes lo tomarían serían aquellos con mayores problemas de encontrar un nuevo trabajo, los menos reciclables. Habría lo que se llama un sesgo de selección. Sólo me inscribo si estoy convencido que lo voy a necesitar. Esto hace que la siniestralidad –la cantidad de desempleados- sea más alta. Por lo tanto, sería menos rentable para las compañías salvo que suban el costo del seguro, con lo cual se reduciría el mercado potencial.

Ahora la queja es que los depósitos CTS rinden muy poco. Eso es sólo parcialmente cierto. Las cajas municipales pagan más de 15% mientras que los bancos pueden pagar 2 o 3%. ¿Por qué pasa esto si todas cuentan con el amparo del Fondo de Seguro de Depósitos? La respuesta es simple para las primeras es una mejor fuente de fondos que para la primera. ¿Por qué todos no tienen su CTS en la entidad que paga más intereses? Para algunos la tasa no lo es todo, prefieren el respaldo de una institución más grande, para otros hay un tema de facilidad de acceso y no todos cuentan con la misma red de agencias.

Finalmente, hay un tema pendiente para las autoridades. Deberían fomentar las transferencias interbancarias que podrían reducir el costo de transacción que involucra mover tu CTS de una institución a otra. No sólo se trata de transparencia sino hace falta facilitar el mecanismo que hace efectiva la competencia. Si yo pudiese mover mi CTS sentado en la cabina de internet, en mi casa, o desde mi oficina otro sería el equilibrio. ¿Ha hecho usted alguna vez una transferencia interbancaria para aprovechar una tasa más alta en otra institución? No hace falta darle este negocio a las AFP cuando hay instituciones financieras que hoy ofrecen rentabilidades altas a quienes así lo quieren.

Publicado en El Comercio, Marzo 1, 2007

Tuesday, February 27, 2007

La bolsa china se derrumbó más de 9%

Sunday, February 25, 2007

Mazzetti: Debajo del promedio

En el Perú la duración promedio de un ministro (no he hecho el cálculo por género) es de 11 meses. La ministra Mazzetti ha contribuido a reducir dicho promedio al salir antes de cumplir los 7 meses.
Su caso resulta interesante más allá de toda lo que implica políticamente la primera ministra en salir del (primer?) gabinete de Jorge del Castillo. Me refiero a que lo más probable es que no encuentren ningún problema administrativo en toda la licitación de los patrulleros. La botan por cumplir la ley, pero como la ley genera la posibilidad de un pésimo resultado (patrulleros caros) para el Estado entonces ella debe salir. Más allá de los que querían ver fuera creo que este caso resume muy bien lo que muchos funcionarios públicos deben de pasar cada dia: cumplir la ley puede ser perjudicial para el Estado pero no cumplirla lo es para ellos individualmente. Ante esa disyuntiva que escoge el funcionario publico? Sin duda la segunda.

Friday, February 23, 2007

Ocho por ciento: ¿Carnaval peruano?

Como señalé meses atrás lo más sorprendente del crecimiento del año pasado no va a ser el 8% registrado por el INEI, sino que el Perú finalmente pasa a tener un nivel de PBI por habitante mayor al record anterior de 1975. Así es. Aunque parezca mentira al Perú le ha tomado 30 años regresar a donde estaba en términos de crecimiento. No voy a dudar del 8.03% que ha publicado el INEI pues no vale la pena, seguro que en el camino lo revisarán cuando convenga. Frente a la impresionante cifra que marca el mayor crecimiento en los últimos 11 años surgen varias inquietudes.

La primera y más obvia es que pedimos que levante la mano quién tuvo la culpa de esto. Somos una pequeña economía abierta al mundo y como tal nuestro crecimiento está determinado -en buena medida- por cómo le va al mundo. La última vez que hice números encontré que alrededor de dos tercios de nuestro crecimiento está explicado por factores externos. Sólo un tercio es fruto de lo que se hace y decide aquí. Los términos de intercambio es un indicador clave que mide cuanto más nos pagan por lo que vendemos neto de cuanto más tenemos que pagar por lo que compramos. Este indicador subió el año pasado en más de 25 por ciento y en más de 40 por ciento en los últimos 3 años. Pero podemos nombrar a Susy Díaz o a Ben Bernanke en el MEF y ese indicador no se moverá ni un centímetro, no depende para nada de lo que hagamos o decidamos localmente.

La segunda es una pregunta para ustedes. ¿Qué tienen de parecido Estonia, Argentina, Latvia, Venezuela, India, China con el Perú? La respuesta es que todas estas economías crecieron más del 8% el 2006. La tercera es más complicada: ¿Y en qué no se parece Perú con esta lista de países? La respuesta es que todos los otros países también crecieron a más de 8% en el 2004 y el 2005, mientras que el Perú no. Es más, si uno mira lo que están haciendo cada uno de estos países va a encontrar enormes diferencias. No es el caso que todos son países que se están beneficiando de un boom de metales, o que todos acaban de hacer profundas reformas.

Mi intención no es aguar el carnaval local del 8 por ciento, el que sienta que hay razones para celebrar que celebre. Sencillamente a veces nos miramos demasiado al ombligo y creemos que los peruanos somos los únicos iluminados o los únicos desafortunados. Lo cierto es que el Perú vive un momento muy favorable por razones fundamentalmente no decididas por nuestras autoridades. Es más, nuestras autoridades parecen empeñadas a creer que el boom seguirá mucho tiempo más y por lo tanto no hay porqué ser tan precavido. Uno de las frases que tengo siempre presente es una del genial escritor Mark Twain. El decía, “cada vez que usted se encuentre del lado de la mayoría es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. Creo que es una frase muy apropiada para estos tiempos de euforia y entusiasmo. Se ha puesto a pensar a partir de qué precio de los minerales las decisiones de inversión privada cambiarán en anticipación de una desaceleración de la economía.

El Perú no debería cometer los mismos errores de antes. Ya hemos tenido recursos extraordinarios y los hemos malgastado. Ya hemos tenido oportunidades y las hemos ignorado. Es importante entender que la prudencia es una virtud que se construye todos los días. Especialmente en los días de abundancia. Es muy difícil en un país con 50 por ciento de familias en situación de pobreza pedir que no se gaste cuando hay recursos. Entendamos que lo que estamos pidiendo es en realidad, evitar reducir nuestra capacidad de gasto para cuando realmente se necesite. Tener una gran proporción de pobres no justifica gastar sin mirar. ¿O usted es de los que creen que el aporte voluntario de los mineros se debería gastar de cualquier manera?

Publicado en El Comercio, Febrero 22, 2007

Thursday, February 15, 2007

Subsidiando a Vargas Llosa

Si de mí dependiera yo ya le hubiera dado el Premio Nobel a Mario Vargas Llosa. Pero la verdad es que me parece un enorme despropósito que el gobierno se empeñe en darle un subsidio a personas que como él visitan la región amazónica vía Iquitos. Para empezar no creo que ni él ni todos sus amigos que vinieron desde España a navegar por el Amazonas en un crucero de lujo necesiten los recursos del Tesoro Público para hacer más barato su viaje Lima-Iquitos-Lima. Pero lo que es muy curioso es cómo ha defendido el ministro de Economía la creación de este subsidio a los viajes con destino a Iquitos. Según lo que informó este diario hace unos días, “el titular del MEF, Luis Carranza, señaló que el subsidio de los pasajes hacia Iquitos corresponde a una decisión política, que tiene que ver con el apoyo del Gobierno a la región amazónica, por lo que no se requiere un informe técnico. El objetivo es generar demanda para las rutas hacia Iquitos.”

A mi modesto entender, las palabras del ministro se deberían interpretar de la siguiente forma: dado que la decisión es política no habrá informe técnico que la pueda justificar. Alguno podría decir que en realidad el MEF una vez más opta por pelear las grandes batallas (ni la ampliación del SIAF para gobiernos locales, ni la reducción de exoneraciones, pero seguro que habrá alguna más allá de la tímida reducción arancelaria) y dejar pasar estas “decisiones políticas” del presidente. Total sólo serán 12 millones de soles al año que equivalen a una cuarta parte del costo de los 469 patrulleros 4x2 de la ministra Mazzetti. Un sencillo en esta lluvia de millones de créditos suplementarios.

Este subsidio es un excelente ejemplo de pésima gestión fiscal. Para empezar no está focalizado en quienes más necesitan el apoyo de los ¿escasos? fondos públicos. Le voy a tener que contar a la hacendosa empleada de mi tía que es de la selva y se muere por visitar su tierra que el gobierne quiere que ella subsidie al resto. Que ella pague puntual el IGV en cada una de sus compras para que con esa plata gente como nuestro laureado escritor puedan viajar más barato a la selva. ¿Y la equidad? ¿Dónde están los defensores de los derechos de las empleadas para que armen otra marcha como la de Asia?

Segunda cuestión: ¿qué tiene Iquitos que no tenga Tarapoto? En el primer crédito suplementario que se está pidiendo en el año (yo apostaría que van a haber por lo menos 3 este año) se ha puesto que sólo aquellos viajes con destino a Iquitos tendrán este subsidio. ¿Cuáles son las razones para tremenda asimetría? ¿Por qué Madre de Dios no está incluido entre los favorecidos con el dedo dorado del MEF? ¿Qué van a decir los congresistas que no son de Loreto?

Tercera cuestión: ¿Hay fondos presupuestales para antojos presidenciales? ¿Es así como se asignan los recursos? ¿O es que la labor del MEF es mostrar que hay maneras más inteligentes y baratas de apoyar una determinada zona, región o actividad? ¿Qué otros funcionarios públicos tienen capacidad de ver reflejados sus antojos en partidas presupuestales? ¿Tienen los presidentes regionales también el derecho a “decisiones políticas” que no requieren sustento técnico?

Por más que le he puesto cinco hielos a la gaseosa y voy en mi segunda pastilla para el hígado para poder digerir con tranquilidad la noticia no puedo evitar que me retumbe en la cabeza la definición de economía: asignación de recursos escasos en usos alternativos. ¿O es que acaso nos sobra la plata? A última hora me entero que los congresistas han negado este pedido. Aplausos para ellos desde esta modesta tribuna.

Publicado en El Comercio, Febrero 15, 2007

Wednesday, February 14, 2007

Otro más en la fila del aporte voluntario

Suena increible pero es verdad. Imagínese que usted decide concursar en un pedido del gobierno a pesar de que varios de sus amigos le han dicho que no hay peor cosa que puede hacer. Usted animado por el tamaño del contrato decide ignorar lo que ellos dicen y participa. No sólo participa sino termina ganando la licitación.
Una vez que lo han declarado ganador, usted prende su TV para relajarse un rato y ¡zas! aparece una señora en la TV que dice que esto es un escándalo. Usted cambia de canal porque no quiere arruinar la celebración y ¡doble zas! otra señora en otro canal dice lo mismo, le da duro al control remoto pero no hay remedio en todos los canales hay algún político diciendo que o hubo escándalo o lo va a haber.
Con las justas concilia el sueño y apenas despierta aparece el Premier diciendo que el gobierno ha decidido renegociar el contrato y que si no es así entonces el gobierno anulará el contrato.
Ante tanta presión usted decide "voluntariamente" renegociar y sin saberlo usted acaba de pasar a la lista de los empresarios que dan su aporte voluntario al gobierno que se jacta de no violentar los contratos.
Usted agarra ese plumón que no se borra con nada y escribe en la pared "Nunca más".

Thursday, February 08, 2007

¡Báncate esa información!

Disculpen el título bonaerense pero captura lo que quiero decir. En las últimas semanas se han dado dos cambios muy interesantes en cuanto a la información de los clientes bancarios y de los propios bancos. La SBS anunció con bombos y platillos la publicación de los costos efectivos de los créditos bancarios. Lo central del anuncio es que hay una diferencia grande entre la información que maneja y entiende el cliente promedio que solicita un crédito a un banco y la que maneja y entiende el banquero sentado al otro lado de la mesa. Cualquiera de nosotros está acostumbrado a que las cosas que compra o los servicios que solicita tengan un único precio. Eso facilita comparar si el terno está más barato aquí o allá o si estoy dispuesto a pagar 30 por ciento más por tratarse de esa marca en lugar de la otra.

Pero cuando se trata de pedir un crédito “el precio” es mucho más que la tasa de interés que nos ponen en letras grandazas en la publicidad a colores que nos atrajo en un primer momento. Quien haya hecho el trámite sabrá algo. Pero quien alguna vez pagó un crédito sabrá que de pronto aparecen una serie de conceptos que cambian lo que -en realidad- nos termina costando un crédito. Por ejemplo, habrán portes, seguro de desgravamen, comisiones, etc. Al final uno puede creer que el préstamo sólo costaba 10 por ciento pero en realidad estás pagando digamos 12 por ciento.

La SBS ha hecho un esfuerzo interesante por tratar de poner en marcha el mecanismo de mercado que se llama arbitraje. En palabras simples: compara y cámbiate. Para ello ha tomado dos tasas la mínima y la máxima por cada banco y ha calculado el costo efectivo de ese crédito. Fuera de la crítica que su página web es cualquier cosa menos amigable para el usuario, creo que la SBS podría hacer mucho más si es que pone en su web un “calculador de costos efectivos” y le dice a los usuarios sobre qué información debe pedir para poder comparar. Creo que esto podría ser un mecanismo más eficaz para hacer que el mercado funcione. Imagínese la cara del sectorista del banco cuando el cliente regrese con la simulación impresa con el logo de la SBS mostrando que la alternativa que le ofrecieron como más barata le sale más cara. Ahí se rompe el problema de información incompleta que había en un inicio.

Con lo que actualmente tiene la SBS en su portal los bancos siempre podrán decir que eso está hecho para un cliente promedio y que curiosamente usted no es igual sino peor. ¿Qué puede hacer usted? Otra vez está sujeto a un problema de información incompleta. Si la SBS no modifica el mecanismo dudo mucho que se consiga que bajen las tasas. ¿Se ha preguntado usted que tan caro es vender su deuda a otro banco? ¿Sabe cómo hacerlo? Otra tarea pendiente para la SBS.

El segundo tema es el anuncio hecho por ASBANC comprometiéndose a darle “dientes” a la ley que permite poner en un registro público a todos aquellos deudores alimentarios morosos. ASBANC anunció que la banca no otorgará créditos a estas personas. Eso resuelve el tema del flujo de nuevos créditos pero no así el stock de créditos ya otorgados a personas que eventualmente aparecerán en estos registros. Será interesante saber que planes tienen los bancos con respecto a los que vayan apareciendo en la lista. En la medida que ese registro sea público la ley impulsada por la congresista Sasieta representará un mecanismo eficaz para incentivar a que las personas cumplan con las obligaciones financieras que tienen con sus hijos. Así que si usted es de los que no paga, ¡báncate esa información!


Publicado en El Comercio, Febrero 8, 2007

Thursday, February 01, 2007

La riqueza de las personas

Desde que Adam Smith escribió hace más de 200 años «La Riqueza de las Naciones» los economistas hemos insistido cargosamente en la importancia de la especialización como herramienta de generación de mayores riquezas. En un mundo en que se especializa más y más cada trabajo, cada proceso y cada detalle lo fundamental es que exista un intercambio de bajo costo. Sería absolutamente imposible seguir la estrategia de la especialización si los costos de intercambio fueran prohibitivamente altos.

Pongamos un ejemplo para aclarar el tema. Imaginemos por un momento que este columnista en realidad es un connotado novelista que vive de vender sus manuscritos a las casas editoriales. Si no pudiera hacer la transacción con dicha casa editorial mi manuscrito jamás se transformaría en libro y por lo tanto yo perdería lo de connotado y me quedaría con lo de novelista y punto. A esto los economistas le llamamos costos de transacción. En este caso podrían ser muy altos porque alguien tiene que asegurar que el contenido de mi novela es original, y alguien debe asegurar que nadie más se apropie de dicho contenido y publique antes lo mismo pero con otro sello editorial.

Son dos los elementos que son fundamentales en cualquier transacción. El primero es la posibilidad de contar con un sistema que garantice los derechos de propiedad. Lo segundo es tener un mecanismo que permita hacer cumplir los contratos. Sin estos dos pilares la especialización será parcial. Y por lo tanto, los beneficios de dicha especialización serán igualmente limitados.

El novelista estaría perdido si tuviese que editar, publicar y vender por sí sólo su manuscrito. El no podría asumir el enorme costo fijo de tener una imprenta, o una cadena de distribución. Sencillamente sería una ocupación que nadie aceptaría y quienes quieran contar historias lo harían en las plazas donde la gente les daría algo a cambio por sus historias. Es decir, regresaríamos a los tiempos de juglares y trovadores de la Edad Media. Aun bajo ese escenario quienes destacaran por su capacidad para contar historias serían los que podrían acumular mayor riqueza pues seguramente serían los que se convertirían en bufones de la corte de algún rey.

Pero lo importante aquí es remarcar que el novelista estaría igualmente perdido si es que no hay forma de que se respeten sus derechos de propiedad, como los derechos de autor. Si un novelista puede perder su camisa (y sobre todo parte importante de su patrimonio) como resultado de una transacción con alguien que se compromete a editar y publicar su obra, entonces ese tipo de negocios se reducirán. Pregúntenle a Nicolás Yerovi quien ha sido demandado por plagiar... ¡su propia obra! Es esta incertidumbre la que reduce el volumen de transacciones, y por lo tanto reduce la posibilidad de beneficiarse con la mayor especialización.

Parte de la garantía en estas transacciones proviene del Estado pero no toda. El Estado no es el único que administra justicia, ni tampoco tiene porque serlo. Es más, las encuestas muestran que una abrumadora mayoría cree que el Estado es un pésimo administrador de justicia. ¿El sector privado ofrece alguna alternativa mejor? ¿Funcionan tan bien acaso los mecanismos extrajudiciales de la conciliación, el arbitraje o la mediación? ¿Cuáles son las prioridades de la reforma de la administración de justicia en el Perú, mejorar lo estatal o lo privado? ¿Se ha preguntado usted cuantas cosas dejó de hacer porque teme caer en la ruleta rusa de la administración de justicia?

Publicado en El Comercio Febrero 1, 2007

Thursday, January 25, 2007

Cuatro Pizzerias

Imagínese que en el cruce de dos avenidas principales de su distrito se ubican cuatro pizzerías en cada una de las esquinas. Una de ellas recién inauguró su local, una tiene fama de no ser tan generosa en las porciones, y las otras dos son las que viven compitiendo por tener el liderazgo en la preferencia de los consumidores. Un día en que usted no tiene mucho que hacer saca su libreta de notas y sus lápices bien afilados y decide preguntar a los clientes porqué han elegido comprar en esa pizzería si tienen otras tres a unos pocos metros de distancia. En el caso de la nueva pizzería, Prima Pizza, muchos de los clientes le aseguran que antes consumían en las otras pero las promociones de bajos precios fueron incentivo suficiente para por lo menos probar lo que ofrece la nueva pizzería. Al cabo de varias entrevistas usted saca su cuenta que ex clientes de las otras tres pizzerías son los actuales comensales de la nueva pizzería. Entendible, bueno, bonito y barato siempre será una fórmula ganadora.

Al caer la tarde pasa por la pizzería que no es ninguna de las líderes, Pizza Futuro y repite la operación encuesta. Identifica cuáles son antiguos clientes de las otras pizzerías y trata de averiguar las razones de su traslado. Esta vez son otras las razones, esta empresa ya tiene varios años en el mercado y tiene un perfil de alguna manera distinto a las dos líderes. Su sorpresa más grande es ver que la mayoría de personas que regresaron a Pizza Futuro son ex clientes de la nueva pizzería. Usted piensa que bien vendría echarle una pizca de sal a eso de “bueno, bonito y barato”.

Al día siguiente, decide almorzar en una de las dos empresas líderes. Y hace el mismo ejercicio preguntando a quienes son ex clientes de las otras pizzerías porqué han optado por esa pizzería. Lo más curioso que encuentra es que son muy pocos los clientes que provienen de la otra empresa líder. Extrañado decide no terminar su almuerzo y rápidamente repetir el ejercicio en la otra pizzería líder. Para su sorpresa encuentra exactamente la misma situación. Abrumado por la información que ha obtenido trata de encontrar una explicación sensata.

Revisando cifras encuentra que básicamente todas tienen la misma proporción de clientes que se trasladan. Es decir, por ahí no va la historia. Se le ocurre entonces preguntar en las dos pizzerías líderes a los clientes antiguos de dichas pizzerías cuáles son las razones por las cuales no se cambian a la otra pizzería líder. Las respuestas más comunes fueron: “pero si estoy en la mejor, para que me voy a cambiar”, “si la otra es igual que esta, no hay mayor diferencia, no gano nada cambiándome”.

Ahora piense que las cuatro pizzerías son las cuatro AFP que atienden el mercado peruano. ¿Se entiende porqué los menores traspasos entre las dos AFP líderes no tiene porque estar necesariamente explicado por una negociación bajo la mesa entre las líderes de dicho mercado? ¿Por qué mejor no nos ocupamos de temas más relevantes como la reforma del sistema previsional en su conjunto? El principal problema en el sistema previsional es la inmensa cantidad de personas que está fuera del mismo, es decir, preocupémonos por los que hasta hoy miran desde la ventana como unos cuantos deciden dejar de comer pizza (desafiliación) o cambiarse de pizzería (traspasos). Hasta el momento la SBS sigue callada, esperemos que estén afinando ideas para discutir.

Publicado en El Comercio, Enero 25, 2007

Thursday, January 18, 2007

¿Arena o aceite?

En las últimas semanas he recibido varias consultas sobre cuáles son los riesgos macroeconómicos para el 2007. Es decir, ¿qué tiene que pasar para que alguien arruine la fiesta del crecimiento continuo? Por un lado, dada la velocidad de la expansión que estamos viviendo lo lógico es preocuparse por si hay en algún mercado algún cuello de botella próximo a aparecer. Cuando hemos tenido procesos de expansión típicamente teníamos problemas por falta de dólares para importar insumos y maquinarias. Eso está totalmente descartado en esta coyuntura. En el 2006, hemos exportado más de 8 mil millones de dólares más que el valor de todo lo importado. Otro cuello de botella que también detuvo expansiones pasadas fue la incapacidad de encontrar mano de obra. Este cuello de botella es relativo porque finalmente el mercado lo resuelve subiendo los salarios que se pagan a aquellos segmentos de mayor demanda. Uno de ellos son algunos puestos claves en minería por ejemplo. Por lo demás, aún no hay señalas claras que el mercado laboral vaya a ser un obstáculo en el mecanismo de crecimiento en la economía.

Otro lugar donde se podrían presentar problemas es en el financiamiento de nuevos proyectos de inversión. Sin embargo, el frente financiero parece no tener mayor problema de falta de recursos. Por el contrario, la banca fue muy cautelosa durante la recuperación 2001-2004 y recién hace dos años ha iniciado un agresivo programa de créditos. Además de todo el financiamiento que ofrece el sistema financiero, hoy tenemos un dinámico mercado de bonos. Parecería que aún hay amplio espacio para una mayor demanda por fondos. Al fisco le sobra la plata así que tampoco es fuente de potenciales problemas. Por otro lado, nuestra economía ha crecido estos últimos cinco años fundamentalmente impulsada por la economía internacional y esa locomotora no parece tener signos de desaceleración importantes durante este año. Los riesgos que todos conocemos siguen latentes pero no parecen imposibles de evitar. El petróleo ha reducido su cotización fuertemente y pareciera que en general hay un ajuste suave en las economías más dinámicas.

La única puerta abierta a problemas es el frente interno. Si ustedes recuerdan los inicios del gobierno del presidente Toledo a pesar de los repetidos anuncios del INEI y del MEF de crecimiento continuo la inversión privada se mantuvo más plana que la meseta del Collao. Sólo en los dos últimos años los empresarios empezaron a creer que si valía la pena invertir más de lo normal. Si ya se olvidaron, el Congreso en el 2001 dedicó todo el año a jugar con la idea de una nueva constitución. Al final, terminaron encarpetando todo porque el clamor era que estaban haciendo más daño que beneficio. Hoy parece que la clase política es increíblemente creativa para encontrarle tres pies al gato. Todo el mundo sabe que la pena de muerte no será un mecanismo eficiente pero esa es la prioridad del mandatario y su propia bancada lejos de cumplir su rol de fiel de la balanza lo apoya como si fueran colegiales buscando caerle bien al jefe de la pandilla. Mientras tanto, la oposición se luce aprobando artículos de una Ley de Trabajo que sólo promueve más privilegios para unos cuantos privilegiados. ¡Y se dicen de izquierda!

El Ejecutivo y el Legislativo tienen la capacidad de servir de aceite en el mecanismo de crecimiento económico. Por ahora parecen más interesados en echarle arena a dicho mecanismo y desaprovechar así un excelente tiempo para iniciar la reforma del Estado. Cómo se siente la falta de liderazgo del MEF en todo este proceso.

Publicado en El Comercio Enero 18, 2007

Thursday, January 11, 2007

El negocio que la internet mató

La primera vez que viajé en avión, tenía algo más de 20 años y nos fuimos con un amigo al Cuzco. Regresamos el día que Abel Salinas anunciaba el paquetazo de setiembre de 1988. Esa vez consultamos a la agencia de viajes y después de muchas idas y vueltas compramos un paquete turístico. Hace unas semanas el ex rector de la UP contaba como hace 50 años la gente viajaba en avión en saco y corbata y que a uno lo recibían en el aeropuerto de Corpac como si fuera llegando de la Luna con toda la pompa del caso.

Los tiempos han cambiado muchísimo en estos últimos 20 años. Para empezar, el primer viaje que hizo mi hijo mayor lo hizo a los 3 meses de nacido camino a Los Angeles. Mi promedio de viajes al año pasó de 1 a 20 por año. Antes viajar a algún país extranjero -inclusive a algún país sudamericano- requería que uno consultara a la agencia desde el hotel al que uno podría llegar hasta que tipo de clima iba a encontrar. Hoy, el internet nos permite escoger el hotel en el que vamos a estar mirando las habitaciones con una cámara de 360 grados que se pasea por cada rincón del hotel. Si eso no nos basta podemos encontrar cientos de experiencias previas que otras personas han escrito describiendo que tan placentera ha sido su estadía en dicho hotel. Así nos enteraremos –de antemano- que el hotel está refaccionando los pisos superiores o que el ruido de la calle no termina hasta las 5 de la mañana.

Siempre hubo guías turísticas de las distintas ciudades del mundo, pero hoy están disponibles con lujo de detalle y gratis en internet. Es más, las propias ciudades ofrecen mucha información para el viajero potencial haciéndonos más fácil decidirnos que destino escoger para nuestro próximo viaje. Antes mucha de esta información estaba únicamente disponible de manera fácil en las agencias de viaje. Ellas sabían que hoteles si valían la pena y que lugares uno debía evitar. Ellos eran los especialistas en encontrarte los vuelos más directos cuando había que irse a lugares muy remotos. Hoy todo eso lo podemos hacer por internet. Sólo basta tener un poco de paciencia y uno encontrará toda esa información disponible. Como siempre no todos los consumidores son iguales y habrá más de uno que muchas veces prefiere utilizar los servicios de una agencia porque son viajes de último minuto o porqué el dinero no sale de nuestro bolsillo como puede ser un viaje de trabajo y por lo tanto uno está dispuesto a pagar por la comodidad que alguien sea quien vea los detalles.

La decisión de LAN y TACA de reducir la comisión que ellos pagan a las agencias como un porcentaje del valor del boleto aéreo permitirá ofrecer boletos más baratos para quienes quieran comprarlos directamente vía el website de dichas empresas. Obviamente las agencias quieren impedir esto pero la razón está del otro lado de la mesa. Los puestos de trabajo que un mercado más competitivo exige reducir en un sector declinante de la economía aparecerán en otra manera. De repente podrían asesorar a los gobiernos regionales a mejorar sus portales en internet para atraer turistas. Échenle una mirada para vean lo flojos que están.

Es curioso recordar que el negocio de agencias de viajes nació gracias a la tecnología que hizo posible abaratar los costos para que la aviación pueda ser comercial. Hoy, otro avance tecnológico les empieza a decir adiós. Seguramente algún otro desarrollo de la tecnología podrá crear nuevas áreas para que aparezcan nuevos negocios vinculados a la facilitación de los viajes y el turismo. En unos años el viejo dicho será: negocio que se duerme se lo lleva el internet.

Publicado en El Comercio, Enero 11, 2007

Friday, January 05, 2007

Corrección al articulo sobre el BCRP

Me acaba de enviar el gerente de estudios económicos del BCRP un email donde corrige algo que había pasado por alto. En Diciembre de 2005 el Directorio del BCRP modificó el esquema de inflation targeting pasando de una meta que debe cumplirse en diciembre de cada año a una meta que debe cumplirse de manera continua.
Esto hace aún más difícil de entender entonces porqué el Directorio previo del BCRP no actuó de otra manera.
Curiosamente ayer el BC de Chile modificó esta parte de su esquema de inflation targeting pasando a que sólo les importa lo que pasará en 2 años dándose mucha mayor flexibilidad. Además cambiaron de un esquema en que sólo les importaba un rango (2-4%) a un esquema en que buscan que la inflación esté cerca de 3% +/-1%.

¿Quién incumplió la meta de inflación?

El nuevo directorio del BCRP se estrenó incumpliendo la meta para el 2006. Pero ojo con esta afirmación pues a nuestro juicio la pistola humeante está en otras manos. Primero veamos los hechos. En efecto, la inflación para el 2006 fue sólo 1.14 por ciento por debajo del rango meta que establece que la inflación debe estar entre 1.5 y 3.5 por ciento. Aun no se ha conocido cual es la posición o explicación oficial del BCRP así que permítanme explorar sobre el tema. Lo primero es que el Perú como lo ha afirmado el nuevo jefe del INEI presenta la inflación más baja de la región. Para dicho funcionario esto es un éxito, para nosotros nos llama la atención que el jefe del INEI opine sobre los datos que produce, creemos que debe limitarse a informar sobre los datos que elabora si es que quiere recuperar credibilidad y autonomía.

En segundo lugar, aunque para muchos resulte raro decir que tener menos inflación es malo, lo cierto es que debemos entender que el encargo que se le ha dado al BCRP es que mantenga la estabilidad monetaria y para ello no sólo es importante que el nivel de la inflación sea bajo sino que esté dentro de un rango relativamente estrecho. Para que me entiendan todos, estaríamos sumamente disgustados con la gestión del BCRP si la inflación fluctuara entre –5 por ciento y +5 por ciento, aunque en promedio esta fuera cero, ¿o no?. Es por ello, que la noticia que la inflación del 2006 se “salió” del rango comprometido por el BCRP no es sino una mala noticia. Lo ideal sería que el BCRP sea capaz de mantener su compromiso.

En tercer lugar, el BCRP en setiembre de 2006, con la mitad del nuevo directorio nombrado, anticipó que la inflación estaría por debajo del rango en la primera mitad del 2007. Esto es importante porque este cambio de visión fue uno de los más significativos entre el reporte de inflación de mayo y el de setiembre. En el de mayo los modelos de pronóstico del BCRP señalaban que la inflación estaría –sin duda- por encima de 1.5 por ciento durante el 2007. ¿Fallaron los modelos o es que algo realmente inesperado ocurrió entre mayo y setiembre que modificó por completo el pronóstico?

Atando cabos es importante señalar la difícil tarea del BCRP de mantener estabilidad monetaria –medida por la variación del IPC de Lima- cuando dicha canasta de productos es altamente volátil por el enorme peso de los alimentos dado que somos una economía de bajos ingresos. Con alguno de los actuales directores del BCRP conversamos sobre la posibilidad que el compromiso del BCRP no sea únicamente para que la inflación que cierra el año esté dentro de un cierto rango sino que este compromiso sea permanente. Esto haría aún más difícil el cumplimiento de dicha meta. pero esto podría evitar que el BCRP esté tentado a querer lucir bien en la foto de fin de año, tal como se hizo el 2005.

Nadie duda de la capacidad del BCRP de cumplir su compromiso pero resulta por lo menos curioso que el incumplimiento sea en el año en que se cambia el directorio. Esto podría ser una razón más para que el período de todo el directorio del BCRP no coincida con los plazos del Ejecutivo. Difícilmente se le puede achacar al actual directorio el incumplimiento de la meta. Recordemos que el efecto de las decisiones de política monetaria no es instantáneo. Hay un rezago de varios meses y es por ello que es tan importante que el directorio del BCRP tenga los ojos en el horizonte sin que el fin de su mandato haga cambiar sus decisiones.

Publicado En El Comercio, Enero 4, 2007

Thursday, December 21, 2006

Asalto a la educación

Como profesor puedo entender que un alumno se resista a ser evaluado. Ellos tienen miedo a que se haga evidente que no han dedicado tiempo a aprender los temas que se discuten en clase. Pero que un profesor no quiera se evaluado eso si es algo que no puedo entender. Obviamente que es incómodo que alguien nos pida que uno como profesor demuestre que aun conoce de lo que enseña. En realidad, lo normal es que en cualquier empresa los trabajadores sean permanentemente evaluados. Para todo fin práctico nosotros los profesores también somos empleados de una universidad, un colegio o alguna entidad educativa.

Cualquier evaluación a un trabajador puede tener por lo menos dos objetivos: una primera es saber que conocimientos o habilidades si posee y cuales no; otra posibilidad es utilizar esta información dentro de un sistema de incentivos y penalidades. El gobierno ha sido claro en que la evaluación de los docentes tendrá como objetivo solo lo primero. Se ha insistido en que no habrá castigos. Porque de lo que se trata es saber que es lo que no saben los maestros de nuestros hijos y poder preparar capacitación que les permita nivelarse. El Presidente García incluso insistió en que se iba a tener mucho cuidado en que el nivel de las preguntas permita discriminar eficientemente cuales son dichas carencias. Públicamente se comprometió a que no habrían preguntas que nadie podría responder.

Nada de esto ha servido. Según las informaciones que se tienen algunos maestros robaron la prueba y luego ellos u otros la publicaron en Internet para que la baje cualquiera. Como resultado de estos hechos el examen a los docentes ha tenido que ser postergado. El SUTEP en lugar de salir a condenar los hechos y exigir que la capacitación que el Estado le ofrece a sus maestros sea más apropiada a las verdaderas necesidades de los maestros, ha preferido celebrar el hecho delictivo denunciando que han sido los propios funcionarios del Ministerio de Educación quienes filtraron

Más allá de todo este lío de si hubo robo o no creo que es importante señalar que este examen -si es que finalmente se da- sirve para mejorar la política de capacitación a los maestros en tanto y en cuanto el Ministerio sea capaz de organizar apropiadamente los cursos que permitan llenar los vacíos. Pero esto podría chocar con los incentivos más simples a los que responden una buena cantidad de maestros. Para ellos el trabajo de maestro les permite tener un horario más corto que el del resto y por lo tanto mayor tiempo libre para dedicarse a otras actividades. En muchos casos este tiempo se dedica a otro trabajo y por lo tanto mayor tiempo dedicado a capacitación puede ser un problema. Mucho más si es que estas nuevas capacidades no van a volver a ser evaluadas y peor si es que de nada vale –en términos de remuneración o algún intangible- ser mejor profesor.

Pero donde si se puede dar algún cambio es en la percepción tan favorable de los padres respecto de la calidad de la educación que reciben sus hijos. Más de 7 de cada 10 padres de niños entre 6 y 11 años que van a escuelas rurales responden que sus hijos saben leer y escribir aunque esto es claramente falso. Ojalá que los padres entiendan que la educación que están recibiendo sus hijos servirá de poco o nada. Que el esfuerzo de levantarse todos los dias y mandar a sus hijos al colegio no les permitirá a los hijos de quienes viven en situaciones de pobreza salir de la misma. En estas semanas de pelea entre el Ministerio y el SUTEP el silencio cómplice de los padres es algo que tampoco termino de entender. Ellos deberían ser los primeros en denunciar el asalto a la educación de sus hijos.


Publicado en El Comercio, Diciembre 21, 2006

Impuestos: Entre la eficiencia y la equidad

Todo impuesto es una distorsión porque separa el precio que recibe el que vende un bien o presta un servicio y el precio que paga quien consume dicho bien o servicio. Cuando usted le echa gasolina a su auto, del dinero que paga sólo una parte va al dueño de la estación de servicio. El resto va a manos del Tesoro Público. Pero alguna vez se ha preguntado usted cuánto le cuesta cobrar ese impuesto al Tesoro Público. En el caso de la gasolina la respuesta es poco o nada. Pero eso no es necesariamente cierto en el resto de impuestos.

Esta semana el MEF flotó la idea de cobrar impuestos a los intereses generados por los ahorros depositados en el sistema financiero peruano. La idea era parte de una renovación del sistema tributario peruano que el MEF quiere hacer con la lógica de hacerlo más equitativo, es decir, que paguen más quienes más tienen. Hasta aquí todo suena bien, el problema es cómo se logra dicho objetivo. Dentro de la lógica del MEF era imprescindible en la batalla contra las exoneraciones ciegas y poco eficientes cortar en ambos lados de la torta. Así como estaban dispuestos a quitar las exoneraciones que hoy tienen las zonas de selva en cuanto al pago del IGV por la comercialización de combustibles, también deberían cortarse los beneficios de la exoneración al impuesto a la renta a aquellos que generan renta a través de ganancias de capital. En palabras más simples, si tienes inversiones en bolsa, bonos, ahorros, o cualquier otro instrumento financiero y ganas dinero más allá de lo que invertiste, deberías pagar impuesto a la renta. Y la idea era gravar a todos para evitar castigar a alguna forma de ahorro en desmedro del resto. Sin duda el MEF quería ser políticamente correcto. Insisto hasta la intención sólo aplausos.

El problema está en la implementación de estas medidas. Déjenme regresar a la pregunta sobre cuanto le cuesta al Tesoro Público recaudar los impuestos. Si por alguna razón el costo fuera mayor a lo recaudado claramente no es un impuesto que valga la pena. En el caso de la gasolina, los griferos depositan en la cuenta del Tesoro Público y no se requiere de un sistema especialmente diseñado. No hay cálculos complicados que hacer pues el impuesto es simplemente una parte del precio de venta. Pero muchas veces el costo está más allá de cuanto le cuesta establecer un sistema de pago de dicho impuesto. Si pusiera un impuesto a los seguros de vida emitidos en el Perú estoy incentivando que las personas tomen seguros de vida emitidos fuera del Perú porque sólo por el hecho de firmar con una compañía peruana tendría que pagar 19% más. ¿Puede la SBS controlar compañías de seguros extranjeras que ofrezcan seguros de vida en el Perú? La respuesta es no. Si pusiera impuestos a las rentas que generan los ahorros, ¿quiénes serían los que pagan? Lo más probable es que sean los menos sofisticados en su forma de ahorrar. Entre ellos están no sólo mis abuelos sino el propio Estado. Uno de cada cuatro soles depositado en el sistema bancario es del Estado. El MEF planteó cobrar este impuesto sólo a aquellos con depósitos por encima de S/. 7,000. La respuesta lógica de cualquier ahorrista, inclusive del no muy sofisticado es eludir el impuesto dividiendo sus cuentas. Entonces el impuesto no sólo representa un costo financiero para el ahorrista sino un costo de transacción. El contribuyente incurrirá en dicho costo siempre y cuando le convenga hacerlo. En la lógica del MEF, la recaudación iba a ser tan pequeña que nadie se iba a tomar la molestia de evitar su pago, como lo que pasa con el ITF.

La primera lección en cualquier curso de política fiscal es que hay que tener impuestos equitativos pero eficientes. ¿No es que el ITF iba a forzar a que los independientes de altos ingresos paguen impuestos? ¿Quién no está pagando impuestos? La política fiscal no sólo debe ser fruto de lo políticamente correcto.


Publicado en El Comercio, Diciembre 14, 2006

Thursday, December 07, 2006

Informe Bancarizacion en el Peru

Informe sobre Bancarizacion en el Peru preparado para la SEGIB

Viñetas desde Arequipa

Abro mis notas de CADE y encuentro marcadas algunas frases que quisiera compartir con ustedes. La primera es sobre que tan bueno es ser un país diverso. Mejor dicho que tanta rentabilidad podemos obtener de tener multiplicidad de climas y alturas en una misma región. Si bien puede ser admirable que en una zona relativamente pequeña podamos cultivar una diversidad de productos lo que importa en realidad es pasar la prueba del mercado. Aunque está lejos de ser verdad, pero si yo pudiera cocinar sólo una porción de 30 platos distintos no podría poner un restaurante. Necesito escala de producción. Necesito un mercado interesado en pagar por mis habilidades. ¿Qué gano del hecho que puedo producir las más sabrosas alcachofas si no tengo una escala que interese al mercado? ¡Estas alcachofas no las está sembrando Picasso!

La segunda es sobre una afirmación que hizo el presidente del BID referente a que 40 de cada 100 nuevas pequeñas empresas peruanas desaparecen antes de haber cumplido un año. Es más, apenas 15 de cada 100 sobreviven tres años. El señaló que el BID estaba muy interesado en reducir esas cifras. Lamentablemente no se explicaron las causas por las cuales dichas empresas quiebran ni tampoco cual era algún punto de comparación. Buscando estadísticas encontré que en EEUU al cabo del primer año 20 de cada 100 nuevas firmas salen del mercado y luego de tres años esta cifra sube a 45 por ciento. En Canadá las cifras son 33 de cada 100 nuevas firmas no pasan el primer año y 50 de cada 100 pueden festejar su tercer cumpleaños. Ojo que los datos de Perú incluyen a empresas informales mientras que no es así en los otros dos países. Así es que pongamos un grano de sal a la comparación.

Pero lo importante es saber porqué quiebran estas empresas en el caso de Perú. ¿Es por razones macroeconómicas, por razones específicas a la industria, o son razones específicas a las propias empresas? En los estudios típicamente se encuentra que aquellas empresas de mayor tamaño tienden a ser más resistentes a los problemas iniciales. ¿Qué factores impiden crecer a las pequeñas nuevas empresas que sobreviven su primer año en el Perú? ¿Es realmente malo que nuevas empresas quiebren? De repente no evaluaron bien su proyecto, no tienen a las personas idóneas para manejar la empresa, o de repente no tienen suficiente respaldo financiero para iniciar la aventura de la empresa propia.

Una tercera es la reflexión más general sobre lo discutido en la CADE. ¿Porqué se ha avanzado tan poco en materia de inclusión en los últimos años? Ayer en la presentación del último libro del Banco Mundial el presidente García fue muy enfático en señalar -citando a Galileo- que a pesar que hay malos gobiernos, que hay malas coyunturas internacionales y demás adversidades hoy somos un país más inclusivo que el que teníamos hace 50 años. Si bien eso es indiscutible, la comparación relevante es si el Perú ha hecho más o menos que sus pares en esos 50 años. Pero si algo positivo salió de la reunión en Arequipa fue que los peruanos debemos dejar de mirar el pasado y construir el futuro. En ese sentido, en la CADE hubieron propuestas interesantes para mejorar la gestión y la intervención del Estado. Por ejemplo, Gustavo Yamada propuso retirar el velo que hoy existe entre los que optan por estudiar en las instituciones de educación superior e informar sobre el retorno de esa inversión a través de una encuesta. El Estado podría mejorar el funcionamiento del mercado educativo brindando mayor información a quienes están detrás de la oferta y de la demanda. Es momento de ver como Estado y mercado pueden complementarse en lugar de suplantarse.

Publicado en El Comercio, Diciembre 7, 2006

Monday, December 04, 2006

La CADE de los excluidos

Hoy empieza el CADE donde se discutirá sobre Inclusión y Desarrollo para Todos. La lógica detrás de todas las presentaciones de la conferencia es que el Perú es lo que hace mucho se llamaba una economía dual. Es decir, un país con dos tipos de ciudadanos. Unos que tienen un mayor acceso a mercados e infraestructura y otro grupo de la población que sólo tiene un acceso muy limitado a la potencia del mercado y a la infraestructura. El primero de ellos se beneficia notablemente cuando existe un favorable entorno internacional y puede protegerse cuando éste desaparece. Mientras tanto, el otro grupo sencillamente no la ve. Para ellos que China esté creciendo hace dos décadas a 10 por ciento sencillamente no importa. Ese mercado no es ni por asomo su mercado. En realidad su mercado es tan pequeño que sus “empresas” típicamente no tienen más de dos trabajadores incluyendo al dueño y algún familiar.

Asimismo, el grupo de los incluidos accede a infraestructura de todo tipo. Sus viviendas son parte de la red de agua y desagüe, llegan a su lugar de trabajo utilizando calles asfaltadas, se comunican por celular con sus hijos y a la noche se duermen viendo TV. Del otro lado del río, los excluidos no tienen agua o desagüe y buena parte de sus problemas de salud están asociados a ello, caminar “aquicito no más” dos horas puede ser cosa de todos los días, y sólo una pequeña proporción tienen acceso a alguna forma de comunicación. Para este último grupo la discusión para rebajar el costo de la renta básica es irrelevante. Menos de 15 por ciento de hogares rurales pobres tienen acceso a electricidad.

Leía el otro día un trabajo de dos profesores de MIT que comparaban los hábitos de consumo de los extremadamente pobres alrededor del mundo. Al igual que en el resto del mundo nuestros compatriotas que viven con menos de un dólar por día no dedican todo su ingreso a comida. Es más, usan ineficientemente sus recursos pues no compran lo más nutritivo que está a su alcance. Los peruanos destacaban entre muchas cosas porque más del 70 por ciento tenían radio y casi 10 por ciento tenía televisor. Esta última cifra sube a casi 50 por ciento si miramos los hogares extremadamente pobres que viven en zonas urbanas. Sin embargo, y por obvias razones nuestros pobres extremos peruanos son quienes tienen menos bicicletas. Además destacamos porque la principal fuente de crédito es el fiado de la tienda en el caso de los pobres rurales y los parientes en el caso de los pobres urbanos. A diferencia de lo que pensaba, son relativamente pocos los adultos que han migrado (15 por ciento) desde que nacieron o que han migrado para buscar trabajo (7 por ciento).

Mientras los primeros están preocupados por el clima de negocios, a los otros una alteración drástica en el clima puede significar una reducción abrupta en sus ingresos (por el efecto de la helada en sus cosechas) o en sus activos (mueren sus animales, o se vuela el techo que recién pusieron). Frente a esta enorme brecha entre estos mundos viviendo al interior de un mismo país la pregunta obvia es qué hacer. Me imagino que la CADE intentará varias respuestas así que no ofrezco ninguna aquí.

Termino con dos anécdotas. El otro día me contaban que Foncodes había colocado letrinas en un pueblo a las afueras de Cajamarca y la gente en lugar de utilizarlos como tal los usaba como almacén para sus herramientas pues era el único lugar con techo. Ayer, mi hermano que trabajó como médico rural por varios años, contaba que entre sus hazañas más interesantes era haber sido el primer médico en llegar a un par de distritos del Perú. Me pareció increíble que hubiera algún distrito (entre los más de 1831 distritos existentes) que jamás hubiera sido visitado por médico alguno. Me imagino que eso es lo que llamamos ausencia del Estado.

Publicado en El Comercio, Noviembre 30 , 2006

Thursday, November 23, 2006

Particularismo político

Para cosas tan simples como escoger que comemos el domingo en familia tenemos siempre dos formas de hacerlo: o una sola persona decide por todos y los demás aceptan o protestan, o por el contrario cada uno pide lo suyo y quien cocine tendrá que tener la habilidad de Gastón Acurio para hacer múltiples platos en una misma mañana. Esto que suena a broma es lo que hacemos a nivel del gobierno central y regional. Una opción para gobernar es hacerlo descentralizadamente donde son varias las autoridades quienes deciden que es lo mejor que se puede hacer con un determinado presupuesto, o el gobierno central decide por los demás. Cada una de las formas tiene elementos positivos y negativos.

Para empezar una decisión centralizada puede ser más eficiente pues podrá tomar en cuenta mucho más información que si varias cabezas estuvieran decidiendo cada uno por su cuenta con información limitada a su entorno local. Asimismo, podría ser más económica porque los costos de una decisión para varias zonas del país se hacen pagando una sola vez, en lugar de hacer una serie de estudios individuales que pueden terminar sumando una cifra mucho mayor. Otro beneficio es que puede llevar a decisiones más coherentes. Por ejemplo, si voy a fomentar el desarrollo de la sierra exportadora más vale que la región colindante invierta en la infraestructura necesaria para que dicho desarrollo sea posible.

No obstante todo lo anterior las decisiones centralizadas también están llenas de potenciales problemas. En primer término son potencialmente poco democráticas pues las decisiones podrían no tener nada que ver con las preferencias locales. El gobierno central podría preferir que los recursos de determinada región se utilicen en mejorar la carretera que la atraviesa mientras localmente se prefiere que dichos recursos vayan a establecer un mejor sistema de postas de salud. Como los recursos son siempre escasos necesariamente se tendrá que optar.

En segundo lugar, las decisiones pueden estar teñidas de un manejo politizado. Se puede querer premiar con mayores recursos a las zonas que si votaron por el gobierno o castigar ya sea con menores recursos a aquellas localidades donde sus votos fueron más escasos. Claramente esto no tiene nada de eficiente o coherente. Finalmente, el contexto local muchas veces es un ingrediente esencial en una decisión acertada. Por poner un ejemplo, currículos educativos que no se moldean a las particularidades de las comunidades a las cuales van dirigidos pueden resultar en iniciativas poco eficaces.

En el Perú hemos optado desde hace unos años reiniciar el proceso de descentralización y la semana pasada hemos votado para renovar a los presidentes regionales. Los resultados muestran que los partidos nacionales tienen más de partidos que de nacionales. Su presencia en el escenario regional es muy limitado. El APRA tiene 4 presidentes regionales, UPP uno solo, Unidad Nacional ninguno. Y entre esos tres partidos controlan 97 de 120 escaños en el Congreso. Y nadie quiere admitir la derrota, patético, ¿no?

El riesgo de estos resultados está en que se puede caer en lo que se llama particularismo que no es otra cosa que en lugar de preocuparse de atender grandes prioridades nacionales el gobierno central se ve obligado a resolver pequeños conflictos locales. Los estudios muestran que niveles intermedios de particularismo están asociados a mejor calidad de instituciones y por lo tanto a mayor nivel de desarrollo. La pregunta del millón es si la derrota de los partidos nacionales nos lleva a demasiado particularismo y por lo tanto a menor desarrollo. Mi apuesta es que así es. Ojalá me equivoque.

Publicado en El Comercio, Noviembre 23, 2006

Monday, November 20, 2006

El Directorio del BCRP

Empecemos por una premisa básica: el directorio del BCRP no es un club de políticos jubilados. El hecho que los partidos políticos representados en el Congreso escojan a tres de sus siete miembros no es para darle “empleo” a sus miembros que peinan más canas. La razón de ser que el Congreso tenga esta responsabilidad es por la simple razón que estamos en una democracia y los ciudadanos delegamos en nuestros representantes algunas decisiones. En particular, lo único que los ciudadanos le pedimos al Banco Central y que así está estipulado en su Carta Orgánica es la defensa de la estabilidad monetaria. Así de sencillo.

El problema es obviamente cómo escoger. Algunos quisieran que se exija que sólo vayan personas con amplios estudios de economía y finanzas, otros quisieran que fueran académicos de prestigio, otros podrían sugerir que vayan personas vinculadas a la banca. Finalmente, otros podrían exigir que los candidatos hayan administrado una empresa para que tengan los pies en la tierra a la hora de decidir sus políticas. Al igual que en la elección de los congresistas no podemos poner requisitos porque sería anti-democrático. Obviamente que los ciudadanos confiamos en que los miembros del Congreso de la República entenderán la importancia de esta elección y no tomen el tema como mi hijo menor hacía cuando juntaba el álbum del mundial: “yo te doy esta figurita y tu me das esta otra”.

Los miembros del Congreso deben reflexionar sobre cual es el rol del Banco Central antes de completar su directorio. A mi juicio son dos las principales responsabilidades. Para empezar el Banco Central debe ser el garante de la estabilidad monetaria. En segundo lugar, son una voz calificada e independiente que debe señalar con claridad los potenciales problemas que las acciones del Ejecutivo o del Legislativo puedan provocar en el buen funcionamiento de la economía. Por esta última razón me parece que la decisión del Ministro Carranza de evitar que miembros del Ejecutivo sean parte del directorio es saludable. Recuerden que el BCRP debe emitir una opinión sobre el Marco Macroeconómico Multianual que prepara el MEF. Antes era impensable esperar una opinión independiente si el propio viceministro de Hacienda era parte del directorio. ¿Acaso podría opinar que la política fiscal dejaba mucho que desear? Por eso la gran mayoría de los países en el mundo han ido tratando de hacer más independientes a sus bancos centrales. La lucha contra la inflación que antes era un flagelo característico de América Latina se empezó a derrotar cuando los bancos centrales se volvieron independientes del Ejecutivo.

En plan de sugerir cosas concretas de repente valdría la pena que los congresistas entren a las páginas web de los bancos centrales de la región con mayor prestigio y constaten que una amplia mayoría de los directores son destacados economistas con doctorados en las más prestigiosas universidades del mundo y no políticos muy distinguidos pero que difícilmente podrán aportar en medio de una crisis financiera internacional o de una corrida bancaria local. Hoy el debate en los directorios de los bancos centrales es mucho más técnico y complejo que el de hace 10 años. Habría que pensar que si uno tuviese bajo su responsabilidad escoger este verano quien va a ser el salvavidas de la playa en la que se van a bañar sus hijos probablemente optaría por el mejor nadador, o por lo menos pensaría dos veces en escoger al barrigón en bermudas sólo porque es amigo del dueño del club.

Publciado en El Comercio, Noviembre 16, 2006

Thursday, November 09, 2006

Transparencia si, control no

La semana pasada decidí no sumarme a las editoriales que rechazaban el proyecto de fiscalización a las ONG porque ingenuamente pensé que los congresistas de todas las tiendas entrarían en razón y abandonarían la idea. Pero no ha sido así. Por el contrario, han surgido más voces defendiendo la idea que las ONG deben ser no sólo obligadas a registrarse ante la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI) sino que además deben estar sujetas a que la APCI les de el visto bueno para seguir operando siempre y cuando sus proyectos estén “en armonía” (es decir, ¿alineados disciplinadamente?) con lo que el gobierno de turno tenga como objetivos para la cooperación internacional.

El gobierno y algunos legisladores de la oposición confunden el rol del Estado en exigir que estas asociaciones privadas informen sobre las fuentes de su financiamiento y el destino de dichos fondos. Según este grupo, de esta manera se podrá saber si esta parte del sector privado no está haciendo cosas en contradicción con los objetivos del gobierno. ¡Qué frescura! Si alguno de nosotros quiere poner su ONG dedicada a ir en contra de la política del gobierno utilizando el espacio que la Constitución nos confiere a los ciudadanos para expresarnos con libertad, ¿el gobierno de turno debería censurarnos? ¿Acaso tiene sentido creer que el gobierno de turno conoce cuales son las verdaderas prioridades que necesitan ser atendidas en el país? Por ejemplo, ¿todos debemos preferir los árboles a las minas, o viceversa?

El gobierno debería confiar en el más cruel de los árbitros: el mercado. Por un lado, si alguna ONG hace mal uso de los fondos que alguna entidad cooperante le ofrece lo más probable es que saldrá del mercado pues no le renovarán su confianza. Y si es que hay alguna fuente de cooperación internacional que alivia sus penas enviando dinero a esta ONG será su problema si es que quiere desperdiciar sus fondos. El Estado no puede sancionar a esa ONG por destinar los fondos a usos que a algún funcionario del Estado le parece que está mal. ¿En dónde queda la libertad de contratación?

Por otro lado, si es que alguna ONG tiene la capacidad financiera incondicional y se embarca en un ataque frontal en algún tema específico no será otra cosa que un lobbista más en dicho tema. En esa condición podrán surgir otras ONG que hagan contrapeso a sus posiciones “extremas” o su propia postura extrema hará que el mercado valore poco su palabra porque se sabrá que sus argumentos son más bien ideológicos y no fundamentados. Por último, el Estado podrá utilizar sus recursos para mostrarle a la ciudadanía como los argumentos de dicha ONG son errados o no son convenientes para el país. ¡No puede ser que la herramienta del Estado sea cerrar la ONG!

Sería genial que la APCI informara cuantas ONG cierran. Así como es muy ilustrativo saber que tipo de empresas cierran, sería igual de interesante conocer porqué algunas ONG no tienen más remedio que cerrar sus puertas y salir del mercado.

¿Por qué los congresistas no empiezan pidiendo información a los gobiernos regionales y municipales sobre las usos que les dan a los fondos públicos que reciben? Ahí si hay necesidad de armonizar, fiscalizar y vigilar. El que se construyan monumentos al dinosaurio no está en “armonía” con las necesidades de la población. Si algún privado quiere hacerlo con su plata y en su jardín, a lo más sentiremos lástima por sus vecinos pero está en su derecho. El gobierno debe entender que sólo puede controlar los fondos públicos. No dejemos pasar una ley así.

Publicado en El Comercio, Noviembre 9, 2006

Thursday, November 02, 2006

Audacia y Liderazgo

Me pareció excelente escuchar al Presidente García señalar que en el fracasado intento de llegar a una Ley General de Trabajo lo que había faltado era la voz de los que hoy no tienen voz: los trabajadores que no son formales ni sindicalizados. Es imposible pretender que el Consejo Nacional de Trabajo represente a todos. Los líderes sindicales tienen una visión cortoplacista y no terminan de entender que la actual legislación laboral los lleva inexorablemente a ser un club con cada vez menos socios y por lo tanto con cada vez menos importancia económica y política. Es prácticamente inútil pretender que se pueda formar una asociación de subempleados y por lo tanto le corresponde al Estado -al gobierno de turno- llevar la voz de quienes no están invitados a esa mesa de concertación de políticas.

Sin embargo, todavía algunos creen que el país reducirá sus niveles de informalidad con tasas de crecimiento altas y sostenidas. Claro que eso ayuda pero hace falta audacia y liderazgo de quienes hoy tienen el control de las iniciativas legislativas. Muchos dicen que nada de esto es políticamente posible. ¿Cómo el APRA de Negreiros va a ir en contra de los intereses de los sindicatos? La opción es seguir sin intentar cambio alguno, dejando en el camino no miles sino millones de trabajadores y sus familias sin acceder a mejores condiciones de trabajo, a poder sentir que con su trabajo se han ganado el derecho de pasar unos días de vacaciones.

Como señalé hace unos días en la primera reunión del MEF con los empresarios para intercambiar ideas sobre como alcanzar un mejor marco tributario me parece que en el debate tributario se ha puesto en una errada posición. No podemos permitir que la discusión de exoneraciones sea vista como un intercambio de figuritas, le quito una a los pobres y una a los ricos. Para empezar y como bien ha salido ayer a puntualizar el MEF hay algunas exoneraciones como la del IGV a los créditos bancarios que jamás afectará a aquellos de mayores ingresos o a los dueños de los bancos. Muy por el contrario sólo afectarán a los que siendo de menores ingresos acceden a créditos de los bancos. Me parece excelente que se diga con absoluta claridad que esta exoneración tiene sentido económico y por lo tanto no está en discusión.

No obstante ello, creo que si falta de parte del MEF una posición mucho más firme con respecto a que lo que hace falta eliminar son aquellas exoneraciones que no tienen justificación económica de estar vigentes. Es más, muchas de estas exoneraciones generan que el Estado esté contribuyendo al negocio de algunos mafiosos, como es el evidente caso de los combustibles en la selva.

En el debate de la exoneración a las ganancias de capital en la bolsa también percibo que falta de audacia y liderazgo. En un interesante seminario organizado por Procapitales un experto chileno señaló que (1) no se puede ir contra la nueva realidad internacional donde la mayoría de países no gravan estas rentas si es que queremos ser parte del mercado mundial de capitales y, (2) lo que falta es que el impacto de dichas exoneraciones llegue a las empresas medianas y pequeñas. Es decir, falta que el MEF y los actores del mercado financiero discutan como atender a los excluidos de este mercado. Así como pasa en el mercado laboral, en el financiero hay una enorme mayoría de empresas peruanas medianas y pequeñas que no acceden a los beneficios de que nuestra economía esté integrada al mundo. Ese es el verdadero problema a resolver, no si podemos recaudar un poco más.


Publicado en El Comercio, Noviembre 2, 2006