Thursday, May 31, 2007

Beneficios del prepago de deuda

Es difícil regresar de París de mal humor, pero el Ministro Carranza regresó especialmente contento la semana pasada pues logró que los países miembros del llamado Club de París acogieran con simpatía la propuesta peruana de repagar algo más de 2,600 millones de dólares. A fines de junio sabremos si los países aceptan en firme este ofrecimiento del gobierno peruano, pero todo hace suponer que no habrá mayores complicaciones.

Para entonces el Perú podrá mostrar indicadores mucho más sólidos. Lo usual en la comparación internacional es mirar el ratio de deuda externa con respecto al PBI. Este indicador compara el tamaño de la deuda acumulada por un país con respecto al valor de los bienes que produce en un año. Esa comparación es medio extraña pues compara un flujo (PBI) con un stock (deuda externa). Sea como fuere, el Perú por mucho tiempo no podía bajar dicho ratio a menos de 50 por ciento. Desde el punto de vista de una familia era como si para cancelar la deuda se necesitara la mitad del total de ingresos que una familia pudiera lograr en un año. Luego de varios años de crecimiento de los ingresos fiscales se ha logrado que ese ratio baje significativamente. Se espera que dicho ratio esté bordeando el 20 por ciento al final del año.

En términos de estándares internacionales ese número era alto. Argentina y Brasil, que no tienen grado de inversión, tienen ratios de deuda sobre PBI de más de 70 por ciento. Chile y México, que sí tienen grado de inversión, tienen ratios que no superan el 10 y el 25 por ciento, respectivamente. No es lo mismo ser parte del mundo de economías emergentes que de las economías desarrolladas. Nuestra capacidad de endeudamiento con respecto a nuestros ingresos es sin duda mucho menor a la de dichos países. Por eso no debe sorprender que Japón tenga un ratio de 180 por ciento o que Estados Unidos tenga un ratio mayor al 60 por ciento y nadie les diga nada.

Es curioso pero en Perú a muchos les parece mal que el gobierno prepague una deuda. Escuché a un congresista decir que cómo era posible que se dejaran de atender otras necesidades urgentes para pagar antes de tiempo una deuda con países. A muchos les cuesta entender que el gobierno como cualquier persona debe tener un manejo activo de sus obligaciones y que el gobierno debe salir cada año al mercado financiero a buscar recursos. A ninguno de nosotros nos gusta tener que pagar muchas deudas a la misma vez, es más cómodo cuando estas se estiran en el tiempo. Asimismo, es mejor tener que buscar financiar un monto menor dado que los mercados penalizan a quien está demasiado necesitado de fondos. Además, cualquiera estará a favor de pagar menos intereses por la misma deuda. Por estas razones es que el MEF hace estas operaciones.

En realidad el MEF va a cambiar una obligación en dólares a cambio de otra obligación en soles. Al poner una mayor proporción de sus obligaciones en la misma moneda en la que recibe sus ingresos el gobierno reduce el riesgo cambiario. Sin embargo, dicho riesgo es trasladado a quien compra esa deuda. Si las AFP quienes adquieren dichos bonos, pero los trabajadores les pedirán su jubilación en dólares entonces serán los trabajadores quienes asuman dicho riesgo. Sería interesante que antes de que oficialmente se nos otorgue el grado de inversión el Perú pueda empezar a emitir internacionalmente deuda en soles. Es decir, que el riesgo lo tome algún inversionista extranjero. Esta podría ser una excelente oportunidad pues aún la situación de los mercados financieros internacionales es bastante buena, el tamaño de la emisión le daría la liquidez que los mercados internacionales requieren y la percepción sobre el futuro del Perú afuera es claramente positiva. ¿Se animará el MEF a dar el gran salto y hacer del sol una moneda internacionalmente valiosa?

Publicado en El Comercio, Mayo 31, 2007

Thursday, May 17, 2007

Resolviendo urgencias por decreto

Si algo caracterizó al primer gobierno del actual presidente fue su ímpetu desmedido, que era bien resumido por el apodo que se ganó en esos años. Por eso es que resulta tan importante en nuestros países contar con instituciones que sirvan de contrapeso. Muchas veces, no son las instituciones sino sólo ciertas personas en las instituciones las que cumplen dicho rol.

El último jueves el presidente optó por relanzar vía decreto de urgencia el shock de inversiones a través de un tratamiento de shock a una pequeña parte del largo proceso que implica hacer inversión desde el sector público. Una vez más la acción del gobierno recayó equivocadamente en el SNIP. Son cuatro los sectores del Ejecutivo que son responsables de más del 80 por ciento de la inversión pública: agricultura, vivienda y saneamiento, educación y transportes. Estos sectores, luego del decreto de urgencia podrán negociar con el MEF los parámetros bajos los cuales el SNIP les dará el OK para iniciar sus proyectos. Es decir, en lugar de que todos los sectores, todos los proyectos de inversión pública sean evaluados bajo los mismos estándares ahora podremos tener estándares diferenciados. ¿Alguien podría explicarle a la ciudadanía si tiene sentido hacer esto con nuestro dinero? Pongámonos del lado del gobierno y supongamos que lejos de reducirse el nivel de exigencia que hoy tiene el SNIP este se mantendrá. Supongamos que el hecho de evaluar la viabilidad del proyecto mirando únicamente el perfil integral –el cual aún nadie termina de definir- en lugar de mirar el perfil, el estudio de pre-factibilidad y el de factibilidad no reducirá la calidad de los proyectos.

Paso al tema de fondo. ¿Por qué el shock de inversiones no fue lo que se quiso que fuera? ¿Por qué el presidente sigue furioso al ver que la plata sobra, pero lo único que se inaugura son comisiones de alto nivel para ir a resolver los conflictos regionales? ¿Es el SNIP el culpable? La respuesta clara y precisa es NO. Si uno mira la cantidad de proyectos que ya fueron declarados viables por ese SNIP supuestamente paquidérmico encontrará que hay más de 12 mil proyectos a los cuales el SNIP ya les dio el OK y no se ha gastado un sol. Para ninguno de ellos se necesitaba el urgente decreto de urgencia. Obviamente que otra cosa es que los proyectos que este gobierno o los nuevos gobiernos regionales quieren hacer no estén en la lista de los ya aprobados por el SNIP. No hay que confundir prioridades con procedimientos. Lo primero no puede saltar por encima a lo segundo.

Finalmente el presidente ha criticado el centralismo limeño y el ministro Garrido Lecca ha repetido que el SNIP tiene un problema de “limeñocentrismo” en su diseño. En palabras menos complicadas imagino que el presidente y el ministro quieren decir que el SNIP (o mejor dicho el MEF) cree que los gobiernos regionales no son capaces de decidir. Es increíble lo desinformados que están el presidente y el ministro. El SNIP ya está descentralizado desde inicios de este año. Hoy, los gobiernos regionales son los únicos responsables de evaluar y aprobar sus proyectos de inversión pública. Antes había montos que establecían límites a esta facultad. Eso ya desapareció. Así como lo lee.

Me preocupa que el ministro Carranza quien seguro logrará sacar un decreto que parche el decreto de urgencia no haya dicho nada sobre el otro decreto de urgencia. Aquel que exonera el proyecto de Alto Piura de la evaluación del SNIP. Los arqueros son buenos si impiden goles que se disparen con pelotas de fútbol, pero los golazos con pelota de playa son los que echan por tierra su reputación.

Publicado en El Comercio, Mayo 17, 2007

Thursday, May 10, 2007

El club de los formales

Cada uno de nosotros tiene sus propias preferencias respecto a respetar la ley. Hay veces que preferimos respetarlas aunque inclusive nuestros hijos nos pidan lo contrario (DVDs piratas). Otras veces preferimos ignorarlas aunque la pena sea muy alta porque quien se encarga de administrar dicha penalidad no está ahí (exceso de velocidad). ¿Alguna vez se ha preguntado porqué una empresa decide ser formal si en el país la mayor parte de las normas o no se cumplen o no se hacen cumplir?

Más allá de cuestiones éticas o morales y nuestras profundas motivaciones a cumplir la ley hay razones económicas que llevan a tomar dicha decisión o la contraria. En estos días el IFC y CONFIEP han presentado el Municipal Scorecard, algo así como la libreta de notas de las municipalidades. Este trabajo busca hacer visible que tan grandes son los obstáculos que las municipalidades ponen a los empresarios que quieren hacer las cosas dentro de la formalidad. Entre las muchas preguntas que se hicieron en el estudio hay una que cautivó mi interés. Le preguntaron a los empresarios formales por qué se habían formalizado.

Publicado en El Comercio Mayo 10, 2007

La respuesta que resultó ser la razón más importante fue “no pagar multas”, la segunda fue “para cumplir con la ley” y la tercera para “no pagar sobornos”. Es decir, estas empresas no quieren problemas. No es que el ser formal te otorgue una ventaja sino que te evita problemas potenciales. Estas respuestas son interesantes porque cuando se habla de incertidumbre en los negocios esa palabra puede significar muchas cosas. Podríamos entender que la incertidumbre a la que se refiere es que el normal funcionamiento del negocio no debe ser interrumpido por causas ajenas al negocio. Es decir, no quiero dejar de seguir atendiendo a mis clientes porque estos vean un día mi puerta clausurada por la SUNAT, o dejar de abrir el restaurante porque me olvidé de renovar la licencia sanitaria.

Cuando el dueño de ese negocio se sienta a hacer números para ver si conviene o no invertir dinero en esa idea que capturó su atención y que cree firmemente que puede ser una excelente alternativa jamás se pone a pensar en que esas cifras en azul podrían sencillamente desvanecerse por una multa o un soborno no pagado.

Los siguientes dos factores que consideraron como más importantes fueron “obtener nuevos clientes” y “operar a mayor escala”. Desde un punto de vista económico estas respuestas también hacen mucho sentido pues la propia naturaleza de las empresas es crecer y para la mayoría de ellas esto se logra obteniendo lo mejor del resto de empresas relacionadas. Por ejemplo, ahí estarán tus proveedores de bienes y servicios. Desde el que te trae el insumo clave para tu negocio hasta la empresa que repara las computadoras. Si esa empresa que repara computadoras es la mía sólo podré atender a mis amigos si es que no formalizo mis operaciones. Jamás podré soñar con atender ese tipo de problemas a empresas de mayor tamaño si es que yo no soy formal. Es como ser parte del club de los formales. Los beneficios de pertenecer a ese club es que puedes intentar hacer negocio con ellos.

Este indicador es un buen primer paso para ver si las municipalidades están en forma en la competencia por atraer inversión a sus localidades. Ahora que el sueldo del alcalde y regidores depende de la población de repente se animen los alcaldes a entender de manera distinta su verdadero rol de promotores de la inversión en sus localidades.

Thursday, May 03, 2007

La inflación no levanta

Sé que para algunos el título suena a broma, más aún si se trata del gobierno de Alan García, quien aún mantiene el record de haber generado la inflación más alta en el Perú. Lo cierto es que la inflación, ese indicador que antes todos temíamos hoy está literalmente por los suelos. La inflación de los últimos doce meses, según lo acaba de anunciar el INEI, es de –0.08%. Sí así como lo lee: negativa. En realidad, prácticamente cero.

Frente a estos números uno podría preguntarse varias cosas pero la más simple sería ¿y cuál es el problema, por qué no estamos festejando? Lo cierto es que no tener inflación también puede ser un problema. Piensen en cuanto se ha incrementado el costo real de financiamiento. La otra pregunta que inmediatamente nos deberíamos hacer es si esta tendencia va a continuar pues si uno observa la inflación viene cayendo de manera sostenida hace varios meses. Recordemos que en el Perú el Banco Central tiene el compromiso de mantener la inflación en 2% al año con un rango de un punto porcentual para arriba y para abajo. Es decir, el BCRP se siente cómodo mientras la inflación se sitúa entre 1% y 3%. Cualquier número fuera de ese rango llama su atención. Bueno, estamos en esa situación desde que empezó el año. Sin embargo, las propias proyecciones del Banco Central, al menos las que había publicado en su Reporte de Inflación de enero señalaban con claridad que nuestra economía iba a experimentar exactamente lo que estamos viviendo. Los primeros meses del año presentarían cifras de inflación anualizadas cada vez menores y que inclusive entraríamos a zona de inflación negativa tal como ha ocurrido el mes pasado.

Necesitamos entender que hay factores que influyen de manera sólo temporal en la inflación como por ejemplo la rebaja de los combustibles que se revirtió la semana pasada y que seguro será una de las razones para que mayo no repita un número negativo. Otro de los factores que por ahora sigue presionando a la baja es la apreciación del dólar. Mientras el dólar siga “barato” muchas cosas que nosotros compramos estarán más baratas y presionarían a la baja de la inflación. El temido fenómeno de El Niño al final no se ha presentado en su versión más destructiva de la producción agrícola y por lo tanto tampoco hay presiones inflacionarias por límites en la producción.

Sin embargo, el panorama por el lado de la demanda sigue generando tensión en el BCRP. Los indicadores de empleo siguen al alza, la demanda agregada no para de crecer por encima del PBI, los créditos de consumo crecen a más de 25%, pero nada de esto ha hecho cambiar la decisión del BCRP quien esta semana volverá a discutir el tema. Mi apuesta sigue siendo que el BCRP no modificará su tasa de interés.

Mientras tanto, a tres horas de avión, los argentinos siguen intentando controlar la inflación de 10% poniendo controles de precios y tratando de concertar alzas de precios moderadas con los distintos sectores productivos. Obviamente que el resultado será la escasez y la especulación y eventualmente el desembalse de precios. Ese 10% podría ser 15 o 20% si alguien no estuviese dibujando las cifras. El problema mayor es que Argentina emite bonos indexados a la inflación. En realidad, 42% de su deuda total está indexada a la inflación con lo cual cada anuncio de la cifra oficial de inflación vale mucho más que la popularidad en alza de Kirchner. En la práctica, Kirchner está haciendo una confiscación encubierta. Tarde o temprano los argentinos volverán a enfrentar la realidad.

Publicado en El Comercio Mayo 3, 2007

Thursday, April 26, 2007

Vitamina para el crecimiento

En el Perú uno de cada diez trabajadores realiza sus labores en lo que llamamos una empresa mediana o grande (más de 50 trabajadores). Es más, ocho de cada diez trabajadores laboran en microempresas de menos de 10 trabajadores. Seis de ellos en microempresas familiares (hasta 4 trabajadores) y los dos restantes en microempresas que no llegan a tener 10 trabajadores. Si uno mira estas cifras por el lado del número de empresas encontrará que hay más de dos millones de empresas incluyendo a las microempresas familiares. Pero sólo 60 mil son pequeñas empresas y únicamente 5 mil son medianas o grandes.

Esta semana la ministra Pinilla ha presentado el bosquejo de una reforma laboral. El diagnóstico es sencillo. Sólo las primeras 65 mil empresas pueden ofrecer puestos de trabajo formales. De esos que vienen con 30 días de vacaciones, CTS, pensión cuando te jubilas, seguro social y una remuneración por tu trabajo que no puede ser menor que el salario mínimo. El resto de empresas no puede ofrecer tanto a sus trabajadores así que muchas veces este conjunto de beneficios laborales se expresa todo mezclado en una única remuneración, la cual muchas veces está por debajo del salario mínimo.

La pregunta de fondo es cuál es el objetivo que se quiere alcanzar con esta modificación en la legislación. Una opción es ampliar el universo de empresas y trabajadores formales con un fin meramente de ampliar el potencial de recaudación tributaria. Otra posibilidad es que estas medidas sirvan para mejorar la protección social de los trabajadores. En este debate regresa la misma pregunta de siempre: ¿por qué las empresas contratan de la forma como contratan? ¿Abusan de la ley o es que la ley abusa de ellas? Son muy poco productivas y por eso no pueden satisfacer la alta valla que la ley les impone, o es que simplemente frente a un Estado incapaz de hacer cumplir sus normas optan por ser más productivas evitando o eludiendo cumplirlas. Es decir, compiten deslealmente con el resto de empresas formales.

Me parece interesante la propuesta de la ministra en el sentido de apostar porque las empresas deberían irse graduando de tamaño. Pero lo que hace falta en la propuesta es que existan incentivos para crecer. Es decir si va a seguir siendo más rentable para un empresario tener dos empresas chicas que una del doble de tamaño porque la ley para las chicas es mejor, entonces estamos por mal camino. Es indispensable que el marco legal tributario y laboral promueva que a las empresas prefieran ser más grandes. Se necesita que alguien les de una vitamina de crecimiento porque de lo contrario si siguen del tamaño que tienen jamás podrán ofrecer un trabajo formal o permanente.

El tamaño de las empresas también depende del tamaño de los mercados que atienden. Si todo el mundo compra DVD piratas sencillamente el mercado de proyección de películas en el cine será tan pequeño que no más de dos empresas tomarán lo poco que queda de dicho mercado. O tendrán que mirar a otros mercados para poder sostener el tamaño de la empresa. Es por ello que es tan saludable que el Presidente García haya aceptado ir a Washington a buscar que los congresistas demócratas destraben la ratificación del TLC. El presidente está abriendo mercados para nuestras empresas. Elemento esencial en la receta para que las empresas pasen de pequeñas a medianas y de medianas a grandes. Sólo así serán sosteniblemente formales y podrán ofrecer esos empleos que hoy sólo uno de cada diez peruanos tiene.

Publicado en El Comercio, Jueves 26, 2007

Thursday, April 19, 2007

Del otro lado de la ventana

Cuando manejamos nuestro auto tratamos de enfocar nuestros sentidos para evitar accidentes. Casi sin quererlo observamos una serie de situaciones que pasan a nuestro alrededor casi como llenando las imágenes. Vemos niños mendigando, personas intentando vender el último CD pirata con la música de moda, policías que tragan el humo sin la menor protección, etc. Es difícil ponerse del otro lado de la ventana y pensar en la vida que llevan estas personas. No sabemos si uno de esos niños en efecto es el mejor de su clase en la escuela a pesar que dedica largas horas de la noche a estar en su esquina. O si el señor que nos ofrece el último libro del próximo premio Nóbel ha trabajado antes como profesor de literatura. En fin, siempre es difícil ponerse en los pies del otro.

Empiezo esta columna de esta manera pues tenemos una sensación de historia ya vivida (¿recuerdan la discusión de chorreo?). Los números espectaculares de crecimiento económico siguen llenando titulares, los estimados de utilidades empresariales indican que se incrementarán en más del 30% con respecto a las ya generosas ganancias del 2006. Sin embargo, al costado de dichos titulares empiezan a regresar los de marchas de protesta, las señales de una absoluta incapacidad del gobierno de gastar y mucho menos de hacerlo bien. No es que nos moleste ver vacas circulando en frente a la universidad sino que estos problemas son sólo una continuación de una tendencia que ya vivimos al final del gobierno pasado. Es más, gran parte de la explicación de la votación tan regionalmente distinta estaba atada a la existencia de un boom en la costa mientras que en el resto del país la historia era distinta.

¿Por qué estamos repitiendo este patrón de inversiones privadas sesgado hacia lo urbano y costeño? Sencillamente porque es más rentable y más seguro. Piensen en un inversionista que tiene 10 millones de dólares y tiene que decidir entre un proyecto en Santiago de Chile a 3 horas de vuelo con más de tres frecuencias diarias y otro proyecto mucho más rentable pero que está ubicado en el medio de la sierras de Apurímac a donde cuesta llegar mucho más que el doble de tiempo, y eso cuando el clima lo permite. Mientras para el primer proyecto no hay riesgo alguno de que la población circundante no se sienta a gusto con dicho proyecto, en el otro los riesgos son múltiples. No sólo están limitados a la población sino a la inexistencia de infraestructura básica que haga más barato (y por lo tanto más rentable) el negocio. Si este empresario debe pagar impuestos y además seguridad privada porque la policía allí no llega, o construir caminos porque los que ofrece el Estado no son suficientes entonces lo más probable es que estas zonas seguirán siendo dejadas de lado. El verdadero shock de inversiones hoy es sin duda privado.

¿Puede ese Estado que no tiene capacidad de gestión de sus gastos además promover estas zonas? ¿A través de exoneraciones que queremos por otro lado eliminar? ¿A través de financiamiento que hoy parece sobrar? ¿A través de ¿Debemos seguir confiando en la capacidad redistributiva del Estado y por lo tanto seguir cobrando más impuestos con la esperanza que el gobierno ahora sí quiera mejorar la calidad de su gasto? Frente a estas preguntas a veces nos sentimos del otro lado de la ventana mirando perplejos como la oportunidad de mayor progreso para todos los peruanos se diluye otra vez.

Publicado en El Comercio, Abril 19, 2007

Thursday, April 12, 2007

Faltan las respuestas

En mi última columna presenté evidencia de que había un tema por explicar cuando se revisaba los indicadores de rentabilidad ajustada por riesgo de los multifondos que administran las AFP. El punto es realmente simple: imagínense que tengo 2 activos disponibles para invertir mi fondo previsional. Uno es muy rentable y riesgoso (fondo 3) y el otro es poco rentable y poco riesgoso (fondo 1). Lo lógico sería que el fondo 2 esté a medio camino. Es decir, no sea ni tan rentable o riesgoso como el fondo 3 pero más rentable y riesgoso que el fondo 1. El problema de las cifras que mostré para febrero de este año es que el fondo 2 es menos rentable que una combinación de los fondos 1 y 3 para igual riesgo en promedio.

Si yo fuera un afiliado que está actualmente en el fondo 2 estaría piteando como tren de sierra. Alguien tiene que explicar que es lo que está pasando. Y ojo que las cuatro AFP están en la misma situación así que nadie se salva de la crítica. Una posible explicación es la que apuntaba la semana pasada: medir el riesgo de mañana mirando eventos pasados es a todas luces incorrecto pero también es lo menos arbitrario. Nadie puede negar que la forma como la SBS ha escogido medir el riesgo es lo más simple posible.

Sin embargo, asumamos que ese no es el problema sino otro. Una primera posibilidad es que la regulación de la SBS y el BCRP hacen que las AFP no puedan tener un manejo eficiente del portafolio de los fondos previsionales. Esta hipótesis sugeriría que dado que el fondo 2 es el más grande, las AFP no tienen capacidad de diversificar los actuales recursos invertidos en dichos fondos porque las reglas de inversión son muy restrictivas.

La segunda posibilidad es que el problema no está en los límites de inversión sino que la oferta de activos financieros en los cuales pueden invertir las AFP son muy limitados y por lo tanto es imposible hacer un manejo eficiente de los fondos previsionales. Es decir, no es que las AFP pequen por no tener lo que se llama un manejo activo de los fondos previsionales sino que no hay en donde más poner los fondos. Digamos que para frenar un incendio sería mejor utilizar baldes pero si lo único que tengo a disposición son vasitos descartables de cumpleaños infantil el resultado va a ser menos eficiente. El problema es que el que se quema en esta historia es el afiliado quien termina con una menor pensión.

Una tercera posibilidad es que este resultado es un efecto no deseado de la estrategia comercial que están siguiendo las AFP. Basta revisar los diarios y uno encontrará que lo que estas instituciones venden es una rentabilidad mayor. El problema es que esta estrategia no sólo deja de comunicar el verdadero sentido de las AFP -otorgar pensiones más altas-, sino que promueve un manejo del portafolio que no necesariamente está en línea con otorgar un balance entre rentabilidad y riesgo a todos los afiliados.

En el Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico hicimos el cálculo para los cinco multifondos chilenos utilizando la metodología de la SBS y nos salió algo muy similar para el mes de febrero de 2007. Si en algo nos diferenciamos de Chile en el tema de AFP es que ellos tienen regulaciones menos estrictas y tienen menos problemas de oferta insuficiente de activos. Habría que preguntarse si esto es pura casualidad pues no encontramos este problema en los multifondos chilenos cuando hicimos el mismo cálculo para otro mes. Las preguntas están planteadas, ahora faltan las respuestas.

Publicado en El Comercio, Abril 12, 2007

Thursday, April 05, 2007

Evaluando riesgos futuros mirando el pasado


Más de alguno de ustedes se le abrirán los ojos de la curiosidad al ver que semana tras semana los titulares que registran una vez más un nuevo record en la Bolsa de Valores. A más de uno le picarán los dedos para sacar los ahorros, vender algún activo que no usan y como se dice animarse a “jugar” a invertir en la Bolsa. Lo cierto es que la Bolsa de Valores de Lima viene mostrando un dinamismo que muy pocos países pueden mostrar, tal vez la bolsa de Vietnam sea una de las pocas que pueda compararse con los rendimientos alcanzados por nuestra bolsa. Luego de que el indice general aumentara más de 150% en el 2006, la bolsa viene acumulando más de 30% de aumento en lo que va del año. Obviamente que frente a esas tasas de rentabilidad más de uno se pone nervioso y está dispuesto a vender el auto, la casa y hasta endeudarse para ser parte de esta fiesta.

Entre los que están más contentos con estos resultados son quienes ante el lanzamiento de los multifondos en las AFP decidieron migrar del fondo 2 al fondo 3. Más de uno a podido prácticamente duplicar su fondo en un poco menos de un año. Así como lo lee. Por ello, muchas personas han decidido migrar algo tarde y muchas otras han empezado a utilizar los aportes voluntarios como una mejor alternativa de inversión.

Frente a estos acontecimientos y con el ánimo de moderar a los que ya estaban empezando a pedir prestado para invertir, la Superintendencia de Banca y Seguros ha empezado el mes pasado a publicar las rentabilidades ajustadas por riesgo de los tres tipos de fondos que ofrecen las AFP. La idea de esta iniciativa es un intento de proveer información útil para los usuarios del sistema privado de pensiones con el fin de que tomen decisiones informadas. Para nadie es un secreto, o al menos no lo debería ser que la mayor rentabilidad típicamente viene acompañada de un mayor riesgo. El gran problema es cómo medir dicho riesgo. He puesto en el gráfico los 12 fondos actualmente disponibles con los datos reportados a febrero de este año por la SBS. Hay varias cosas interesantes que salen de este gráfico.

Primero, como se puede apreciar por ahora se distinguen tres grupos bien claramente definidos. Esto era muy importante para que los multifondos no fueran un fracaso. En segundo lugar aún los 4 fondos tipo 2 se siguen pareciendo demasiado. Señal que necesitan más activos para diferenciarse y realmente competir entre sí. En tercer lugar, los 4 fondos tipo 2 están ofreciendo rentabilidades ajustadas por riesgo que no estarían de acuerdo con la idea de un manejo eficiente del portafolio. Claramente una combinación de fondo 1 y fondo 3 ofrecería una mejor rentabilidad que el actual fondo 2.

Esto hace dudar de la medida de riesgo adoptada por la SBS. Es claro que el riesgo debería medirse en función a lo que pueda pasar en el futuro con el rendimiento de estos fondos. En ese sentido el pasado no tiene porque ser un buen indicador del futuro. Y como resulta muy complejo tener alguna otra medida mi consejo es que usted se haga la siguiente pregunta antes de tomar una decisión al respecto. ¿Cuánto del valor de su portafolio estaría dispuesto a perder al final de un año de inversión? Si su respuesta es menos de 5% entonces váyase al fondo 1, si es 10 quédese en el fondo 2 y si 15 no le da miedo apueste por el fondo 3. Eso sí, en cualquier caso, prenda la vela a su santo. Total, eso no cuesta.


Publicado en El Comercio, Abril 5, 2007

Thursday, March 29, 2007

¿Retroceder algo, rendirse tal vez?

Cuando leí hace un par de semanas en El Peruano que el MEF empezaba a desmontar las exoneraciones a las zonas de selva tuve que volver a leerlo para creerlo. Cuando el año pasado empezó todo el proceso de modificaciones tributarias el MEF me invitó a comentar sobre el reto que se tenía en frente. En la reunión ante los empresarios que habían sido convocados para dar sus opiniones señalé enfáticamente que el tema de las exoneraciones era un escándalo pues el gobierno estaba financiando una actividad ilegal. Desde mi punto de vista, el cual seguro no consideraba bien la viabilidad política de la propuesta, el MEF debía avanzar cuanto antes en este tema. Al Ministro no le gustaron mis palabras y se marchó molesto de dicha reunión.

La semana pasada estuve a punto de escribir esta columna echándole flores al ministro por su decisión de empezar este proceso. Caretas incluso le ha puesto el apodo de cocodrilo, en referencia al cazador australiano que no teme enfrentarse a dichos animales. Este proceso implica convencer a las autoridades de dichas regiones que estarán mejor servidas con el nuevo esquema de subsidios directos que en lugar de exoneraciones ciegas. Mientras los subsidios deberían beneficiar a toda la región, las exoneraciones sólo benefician a unos cuantos. Más claro ni el agua, pero como es esperable los directamente afectados iban a continuar su oposición férrea para no perder su supuesto derecho a la mamadera fiscal.

Hace un par de días y vía de fe de erratas en el mismo diario El Peruano el MEF optó por dar un paso atrás y postergar el proceso cuatro meses. La idea es tener un tiempo para convencer a las autoridades regionales de la bondad de lo inicialmente anunciado. La gran debilidad que tiene el gobierno, en particular sus ministros, es que son temporales y por lo tanto representan una posición muy débil frente a una negociación que implica un plazo más largo. Hemos sido testigos de los problemas por los que ha pasado el Perú en la negociación del TLC con EEUU producto de la modificación de los equipos. Cualquier cambio en el equipo sirve para debilitar la posición negociadora del gobierno. Y en el tema de las exoneraciones es urgente partir de una posición fuerte.

El gobierno empieza a perder popularidad en las regiones y seguramente si no hace un trabajo muy fino de manejo político de este tema podría tener una peor situación que haga fracasar esta necesaria reforma. Creemos que el esquema debió partir de un análisis entregado por el MEF donde se demuestre hoy de la enorme ineficacia de este mecanismo y no dentro de dos años cuando el gobierno tenga otras preocupaciones. El MEF ha escogido el camino fácil de decir lo analizaré en lugar de aprovechar el momento político para lograr la reversión de una política claramente errada. Lo peor es que el presidente García le ha movido la alfombra al ministro al reducir los sueldos a los alcaldes. Si estaban en busca de aliados para esta reforma, el presidente se ha encargado de ahuyentarlos. Esperemos que el ministro sepa lidiar con los caimanes que seguro enfrentará en los próximos meses.


Publicado en El Comercio Marzo 29, 2007

Monday, March 26, 2007

¿Y después de la libre desafiliación qué?

Aunque provoca decir que los congresistas se llevaron la materia de libre desafiliación para marzo, supongamos para todo fin práctico se pondrán de acuerdo y hoy se aprobará en segunda votación la versión definitiva de libre desafiliación. La pregunta que realmente importa es ¿y luego de eso qué viene en la agenda de la reforma previsional? Más aún ahora que ya tenemos nuevo Superintendente quien seguro tendrá su propia opinión sobre que prioridades enfatizar en este tema.

Lejos del tono confrontacional de otros documentos del Banco Mundial en temas previsionales, el último volumen publicado por este organismo (Perú: Una Oportunidad para todos) incluye un capitulo sobre que hacer en los primeros cien días del nuevo gobierno en esta materia. Para empezar hay que decir que estamos muy en línea con el diagnostico que se señala ahí pues recoge muchas de las ideas que incluimos en un documento que escribí para la campaña electoral llamado “Las Reformas Pendientes del Sistema Previsional Peruano”. Como ustedes saben una buena solución empieza con un buen diagnostico. En dos palabras el resumen es que el SPP funciona bien pero que no cubre sino a una delgada minoría de la población. Además, se sostiene –como lo venimos haciendo hace varios años ya- que esta situación se debe a la tasa de informalidad de la fuerza laboral peruana. Por lo tanto la solución no podrá venir de reformar las reglas del actual SPP sino que hay que mirar el problema con una perspectiva más amplia y repensar el esquema que el Estado ha escogido para proveer de pensiones a las personas cuando estas alcancen la edad de jubilación. La búsqueda de un Estado inclusivo implica evitar que las personas al llegar a la tercera edad no pasen a depender exclusivamente de la solidaridad de sus lazos familiares. Hoy, sólo uno de cada cuatro tienen cobertura previsional.

En el actual esquema el SNP y el SPP lejos de cooperar para que los trabajadores disfruten de mayores pensiones, conviven sin que eso beneficie a ningún trabajador. Imaginen un esquema en el que el Estado garantiza dos tipos de pensiones: (1) una pensión básica –la cual no requiere contribución- pero que sólo se otorga a las personas que hayan tenido ingresos por debajo del salario mínimo, esta pensión podría otorgarse únicamente por 10 años (desde los 65). Además, (2) una pensión mínima a todos los que cumplen un conjunto de requisitos como aportar un número mínimo de veces. Este tipo de pensión ya existe. El Estado sólo aporta sus fondos cuando se requieren. Si los aportes individuales y la rentabilidad generada permiten tener una pensión mayor a la mínima entonces el Estado no tiene porqué usar sus recursos. Sólo actúa otorgando una garantía de pensión mínima. En ambos casos el financiamiento proviene de los recursos del Tesoro Público. Para evitar incentivos perversos la pensión básica deberá ser una proporción fija de la pensión mínima, por ejemplo, la mitad.

¿Qué es lo que se ganaría con esta reforma? Primero duplicar la cobertura actual. Los trabajadores formales no serán los únicos en acceder a una pensión en la vejez. Segundo, se logrará un mejor uso de los recursos fiscales destinados a pensiones dado que más personas pagan con sus aportes una mayor parte de sus pensiones y el Estado cambia su rol de proveedor exclusivo para un grupo reducido –y no precisamente el más pobre- por uno de promotor de una mayor cobertura y mejores pensiones. Nosotros hicimos algunos cálculos y el Estado podía aumentar la cobertura para las personas mayores a 65 años de 28% a 55% gastando menos de 0.5% del PBI. La mente de los legisladores debería estar enfocada a como ampliar la cobertura a más peruanos y no como reduzco las ganancias para los dueños de las AFP. Lo segundo no implica lo primero y tampoco es lo realmente prioritario.

Publicado en El Comercio Marzo 22, 2007

Thursday, March 15, 2007

El impuesto que pagamos todos

Por definición nadie paga con una sonrisa un impuesto. Es una obligación, una exigencia de alguna autoridad. Es plata que sacan de nuestros bolsillos y con mucha suerte vemos transformada en algo que es útil para nosotros mismos. Este mes más que el mes de la mujer que quiere imponer la Ministra Borra es el mes de los gastos, más propiamente de los impuestos. Las malas noticias nos las vienen dando en cuenta gotas desde el MEF. Gravarán a quienes puedan ahorrar y el ITF pasará de temporal a permanente. A estas alturas creer en la palabra del MEF es pecar de ingenuo para no decirlo de otra manera.

Pero hoy quería hablar de dos impuestos que no figuran en nuestras agendas pero que igual pagamos puntualmente todos los días. El primero podría llamarse el impuesto Castañeda Lossio, pues la inacción del alcalde metropolitano en ciertos temas hace que cada visita al Centro de Lima nos reduzca un poco más nuestra esperanza de vida con la cuota gratuita de monóxido de carbono que los buses nos regalan en cada pisada del acelerador. Mientras tanto aquellos que tienen autos más nuevos y por lo tanto menos contaminantes curiosamente son los que pagan el impuesto vehicular. Como se nota que por estas latitudes el tema de polución importa poco o nada. Otra es la realidad de los países desarrollados. Hace unos días La Unión Europea decidió impulsar políticas para reducir significativamente la emisión de gases. Y ahora Inglaterra ha aprobado un drástico plan para reducir las emisiones de CO2 en más del 25% en 15 años y en más de 60% en 40 años. Una posible salida como la revisión técnica que debería servir de freno a estos problemas está sencillamente empantanada en el Poder Judicial.

Pero el impuesto Castañeda va más allá de sólo aspirar smog después del desayuno. La inacción del alcalde en darle una solución integral al problema del transporte urbano nos impone (de impuesto) el costo de estar sentados (los afortunados) y parados (los desafortunados) tiempos absolutamente absurdos para movilizarnos de un lado a otro de la ciudad. Me imagino que los enormes problemas que está enfrentando Chile en la puesta en marcha del plan Transantiago estarán desanimando al alcalde quien del tema ya no habla nada. La última pata de este impuesto es el aumento en el costo de mantenimiento de los vehículos producto de la pésima situación de las calles y avenidas.

El segundo impuesto es el que nos impone la ministra Verónica Zavala. Curiosamente este impuesto a diferencia del primero viene disminuyendo aunque aún falta bastante por hacer. Es un impuesto que puede llevarte hasta la muerte pues de su despacho depende por ejemplo que los transportistas pretendan usar camiones en vez de buses para transporte de personas. En esa línea, esta semana la ministra le ha reclamado al alcalde que pode la selva de avisos publicitarios que pueblan la Panamericana sur. Me inclino a pensar que es mucho más importante reducir los niveles de monóxido. La diferencia está en que mientras una distracción mirando a un panel te mata en un instante, el monóxido sólo te aumenta la probabilidad de cáncer al pulmón, del cual uno morirá mucho después. Este ejemplo muestra una de las contradicciones típicas de las políticas públicas. La autoridad debe elegir en enfocarse en uno de dos temas (la ministra también tiene derecho a dormir) pero uno le da réditos hoy mientras el otro le da beneficios en el largo plazo, precisamente cuando lo único que quede de ella sea un retrato suyo en alguna pared de su antiguo ministerio. ¿Cómo hacer para hacerle saber a nuestras autoridades que en la portada del 2020 de este diario se le agradecerá por haber iniciado hoy una decidida reducción de emisiones de CO2 que mejoró la salud de todos los peruanos?

Publicado en El Comercio, Marzo 15, 2007

Thursday, March 08, 2007

Aprendiendo a comprar

La vida siempre tiene contrastes. Este último mes el gobierno peruano por un lado estrenó el sistema de subastas inversas virtuales y junto a ello los papelones en las compras estatales han estado a la orden del día. Ante la vista de todos el Estado ha demostrado una abrumadora incompetencia para comprar patrulleros, ambulancias, útiles escolares y Dios sabe que más saldrá a la luz pública. En medio del cargamontón se han dicho cosas que no tienen sentido, una ministra se ha ido a su casa mientras otros ministros se han puesto una tuerca más en el asiento. Varios funcionarios públicos han sido “invitados” a renunciar y más de uno tendrá que afrontar algún proceso por haber sido parte de estas compras.

Lo cierto es que muchos no entienden que lo que está mal son los mecanismos y reglas que el Estado tiene para comprar. De nada sirve que se establezcan comisiones investigadoras para 10 o 20 años de licitaciones si lo que estuvo mal fueron los procesos bajo los cuales contrata el Estado. Es decir, si hay un sobreprecio, esa pérdida no es fruto de un delito sino de que se siguieron unas reglas y un procedimiento que está hecho sin pensar en que el Estado podría ahorrar recursos comprando de otra manera. No se puede acusar al funcionario público o a las empresas que participan en dichas licitaciones de corruptos. Si el funcionario público sabe que siguiendo las normas dicha compra no va a darle el mejor resultado al Estado pero no siguiéndolas él va preso es imposible que opte por el segundo camino. ¡Habría que ser idiota!

La solución no está únicamente en que el precio lo fije alguien ajeno al sector público tal como lo ha sugerido una propuesta presidencial. Muchas veces eso no basta. A veces el precio de referencia es fácil porque el bien o servicio que se va a adquirir es muy estandarizado. Ejemplo de ello la compra de SOAT para la flota de vehículos del Estado. Las empresas no pueden ofrecer distintos “seguros” sino todas ofrecen el mismo SOAT, lo que resolverá quien se adjudica la licitación será el que ponga el precio más bajo y punto. ¿Pero cuanto menos podría ser el precio final si hago una segunda ronda sólo informando a los postores de cuál fue el precio mínimo y abriendo otra vez la posibilidad de ofrecer un nuevo precio más bajo?

Algo muy distinto pasa si lo que quiero comprar ni siquiera se vende regularmente en el mercado. En ese caso, ¿cómo establezco un precio de referencia? ¿Se lo pregunto a los potenciales proveedores? Si lo hago, que es como se hace aquí lo obvio es que ellos me entreguen precios más altos que los que podrían estar dispuestos a vender. El quid del asunto en el diseño de mecanismos es hacer que los postores revelen el precio mínimo al que están dispuestos a vender. Una opción eficiente para extraer esa información es la subasta inversa que se ha empezado a utilizar en el Estado desde fines del 2005. El problema es que aún el número de bienes que pueden adquirirse por esta vía es muy limitado y recién este año se hace de manera virtual. En México la mitad de las más de licitaciones ya son electrónicas a través del sistema Compranet Plus, una plataforma electrónica que funciona desde 1996. Y no estamos hablando de comprar papel y lápices, el gobierno de México gasta US$ 30 mil millones al año a través de este mecanismo. Esto ya se utiliza no sólo en México sino también en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. Los invito a entrar a www.chilecompra.cl cuan distinto pueden hacerse las cosas. Una vez más mi recomendación en este tema es que el gobierno debe aprender a utilizar la fuerza del mercado para obtener un mejor precio y un mejor servicio. El CONSUCODE es el llamado a liderar este esfuerzo, el presidente no debería empujarlo a un costado.

Publicado en El Comercio, Marzo 8, 2007

Thursday, March 01, 2007

Pensión Mínima en serio

Lo dispuesto ayer no hace sino poner las cosas en su sitio. El SPP debió nacer con reglas similares que el SNP y no fue así. Una de esas patas cojas que recién se corrigió en el 2002 fue la pensión mínima. Esto hubiese evitado mucho de los líos pro-desafiliación pero se dejó de hacer porque supuestamente era muy caro. Fiscalmente responsables a costa de los primeros pensionistas. Ojalá se le pague los devengados no pagados desde su jubilación.

CTS: Problemas y Soluciones

El peor error que se ha cometido con la CTS es pretender que resuelva dos problemas distintos a la vez. Quieren que la CTS brinde al trabajador un respaldo en la eventualidad del desempleo y que además sirva de liquidez extra para tus gastos corrientes. Y por si fuera poco ahora se además rinda altos rendimientos.

En su diseño inicial se optó por hacer un fondo contra el desempleo en lugar de un seguro contra el desempleo. Esta decisión fue clave en la historia de la CTS. Cuando usted compra un seguro, lo que usted paga es un derecho a ser compensado en caso de que el evento no deseado suceda. Por ejemplo, el seguro para el auto le permite en la eventualidad del robo tener un cheque que le sirve para pagar un nuevo auto. Obviamente eso es más barato que juntar plata todos los meses para poder comprar un auto en caso de que nos roben el auto. Hasta ahí las cosas uno podría pensar en que es más eficiente un seguro a un fondo de desempleo. ¿Por qué entonces se escogió la alternativa más cara? El problema está en que –como dice Barney, el dinosaurio que mis hijos ahora detestan- todos somos especiales. Todos somos distintos. ¿Por qué el SOAT cuesta menos para un auto particular que para un mototaxi? Porque el segundo tiene una mayor probabilidad de tener un accidente. Es más riesgoso y por lo tanto le corresponde una prima más cara. ¿A quien debo cobrarle más? ¿a una señora que tiene una historia de 20 años sin ningún accidente reportado o a un joven que recién saca su licencia de conducir?

Las compañías de seguro balancean sus riesgos asegurando gente de distintas características. Aquí se optó por constituir fondos individuales intangibles en lugar de que la gente opte por suscribir o no un seguro de desempleo que saliera de su bolsillo. ¿Por qué? En primer lugar, porque si fuera opcional probablemente nadie lo tomaría dado que una gran proporción de la población privilegia tener su sueldo completo en la mano y no en una cuenta intangible. En segundo lugar, si fuese opcional probablemente quienes lo tomarían serían aquellos con mayores problemas de encontrar un nuevo trabajo, los menos reciclables. Habría lo que se llama un sesgo de selección. Sólo me inscribo si estoy convencido que lo voy a necesitar. Esto hace que la siniestralidad –la cantidad de desempleados- sea más alta. Por lo tanto, sería menos rentable para las compañías salvo que suban el costo del seguro, con lo cual se reduciría el mercado potencial.

Ahora la queja es que los depósitos CTS rinden muy poco. Eso es sólo parcialmente cierto. Las cajas municipales pagan más de 15% mientras que los bancos pueden pagar 2 o 3%. ¿Por qué pasa esto si todas cuentan con el amparo del Fondo de Seguro de Depósitos? La respuesta es simple para las primeras es una mejor fuente de fondos que para la primera. ¿Por qué todos no tienen su CTS en la entidad que paga más intereses? Para algunos la tasa no lo es todo, prefieren el respaldo de una institución más grande, para otros hay un tema de facilidad de acceso y no todos cuentan con la misma red de agencias.

Finalmente, hay un tema pendiente para las autoridades. Deberían fomentar las transferencias interbancarias que podrían reducir el costo de transacción que involucra mover tu CTS de una institución a otra. No sólo se trata de transparencia sino hace falta facilitar el mecanismo que hace efectiva la competencia. Si yo pudiese mover mi CTS sentado en la cabina de internet, en mi casa, o desde mi oficina otro sería el equilibrio. ¿Ha hecho usted alguna vez una transferencia interbancaria para aprovechar una tasa más alta en otra institución? No hace falta darle este negocio a las AFP cuando hay instituciones financieras que hoy ofrecen rentabilidades altas a quienes así lo quieren.

Publicado en El Comercio, Marzo 1, 2007

Tuesday, February 27, 2007

La bolsa china se derrumbó más de 9%

Sunday, February 25, 2007

Mazzetti: Debajo del promedio

En el Perú la duración promedio de un ministro (no he hecho el cálculo por género) es de 11 meses. La ministra Mazzetti ha contribuido a reducir dicho promedio al salir antes de cumplir los 7 meses.
Su caso resulta interesante más allá de toda lo que implica políticamente la primera ministra en salir del (primer?) gabinete de Jorge del Castillo. Me refiero a que lo más probable es que no encuentren ningún problema administrativo en toda la licitación de los patrulleros. La botan por cumplir la ley, pero como la ley genera la posibilidad de un pésimo resultado (patrulleros caros) para el Estado entonces ella debe salir. Más allá de los que querían ver fuera creo que este caso resume muy bien lo que muchos funcionarios públicos deben de pasar cada dia: cumplir la ley puede ser perjudicial para el Estado pero no cumplirla lo es para ellos individualmente. Ante esa disyuntiva que escoge el funcionario publico? Sin duda la segunda.

Friday, February 23, 2007

Ocho por ciento: ¿Carnaval peruano?

Como señalé meses atrás lo más sorprendente del crecimiento del año pasado no va a ser el 8% registrado por el INEI, sino que el Perú finalmente pasa a tener un nivel de PBI por habitante mayor al record anterior de 1975. Así es. Aunque parezca mentira al Perú le ha tomado 30 años regresar a donde estaba en términos de crecimiento. No voy a dudar del 8.03% que ha publicado el INEI pues no vale la pena, seguro que en el camino lo revisarán cuando convenga. Frente a la impresionante cifra que marca el mayor crecimiento en los últimos 11 años surgen varias inquietudes.

La primera y más obvia es que pedimos que levante la mano quién tuvo la culpa de esto. Somos una pequeña economía abierta al mundo y como tal nuestro crecimiento está determinado -en buena medida- por cómo le va al mundo. La última vez que hice números encontré que alrededor de dos tercios de nuestro crecimiento está explicado por factores externos. Sólo un tercio es fruto de lo que se hace y decide aquí. Los términos de intercambio es un indicador clave que mide cuanto más nos pagan por lo que vendemos neto de cuanto más tenemos que pagar por lo que compramos. Este indicador subió el año pasado en más de 25 por ciento y en más de 40 por ciento en los últimos 3 años. Pero podemos nombrar a Susy Díaz o a Ben Bernanke en el MEF y ese indicador no se moverá ni un centímetro, no depende para nada de lo que hagamos o decidamos localmente.

La segunda es una pregunta para ustedes. ¿Qué tienen de parecido Estonia, Argentina, Latvia, Venezuela, India, China con el Perú? La respuesta es que todas estas economías crecieron más del 8% el 2006. La tercera es más complicada: ¿Y en qué no se parece Perú con esta lista de países? La respuesta es que todos los otros países también crecieron a más de 8% en el 2004 y el 2005, mientras que el Perú no. Es más, si uno mira lo que están haciendo cada uno de estos países va a encontrar enormes diferencias. No es el caso que todos son países que se están beneficiando de un boom de metales, o que todos acaban de hacer profundas reformas.

Mi intención no es aguar el carnaval local del 8 por ciento, el que sienta que hay razones para celebrar que celebre. Sencillamente a veces nos miramos demasiado al ombligo y creemos que los peruanos somos los únicos iluminados o los únicos desafortunados. Lo cierto es que el Perú vive un momento muy favorable por razones fundamentalmente no decididas por nuestras autoridades. Es más, nuestras autoridades parecen empeñadas a creer que el boom seguirá mucho tiempo más y por lo tanto no hay porqué ser tan precavido. Uno de las frases que tengo siempre presente es una del genial escritor Mark Twain. El decía, “cada vez que usted se encuentre del lado de la mayoría es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. Creo que es una frase muy apropiada para estos tiempos de euforia y entusiasmo. Se ha puesto a pensar a partir de qué precio de los minerales las decisiones de inversión privada cambiarán en anticipación de una desaceleración de la economía.

El Perú no debería cometer los mismos errores de antes. Ya hemos tenido recursos extraordinarios y los hemos malgastado. Ya hemos tenido oportunidades y las hemos ignorado. Es importante entender que la prudencia es una virtud que se construye todos los días. Especialmente en los días de abundancia. Es muy difícil en un país con 50 por ciento de familias en situación de pobreza pedir que no se gaste cuando hay recursos. Entendamos que lo que estamos pidiendo es en realidad, evitar reducir nuestra capacidad de gasto para cuando realmente se necesite. Tener una gran proporción de pobres no justifica gastar sin mirar. ¿O usted es de los que creen que el aporte voluntario de los mineros se debería gastar de cualquier manera?

Publicado en El Comercio, Febrero 22, 2007

Thursday, February 15, 2007

Subsidiando a Vargas Llosa

Si de mí dependiera yo ya le hubiera dado el Premio Nobel a Mario Vargas Llosa. Pero la verdad es que me parece un enorme despropósito que el gobierno se empeñe en darle un subsidio a personas que como él visitan la región amazónica vía Iquitos. Para empezar no creo que ni él ni todos sus amigos que vinieron desde España a navegar por el Amazonas en un crucero de lujo necesiten los recursos del Tesoro Público para hacer más barato su viaje Lima-Iquitos-Lima. Pero lo que es muy curioso es cómo ha defendido el ministro de Economía la creación de este subsidio a los viajes con destino a Iquitos. Según lo que informó este diario hace unos días, “el titular del MEF, Luis Carranza, señaló que el subsidio de los pasajes hacia Iquitos corresponde a una decisión política, que tiene que ver con el apoyo del Gobierno a la región amazónica, por lo que no se requiere un informe técnico. El objetivo es generar demanda para las rutas hacia Iquitos.”

A mi modesto entender, las palabras del ministro se deberían interpretar de la siguiente forma: dado que la decisión es política no habrá informe técnico que la pueda justificar. Alguno podría decir que en realidad el MEF una vez más opta por pelear las grandes batallas (ni la ampliación del SIAF para gobiernos locales, ni la reducción de exoneraciones, pero seguro que habrá alguna más allá de la tímida reducción arancelaria) y dejar pasar estas “decisiones políticas” del presidente. Total sólo serán 12 millones de soles al año que equivalen a una cuarta parte del costo de los 469 patrulleros 4x2 de la ministra Mazzetti. Un sencillo en esta lluvia de millones de créditos suplementarios.

Este subsidio es un excelente ejemplo de pésima gestión fiscal. Para empezar no está focalizado en quienes más necesitan el apoyo de los ¿escasos? fondos públicos. Le voy a tener que contar a la hacendosa empleada de mi tía que es de la selva y se muere por visitar su tierra que el gobierne quiere que ella subsidie al resto. Que ella pague puntual el IGV en cada una de sus compras para que con esa plata gente como nuestro laureado escritor puedan viajar más barato a la selva. ¿Y la equidad? ¿Dónde están los defensores de los derechos de las empleadas para que armen otra marcha como la de Asia?

Segunda cuestión: ¿qué tiene Iquitos que no tenga Tarapoto? En el primer crédito suplementario que se está pidiendo en el año (yo apostaría que van a haber por lo menos 3 este año) se ha puesto que sólo aquellos viajes con destino a Iquitos tendrán este subsidio. ¿Cuáles son las razones para tremenda asimetría? ¿Por qué Madre de Dios no está incluido entre los favorecidos con el dedo dorado del MEF? ¿Qué van a decir los congresistas que no son de Loreto?

Tercera cuestión: ¿Hay fondos presupuestales para antojos presidenciales? ¿Es así como se asignan los recursos? ¿O es que la labor del MEF es mostrar que hay maneras más inteligentes y baratas de apoyar una determinada zona, región o actividad? ¿Qué otros funcionarios públicos tienen capacidad de ver reflejados sus antojos en partidas presupuestales? ¿Tienen los presidentes regionales también el derecho a “decisiones políticas” que no requieren sustento técnico?

Por más que le he puesto cinco hielos a la gaseosa y voy en mi segunda pastilla para el hígado para poder digerir con tranquilidad la noticia no puedo evitar que me retumbe en la cabeza la definición de economía: asignación de recursos escasos en usos alternativos. ¿O es que acaso nos sobra la plata? A última hora me entero que los congresistas han negado este pedido. Aplausos para ellos desde esta modesta tribuna.

Publicado en El Comercio, Febrero 15, 2007

Wednesday, February 14, 2007

Otro más en la fila del aporte voluntario

Suena increible pero es verdad. Imagínese que usted decide concursar en un pedido del gobierno a pesar de que varios de sus amigos le han dicho que no hay peor cosa que puede hacer. Usted animado por el tamaño del contrato decide ignorar lo que ellos dicen y participa. No sólo participa sino termina ganando la licitación.
Una vez que lo han declarado ganador, usted prende su TV para relajarse un rato y ¡zas! aparece una señora en la TV que dice que esto es un escándalo. Usted cambia de canal porque no quiere arruinar la celebración y ¡doble zas! otra señora en otro canal dice lo mismo, le da duro al control remoto pero no hay remedio en todos los canales hay algún político diciendo que o hubo escándalo o lo va a haber.
Con las justas concilia el sueño y apenas despierta aparece el Premier diciendo que el gobierno ha decidido renegociar el contrato y que si no es así entonces el gobierno anulará el contrato.
Ante tanta presión usted decide "voluntariamente" renegociar y sin saberlo usted acaba de pasar a la lista de los empresarios que dan su aporte voluntario al gobierno que se jacta de no violentar los contratos.
Usted agarra ese plumón que no se borra con nada y escribe en la pared "Nunca más".

Thursday, February 08, 2007

¡Báncate esa información!

Disculpen el título bonaerense pero captura lo que quiero decir. En las últimas semanas se han dado dos cambios muy interesantes en cuanto a la información de los clientes bancarios y de los propios bancos. La SBS anunció con bombos y platillos la publicación de los costos efectivos de los créditos bancarios. Lo central del anuncio es que hay una diferencia grande entre la información que maneja y entiende el cliente promedio que solicita un crédito a un banco y la que maneja y entiende el banquero sentado al otro lado de la mesa. Cualquiera de nosotros está acostumbrado a que las cosas que compra o los servicios que solicita tengan un único precio. Eso facilita comparar si el terno está más barato aquí o allá o si estoy dispuesto a pagar 30 por ciento más por tratarse de esa marca en lugar de la otra.

Pero cuando se trata de pedir un crédito “el precio” es mucho más que la tasa de interés que nos ponen en letras grandazas en la publicidad a colores que nos atrajo en un primer momento. Quien haya hecho el trámite sabrá algo. Pero quien alguna vez pagó un crédito sabrá que de pronto aparecen una serie de conceptos que cambian lo que -en realidad- nos termina costando un crédito. Por ejemplo, habrán portes, seguro de desgravamen, comisiones, etc. Al final uno puede creer que el préstamo sólo costaba 10 por ciento pero en realidad estás pagando digamos 12 por ciento.

La SBS ha hecho un esfuerzo interesante por tratar de poner en marcha el mecanismo de mercado que se llama arbitraje. En palabras simples: compara y cámbiate. Para ello ha tomado dos tasas la mínima y la máxima por cada banco y ha calculado el costo efectivo de ese crédito. Fuera de la crítica que su página web es cualquier cosa menos amigable para el usuario, creo que la SBS podría hacer mucho más si es que pone en su web un “calculador de costos efectivos” y le dice a los usuarios sobre qué información debe pedir para poder comparar. Creo que esto podría ser un mecanismo más eficaz para hacer que el mercado funcione. Imagínese la cara del sectorista del banco cuando el cliente regrese con la simulación impresa con el logo de la SBS mostrando que la alternativa que le ofrecieron como más barata le sale más cara. Ahí se rompe el problema de información incompleta que había en un inicio.

Con lo que actualmente tiene la SBS en su portal los bancos siempre podrán decir que eso está hecho para un cliente promedio y que curiosamente usted no es igual sino peor. ¿Qué puede hacer usted? Otra vez está sujeto a un problema de información incompleta. Si la SBS no modifica el mecanismo dudo mucho que se consiga que bajen las tasas. ¿Se ha preguntado usted que tan caro es vender su deuda a otro banco? ¿Sabe cómo hacerlo? Otra tarea pendiente para la SBS.

El segundo tema es el anuncio hecho por ASBANC comprometiéndose a darle “dientes” a la ley que permite poner en un registro público a todos aquellos deudores alimentarios morosos. ASBANC anunció que la banca no otorgará créditos a estas personas. Eso resuelve el tema del flujo de nuevos créditos pero no así el stock de créditos ya otorgados a personas que eventualmente aparecerán en estos registros. Será interesante saber que planes tienen los bancos con respecto a los que vayan apareciendo en la lista. En la medida que ese registro sea público la ley impulsada por la congresista Sasieta representará un mecanismo eficaz para incentivar a que las personas cumplan con las obligaciones financieras que tienen con sus hijos. Así que si usted es de los que no paga, ¡báncate esa información!


Publicado en El Comercio, Febrero 8, 2007