Mis opiniones sobre temas diversos sobre economía y política en el Perú y en el mundo.
Wednesday, June 23, 2010
Mundial de cisnes negros
¿Cómo terminará este mundial? Las casas de apuestas están haciendo millones pues la cantidad de sorpresas es inagotable. Cisnes negros le han puesto a estos eventos de baja probabilidad de ocurrencia pero que tienen un alto impacto. Los mismos cisnes negros que no fueron tomados en cuenta en las evaluaciones de riesgo de los complejos activos financieros en la reciente crisis financiera. Todo lo que nadie creía posible que sucediera pasó. Los equipos que se creían imbatibles cayeron o empataron como si estuviesen hipnotizados por la Jabulani o en trance por las ruidosas vuvuzelas. Así que anime a su esposa a ver los partidos pensando en que los pronósticos de ella serán más acertados que los que usted hizo.
Hablando de sorpresas mundiales, China sorprendió este fin de semana a los mercados anunciando que una vez más dejará que su moneda se aprecie. La última vez que lo hizo entre Julio de 2005 y Julio de 2008 el renmimbi se terminó apreciando 20%, la presión inflacionaria que tenían desapareció y la economía pudo seguir creciendo inclusive con la crisis financiera encima. Esto es desde todo punto de vista favorable para el Perú. Permitirá que China crezca menos a expensas de otras economías, pero difícilmente significará un cambio de rumbo. Aún Europa es un mar de dudas como casi todas sus selecciones. Perdón pero el análisis lo tengo que dejar aquí, viene el próximo partido.
Publicado en El Comercio 24 de junio de 2010
Wednesday, December 23, 2009
Los riesgos del 2010
Pero vayamos a los riesgos que enfrenta Perú. El primero y más importante es que la economía mundial aún no muestra señales de que la recuperación será sostenida y a un paso firme. Las razones detrás de esta duda son varias pero las dos más importantes están ligadas al comportamiento del consumidor norteamericano y a la situación de dicho sistema financiero.
Para empezar, el consumidor gringo sufrió una rebaja sustancial en todos los activos que conforman su riqueza financiera y real. Su casa vale menos, sus activos financieros valen menos, puede haber perdido su trabajo o estar en mayor riesgo de perderlo. Para complicar más las cosas la expectativa respecto al futuro parece no despejarse pues el país pasará ampliamente la cifra de 10 por ciento de desempleo: su peor resultado desde la Gran Depresión. Para efectos del crecimiento global un consumidor gringo pesa igual que seis consumidores chinos así que hay varios vagones desalentados que no empujarán tanto el PBI mundial. Estos días salió la cifra revisada para el PBI del tercer trimestre y en lugar de 2.8% la cifra se corrigió a un tímido 2.2%.
Además, los problemas financieros aún están presentes y esto no debería ser sorpresa pues las crisis financieras tienden a tener impactos más permanentes que transitorios. El crédito de bancos comerciales que crecía a tasas por encima del 10% al año antes de la crisis hoy están a –5% y aún no se observa un cambio en la tendencia.
Es por todo esto que el impacto de la crisis global aún se sentirá desde nuestro lado por un mercado más complicado para nuestros productos de exportación. Por ello, mi impresión es que si bien el 2010 será un año largamente superior al 2009, creo que volveremos a crecer más que el mundo, pero éste a su vez crecerá menos que lo que ahora anticipamos.
El último riesgo que podríamos enfrentar el 2010 es un influjo significativo de capitales que presione al tipo de cambio hacia una mayor apreciación. Creo que el MEF debe estar dispuesto a dejarle mayor margen de maniobra al BCRP, es decir, debería estar dispuesto a retirar antes el estímulo fiscal. ¿A propósito, alguien me puede explicar porqué se necesita estímulo fiscal cuando una economía crecerá por encima del 5%?
Publicado en El Comercio 24 de Diciembre de 2009
Wednesday, September 23, 2009
Estampitas con héroes locales
Digo todo esto porque una vez más el mercado se ha llenado de gente pronosticando el colapso del dólar como consecuencia final de la crisis financiera global. Hace más de una década se viene diciendo lo mismo. La justificación para tan tremendo anuncio ha estado asociada en un principio a la idea que un país no puede tener de forma perpetua un desbalance en sus cuentas externas. Lo usual para cualquier país que por alguna razón exporta mucho menos que lo que importa estará forzado a tener muchas reservas en monedas fuertes (dólar, euro, yenes, etc) o a recibir largas sumas de capital que compensen los flujos negativos de dólares que el país envía al resto del mundo producto de unas importaciones muy superiores a las exportaciones. Por eso, lo usual en países pequeños es ver que años de saldos negativos se compensan con años de saldos positivos. De esa manera el país no vive “prestándose” recursos del resto del mundo de forma permanente sino sólo temporalmente.
Bueno, esa es exactamente la situación de EEUU. El país ha vivido por décadas con una situación deficitaria en sus cuentas externas pues en el resto de mundo había países dispuestos a “prestarle” recursos a cambio de activos denominados en dólares como los bonos del Tesoro americano o simplemente personas como usted que aún mantienen dólares en su billetera o en su cuenta bancaria. Lo cierto es que los bancos centrales de todos los países mantienen como medida de precaución una gran cantidad de ese tipo de activos. Por ejemplo, tres cuartas partes de las reservas del banco central chino están en dólares (algo más de 2 trillones de dólares).
Pero ahora la razón para pronosticar el colapso del dólar es el aumento sin precedentes de la deuda (82% del PBI) y el masivo financiamiento monetario que la Reserva Federal ha usado en su plan de salvataje bancario. Pero en finanzas también todo es relativo. El resto de las economías desarrolladas han hecho cosas similares y por lo tanto no hay razones para decir que el euro, la libra, o el yen estén mejor. En cambio, los emergentes si han hecho su tarea pero eso no significa que sus monedas lograrán “graduarse” de monedas duras. Les va a ser más fácil colocar bonos en sus monedas en los mercados globales pero aún están muy lejos de volverse monedas de transacción global. Creo que por lo menos la próxima década el dólar seguirá siendo la moneda internacional más utilizada por todos a pesar de que muchos quisieran ver a sus héroes locales en manos (y billeteras) de otros.
Publicado en El Comercio Setiembre 30, 2010
Thursday, July 17, 2008
El segundo semestre se complica
Desde el escenario local la inflación nacional (no sólo la de Lima) ya superó la marca del 7 por ciento y es cada vez más claro que el tema de la inflación es el tema de preocupación del gobierno. La inflación reduce poder de compra en especial a los sectores pobres urbanos y eso tiene graves consecuencias políticas a través de una reducción en la aprobación del gobierno y en un aumento significativo de la conflictividad social. Según los cálculos del BID se estima que la tasa de pobreza en el Perú habría crecido más de 3 puntos porcentuales por el tema de los precios de los alimentos. Lo más preocupante es que tenemos esta inflación sin haber hecho aún el ajuste de los precios de los combustibles. Cualquiera que circula por Lima a las 6pm se dará perfecta cuenta que no pareciera que se hubiera reducido el consumo de combustible.
¿Qué esperar para los siguientes meses? Si continua el proceso de desaceleración de crecimiento en el mundo deberíamos ver una reversión parcial en los precios de los commodities incluyendo el petróleo en los próximos meses. Mientras tanto la principal tarea de la dupla MEF-BCRP es evitar que exista una sensación que la inflación está fuera del control de ambos. Por ello es destacable que la primera reunión del flamante ministro haya sido con el Presidente del BCRP. Es momento que el MEF retire un poco el pie del acelerador del gasto público y que de esa manera permita que una política monetaria que debería tener un sesgo más contractivo evite que las expectativas de inflación se desboquen. Hoy las expectativas de inflación para el 2010 de las empresas y de las financieras ya se ubican fuera del rango objetivo del Banco Central. Los únicos que aún siguen creyendo que el BCRP podrá domar para entonces a la inflación son mis colegas analistas económicos.
El tipo de cambio poco a poco irá reflejando el creciente deterioro de los términos de intercambio y el impacto de la evolución de la economía mundial en nuestro comercio internacional. El segundo grado de inversión inevitablemente traerá capitales extras al país, vamos a ver si este impacto prima sobre el comportamiento del canal comercial.
Ahora que se vienen las olimpiadas claramente el record que debemos seguir buscando como país es el de salto largo y no el de salto alto. No importa ser el país que más creció un mes en el mundo sino el país que creció por mucho más tiempo en el mundo.
Publicado en El Comercio, Julio 17, 2008
Thursday, April 10, 2008
Fondo gris
El Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de publicar sus pronósticos sobre el crecimiento de la economía mundial. Como pocas veces el FMI ha puesto un tono sombrío frente al panorama que enfrenta el mundo como producto de la crisis de la economía norteamericana. Para empezar, ha recortado significativamente sus proyecciones de crecimiento del mundo de un 5% en 2007 a un 3.7% para el 2008. Esta reducción es explicada por el impacto de la crisis financiera en EEUU que sin entrar en recesión caminaría en un lánguido 0.5-0.6% de crecimiento en el 2008-2009. Dado que EEUU sigue siendo un cuarto de la economía mundial el impacto en el resto del mundo es severo. Por ejemplo, Europa reducirá su crecimiento de 2.4% en el 2007 a un 1.3% en el 2008. Curiosamente cuando uno mira a América Latina el FMI no es tan pesimista. La razón de esto es porque suponen que el resto de economías emergentes (China, India, etc) no serán tan fuertemente golpeadas por la crisis. Por ello, tenemos a países como el Perú liderando el ritmo de crecimiento de la región tanto en el 2008 como en el 2009. Para el FMI la economía peruana crecerá 7% y 6% en los próximos dos años. Claramente a eso no le podemos llamar crisis.
Sin embargo, el FMI también ha incluido como parte de su panorama mundial el análisis de un escenario que cada vez es más probable. En dicho escenario la crisis financiera es más profunda, la caída en el precio de las casas alcanza niveles aún mayores a los inicialmente previstos y finalmente una menor preferencia por activos de EEUU producto que se percibe que dicha economía pierde capacidad de crecimiento de largo plazo. En dicho escenario la economía norteamericana entra en una franca y prolongada recesión llegando a niveles de crecimiento de –2% a fines de este año. Claramente en ese escenario la economía europea también entraría en recesión y el mundo podría crecer a tasas mucho menores que las previstas inicialmente.
Desde mi perspectiva los riesgos de la actual situación están sin duda en que el consumidor de EEUU sienta la fuerte reducción de riqueza y comprima sus niveles de consumo de modo que no quiera comprar ni gringo, ni europeo, ni chino, ni peruano en las proporciones en que lo venía haciendo. Lo segundo es que Europa no acompañe este proceso de gestionar la crisis mundial y permita una más rápida reversión de los desequilibrios que hoy tiene EEUU. Lo otro es que esta combinación haga que la situación de los mercados de commodities sea muy distinta a la actual.
Hoy, los mercados de commodities están empezando a ser más difíciles de leer pues no solo las consideraciones de oferta y demanda real están detrás de los precios sino que también están siendo utilizados como instrumentos financieros y por lo tanto, sus precios ahora empiezan a depender de factores más especulativos que son los que pueden crear burbujas que se inflan para luego desvanecerse abruptamente. Para el Perú el peor escenario está ligado a una reversión rápida de los precios de los bienes que hoy exportamos. En dicho escenario podríamos ver una reversión de la tendencia apreciatoria del sol para alivio de algunos pero junto con un impacto mucho mayor y más importante en nuestra tasa de crecimiento. En realidad, es aún difícil tomar con mucho optimismo las cifras del FMI para nuestra economía. Asumamos que al menos para los próximos dos años va a ser más complejo venderle al mundo nuestros productos.
Publicado en El Comercio, Abril 10, 2008
Thursday, January 10, 2008
El bolívar fuerte
Si algo nos queda de lección de nuestra azarosa historia monetaria es que cada cambio de signo monetario viene impuesto por las circunstancias. Y no necesariamente porque estas circunstancias sean favorables para el país sino todo lo contrario. El cambio de signo monetario es un walkover, es un abandono. Es reconocer que se perdió la pelea con la inflación que nos llenó de ceros todos los precios y nos hace tan complicada la vida que no nos queda otra que borrarlos tan artificialmente como artificialmente se introdujo más billetes de una moneda que nadie quiere tener en la mano pero que el gobierno hace lo indecible para evitar que desaparezca su uso. El bolívar (débil) en Venezuela estaba fijado al dólar al precio de 2150 bolívares por dólar. Obviamente que ese precio no tiene nada que ver con la realidad. En el mercado negro (¿se acuerdan esas épocas?) el debilitado billete verde se tiene que pagar a mucho más allá que el doble. La última vez que me fijé el tipo de cambio del mercado informal estaba en más de 5000 bolívares por dólar. A pesar de que en los últimos años el barril del petróleo en el que está sentado Venezuela pasó de 10 dólares a 100 dólares, hoy Venezuela no le queda otra que cortar ceros por decreto. Lo lógico hubiera sido que su moneda se aprecie fuertemente dada la excelente coyuntura internacional y en particular los precios del petróleo que equivalen a un shock de mayor riqueza.
Pero el comandante presidente se ha encargado de hacer añicos el valor del bólivar débil y ahora pretende fortalecerlo cambiándole el nombre. Venezuela volvió a ocupar el primer puesto de inflación más alta en la región este 2007 con más de 20% y todos los pronósticos apuntan a que esta inflación se disparará aún mucho más considerando que los múltiples controles de precios han terminado por desalentar la producción de bienes generando escasez de muchos productos de la canasta básica. El gobierno actual, a pesar de los abundantes recursos del petróleo, se da maña para tener un creciente déficit fiscal que terminará por encima del 2% en el 2008. Como parece que el petróleo no bajará de los niveles astronómicos de estas semanas parece que la piedra en el zapato para la viabilidad política futura de Chávez curiosamente será la velocidad con la que el bolívar fuerte se debilite. Mientras más rápido eso ocurra, más rápido tendrá que hacer maletas y dejar la revolución bolivariana a medias.
Así como el papel aguanta todo, parece que a la música le pasa lo mismo. El Banco Central de Venezuela estrenó una pegajosa canción infantil para promocionar el uso de la nueva moneda: “una economía fuerte, un país fuerte y un bolívar fuerte”. OK pana, pero a mí me pagas mi sueldo en euros, ¿estamos?.
Publicado en El Comercio Enero 10, 2008
Thursday, September 20, 2007
El año del chancho
Sin embargo hace un par de semanas una noticia enfrió los ánimos en ese país. La inflación había superado un record de más de una década. La inflación había alcanzado el 6.5% al año. Esta noticia que sin duda no parece abrumadora hay que explicarla mejor. En realidad, la economía china viene experimentando un alza significativa en los precios de los alimentos que ya bordea el 20% en el último año. Y curiosamente es el precio del chancho el que viene subiendo casi 50% en el último año. Como sabemos todos nosotros los peruanos amantes del chifa y de la cocina china, el cerdo es un elemento esencial en la dieta de los chinos.
Hasta ahora la respuesta de las autoridades chinas había sido subir moderadamente la tasa de interés para tratar de reducir el ritmo de crecimiento de la economía. La intención obvia era evitar mayores presiones de demanda por alimentos y por lo tanto una menor inflación. Si bien el Banco Central china ha aumentado cinco veces sus tasas en lo que va del año, estas alzas han sido más bien moderadas y por lo tanto de poco impacto. Resulta curioso que una economía tan dinámica como la china no sea capaz de producir más cerdos dado que los precios están al alza. Los chinos están queriendo disputarle la carrera espacial a los gringos y cosas por el estilo pero no pueden conseguir que el precio del chancho disminuya. Lo cierto es que este precio clave estuvo afectado por un problema sanitario en China que obligó a deshacerse de 10% de cerdos que tenían como destino un lugar en los platos de la comida china. Además las importaciones de cerdo se multiplicarán por cuatro este año para tratar de frenar a toda costa la escalada de precios.
Resulta aún más curioso –esta vez pensando en lo que viene ocurriendo en el Perú- que la respuesta de las autoridades chinas sea por un lado imponer controles de precios hasta fin de año a una serie de productos que aún son controlados administrativamente por el gobierno. Entre estos se encuentran los del transporte, los servicios públicos y también el combustible. Digamos que para haber buscado tanto ser reconocida como una economía de mercado esta medida es un poco inconsistente. Como si fuera poco, el gobierno ha exigido que los gobiernos locales aumenten el salario mínimo para evitar una sensación de descontento generalizada que pueda desencadenar en protestas sociales.
El próximo año será el año de la rata. En la tradición china, en dicho año se pagan los excesos del año previo. Han pasado dos décadas en que se alertó una y otra vez que el boom chino tendría que detenerse pues no había forma de crecer sin que dicho crecimiento generase presiones inflacionarias. Hoy más que nunca la inflación mundial está globalizada y todos los países, incluido el Perú, se han beneficiado hasta ahora de que la inflación china fue extraordinariamente baja. ¿Usted que cree? ¿Cambiarán los chinos de dieta o nosotros vamos a extrañar muy pronto y muchísimo el año del chancho?
Publicado en El Comercio, Setiembre 20, 2007
Thursday, October 19, 2006
El pinche muro
El mundo celebró emocionado dicho evento hace más de quince años y hoy quienes somos defensores de que el proceso de globalización es positivo para los peruanos no podemos sino estar consternados por la absurda decisión del presidente Bush de impulsar la construcción de un muro que separe los Estados Unidos Mexicanos y los otros Estados Unidos de más al norte. Este evento marca pone en evidencia uno de los principales problemas del proceso de globalización. Cuando uno habla de globalización típicamente está hablando que los mercados de los distintos países del planeta se comportan como si fueran un solo mercado. Es decir, yo puedo comprar un café en pleno Nueva York que en realidad está hecho con café de Oxapampa, mientras leo las noticias en internet sobre el atentado en Sri Lanka en una computadora que hicieron en Taiwán pero que compré en Lima.
Pero la globalización no sólo se limita al intercambio comercial de bienes sino también a los servicios. Es decir, podría estar haciendo cola en la agencia del novedoso Commerce Bank cerca de Wall Street para abrir una cuenta sin costos de mantenimiento o podría enviar una remesa a mi familia en Perú. Sin embargo, la globalización va mucho más allá o al menos debería ir mucho más allá pues también los mercados de capitales deberían estar interconectados. Es decir, una empresa peruana debería poder (si es que lo vale) emitir deuda en Londres y una empresa americana debería poder colocar seguros en Perú.
La pata coja del proceso de globalización es el mercado de trabajo. Los distintos mercados de trabajo de los países están muy lejos de estar integrados. Ninguno de nosotros puede tomar un avión a Estados Unidos (sea México o USA) sin que el pasaporte cuente con una visa que lo permita. Y no a todos les otorgan visa. Los distintos gobiernos han establecido numerosas restricciones en el funcionamiento de sus mercados de trabajo. La migración internacional se ha convertido en tema de constante disputa y de apuestas desesperadas como la del grupo de compatriotas que esta semana aparecieron varados en las costas de Costa Rica. Peruanos que apostaron y juntaron 8,000 dólares para emigrar ilegalmente y no consiguieron nada.
Esta semana mientras el presidente Bush aprobaba gastar más de ocho mil millones de dólares sólo en construir el muro (sin contar lo que costará la vigilancia en sí) andaba de vacaciones en Nueva York, probablemente la ciudad más emblemática de USA. Más de la mitad de la gente me habló en español, y en la función de una de las principales obras de Broadway, la actriz principal resultó ser mexicana, quien tuvo una actuación deslumbrante que el publico aplaudió de pie. Dentro mío no pude evitar pensar “pinche” muro, ya pronto otros lo derrumbarán.
Publicado en El Comercio, Octubre 19, 2006
Friday, May 19, 2006
La crisis de identidad del FMI
Déjenme poner el problema de una manera más fácil de entender. Para todos los que somos padres, es más fácil que nuestros hijos nos busquen mientras son mas chicos, mas indefensos y sobre todo cuando aun dependen de nuestras propinas. Cuando ellos empiezan a ganar su propio dinero nos resulta mucho más difícil obligarlos a tomar caminos que ellos no quieren. El FMI en cierto sentido parece hoy el padre de varios hijos que ya se graduaron de la universidad, con buenos trabajos, sus cuentas en orden y poco dispuestos a escuchar sus consejos. Más allá del problema de brecha generacional el problema del Fondo es más complejo pues a diferencia de nosotros cuya vejez será más placentera mientras mejor les vaya a nuestros hijos, el presupuesto del Fondo depende enormemente de prestarle a países en crisis. En su rol de banquero en emergencias sus ingresos están determinados por los intereses que cobra a países que se quedan sin recursos para atender sus obligaciones externas. Ahora que sus principales clientes Argentina y Brasil optaron por cancelar todas sus obligaciones el FMI no tiene los recursos que tenia antes.
Los padres que quieren controlar a sus hijos a través de recortarle sus propinas para que se porten bien pueden verse totalmente frustrados si los abuelos son una fácil fuente de ingresos sustitutos. Al FMI le pasa lo mismo. Hoy el financiamiento para los países viene en mucho mayor medida del mercado financiero privado. Es mas, muchos de los países han optado la misma ruta que la economía peruana y hoy están sentadas en una montaña enorme de reservas. De esta manera el FMI esta quedando fuera del juego. La importancia del FMI como estabilizador se reduce enormemente.
De esta manera el FMI que siempre cumplió el papel de doctor para emergencias va a tener que convertirse en el doctor de cabecera de las economías. El problema es que no parece que se necesitara el mismo FMI para hacer algo distinto. Para complicar mas las cosas, los verdaderos problemas –hoy- los tienen países como Estados Unidos o China, hijos muy grandes para que escuchen la solitaria voz del FMI. No obstante, mas de un analista señala que pronto los problemas regresaran y por lo tanto el FMI otra vez sentirá que tiene un rol que cumplir. Por lo pronto estos doctores repasan sus lecciones pues no hay pacientes para poner en practica sus conocimientos.
El problema del FMI se puede resumir en una sola frase. El FMI es muy grande para lo que debe hacer, pero muy chico para lo que quiere ser. El FMI no quiere solo dedicarse a supervisar a las distintas economías del mundo sino evitar crisis financieras mundiales pero por ahora no encuentra la forma de superar esta crisis de identidad.
Publicado en El Comercio, Mayo 11, 2006
Thursday, January 05, 2006
Populismo a la chilena
Dos comentarios obligados. El primero es que estos ofrecimientos que pueden sonar de izquierda son los del candidato de derecha, Sebastián Piñera. El segundo comentario es que las propuestas sin duda parecen populistas. Es más yo diría que varias de ellas son erradas haciendo el análisis económico de las mismas. Discutamos algunos de esos temas. El primero es la versión del millón de empleos en cinco años en su versión 120 días. Creo que no ha habido campaña política en el Perú que no empiece ofreciendo trabajo. ¡Y cuantas veces nos venden la idea que Chile es distinto al Perú! Lo cierto es que la tarea del gobierno no es crear empleo sino facilitar la creación del mismo.
Después se quiere revalorizar el trabajo de todas las amas de casa. ¡Pero quien va a estar en contra de esto! El problema es que se propone darle una pensión de jubilación a la ama de casa. Si en verdad sólo es ama de casa se supone que no genera ingresos. ¿Si una persona no genera ingresos como puede aportar para su jubilación mes a mes? Vista así la propuesta parecería que esto va a salir de la plata de cualquier bolsillo menos el de la familia de la ama de casa. Bueno, en realidad es casi así. Lo que se propone es que se abra una cuenta de afiliado independiente al sistema privado de pensiones pero con la diferencia fundamental que si el hogar no genera más de 500 dólares de ingresos mensuales entonces el Estado ayudará a pagar los aportes para constituir un fondo de jubilación. No estoy bromeando. El aporte mínimo es de 11 dólares al mes. No queda claro en el plan presentado que parte paga el ama de casa y que parte el Estado.
Por último está el tema de la deuda de las pequeñas empresas. No sé porque a los políticos les fascina impedir que las empresas que les va mal quiebren sean estas pequeñas o grandes. El mercado funciona así para justamente descartar aquellos proyectos empresariales que no tienen futuro. Si vamos a impedir la quiebra porque nos conmueve que sean empresas familiares o no sé que razón estamos rompiendo una regla básica del crecimiento sostenido. Estamos subsidiando con los impuestos de todos a algunos privilegiados a pesar de que no tiene sentido económico poner fondos a una manguera con agua.
En realidad Chile es un poco distinto al Perú. Al menos ellos en esta favorable coyuntura internacional de altos precios de nuestras exportaciones han logrado un superávit de 4 por ciento del PBI, es decir, 4 mil millones de dólares. Nosotros en cambio un déficit de 0.6 por ciento. Siempre es más fácil ser populista cuando se tiene recursos con que serlo. Hacerlo con la billetera vacía es pura demagogia.
Publicado en El Comercio, Enero 5, 2006
Thursday, May 19, 2005
Reflexiones desde Chile
Vengo de estar unos días en Santiago discutiendo en la Sociedad de Fomento Fabril las perspectivas económicas y políticas de América Latina. A pesar de que viajo seguido a Chile esta vez la sorpresa inicial vino de la autopista que habían inaugurado por debajo del río Mapocho. Recuerdo que hace 5 años cuando escuché la propuesta parecía una de esas cosas que los políticos dicen porque se le acabaron las ideas. Sin embargo, la obra ya está en operación desde hace unas semanas y en 20 minutos estuve en el hotel sin detenernos más de 3 veces en un semáforo. Los taxistas me indicaron que el peaje cuesta el equivalente a unos 10 soles. A todos los conductores se les obsequió un aparato que se coloca en el parabrisas y sirve para que sensores en la ruta te cobren automáticamente en función a cuanto haces uso de esta vía rápida. De esta manera no hay casetas de peaje, ni vueltos que dar, ni demoras. Luego, cada conductor recibe en casa la factura mensual. El taxi del aeropuerto al hotel cuesta unos 80 soles así que el peaje no es tan caro como parece.
En el seminario discutimos los casos de Argentina, México, Perú, Uruguay, y Venezuela. Lo común a las cinco experiencias es que a pesar de que algunos países muestran un desempeño muy superior a otros, en todos subsiste una fragilidad fiscal. México ha tenido un crecimiento muy débil y el gobierno de Fox ha fallado en cada intento de reforma fiscal. Curiosamente los principales opositores a los planes de reforma han sido los congresistas de la bancada oficialista. México no recauda más allá de 22% del PBI y la mitad de eso depende de lo que pase con el petróleo. Es decir, al igual que en el Perú sus ingresos fiscales están sujetos a mucha volatilidad, y tampoco ha reducido su deuda.
Argentina y Uruguay están saliendo del colapso del default de hace tres años. La recuperación que han visto tiene más de rebote que recuperación y en el caso argentino hay más dudas sobre si efectivamente el gobierno está sembrando futuras tempestades. Sobre Uruguay, el mayor éxito del nuevo presidente es no haber metido (hasta ahora) metido la pata. Como les pasa a todos los nuevos presidentes de izquierda tiene que pasar el test clave. ¿A quien se parece más: a Lula o a Chávez? Por lo hecho hasta ahora parece que Tabaré Vásquez está más cerca de Lula.
Las historias sobre Venezuela son para alarmarse. El presidente Chávez goza de amplia popularidad a un creciente gasto fiscal apoyado en los precios del petróleo. En el camino, ha afectado significativamente la capacidad operativa de PDVSA, la empresa de petróleo que no puede cubrir sino el 80 por ciento de su cuota fijada por la OPEP. Esta factura la van a pagar si o si. Venezuela ha apostado por ignorar todas las señales que el mercado provee y ha optado por una retórica donde las palabras complot y CIA son cada vez más frecuentes.
Finalmente, otro factor común en todos estos países es el grado de incertidumbre sobre el rumbo de sus políticas económicas. Como dije en Santiago, la única certeza que tenemos es que el futuro nos depara más incertidumbre.
Thursday, March 10, 2005
¿Un respiro para Argentina?
El presidente Nestor Kirchner y su ministro de Economía, Roberto Lavagna, respiraron tranquilos después de la confirmación que un 76 por ciento de los tenedores de la deuda en default aceptó tomar la oferta argentina de canje con un significativo descuento de 70 por ciento. En palabras sencillas cada uno de estos acreedores cambiará 100 dólares de deuda vieja por 30 dólares de deuda nueva. Hasta hace un par de meses una gran proporción de analistas veía este ofrecimiento como parte de una prueba de coraje del gobierno argentino. El gobierno ponía a prueba los nervios de los acreedores diciéndoles que no les iban a ofrecer nada más y estos respondían con amenazas de juicios y embargos. En un momento incluso el presidente no pudo viajar en el avión presidencial por la amenaza que al aterrizar en el extranjero lo recibieran con una orden de embargo. Se imaginan el papelón.
Aunque dada la magnitud del canje es difícil utilizar los canjes previos como referencia para comparar que tan exitosa fue la operación. En el pasado, los canjes de deuda alcanzaron no el 70 sino el 90 por ciento de los títulos de deuda viejos. En ese sentido uno podría decir que este canje podría complicar tanto porque (i) la relación deuda sobre producto no se redujo lo suficiente y por lo tanto sigue en duda la capacidad de repago de la deuda existente, así como (ii) porque el 24 por ciento de la deuda cuyos tenedores no quisieron aceptar el canje no se van a quedar con los brazos cruzados. Ellos son quienes tienen todos los incentivos para llenar de juicios a las autoridades argentinas en cortes internacionales con el fin de recuperar no el 30 por ciento sino la totalidad de sus acreencias.
En este sentido, a las autoridades argentinas les queda varias alternativas con respecto a estos más de 20 mil millones de dólares de deuda no canjeada. Una primera opción sería reabrir el canje y tratar de que este grupo de acreedores acepte algo menos que lo que el resto aceptó. Esta opción es compleja porque en la evaluación de estos deudores al tomar la decisión de no entrar al canje hay factores como su disposición a esperar pacientemente un acuerdo por la vía judicial. Otra opción es que la Argentina recompre esta deuda. Para ello necesitaría que los números fiscales no desentonen. Lamentablemente a Argentina se le están acabando los milagros y es difícil que el arreglo con el FMI llegue sin que defina que sucederá con la deuda no canjeada.
Además, a pesar de todo lo favorable que parece este mega canje de deuda, Argentina recién empezará a confrontar sus principales problemas a partir de los próximos meses. En realidad mucho antes del anuncio (diciembre 2001) del default en el Congreso argentino, Argentina ya no pagaba su deuda pues sólo se dedicaba a refinanciarla así que recién ahora es que la economía argentina podrá probar su verdadera capacidad de renacer de las cenizas del default. Como para complicar las cosas, la inflación que no era un problema empieza otra vez a serlo.
Publicado en El Comercio, Marzo 10, 2005